Más de cien colectivos se han manifestado este domingo en 25 puntos de España contra la reforma de Ley de Seguridad Ciudadana, conocida como la ‘ley mordaza’, cuyo planteamiento consideran «insuficiente» y un «maquillaje», por lo que exigen «la derogación total» y «revertir todo lo perjudicial para los Derechos Humanos».

Madrid, Barcelona, Valencia, Murcia, Pamplona, Granada, Vitoria, Pontevedra, Toledo, Guadalajara, Castellón, León o Logroño, entre otras ciudades, han acogido la movilización impulsada por la plataforma ciudadana No Somos Delito, en la que se han agrupado entidades como Amnistía Internacional, Ecologistas en Acción, CGT, CNT, Red Acoge, CEAR, Greenpeace o Defender a Quien Defiende, entre otras.

La marcha más numerosa ha tenido lugar en Madrid, donde cientos de personas han reclamado que la norma garantice el libre ejercicio de los derechos fundamentales. «Ni ley mordaza, ni mordaza maquillada», reza la pancarta que ha encabezado la marcha.

«Lo llaman democracia y no lo es, una dictadura es lo que es», o «libertad de expresión y de manifestación» han sido algunas de las consignas que han coreado los manifestantes, que se han dirigido a la Puerta del Sol desde Atocha, donde ha comenzado la protesta.

Mientras, la protesta que ha tenido lugar en Murcia ha logrado reunir a más de un centenar de manifestantes, que se han concentrado ante la sede de la Delegación del Gobierno en la avenida Alfonso X El Sabio para exigir una reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana.

En Castilla-La Mancha, organizaciones de Albacete, Ciudad Real, Guadalajara y Toledo se han sumado a las movilizaciones que han tenido lugar en toda España.

En Logroño, medio centenar de personas convocadas por Amnistía Internacional ha urgido la modificación de la ‘ley Mordaza’. En declaraciones a los periodistas, el portavoz de Amnistía Internacional en La Rioja, Gregorio Martín, ha pedido a los grupos parlamentarios que esta ley «cumpla con los estándares internacionales sobre libertad de reunión, manifestación, expresión e información» y que deje de penalizar estas libertades, «otorgando a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado una capacidad discrecional de justificar la proporcionalidad de lo que hacen».

También alrededor de cincuenta personas se ha concentrado en Vitoria para reclamar al Congreso la derogación de los artículos más lesivos de la actual normativa.

Además, había convocadas movilizaciones en Barcelona, Valencia, Pamplona, Granada, Pontevedra, Santiago, Castellón, A Coruña, Málaga, Oviedo, Terrassa, Huelva, Cádiz, Mérida y León.

Devoluciones en caliente o el uso de material antidisturbios, temas polémicos

Las concentraciones han tenido lugar justo antes de que el próximo martes la ponencia parlamentaria encargada de la modificación de la Ley de Seguridad Ciudadana retome sus trabajos con el debate de los cambios más polémicos, como las devoluciones en caliente o el uso de material antidisturbios.

Ya el pasado jueves Amnistía Internacional convocó una concentración en la Puerta del Sol de Madrid para reclamar a los partidos cambios más profundos en la reforma.

Ahora la plataforma ciudadana No Somos Delito, junto a colectivos, organizaciones y movimientos sociales, han hecho un llamamiento a la población para que salgan a la calle a reclamar que la reforma de la ‘ley mordaza’ “responda a unos mínimos que garanticen el libre ejercicio de los derechos fundamentales” y «aborde de forma prioritaria la redefinición del concepto de seguridad ciudadana».

Entre los más de cien colectivos adheridos a esta convocatoria se encuentran entidades como Ecologistas en Acción, Amnistía Internacional, Confederación General del Trabajo (CGT), Greenpeace, la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) o la Asociación Libre de Abogadas y Abogados (ALA).

En declaraciones a los periodistas, el representante de Amnistía Internacional Carlos Escaño ha recordado que la mayoría del Congreso se comprometió en su día «a revertir el retroceso en derecho y libertades» que provocó la ley. Sin embargo, lo que ahora se debate en la Cámara no son más que «pequeños cambios» e «insuficientes».

Mientras, Javier García Raboso, de Greenpeace, ha insistido en la necesidad de derogar una ley que «nunca debió ver la luz» y conseguir una nueva norma que «garantice realmente los derechos y libertades de una democracia madura». «Abogamos por la derogación completa, porque la propuesta de reforma actual es sumamente tibia».

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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