Imagen de uno de los vídeos publicados en RRSS por los asistentes.

Miles de jóvenes se concentraron ayer por la noche en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) para participar en un macrobotellón. Según ha avanzado RAC1, la convocatoria se hizo a través de las redes sociales y citaba a la gente en la Facultad de Ingeniería para montar una fiesta. El rectorado ha estimado que en el campus universitario había unas 8.000 personas. A lo largo de la noche, el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) realizó 10 asistencias, todas de carácter leve, por contusiones e intoxicaciones etílicas, mientras que los Mossos han anunciado que están investigando una posible violación.

“Muy contento no puedes estar cuando en un centro educativo te encuentras situaciones como estas. Ya han pasado a pequeña escala durante el verano, pero esto de hoy es el límite. Cuando hagamos la valoración, veremos qué acciones tomamos, porque esto no puede ser”, ha declarado a RAC1 el rector de la UAB, Javier Lafuente.

La convocatoria indicaba que habría un DJ pinchando música en directo. Ahora bien, esto no parece que no sucedió porque la convocatoria era falsa. Aun así, miles de jóvenes se concentraron igualmente ante la facultad, donde improvisaron la fiesta bebiendo alcohol hasta la madrugada y en muchos casos sin respetar las restricciones contra la covid-19.

A raíz de la gran asistencia, los Mossos d’Esquadra y los servicios de seguridad de la UAB montaron un dispositivo en la universidad para controlar los accesos. La policía catalana no entró al campus porque no tenía permiso para hacerlo —el rector de la UAB ha asegurado que no lo necesitan en materia de orden público— y por eso no se realizó ninguna identificación. “Tampoco nos consta ninguna denuncia. Si se presenta alguna, haríamos la investigación pertinente”, ha dicho el director de los Mossos, Pere Ferrer.

Afectaciones en los FGC

La mayoría de jóvenes llegaron al campus usando los Ferrocarriles de la Generalitat (FGC). En las imágenes publicadas en las redes sociales se puede ver como los jóvenes pusieron al límite la capacidad de los vagones y en algunos casos aprovecharon para convertirlos en una antesala de la fiesta.

Algunos usuarios de los ferrocarriles han denunciado que los jóvenes no llevaban mascarilla, fumaban marihuana y bebían alcohol dentro de los vagones. Para intentar asumir el volumen de pasajeros entre Barcelona y la UAB, FGC habilitó siete convoyes más durante la noche. Hasta la semana que viene no se hará una valoración de los daños, pero en imágenes publicadas en Twitter se pueden ver varios asientos rotos.

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