Activistas antidesahucios han tratado de parar el lanzamiento sin éxito. (RRSS)

A las puertas de la Navidad, Carlos Berrocal y su madre, de 72 años, se han quedado en la calle después de cinco intentos de desahucio. Hoy el juzgado ha ejecutado la orden de lanzamiento y ambos se han quedado en la calle. El desahucio estaba programado para las ocho y media, pero no ha sido hasta poco antes del mediodía que la comitiva judicial ha llegado a la puerta del piso donde hace más de veinte años que vivían Berrocal y su madre, en la calle Roger de Flor de Barcelona.

Diez dotaciones de los Mossos d’Esquadra han tomado la calle Roger de Flor para sacar de su vivienda a este hombre sin recursos y a su madre, una mujer septuagenaria. Los anteriores intentos de lanzamiento se detuvieron gracias al apoyo de activistas por la vivienda. El último hace 15 días.

Fuentes de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) han informado este lunes de que el desahucio se ha materializado tras tirar abajo la puerta de la vivienda por parte de efectivos de la policía catalana. Varias docenas de activistas, sindicatos de Inquilinas y de la Vivienda de Gràcia y vecinos han intentado pararlo sin éxito.

Este hombre y su madre formaban parte, hasta este lunes, de una comunidad de inquilinos que vieron cómo el edificio en el que vivían de alquiler fue comprado por un fondo de inversión en 2017, y que se negó a renovar ningún contrato de alquiler de las 28 viviendas de las que consta el inmueble. Desde entonces se han tenido que ir una veintena de familias, mientras una parte de los vecinos que quedan tienen renta antigua y no pueden ser expulsados.

Otras cuatro familias más llevan cuatro años resistiendo en el inmueble, entre ellos los desahuciados este lunes, que tienen un informe de vulnerabilidad elaborado por los servicios sociales y que necesitan un alquiler social. Las mismas fuentes de la PAH han indicado que la familia desahuciada tiene previsto alojarse estos días en la vivienda de unos amigos y que este martes los servicios sociales del Ayuntamiento les recibirán para encontrar una alternativa de vivienda.

La ONU había pedido parar el desahucio

Contra este desahucio se había pronunciado, incluso, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, que había pedido que se parara. El juez, no obstante, ha dado la orden para que se ejecutara, sin tener en cuenta, tampoco, el informe de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Barcelona, que, como decimos, asegura que, Berrocal y su madre son vulnerables y no tienen ninguna alternativa habitacional.

En este sentido, desde la PAH, Lucía Delgado ha denunciado que la moratoria de desahucios vigente es «insuficiente» y «entra muy poca gente». «Que tengas un informe que acredite tu vulnerabilidad no quiere decir que se pare el desahucio», ha dicho. Delgado, además, ha lamentado que el juez considere que Berrocal y su madre no son vulnerables a pesar de tener un informe de Servicios Sociales en este sentido.

Después de quedarse en la calle, Berrocal ha agradecido el apoyo que ha recibido y ha querido recordar que hay muchas personas que son desahuciadas de manera silenciosa. Además, ha denunciado el «desamparo legal» que supone que se permita que un fondo de inversión eche a los habitantes del edificio que ha comprado, hecho que ha calificado de «abuso» y «especulación pura y dura», y ha defendido que «se tendría que abolir» el desahucio de «personas vulnerables y personas con hijos, que quedan desamparadas».

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.