3 diciembre, 2020

Los cerrajeros de Barcelona avisan del aumento de robos tras el estado de alarma

robos en barcelona
Con el fin del confinamiento, los robos en domicilios han aumentado más de un 25%.
R@MBLA

Si eres lector asiduo de nuestra revista sabrás que, durante el transcurso del estado de alarma, se vieron reducidas considerablemente las noticias aparecidas en nuestro medio que guardaban relación con los robos. En concreto fueron los allanamientos y posteriores sustracciones de objetos o dinero en metálico los hechos delictivos que temporalmente pasaron a ser historia.

Este aspecto fue celebrado enormemente por propietarios e inquilinos de la Ciudad Condal. Sin embargo, la dura realidad está volviendo a hacer mella en todos ellos. Así lo indican  profesionales como los cerrajeros 24h en Barcelona de NOCTE.

Hemos entablado comunicación don dichos especialistas para averiguar cómo fue la situación durante el estado de alarma, así como las claves del incremento de vandalismo que se experimenta en los tiempos actuales. Concretamente hablamos de un aumento de los robos de entre el 25 y 30 por ciento en la estación veraniega si se compara con otros años anteriores.

Cuarentena con toda Barcelona en casa

En el mes de marzo empezó a descontrolarse el COVID-19. España ya estaba avisada tras las noticias tan negativas que llegaban desde Italia, pero unos y otros aspectos colaboraron en que la pandemia fuese expandiéndose hasta llegar a niveles inimaginables.

El Gobierno, en consecuencia, se vio obligado a decretar el estado de alarma. Entre muchas de las obligaciones a las que estuvieron sometidos los españoles se encontraba una de las más importantes: permanecer en sus domicilios.

Solo se podía abandonar el hogar en caso de tener que acudir al supermercado, la farmacia y poco más. Es decir, lo esencial y básico. Ni siquiera existía la posibilidad de ir a trabajar, exceptuando aquellos empleados que desarrollaban labores esenciales.

A partir de esta situación se generaron muchos factores negativos, aunque un par de ellos fueron bastante positivos. El primero está relacionado precisamente con el ámbito laboral. Y es que el tele-trabajo proliferó como no lo había hecho nunca. A día de hoy muchos barceloneses siguen trabajando a distancia.

Otro beneficio hace referencia al tema que nos ocupa hoy en la Revista Rambla. Barcelona acostumbra a ser un foco de robos en los domicilios. Pero, ¿qué sucede si todos los propietarios e inquilinos están en sus propios hogares? Efectivamente, el número de allanamientos se redujo hasta niveles que no se veían desde hacía décadas.

Como era de esperar, el número no llegó a cero. Y es que los ladrones, especialmente las mafias en las que profundizaremos más adelante, se veían capaces de aprovechar justo el momento en que un individuo salía de su casa para ir al supermercado. En escasos minutos accedían ilegalmente al domicilio y sustraían multitud de permanencias.

Debido al mayor riesgo de cometer tal acto delictivo, la cifra afortunadamente se vio reducida de manera considerable. Tal como hemos mencionado en el anterior párrafo, muchas de estas operaciones eran llevadas a cabo por las mafias del robo de pisos.

Este tipo de grupos criminales han estado ‘parados’ durante el transcurso del confinamiento. Alguna acción de carácter más individual era perpetrada de vez en cuando, pero los índices de allanamientos en la Ciudad Condal bajaron exponencialmente.

Más robos que nunca tras el confinamiento

Dichas mafias tienen calculados unos mínimos ‘ingresos’ obtenidos a raíz de efectuar los actos delictivos que cometen. Sin realizarlos se ven obligadas a llevar un tren de vida inferior. Esto explica en parte el incremento de robos que se está evidenciando en toda Barcelona.

Durante unas cuantas semanas los ladrones no se veían capaces de penetrar en los domicilios, sobre todo porque había gente en su interior. Todo ha cambiado a raíz del levantamiento del estado de alarma. El confinamiento ha pasado a ser historia. Al menos el de carácter obligatorio. Y es que algunas personas, sobre todo las de edad avanzada, siguen aplicándolo voluntariamente para reducir el riesgo de contagio.

Aun así, muchas de las viviendas barcelonesas, a lo largo de gran parte del día, permanecen vacías. Este aspecto es aprovechado por los vándalos con tal de adentrarse en ellas y perpetrar los robos.

Los cerrajeros acuden a las llamadas de sus clientes por varios motivos: haberse olvidado las llaves dentro de casa es uno de los más comunes. Sin embargo, actualmente el más habitual se resume en que los propietarios o los inquilinos se encuentran la puerta de su vivienda forzada.

Más allá de lidiar con las pérdidas del robo, el encargo es claro para el profesional: reforzar la seguridad de la puerta para que algo así no vuelva a ocurrir. Las soluciones dependen de cada especialista y del presupuesto disponible, aunque una bastante popular en pleno 2020 consiste en instalar una cerradura electrónica e incluso las anti-bumping que evitan un método de allanamiento bastante extendido.

Ahora que muchos barceloneses darán comienzo a sus merecidas vacaciones no es de extrañar que algunos estén llamando a los cerrajeros como prevención. Solo así se aseguran de que al regresar a su domicilio estará todo en perfecto estado.

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