En abril del año 2020, en Estados Unidos, comenzaron a aparecer hombres jóvenes y de mediana edad ataviados con camisas de flores hawaianas portando fusiles de asalto -tipo AR-15 o AK-47- por las calles de ciudades como Washington, Tennessee o New Hampshire. Su misión no era otra que protestar contra la “tiranía del gobierno” por haber decretado un confinamiento estricto a causa de la pandemia del SARS-CoV-2. A mediados de ese mismo año, su presencia se incrementó en las protestas por el asesinato del afroamericano George Floyd, que derivaron en el movimiento Black Lives Matter. Estamos hablando de los boogaloo boys, un grupo extremista antigubernamental heterogéneo que cree que la solución a la crisis que vive EEUU es una revolución o una segunda guerra civil, a la que ellos llaman Civil War 2: Electric Boogaloo.

Los boogaloo nacieron en el sitio web 4chan en 2019, extendiéndose rápidamente a otras plataformas como Facebook o TikTok. Si bien es cierto que a ojos de la opinión pública son vistos como fanáticos de extrema derecha, la realidad es algo más compleja. Buena parte de sus miembros son supremacistas blancos o, directamente, neonazis que abogan por la guerra racial, pero también encontramos anarcocapitalistas, minarquistas y lo que ellos llaman ‘libertarios’. Ideologías aparte, muchos de ellos han pertenecido en algún momento de sus vidas a las Fuerzas Armadas estadounidenses. Como apuntábamos, algunos individuos, aparentemente, antirracistas de los boogaloo encabezaron disturbios por la muerte de Floyd en capitales como Minneapolis o Austin. Otros, en cambio, se dedicaron a proteger tiendas y grandes almacenes de los saqueos rifle en mano. En lo que sí coinciden es en la defensa a ultranza de las armas, el odio a la policía y en acelerar una guerra civil que colapse la sociedad.

Boogaloo Boys en Ucrania

El pasado 16 de agosto, a partir de un artículo publicado por VICE News, conocimos que una decena de miembros de los boogaloo boys se han desplazado a Ucrania para luchar contra Rusia. El objetivo de enrolarse en la legión extranjera ucraniana no sería otro que formarse y adquirir experiencia en situaciones de combate real para volver a EEUU, entrenar a otros boogs y, en última instancia, iniciar una revuelta armada para derrocar al gobierno americano.

Mike Dunn, exmarine de 21 años, es uno de los cabecillas de los boogaloo. Está en Ucrania desde abril y, actualmente, se está recuperando de las heridas que sufrió en un ataque el pasado mes de julio mientras defendía una aldea en el Dombás. Este extremista es el líder de la facción The Last Sons of Liberty (Los Últimos Hijos de la Libertad), que participó activamente en el asalto al Capitolio de noviembre de 2021. En una entrevista a ProPublica y FRONTLINE, Dunn aseguraba entonces que estaría dispuesto “a morir en las calles” mientras lucha contra la policía o las fuerzas de seguridad. El hecho de que muchos exsoldados o veteranos se unan a este movimiento, según ProPublica, “preocupa seriamente” a las fuerzas de seguridad e, incluso, al Pentágono.

Mientras se recupera en el hospital, Dunn no para de actualizar su perfil de TikTok o sus canales de Telegram con videos grabados por él mismo en combate. Son un reclamo para reclutar a más boogaloo boys. De este modo, según VICE News, ha conseguido que una decena de miembros hagan las maletas y estén listos para viajar a Ucrania. Este exmilitar dice que “no me siento responsable” si alguno de los reclutas son supremacistas o neonazis, “es lo que hay…”, sentencia.

A Dunn le acompañan desde el inicio otros boogaloo boys como Ken, de 29 años, o Henry Hoeft, de Ohio. Este último duró en el país eslavo dos semanas. De vuelta a los EEUU, publicó un vídeo en el que afirmaba que “los combatientes extranjeros están siendo utilizados como carne de cañón y enviados a zonas de conflicto justo en el punto álgido de los bombardeos y ataques terrestres, sin equipo o armas adecuadas”.

Ucrania: entrenamiento para neonazis

Ahora la preocupación es doble, porque las agencias de seguridad han detectado que supremacistas y neonazis norteamericanos también se han alistado a la Legión ucraniana. Esto significa que civiles de ideologías fascistas, adscritos también a los boogaloo boys, están adquiriendo en Ucrania experiencia en combate. Según un informe de la Patrulla Fronteriza y Aduanas de EEUU, publicado el pasado mes de marzo y citado por VICE News, “militantes de extrema derecha y otras personas en los Estados Unidos y Europa anunciaron sus intenciones de unirse al conflicto [de Ucrania]”, citando como fuentes a neonazis y supremacistas que habían sido interrogados cuando partieron hacia Ucrania desde el aeropuerto JFK de Nueva York. Dicho informe también advierte que el batallón neonazi Azov “es el mayor reclutador de militantes de extrema derecha”.

En este sentido, Joshua Fisher-Birch, experto y analista de la extrema derecha en el Proyecto americano Contra el Extremismo, explica a VICE News que “algunos ultraderechistas han visto la guerra en Ucrania como una oportunidad para adquirir una experiencia en combate que de otro modo no estaría disponible para ellos”. El analista señala que la experiencia de guerra también puede ayudarles a “aumentar su prestigio” dentro del movimiento en EEUU.  Finalmente, Fisher-Birch alerta que “la experiencia en combate no solo sirve para aumentar sus propias capacidades, sino también para transmitir esas habilidades adquiridas a otros miembros de su movimiento”.

Coordinador de contenidos en Revista Rambla | Web | Otros artículos del autor

_

Comparte: