Las peticiones de ayuda por adicciones vuelven a crecer con la desescalada

Autor: J.P.F.

La ONG para las adicciones Proyecto Hombre Cataluña ha presentado este jueves 25 de junio los datos de atención de la entidad con motivo del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas. En una rueda de prensa en linea, Proyecto Hombre ha informado que las peticiones de ayuda para tratar una adicción han recuperado ya los niveles de antes del confinamiento y, de hecho, si se comparan las cifras de las primeras semanas de junio de este año con las del año pasado, han crecido un 18%. Después de una primera evaluación, la entidad alerta que es justo a partir de ahora que se empiezan a notar los efectos del confinamiento.

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A lo largo del 2019, Proyecto Hombre ha atendido presencialmente a un total de 1.520 personas con adicciones. (Archivo)

La acumulación de semanas de reclusión obligatoria ha provocado en las personas que siguen un tratamiento para las adicciones consecuencias como por ejemplo pérdida de hábitos y rutinas, carencia de motivación, sensación de soledad, aumento de los conflictos con la familia o bien un impulso del deseo de consumir drogas y un aumento del riesgo de sufrir recaídas. Destacan los casos de personas que tenían un consumo leve o moderado de alcohol y que lo han incrementado por el hecho de estar en un ERTE y no trabajar durante este periodo. También preocupa el estado de aquellas personas con patología dual (trastorno mental y adicción a la vez), que han sufrido más los efectos psicológicos del confinamiento y su salud mental se ha visto agraviada.

Del mismo modo, el confinamiento ha acontecido una oportunidad para muchas personas para tomar conciencia que sufrían una adicción y que se han decidido a pedir ayuda. A menudo, el mayor tiempo de convivencia en familia ha hecho más visible el problema y los familiares han presionado para iniciar un tratamiento. Otro factor que ha incidido es la dificultad para comprar y consumir drogas durante estos meses, excepto el alcohol, provocando síndromes de abstinencias que también evidencian la gravedad del trastorno ante la ausencia de la sustancia.

La reinserción social, todavía más difícil

Por otro lado, lo que más preocupa a Proyecto Hombre Cataluña son los efectos de la crisis sanitaria, económica, laboral y social en el proceso de integración social de cualquier persona que se esté rehabilitando de sus adicciones. “El proceso de resocialización es la base de su recuperación. El confinamiento y la ‘nueva normalidad’ limita y limitará enormemente las opciones para construir una nueva vida”, ha explicado el director de Proyecto Hombre Cataluña, Oriol Esculies.

Estudiar, establecer nuevas amistades, practicar deporte en grupo o ejercer voluntariado son ejemplos de actividades troncales del tratamiento, y que en la nueva realidad social acontecen mucho más difíciles de realizar, así como el crecimiento del paro. La siguiente fase en la reinserción social es la reintroducción en el mercado laboral, del que en muchos casos la persona hace años que ha sido alejada. Tener un trabajo es uno de los principales factores protectores para superar una adicción.

Tratamiento adaptado e ininterrumpido

Durante los meses de confinamiento, Proyecto Hombre ha tenido que suspender la atención presencial en la mayoría de sus programas de tratamiento (ya retomados gradualmente) pero ha mantenido las actividades y sesiones a través de videoconferencias y llamadas. La entidad hace una valoración muy positiva del funcionamiento de este nuevo sistema de atención, muy valorado también para las personas usuarias y sus familiares. El confinamiento ha acelerado un proceso de transformación digital que permitirá seguir atendiendo a las personas usuarias mientras sean necesarias ciertas medidas de distanciación y ha abierto la puerta también a mantener canales de atención en linea de forma permanente.

Sí que se ha mantenido abierto durante todo este periodo el centro residencial de la Comunidad Terapéutica, situado en Montcada i Reixac, extremando las medidas de prevención para evitar posibles contagios de COVID-19 y restringiendo durante semanas todas las entradas y salidas de personas usuarias. En este sentido, y para garantizar que las personas que lo necesitan pueden acceder en este centro, recientemente Proyecto Hombre ha abierto un nuevo espacio en Montgat donde las personas que tienen que ingresar en la Comunidad Terapéutica pasan un periodo de cuarentena inicial, cumpliendo así con las medidas y protocolos establecidos por las autoridades sanitarias.

Afectaciones del COVID-19 en las personas consumidoras

Proyecto Hombre también se hace eco de la afectación que puede tener el COVID-19 en las personas que actualmente siguen consumiendo sustancias. Según la información y las recomendaciones del Observatorio Europeo de la Droga y las Toxicomanías (EMCCDA), la mayoría de personas con consumo activo de drogas o bien que han consumido durante años, a la vez abusan del tabaco, un factor de riesgo para que el virus tenga consecuencias más negativas en casos de personas donde son más presentes las enfermedades pulmonares obstructivas crónicas o asma. A la vez, hay que tener en cuenta que compartir material de consumo con otras personas incrementa el riesgo de contagio. En Proyecto Hombre han observado que se trata de un colectivo a menudo alejado del sistema sanitario y que en muchas ocasionas no cumple las medidas de protección.

La cocaína se consolida como la sustancia más problemática

Tal y como indican los datos de la memoria anual de la entidad, entre el conjunto de personas adultas atendidas durante el 2019 la cocaína es por cuarto año consecutivo la sustancia que más demandas de ayuda provoca, con un 47,6% de los casos. Hace más de una década que el consumo de cocaína se mantiene en porcentajes muy elevados pero la percepción social del grave riesgo que puede suponer para la salud es baja. De hecho, Barcelona es ya la ciudad europea donde se encuentran más restos de cocaína en las aguas residuales, según un estudio publicado a finales de 2019 en la revista Addiction con la participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Después de la cocaína, el alcohol es la segunda sustancia con más incidencia entre los adultos, con un 34,1% de los casos. Sigue siendo la droga más económica y aceptada socialmente. Esta accesibilidad se ha hecho más evidente que nunca durante el confinamiento, cuando la disponibilidad otras sustancias ilegales se hacía mucho más complicada. Para muchas personas, el alcohol está actuando como sustitutivo otros consumos.

La heroína es la sustancia principal para un 6,4% en adultos que han pedido ayuda, seguida del cannabis con un 6,1% y las ludopatías u otras conductas adictivas, con un 2,0%.

El consumo de cannabis entre los más jóvenes y los botellones, factor de riesgo ante el COVID-19

En cuanto a los chicos y chicas de 13 y 23 años atendidos a Proyecto Hombre, el consumo problemático de cannabis sigue provocando la gran mayoría de las demandas de ayuda, con un 73,1% de los casos. Suelen ser jóvenes que lleguen a la entidad por la insistencia de los padres y las madres y en los cuales el consumo del cannabis suele ser la cara más visible de situaciones multiproblemáticas que pueden incluir consumos abusivos de alcohol, exceso de utilización de las nuevas tecnologías, fracaso escolar, relaciones conflictivas con la familia, aislamiento social o conductas sexuales de riesgo, entre otros. En el momento de desescalada, la entidad alerta que el consumo desenfrenado y en grupo de alcohol y otras drogas, el llamado botellón o binge drinking, acontece un factor de riesgo de contagio de COVID-19 si no se respeta la distancia física, el uso de mascarillas o se evita compartir vasos o pitillos de cannabis.

1.520 personas atendidas en todo Cataluña

A lo largo del 2019, Proyecto Hombre ha atendido presencialmente a un total de 1.520 personas con adicciones, y sus familias, entre los centros que la entidad tiene en Barcelona, Montgat, Montcada i Reixac, Tarragona, Tortosa, Tremp y Balaguer. Entre las personas atendidas, el 83,3% son hombres y el 16,7% son mujeres, cifra que hace visible que hay que aumentar la accesibilidad de las mujeres a los programas de tratamiento de las adicciones. La media de edad se sitúa a los 40 años. Un 45,4% de las personas en tratamiento cuenta solo estudios primarios o no tiene estudios mientras solo el 51,9% tenía un trabajo como principal fuente de ingresos antes de iniciar el tratamiento. Un 30,1% de las personas usuarias tiene patología dual mientras que un 7,6% son portadoras del VIH.

Por otro lado, del conjunto de personas que siguieron un programa de tratamiento de las adicciones durante el 2019 a Proyecto Hombre, un 34,8% lo hicieron en un programa de Centro de Día, un 32,1% en otros programas Ambulatorios, un 16,8% en la Comunidad Terapéutica, un 8,9% en el Proyecto Joven para jóvenes y adolescentes y un 7,4% en el programa de Reinserción.

Nueva campaña: Para las personas con adicciones… ‘Eres Esencial’

La pandemia ha provocado que Proyecto Hombre haya tenido que readaptar los programas y crear nuevos servicios para cubrir nuevas necesidades, incrementando el personal y el gasto, y todo esto en un contexto de bajada de ingresos económicos. Para este motivo, la entidad ha tirado la campaña ‘Eres Esencial’, una iniciativa que quiere remarcar el papel capital que tiene cada cual de nosotros en la hora de ayudar a las personas con adicciones. Durante los próximos cuatro meses, esta campaña tiene como objetivo recaudar 100.000 euros. Más información en: www.projectehome.cat/etsessencial

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