El Centro Cívico Pati Llimona acoge dos exposiciones fotográficas de denuncia: Imágenes contra el olvido (Memoria histórica palestina. Vivencias de Nakba en Cataluña) y Bajo el puente: 1995, que se pueden visitar hasta el 26 y el 28 de febrero, respectivamente.

La Comunidad Palestina de Cataluña y la Asociación Suds son las promotoras de Imagen contra el olvido, una instalación producida en VisualKorner que cuenta con la colaboración de la Agencia Catalana de Cooperación Internacional y del Ayuntamiento de Barcelona . La exposición contradice el discurso sionista que niega la existencia del pueblo palestino y que pretende colonizar su territorio, bajo la máxima de “una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra”.

La muestra combina el montaje audiovisual de Manuel Atuán y las imágenes de Ester Pérez, que han tenido acceso a los álbumes familiares, a los objetos personales ya la documentación administrativa atesorada durante años por residentes palestinos en nuestro país. A través de su testimonio se acredita la obsesión del estado de Israel por borrar de la faz de la tierra cualquier vestigio de sus habitantes: desde el expolio arqueológico a gran escala hasta la destrucción de pueblos y viviendas, pasando por la incautación de archivos sociales, culturales, cartas, documentos y fotografías íntimas.

Por su parte, Bajo el puente: 1995 es un foto-reportaje que Jordi Oliver intentó publicar en su momento, pero que no ha sido posible hasta la fecha, 26 años más tarde. La edición de la monografía ha corrido a cargo de Ojos de Buey, un archivo dedicado a la fotografía documental realizada en los últimos cincuenta años, con publicaciones periódicas centradas en el trabajo de un autor.

Las imágenes de Oliver ponen de relieve el valor de la familia gitana y el estigma social que sufre esta comunidad desde su llegada a Europa. Tras ser desahuciadas por no poder hacer frente al pago del alquiler, varias familias gitanas fueron forzadas a vivir en la calle, bajo el puente de la autopista a su paso por Badalona. El fotógrafo documental Jordi Oliver se acercó con la intención de convivir con él y denunciar, a través de la imagen, aquella dura realidad. Tras varios meses de visitas, una de las madres, preocupada por si los trabajadores sociales se llevarían a sus hijos, les propuso una idea: “Escribiremos una carta a su majestad el rey, él nos ayudará”. Si queréis saber cómo terminó la historia, podéis asistir a cualquiera de las tres visitas guiadas previstas para el 27 de enero y el 4 y 18 de febrero a las 18.30 h.

Comparte:

Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.