11 junio, 2021

La red de gasolineras Q8 de capital kuwaití propone el despido de más del 25% de la plantilla

Kuwait Petroleum España, filial del consorcio estatal Kuwait Petroleum International que gestiona y explota directamente una red de 67 estaciones de servicio bajo el nombre comercial de Q8, ha iniciado un procedimiento de despido colectivo en el cual propone la extinción de 50 de los 212 puestos de trabajo que actualmente mantiene en España. La compañía también plantea una modificación sustancial de las condiciones de trabajo para el resto de la plantilla consistente en la supresión o reducción de los pluses salariales que los empleados venían percibiendo hasta ajustar su retribución a aquello estrictamente recogido por el convenio estatal del sector, según ha informado el Col·lectiu Ronda.

La propuesta extintiva responde a la voluntad de la empresa kuwaití de profundizar en el proceso de automatización de sus estaciones de servicio y se produce pocos días después de que el digital La Información, en su edición del pasado 14 de enero, diera a conocer una inyección de capital por parte del consorcio por un valor superior a los 13 millones de euros a la empresa Q8 Energy Red, responsable de la gestión de las gasolineras de la firma.

En 2019, Kuwait Petroleum protagonizó la mayor compra al sector de las estaciones de servicio en el mercado español de los últimos diez años mediante la adquisición de la red de gasolineras de la italiana Saras Energía y las vinculadas a los establecimientos comerciales Caprabo.

Kuwait Petroleum España pretende avanzar hacia el sistema organizativo de las gasolineras «low cost» y profundizar en el modelo de las estaciones de servicio desatendidas mediante la extinción del puesto de trabajo de 50 de las personas que actualmente atienen su red de establecimientos en todo España. Una drástica determinación que el consorcio público kuwaití acompaña con otras medidas destinadas a reducir la masa salarial de su plantilla como es la supresión o reducción de los diferentes pluses y complementos que los empleados de las gasolineras Q8 perciben en la actualidad con la intención de rebajar la retribución hasta los límites mínimos fijados por el convenio estatal de aplicación en el sector.

Justificación insuficiente

Anna Huertos y Oriol Pintos, abogados de Col·lectiu Ronda que asesoran la representación mayoritaria de los trabajadores, consideran que la información aportada hasta ahora por la empresa en el tiempo transcurrido del periodo de consultas «no permite deducir de ninguna forma la necesidad de las medidas que la empresa pretende imponer ni justifica que las indemnizaciones propuestas superen escasamente los mínimos legalmente previstos». En este sentido, los letrados lamentan que a lo largo de la negociación «se hable de una situación económica negativa basándose exclusivamente en la comparación de resultados entre los ejercicios de una parte de 2019, cuando Q8 se hizo con el control de las estaciones de servicio de Saras Energía, y el pasado 2020, año evidentemente excepcional y crítico por las circunstancias por todos conocidas. Hay numerosas soluciones legalmente previstas a disposición de las empresas para hacer frente a coyunturas tan complicadas como la provocada por el Covid-19 sin necesidad de optar por los despidos ni pretender reducciones salariales tan sumamente drásticas y significativas que, a la práctica, representan despidos encubiertos».

Gasolina low cost, despidos low cost

Representantes de la plantilla en el periodo de consultas que se está desarrollando y que tiene prevista su finalización el próximo sábado 6 de febrero denuncian la pretensión de la empresa «de imponer unos despidos de bajo coste, en sintonía con el modelo de estaciones de servicio desatendidas que quieren implementar «. A criterio de los representantes, Kuwait Petroleum pretende escudarse en los efectos de las restricciones a la movilidad impuestas para evitar la propagación del coronavirus para justificar el que no es otra cosa que un cambio de modelo organizativo. La fortaleza financiera de la empresa se hace evidente si tenemos en cuenta el hecho que ha protagonizado hace poco más de un año la mayor operación de compra y expansión que ha conocido el sector en España en más de una década».

En esta misma línea se expresan los abogados, quienes recuerdan que la información económica aportada por la propia empresa al proceso negociador revela que el peso de la masa salarial de la plantilla sobre los gastos de explotación de la compañía apenas representa un 20%. «Estamos ante un porcentaje inusualmente bajo» recuerda la representación letrada de Col·ectiu Ronda. «Y si atendemos al porcentaje que los salarios representan sobre el volumen de facturación, el resultado es todavía menor, puesto que apenas llega al 10%. Con estas premisas, resulta inaceptable pretender activar una modificación sustancial de unas condiciones de trabajo que, en muchos casos, son heredadas de las antiguas empresas del personal afectado y Kuwait Petroleum está obligada a respetar».

«Tenemos la certeza que Kuwait Petroleum está pretendiendo vestir como necesidad el que tan solo es una apuesta estratégica y de modelo de negocio que ya deberían de tener en mente cuando se expandieron por España a través de sucesivas adquisiciones», afirman los representantes de la plantilla. «No permitiremos que se desprendan de una parte muy significativa de la plantilla y se degraden brutalmente las condiciones laborales y salariales de los que permanezcan pretextando condiciones coyunturales».