Mientras Occidente se centra en el bienestar de los refugiados ucranianos, los migrantes de África y Asia Occidental pasan a un segundo plano, enfrentándose a más riesgos y agresiones en su periplo hacia Europa. Según la ONG serbia klikAktiv, los refugiados se enfrentan a una mayor brutalidad y violencia por parte de los guardias fronterizos húngaros. Esto es según su segundo informe trimestral de 2022.

Aunque la organización afirma que la violencia ha aumentado en todas las fronteras del norte de Serbia, los incidentes más graves se producen en la frontera húngara. “Dado que la mayoría de los refugiados utilizan actualmente la frontera húngara como vía de entrada a la UE, estamos registrando la brutalidad más severa en esta frontera”, afirma la organización.

Robos, palizas y humillaciones

Los refugiados procedentes de África y Asia Occidental suelen ser objeto de palizas, robos y humillaciones. “Los representantes del Estado, tanto de Croacia como de Hungría, tienen una narrativa muy dura sobre “proteger” las fronteras de la UE y de sus respectivos países, al tiempo que subrayan que Europa, como continente, pertenece a los cristianos”, afirman.

Ha habido varios informes sobre policías que capturan a los refugiados, los golpean y les afeitan el pelo dibujando una cruz en la cabeza. “El acto de afeitar o pintar cruces en las cabezas de los refugiados sirve también como acto de humillación y demostración de poder policial”, dice la oenegé.

KlikAktiv no es la única ONG que ha denunciado un aumento de la violencia en la frontera húngara. Otras ONG, como Médicos Sin Fronteras (MSF), también han denunciado un aumento de la “espantosa violencia” a manos de los guardias fronterizos húngaros.

“Golpes con cinturones y porras, patadas, puñetazos, diversas formas de humillación, uso de gas pimienta y gases lacrimógenos son prácticas habituales de disuasión, previas a los empujones y a la denegación de asistencia”, según denuncia MSF.

“Cada semana, vemos a varios pacientes, incluidos algunos niños, con graves hematomas, heridas y cortes profundos, dislocaciones y fracturas, a menudo en las piernas, los brazos y a veces en la cabeza”, afirma Andjela Marcetic, médico de MSF en Serbia.

Redacción en Revista Rambla | Web | Otros artículos del autor

Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

Comparte: