Ayer por la tarde se celebró en la Plaza Sant Jaume de Barcelona la manifestación en contra de la visita del Papa Benedicto XVI. El acto, que empezó a las 19:00 horas, abrió con la lectura de un manifiesto denunciando las injerencias de la Iglesia a la vida política, económica y cultural y reclamando el establecimiento definitivo de un Estado laico. La manifestación, convocada por la plataforma Jo no t’espero, congregó a varias asociaciones adheridas, entre otros Joves de CCOO, Alternativa Joves de EUiA, Ateus de Catalunya, Ateus i Republicans, Coordinadora Gay-Lesbiana de Catalunya, etc. Se calcula, según fuentes de la Guardia Urbana, que hubo un total de entre 2.500 y 3.000 asistentes.

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También contó con la presencia de personalidades públicas, como por ejemplo Ricard Gomà (ICV), actual segundo teniente alcalde de Barcelona, que se mostró claramente contrario a la visita del Papa y a favor de la separación entre el Estado y la Iglesia.

La jornada de reivindicación transcurrió con normalidad y se caracterizó por el relato de varios testimonios de personas perjudicadas o en conflicto directo con la Iglesia. Destacaron sobre todo, las declaraciones de Julio Reyero, miembro de CNT, a quien la justicia reclama una pena de dos años de prisión o una multa de 30.000€ por una denuncia del Arzobispo de Toledo. El sindicalista está acusado concretamente de “provocación a la discriminación y escarnio de los sentimientos religiosos” con motivo de una conferencia que ofreció, en la cual se hacía un repaso histórico de los crímenes de la Iglesia.

La celebración también incluyó la actuación del cantautor catalano-argentino Sergio Dantí, con la canción “El padrenuestro de las cunetas”.

En otras intervenciones, los representantes de la entidad organizadora denunciaron hechos como el uso de los medios de transporte públicos para dar cabida a los anuncios de la asociación e-cristians o la censura en facebook de la convocatoria para la “besada gay”. Por otra parte, los miembros de Jo no t’espero desmintieron las informaciones emitidas por un emisora de radio nacional en que se afirmó que la organización planeaba la intervención de grupos infiltrados para provocar actos violentos el mismo día de la visita del pontífice.

En general, las reivindicaciones de cada una de las diversas entidades presentes en la manifestación se centraban en los gastos generados por la llegada de Benedicto XVI en Barcelona en un momento de crisis económica tan grave. La representante de Joves de CCOO expresó su desacuerdo diciendo que “no tiene sentido que por un lado se recorten los presupuestos generales y las ayudas a los ciudadanos y por otro se estén gastando tanto dinero en la seguridad de una persona que no entendemos porque tiene que ser recibida de este modo”.

El portavoz de Ateus y Republicans calificó la situación actual de “preocupante” puesto que “además de la crisis económica, vivimos en un momento de pseudo-democracia en que las libertades de cada colectivo se sitúan en diferentes niveles en función de los intereses políticos o económicos”.

La coordinadora de Casals de Joves de Catalunya declaró que la presencia del Papa en Barcelona “no representa la pluralidad de la sociedad catalana a pesar de la campaña que se ha intentado hacer para promulgar una Cataluña católica que no existe”

El representante de la Coordinadora Gai-Lesbiana de Catalunya reclamó “la laicidad del Estado y que no se conceda ningún tipo de privilegio a las creencias religiosas, sobre todo a las que no respeten la igualdad de derechos, como por ejemplo la católica” y añadió que “no se podían hacer concesiones a aquellas ideologías que discriminan a las personas por su sexualidad o que todavía critican el uso del preservativo a estas alturas”. Para acabar, aseguró que el día de la visita del Papa la Coordinadora Gai-Lesbiana apoyará y participará en el acto de la besada gay que tanta polémica ha generado por su censura a la red social facebook.

La manifestación finalizó alrededor de las 20:30 horas con la actuación del artista italiano Leo Bassi, que subió al escenario vestido de bufón. Lejos de apartarse de la polémica, Bassi hizo un símil entre su disfraz y las vestiduras del Papa y criticó la oleada de cristianismo y radicalismo que había surgido debido a la crisis. Por último, el italiano hizo un llamamiento por el uso del preservativo y la libertad sexual, dando un toque humorístico a la clausura del acto.

Licenciada en Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma de Barcelona y especializada en periodismo y comunicación digital.

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