La Guardia Urbana incorporará a partir del miércoles cámaras de grabación en el uniforme, de momento, 43, y con el objetivo de llegar a 150 en junio. El dispositivo podrá activarse en actuaciones que supongan un riesgo para la vida o la integridad física, sea de los mismos agentes u otras personas.

Sin embargo, el teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, remarcó que «se utilizará en casos excepcionales» y que, por tanto, «no habrá generalización de las cámaras».

Las cámaras sólo se activarán en situaciones concretas y la responsabilidad de activarlas será de los agentes, siguiendo los criterios establecidos. Tras casos polémicos como la muerte de la perra Sota, del que no existían imágenes de la actuación policial, la Guardia Urbana quiere garantizar la «transparencia, seguridad jurídica y garantías», además de reforzar la «legitimidad social, la valoración y la confianza de la ciudadanía hacia el cuerpo».

La incorporación de estos dispositivos llega después de la prueba piloto que se realizó en 2019 con 12 aparatos y el despliegue se realizará en dos fases. Las primeras 43 se implantarán esta semana en tres unidades distintas. Será a partir de mediados de junio cuando se llegue a las 150 cámaras y el uso se extenderá a los 10 distritos de la ciudad.

Los agentes podrán grabar imágenes cuando existan desórdenes públicos o un peligro concreto para la seguridad ciudadana. También se prevé el uso de estos dispositivos cuando deba hacerse prevención de la seguridad ciudadana o cuando exista un «riesgo concreto para la seguridad pública». En este segundo caso, destacan situaciones en las que sea necesario hacer uso de la fuerza o cuando alguien lleve un arma de fuego, arma blanca o algún objeto peligroso. También en «acciones tumultuarias» en las que no sea posible identificar a los implicados.

Redacción en Revista Rambla | Web | Otros artículos del autor

Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

Comparte: