21 octubre, 2020

La demanda de la chufa sigue creciendo a través de su diversificación en el mercado mundial de alimentos

En los últimos años, la chufa ha demostrado que no solo es uno de los ingredientes principales de la horchata, la deliciosa bebida valenciana. Además de ello, esta planta ha experimentado un importante auge en su tasa de consumo en diversas regiones del mundo, a causa de sus múltiples propiedades nutritivas.
HORCHATA
Es en julio cuando las horchaterías ofrecen masivamente su producto natural.
R@MBLA

La chufa (cyperus esculentus lativum) es una planta prácticamente desconocida para un importante porcentaje de la población. Sin embargo, ante el aumento de las enfermedades relacionadas con los malos hábitos de consumo de alimentos, cada vez es mayor el número de personas que buscan diversas alternativas, que les permitan mantener una dieta sana y balanceada. 

Empresas norteamericanas y europeas, pertenecientes a la industria de la alimentación, han visto en la chufa, y en la amplia gama de derivados de la chufa, una verdadera oportunidad. A través de esta planta se tiene previsto satisfacer las necesidades de un creciente sector de consumidores que desean cambiar sus hábitos alimenticios, por dietas mucho más nutritivas y bajas en carbohidratos.

Del consumo estacional a la permanente comercialización de la chufa

Uno de los principales cambios que ha traído consigo el crecimiento del cultivo de chufa es que su consumo ha trascendido de un carácter estacional y artesanal, a una constante presencia en el mercado durante todo el año. En este sentido, es importante señalar que tradicionalmente la chufa es consumida en España en el periodo de verano, y en su presentación más popular, como la horchata.

En toda España, y especialmente en Valencia, durante el mes de julio, es un hecho cotidiano observar la gran cantidad de chufa fresca disponible en el mercado. Asimismo, es el momento del año en el que las horchaterías tienen la oportunidad de ofrecer su producto masivamente al público. Se trata de una tradición que en los últimos años se ha modificado considerablemente a raíz de la diversificación de la chufa y la producción de múltiples derivados. 

Gracias al progresivo proceso de industrialización de la chufa, el consumo de la horchata ha experimentado una disminución relativa. Esto significa que en términos absolutos, la horchata se mantiene como un derivado de gran popularidad en los consumidores españoles. Sin embargo, la horchata ha dejado de ser el principal medio de comercialización de la chufa, debido al creciente éxito de otros derivados de gran calidad.

En la actualidad, es posible ir a tiendas especializadas en alimentos saludables, y encontrar algunos de los productos más populares provenientes de la chufa, entre los que se encuentran los siguientes:

  • Harina de chufa
  • Chufa pelada
  • Chufa peeled
  • Chufa laminada
  • Chufa troceada
  • Aceite de chufa

De esta manera, la chufa ha tenido la posibilidad de figurar en el mercado bajo una nueva categoría, vejando a un lado el auge estacionario, para lograr un consumo en cualquier momento del año.

Crecen las inversiones y la rentabilidad de la chufa

La chufa es una planta, cuyo tubérculo ha sido consumido durante miles de años por diversas culturas y pueblos originarios de China, Egipto y la región persa. Los avances de la ciencia han permitido determinar los altos niveles nutricionales de la chufa.

Propiedades que han sido identificadas plenamente por parte de reconocidas empresas como Tigernuts Traders SL. Una compañía valenciana que se ha especializado en la producción y comercialización en España y a nivel mundial de la chufa, así como sus diferentes derivados. Como este, son muchos los equipos de trabajo que, además de ofrecer al mundo una increíble gama de productos elaborados a partir de la chufa, han generado importantes beneficios económicos a las regiones dedicadas al cultivo de la chufa en la Península Ibérica.

La importación suple el crecimiento de la demanda

El aumento en la demanda de la chufa como materia prima, ha obligado a la importación de un porcentaje de chufa que contribuya y complemente la producción nacional. Entre las principales regiones en las que se desarrolla el cultivo se encuentran pueblos como Albalat dels Sorells, Alboraya, Albuixech, Alfara del Patriarca, Almácera, Bonrepós y Mirambell, Burjasot, Foyos, Godella, Meliana, Moncada, Paterna, Rocafort, Tabernes Blanques, Valencia y Vinalesa.

Regiones que aportan el grueso de la oferta nacional de chufa, y que se termina por complementar con las importaciones. Una situación que no solo rinde importantes beneficios a la economía nacional. Además, ha permitido mejorar considerablemente las condiciones de vida de los agricultores africanos de chufa a través de los programas de desarrollo del comercio justo. De esta manera, se ha logrado establecer un destacado proceso en el que las grandes empresas de alimentación satisfacen su demanda y ofrecen al mercado mundial un producto saludable y de cultivo ecológico certificado.

Sin duda, la diversificación de los derivados de la chufa ha sido un importante avance tanto para la economía nacional, como para millones de consumidores que pueden adquirir el producto que tanto han buscado.

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