Las demandas de ayuda a Proyecto Hombre han crecido un 14,7% en los últimos dos años, entre 2019 a 2021. Los dos grandes problemas en cuanto a las adicciones siguen siendo la cocaína y el alcohol.

Son datos que la entidad ha presentado este miércoles con motivo del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas. En total, Proyecto Hombre recibió 2.216 demandas de ayuda en 2021, por las 1.702 de 2020 (cuando había confinamiento) y las 1.932 de 2019.

Siguiendo la tendencia de la última década, la cocaína se sitúa como la sustancia de consumo principal entre las personas adultas que en 2021 pidieron ayuda a Proyecto Hombre, con un 49,2% de los casos. El alcohol sigue también siendo una de las sustancias más problemáticas, con un 36,7% de los casos. Después, siguen el cannabis, con un 5,5%; la heroína, con un 3,6%; las ludopatías, con un 2,5%; las anfetaminas, con un 2%, y otras sustancias, con un 0,7%.

De nuevo, se observan diferencias importantes en los patrones de consumo de hombres y mujeres. Mientras que en los hombres la cocaína provoca un 52,4% de las demandas de ayuda y el alcohol un 32,3%, en las mujeres, el orden se invierte y el alcohol es el responsable de hasta un 62,4% de las demandas de ayuda, mientras que la cocaína se sitúa en un 30,3% de los casos.

Empeora la salud mental

Según la entidad, el aumento de demandas va ligado a un deterioro de la situación a la que llegan las personas a la entidad. En estos casos, se observa un empeoramiento de la salud física y sobre todo de la salud mental. Asimismo, las personas que piden ayuda lo hacen en unas condiciones socioeconómicas más precarias y una mayor situación de exclusión social.

Se trata de personas con múltiples factores de vulnerabilidad: en situaciones de desestabilización psiquiátrica, sin apoyo familiar, sin vivienda o sin autonomía para llevar a cabo gestiones básicas. De hecho, un 37,7% de las personas atendidas depende principalmente del paro, pensiones y otras prestaciones sociales para subsistir, y un 23,3% de la familia y amistades.

En cuanto a la salud mental, un 27,7% de los usuarios tienen diagnosticado algún tipo de trastorno mental, además de la adicción. Entre los hombres, este tipo de casos son de un 25,3%, mientras que entre las mujeres se incrementan hasta el 40,9%.

El perfil de los usuarios: hombres de 42 años de media

Entre las 1.508 personas atendidas, la media de edad se sitúa en los 42 años. Esta cifra ha ido aumentando en los últimos años (en 2012 era de 37 años) y comporta más dificultades para abordar la adición, porque una mayor edad a la hora de iniciar el tratamiento significa un mayor recorrido en el consumo de sustancias y conductas adictivas, agravando los efectos negativos en los distintos ámbitos de la vida de la persona.

Las mujeres sufren aún más estas consecuencias, ya que ellas comienzan tratamiento con una media de edad de 45 años, mientras que los hombres lo hacen a los 41. Precisamente, por lo que respecta al sexo, el 84,6% de las personas atendidas son hombres, mientras que solamente un 15,4% son mujeres.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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