El 2 de enero estallaron protestas en la región de Mangystau, sureste de Kazajistán, por el fuerte aumento del precio del gas, que luego se extendieron a otras grandes ciudades, incluida la más grande del país, Almaty.

Las protestas se volvieron gradualmente violentas, y se recibieron informes de que los manifestantes dañaban autos de la policía, entre otros delitos, y de que hoy habían irrumpido en las oficinas administrativas de Almaty. Como respuesta, la policía disparó gas lacrimógeno y granadas paralizantes contra los manifestantes. El presidente Kassym-Jomart Tokayev dijo en un discurso televisado que planea “actuar con la mayor firmeza posible”.

El martes y el miércoles las autoridades declararon un estado de excepción en la región de Mangystau, Almaty y otras ciudades. Además, según se ha informado, restringieron el acceso a Internet y las redes sociales y advirtieron a todos los medios de comunicación de que no debían “violar” la ley de medios de comunicación de Kazajistán, indebidamente restrictiva.

El Ministerio del Interior kazajo estima que han sido detenidas alrededor de 2.000 personas en la ciudad de Almaty, la más afectada por las manifestaciones. Decenas de manifestantes y al menos 13 agentes habrían muerto en el marco de los disturbios. La policía detuvo, además, arbitrariamente e interrogó al menos a dos destacados periodistas del servicio de radio local Azzattyk de RFE/RL.

Durante años, las autoridades han reprimido los derechos fundamentales del pueblo kazajo prohibiendo no sólo las manifestaciones pacíficas sino también los partidos políticos de oposición. Se ha detenido y encarcelado tras juicios injustos a numerosos líderes de protestas pacíficas, defensores y defensoras de los derechos humanos, personas que publican blogs y otras. En 2011, al menos 14 manifestantes murieron después de que la policía reprimiera una manifestación en Zhanaozen.

Disparar a matar

Hoy mismo, el presidente de Kazajistán, Kasim Yomart Tokáyev, ha anunciado que ha dado la orden expresa de “disparar a matar” sin previo aviso contra los manifestantes si ofrecen resistencia a las autoridades.

El mandatario ha dado un discurso a la nación en el que ha calificado a los manifestantes que vienen ocasionando graves disturbios en los últimos días como “bandidos” y ha señalado que “los terroristas continúan dañando la propiedad estatal privada” y que “utilizan sus armas en contra de los ciudadanos”.

“He ordenado a los cuerpos de seguridad y al Ejército que disparen a matar sin advertencia”, ha manifestado el presidente durante su discurso, en el que ha tildado de “estupidez” los llamamientos “desde el extranjero” para “una negociación entre bandos para resolver los problemas políticamente”. “¿Cómo se puede dialogar con criminales y asesinos?”, se ha preguntado.

Tokáyev ha hecho hincapié en que “la operación antiterrorista continúa en el país” y ha señalado que “hay un trabajo a gran escala y bien coordinado que está siendo llevado a cabo por la Policía, la Guardia Nacional y el Ejército para establecer la ley y el orden, en línea con la Constitución”.

“Los combatientes no han depuesto las armas, continúan cometiendo crímenes o se preparan para cometer nuevos. Hay que llevar la lucha en su contra hasta el final. Los que no se rindan serán eliminados”, ha advertido.

Rusia envía más de 75 aviones

En su discurso, Tokáyev también ha aprovechado para celebrar la rápida respuesta de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), una alianza militar que agrupa a seis antiguas repúblicas soviéticas, y ha agradecido al presidente de Rusia, Vladímir Putin, por su “muy rápida” reacción y “sobre todo, con un cálido sentido de camaradería a mi solicitud”.

El Ministerio de Defensa de Rusia ha enviado más de 75 aviones de transporte militar con las unidades rusas del “contingente de paz” de la OTSC. Según el portavoz del Ministerio, el mayor general Ígor Konashenkov, las aeronaves de la Fuerza de Transporte Militar Aéreo de Rusia también transportan las unidades de Bielorrusia, Tayikistán, Kirguistán y Armenia, países miembros de la organización.

“Las fuerzas de paz rusas están integradas por unidades de la Brigada 45 de tropas especiales, la División 98 de paracaidistas y la Brigada 31, todas de las Tropas Aerotransportadas de Rusia”, ha indicado el portavoz.

Amnistía Internacional

En respuesta a las protestas que están teniendo lugar en Kazajistán por el aumento de los precios de la energía, el deterioro de las condiciones de vida y la represión de las manifestaciones pacíficas, Marie Struthers, directora de Amnistía Internacional para Europa Oriental y Asia Central, ha declarado:

“Las protestas que están recorriendo Kazajistán, que se han convertido en violentas, son consecuencia directa de la represión generalizada de los derechos humanos fundamentales por parte de las autoridades. Durante años, el gobierno ha perseguido implacablemente la disidencia pacífica, y ha dejado al pueblo kazajo en un estado de agitación y desesperanza”.

“En lugar de amenazar con reprimir las manifestaciones, las autoridades de Kazajistán deben resolver la situación de manera pacífica poniendo en libertad inmediata e incondicional a todas las personas que han sido detenidas arbitrariamente y abordando los abusos cometidos en el pasado por el Estado. Los manifestantes a quienes se acuse de delitos reconocibles internacionalmente por haber cometido acciones violentas deben ser juzgados en juicios justos, conforme al derecho internacional de los derechos humanos.”

“Tanto los compromisos adquiridos por Kazajistán en virtud del derecho internacional como la propia Constitución del país consagran el derecho de reunión pacífica. Las autoridades deben cumplir estas obligaciones, proteger a quienes se manifiestan de forma pacífica y respetar la libertad de expresión. También deben garantizar que la policía no hace uso de fuerza ilegítima y excesiva. Cualquier policía u otros funcionarios responsables de cometer violaciones de derechos humanos deben rendir cuentas de sus actos.”

Reacciones políticas

El Gobierno de Alemania ha expresado su preocupación por la orden del presidente kazajo y ha llamado a todas las partes implicadas a la desescalada. El portavoz de Exteriores alemán, Christofer Burger, ha recalcado que es necesario precisar “muy claramente” que el “empleo de violencia de munición letal contra civiles debe ser siempre sólo el último recurso”.

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha expresado su preocupación y ha recalcado que permanece atento a la situación en Kazajistán. El mandatario, junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, han pedido el fin de la violencia en el país.

“Los derechos y la seguridad de los ciudadanos son primordiales y deben garantizarse. Llamo al cese de la violencia y a la retención”, ha manifestado Von der Leyen en una rueda de prensa con Macron, subrayando que la Unión Europea está preparada para “ayudar”.

Por su parte, el presidente chino, Xi Jinping, ha calificado como “altamente responsables” la implementación de medidas “fuertes” por parte del Gobierno kazajo. “Ha tomado medidas contundentes y decisivas en momentos críticos y rápidamente calmó la situación”, ha afirmado Xi, refiriéndose a Takáyev.

El Gobierno turco también ha mostrado su apoyo a Kazajistán y ha anunciado una reunión la próxima semana de la Organización de Estados Túrquicos. El ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, ha hablado este viernes por teléfono con su homólogo kazajo, Mukhtar Tleuberdi, para tratar la crisis en el país.

Afectación al mercado de criptomonedas

Las protestas en Kazajistán y las restricciones de internet que ello está comportando están afectando de lleno a las criptomonedas. Los ecos de los disturbios no solo están presentes en las calles, sino que también resuenan en los grandes ordenadores que minan criptomonedas, es decir, los equipos que gestionan las transacciones globales con estas divisas virtuales. La Universidad de Cambridge estima que el 20% de las transacciones globales con esta divisa pasan por servidores kazajos.

Por ello, las restricciones del Gobierno kazajo a internet han impactado directamente en la industria. En este sentido, el especialista en criptomonedas Tom Wilson ha subrayado que “cuando se apagó Internet el miércoles, la potencia informática global de bitcoin se desplomó de manera bastante dramática”.

¿La razón de este desplome? Kazajistán es el segundo país del mundo en criptominería. “China, que había sido el mayor minero de criptomonedas del mundo, instigó una gran represión contra la minería de criptomonedas”, ha señalado Tom Wilson. Este hecho provocó que muchos decidieran mudarse a servidores kazajos. Por ellos circula uno de los productos de inversión más en auge en el último año.

“Es cierto que muchos inversores minoristas que han comenzado a sentirse atraídos por las criptomonedas, porque piensan que es una excelente manera de ganar dinero en un entorno de tasas de interés bajas, pueden no ser conscientes de hasta qué punto estos factores pueden afectar los mercados de criptomonedas”, ha dicho Wilson.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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