2 diciembre, 2021

Revista Rambla Barcelona

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Juicio a ‘els 9 de Lledoners’: los mossos no saben identificar a los agresores

Los acusados participaron en protestas contra el traslado de los líderes independentistas a Madrid por el juicio del 'procés'
Los acusados antes de entrar al juzgado. (@NouLledoners)

Poco antes de las tres de la tarde ha terminado la primera jornada del juicio que se celebra en Manresa contra los llamados «9 de Lledoners», nueve personas que participaron en las protestas contra el traslado de los presos independentistas a Madrid para hacer el juicio del procés. La sesión de hoy había empezado pasadas las diez y media de la mañana. Cuarenta y cinco minutos después, resueltas las cuestiones previas, han empezado a declarar cuatro agentes de los Mossos d’Esquadra que resultaron heridos aquel día.

Los acusados serán los últimos en declarar -está previsto que lo hagan mañana-, una petición de las defensas planteada en las cuestiones previas, que el juez ha aceptado. Los cuatro agentes han explicado que recibieron golpes en las manos, que tuvieron alguna contractura cervical y que uno de ellos recibió un golpe en los genitales.

Ninguno de ellos no ha podido identificar a las personas que los agredieron, ni tampoco concretar quién colocó las barricadas en la C-55 -palés, pinchos, un candado y aceite esparcido por la calzada- para tratar de impedir que saliera de Lledoners el convoy con los presos. Solo han sabido decir que entre el grupo de 200 personas que se enfrentaron con los Mossos había tres que habían identificado una hora y media antes.

Posible agresión racista

Se da la circunstancia que uno de los mossos que han declarado como testigo tiene pendiente un juicio por una posible agresión racista ocurrida el 2019 en Sant Feliu Saserra, en el Bages, y desde entonces está apartado de los antidisturbios. Este caso, investigado también por un juzgado de Manresa, es conocido como ‘caso Wubi’ por el nombre del joven negro residente a Sabadell que denunció la agresión.

La primera jornada del juicio, que está previsto que acabe este miércoles, se ha cerrado antes de las tres de la tarde con la declaración de tres testigos de la defensa, personas que estaban en el exterior de Lledoners el día de los hechos.

«No estáis solos»

Antes de entrar a los juzgados de Manresa, los nueve acusados han recibido el apoyo de decenas de personas que gritaban «No estáis solos»/»No estáis solas». Justo antes de que entraran, se ha cantado «Els Segadors».
Las defensas de los acusados consideran que el juicio que ha empezado hoy en Manresa es un juicio político.

Desde Alerta Solidaria, Eva Pous ha defendido que «este juicio no se tendría que haber celebrado» y que es «el enésimo intento por parte de la Fiscalía, los Mossos d’Esquadra y la Generalitat de criminalizar las movilizaciones».

En este sentido, Josep Rossell, abogado de uno de los nueve acusados, tiene claro que «si estos hechos hubieran pasado en una huelga de taxistas o de maquinistas de la Renfe no estaríamos hoy aquí». Pous, además, ha denunciado que la identificación sistemática de manifestantes «va contra los derechos humanos», tal como ha establecido el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH).

Rossell ha explicado que la identificación de su defendido se hizo «por dirigirse de manera inapropiada a los agentes», pero que «a partir de aquí se monta un atestado de manera inverosímil» y entonces se piden «penas injustas y totalmente desproporcionadas». Acusa, además, a la Generalitat de hacer un «papelón» presentando denuncia contra tres de los acusados «basándonos en el relato del ministerio fiscal».

Piden la nulidad

En el apartado de las cuestiones previas del juicio oral, la defensa de algunos de los acusados ha pedido la suspensión del juicio porque uno de los mossos heridos declara por videoconferencia desde comisaría sin que nadie del juzgado esté en la comisaría dando fe pública.

Este hecho, consideran los abogados, impide garantizar la integridad de la declaración de este testigo, porque puede consultar documentos o recibir indicaciones. En respuesta a esta cuestión, el juez ha anunciado que el mosso declarará presencialmente.

También se ha pedido la nulidad del juicio porque en los escritos de acusación aparece el delito de lesiones (a los agentes), pero la acusación inicial solo era por el delito de atentado a la autoridad y disturbios. Este cambio, argumentan, vulnera el derecho de defensa de los acusados.

Contra la acusación particular de la Generalitat

Además de la petición de prisión de la Fiscalía, la acusación de la Generalitat pide 18 meses de prisión para tres de los activistas. Los 9 de Lledoners creen que se trata de un juicio «político» y son muy críticos con la actuación de la Generalitat: acusan a ERC y Junts de hacer de «muleta» del Estado para reprimir al independentismo.

En una rueda de prensa la semana pasada en el Parlament, los encausados reclamaron que la Generalitat retirara la acusación particular. Una de las acusadas, Txus Merino, considera que las acusaciones de los Mossos son «falsas», y que no habrían salido adelante «sin la indispensable ayuda de la Generalitat»:

«No acabo de entender que la Generalitat se presente como acusación particular por salir a protestar, cuando esto es un derecho. Y, además, que lo haga un gobierno independentista cuando en algunos momentos nos han dicho ‘salid a la calle’ y en algún momento nos han dicho ‘apreteu’.»

Merino afirma que la Generalitat hace años que «se dedica» a presentarse como acusación particular en contra de independentistas y pone como ejemplo el caso de Marcel Vivet. Según ella, Mossos d’Esquadra, jueces, fiscales y también la Generalitat son «cómplices» del Estado en la represión.

Traslado de los presos hacia el Supremo

La madrugada del 1 de febrero del 2019, los nueve presos independentistas iniciaron el traslado hacia Madrid, de cara al juicio del proceso al Tribunal Supremo. Durante el traslado, a las puertas de la prisión de Lledoners, un grupo de personas bloquearon la carretera y fueron desalojadas por los Mossos. Hubo un corte de tráfico a la C-55, donde se lanzó aceite en la calzada para impedir la circulación de vehículos.

Según la Fiscalía, durante la protesta los acusados también hicieron barricadas con palés y bidones, y lanzaron objetos puntiagudos al asfalto. Unos hechos que los acusados niegan: insisten que no hubo ningún enfrentamiento con los agentes y que no hay base para las acusaciones, como apunta Oriol Sanz: «Esto que te identifiquen preventivamente y que después te digan qué caso te montamos… yo creo que es un poco endémico.»

El ministerio público los acusa de atentar contra la paz pública, desobediencia y lesiones. Txus Merino, no obstante, dice que la protesta se desarrolló «de manera tranquila en todo momento».

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Este artículo ha sido redactado y/o verificado por el equipo de redacción de Revista Rambla.