El primer ministro de Israel, Yair Lapid, ha declarado este domingo ante los líderes de las comunidades periféricas de la Franja de Gaza que “los objetivos han sido alcanzados” y que “de nada sirve seguir con la operación” lanzada el viernes contra la Yihad Islámica Palestina.

Los ataques de Israel contra la población civil han dejado 41 muertos y más de 300 heridos (entre los que se incluyen más de un centenar de niños) en la Franja de Gaza, según las últimas cifras difundidas por el Ministerio de Sanidad palestino. La Yihad Islámica ha identificado al menos nueve de los fallecidos como milicianos del grupo, incluyendo a sus dos comandantes: Taysir al Yabari y Jáled Mansur.

Entre las víctimas fatales registradas hasta el momento hay también cuatro mujeres y 15 niños. Cinco de los menores murieron anoche tras el impacto de un proyectil en el norte de Gaza, en un incidente que según Israel se trató de un lanzamiento fallido de un cohete por parte de la YIP, que responsabilizó al Ejército israelí por el ataque.

Israel no registra por ahora víctimas mortales y ha contabilizado unos 20 heridos leves, en su mayoría por lastimaduras sufridas cuando corrían a los refugios antiaéreos.

Desde el comienzo de la actual escalada de violencia, la YIP ha lanzado más de 600 cohetes desde Gaza hacia Israel, según estimaciones del Ejército, que dice haber atacado unos 140 objetivos del grupo en la Franja.

El actual repunte de tensión comenzó el viernes con una fuerte ofensiva “preventiva” israelí sobre objetivos de la Yihad en Gaza ante lo que el Ejército describió como una “amenaza inminente” de ataque por parte del grupo como represalia tras el arresto el lunes de uno de sus líderes durante una redada en Cisjordania ocupada.

Israel considera que los vínculos de la YIP con Irán convierten al grupo en un satélite de Teherán, que es visto por el Estado judío como una amenaza existencial.

Esta mañana, las fuerzas israelíes lanzaron ataques contra túneles terroristas de la Yihad Islámica en Gaza. La aviación destruyó un túnel construido a varios metros bajo tierra que conectaba el sur de la región con la ciudad palestina de Rafah y que iba a ser utilizado para perpetrar ataques contra Israel, tomando “por sorpresa” a sus militares. El túnel no llegó a cruzar el territorio israelí, que está protegido con un muro subterráneo precisamente para evitar este tipo de amenazas.

Alto el fuego

Esta jornada también saltó la noticia de un supuesto alto el fuego acordado entre Israel y la Yihad Islámica, mediado por Egipto. Según AFP, finalmente, la Yihad Islámica confirmó a través de un comunicado que las dos partes lograron acordar un cese de hostilidades, mientras desde Israel no se han emitido declaraciones oficiales a este respecto.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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