Los trabajos de excavación para encontrar los restos del militante antifranquista Cipriano Martos, iniciados hace un mes en el cementerio de Reus, podrían haber dado fruto. El equipo encargado de la exhumación localizó el pasado martes unos restos óseos compatibles con la descripción y las características físicas de Martos, asesinado en 1973 por la Guardia Civil y enterrado en una fosa común.

El obrero, militante del Partido Comunista y del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP), estaba acusado de difundir propaganda ilegal. La causa de la muerte fue la ingesta de ácido sulfúrico, que le quemó el aparato digestivo, en el transcurso de un interrogatorio con torturas en el cuartel de la Guardia Civil de Reus.

Para encontrar los restos se han excavado cinco niveles de la fosa, a cinco metros de profundidad. Las pruebas de ADN, cuyos resultados se sabrán en uno o dos meses, confirmarán definitivamente si es el cuerpo del joven asesinato. Sin embargo, ya se ha descartado analizar los otros 40 cuerpos exhumados de la fosa, que corresponden a civiles no represaliados y que volverán a ser enterrados cuando finalice la intervención. Los antropólogos y arqueólogos que trabajan en el cementerio de Reus han exhumado 41 cuerpos de la fosa común número 11 del cementerio de la localidad.

Entre estos cuerpos se encuentra el de un joven menor de 30 años que coincide con el perfil biológico de la víctima. Martos tenía 28 años cuando murió envenenado por la Guardia Civil. Los restos corresponden a un cuerpo al que se le practicó una autopsia, al igual que a Martos. A Martos, tras su muerte, dos médicos forenses le hicieron una autopsia completa de tórax y cráneo. Además, el cuerpo sufre una lesión en el hombro como la que tenía el militante antifranquista. Cuando era pequeño, en el pueblo de Loja, se cayó de una mula y se rompió un hueso.

La familia de Martos ha manifestado la voluntad de devolver los restos del militante antifranquista a Loja, en Granada, donde están enterrados sus padres. Su hermano pidió hace un mes que el Estado se hiciera cargo del traslado. Antonio ha explicado que sus padres fallecieron «con toda la pena» por el asesinato de Cipriano, de quien no pudieron ni ver el cuerpo.

Torturado por la Guardia Civil

Martos nació en 1942 en una familia de campesinos de Loja. En 1969 emigró a Sabadell, donde se politizó e incorporó al PCE y al FRAP. En la clandestinidad, el partido le destinó a una célula de Reus, donde la Guardia Civil le detuvo en agosto de 1973. Le interrogaron durante dos días, hasta que le ingresaron en el Hospital Sant Joan de Reus, donde agonizó durante tres semanas sin que la familia supiese dónde estaba. En 2014, su caso se incluyó en la macroquerella de la justicia argentina por los crímenes del franquismo.

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