Nueva ingerencia en contra del derecho a la intimidad de los paseantes y paso de gigante en lo que a vigilancia ciudadana se refiere. El ayuntamiento de Girona instalará cámaras de videovigilancia en los contenedores de basura para conseguir aumentar el número de multas que interpone a los vecinos que no reciclan adecuadamente o dejan la bolsa de basura fuera del contenedor.

El Ayuntamiento admite que la campaña de multas no ha sido suficiente porque algunos puntos de la ciudad siguen presentando la apariencia de un vertedero. Con la nueva medida no está claro que se ataje el incivismo, pero sí supondrá una nueva fuente de financiación para las arcas públicas.

Según la alcaldesa de Junts, Marta Madrenas, “pusimos muchas sanciones [más de 200], pero no han sido efectivas. Debemos reconocerlo porque todos tenemos ojos, y en cualquier barrio, en cualquier calle, te encuentras residuos dejados delante de los contenedores, y no estamos satisfechos.”

De este modo, se instalarán más de 30 cajas cámaras en su interior en distintas islas de contenedores de la ciudad -donde se detecte que el problema es recurrente-. Al igual que los radares de tráfico, las cámaras irán cambiando de punto de forma rotativa.

Madrenas ha dicho que se pondrán aparatos con sensores que registren cuando alguien se acerca a los contenedores a dejar la basura o, simplemente, pase por al lado, porque el sistema no hará distinción (véase el caso de las aceras estrechas).

La alcaldesa de Girona no esconde que han tenido que llegar a este punto porque no han encontrado otra solución. Pero también pide que, en la medida de lo posible, la ciudadanía colabore para poner fin a este incivismo. De momento, no ha trascendido el coste de la nueva medida.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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