Las sanciones a Rusia por parte de EEUU y Europa han supuesto un tiro en el pie para ambas regiones. Ante la escasez de Gas Natural Licuado (GNL), petróleo y otras materias primeras, no les queda más remedio que una huida hacia adelante. Ahora la guerra sumergida por la apropiación de bienes se está librando en África y el Próximo Oriente. Estados Unidos saquea a diario el petróleo de Siria y también en Yemen. Francia, por su parte, está desplegando tropas en varios países africanos y también en el país arábico. En Yemen, el objetivo galo es asegurar la central de Balhaf, operada por la multinacional francesa Total Energies.

Así lo ha denunciado, el Gobierno de Salvación Nacional (NSG) en Yemen, que ha expresado su preocupación por lo que ha calificado como actividad “sospechosa” de las tropas estadounidenses y francesas desplegadas al sur del país devastado por la guerra. La actividad sospechosa de la que habla el NSG se refiere a una afirmación realizada por el exministro de Relaciones Exteriores de Yemen, Abu Bakr al-Qirbi, quien dijo que la Legión Extranjera Francesa, una fuerza militar gala compuesta por ciudadanos extranjeros, llegó a la provincia de Shabwah en Yemen para asegurar el control de la central de gas de Balhaf.

El exministro aseguró que en Francia “se están haciendo preparativos para exportar gas de la instalación de Balhaf… a la luz del aumento de los precios internacionales del gas” y en un intento por reducir la dependencia de Europa del combustible ruso en medio de la crisis energética mundial exacerbada por el conflicto en Ucrania.

Al-Qirbi también sugirió que el movimiento francés “podría ser la razón de los eventos en Shabwah”, refiriéndose a los recientes enfrentamientos entre grupos mercenarios respaldados por los Emiratos Árabes Unidos y las fuerzas del Partido Islah afiliadas a la Hermandad Musulmana y al Consejo de Liderazgo del Presidente (PLC) respaldado por Arabia Saudí.

En julio, París y Abu Dabi firmaron un acuerdo de cooperación energética para la producción conjunta de gas natural licuado (GNL). Según informes de principios de año, la cooperación energética entre los dos países tiene como objetivo asegurar el control de los recursos de gas yemeníes a través de la instalación de Balhaf, propiedad de la multinacional francesa de petróleo y gas Total Energies SE. Al-Qirbi señaló que la reciente llegada de las fuerzas francesas al área tiene como objetivo “brindar protección a las instalaciones”. Francia ha caído recientemente bajo sospecha por su participación en la brutal guerra dirigida por Arabia Saudita contra Yemen.

El 2 de junio, varios grupos de derechos humanos anunciaron la presentación de una demanda en un tribunal de París contra tres empresas productoras de armas francesas, alegando que son cómplices de crímenes de guerra cometidos en Yemen por la venta de armas a Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos.

El pueblo yemení ha exigido la retirada de todas las fuerzas extranjeras que ocupan ilegalmente el país, incluidas las tropas militares estadounidenses desplegadas recientemente, que se encuentran allí con el pretexto de luchar contra el terrorismo y ayudar a la coalición. Según Abdulaziz Saleh bin Habtoor, primer ministro de Yemen, las recientes operaciones de saqueo llevadas a cabo por la coalición liderada por Arabia Saudí se han llevado a cabo bajo las directivas de Estados Unidos, como parte de un plan de Washington para asegurar el control del petróleo yemení a través de sus aliados del Golfo.

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