8 marzo, 2021

Ferrovial despide a más de 30 trebajadores del 061 en plena tercera ola

Tras once meses de pandemia y en plena tercera ola, Ferrovial ha despedido a más de treinta personas con experiencia desde el inicio de la crisis sanitaria, con responsabilidades estructurales en el servicio y por motivos sindicales, según han denunciado los sindicatos COS y CGT. Además, las entidades sindicales denuncian «temporalidad, acoso laboral y precariedad como política general de Ferrovial».

El pasado 31 de enero se confirmó el despido de unas treinta trabajadoras del 061 Emergencias médicas, Consulta COVID y Consulta administrativa. La empresa subcontratada por el SEM, Ferrovial Servicios S.A., ha decidido prescindir de los gestores telefónicos, la mayoría de los cuales realizaban tareas estructurales básicas para el buen funcionamiento del servicio.

“En ningún momento han tenido en cuenta la calidad del servicio, dejándolo en manos de una constante rueda de nuevas trabajadoras sin experiencia. Los tipos de contratos y las condiciones que ofrecen a las trabajadoras genera en nosotras un estado de inseguridad e incertidumbre que hace que demos un servicio de peor calidad”, indican las trabajadoras despedidas.

Con éstas, cerca de 400 personas han pasado por el servicio del 061 desde el’inicio de la pandemia. Esta incertidumbre se ve agraviada por otras problemáticas. “Los horarios los dan 3 días antes de acabar el mes. Esto contradice el convenio, que estipula entre 15 y 7 días de antelación. Además, la política general de la empresa es la de la temporalidad, hecho que está en contra de la sentencia 1137/2020 del Tribunal Supremo del 20 de diciembre de 2020 respecto a los trabajadores estructurales del servicio público. Esta sentencia dictamina la fijación de los trabajos estructurales como el nuestro”, afirma la delegada de la COS (Coordinadora Obrera Sindical) en el 061.

En la linea de la política de la empresa, otra trabajadora explica la situación habitual. “Ferrovial despide sin previo aviso, reduce jornadas mientras realizan más formaciones para incorporar personal nuevo. Encima, los despidos se producen ante todo el mundo, sin tener en cuenta la intimidad y exponiendo al personal en toda la sala, que es de más de 100 personas”.

Otra trabajadora ha sido despedida un mes después de organizar una sección sindical en la empresa. Ésta afirma que desde el comienzo sufrió acoso laboral. “Un día que fuimos a informar, me dijeron que no se había notificado ninguna manifestación, pero nosotros éramos 4 personas repartiendo panfletos, ejerciendo el derecho a la información, un derecho fundamental”. Diez días después, la sindicalista fue despedida. “Simplemente no recibí el horario y entendí que esta era la forma que tenía la empresa de decirme que me despedía después de cinco meses y medio”, afirma la sindicalista de la COS despedida.

Respecto a las medidas por la COVID, trabajadoras y sindicatos como la COS o la CGT también denuncian que hay muchas carencias, como desinfectar los ordenadores entre turnos, tomar la temperatura antes de entrar al lugar de trabajo, tener espacios de descanso con distancia de seguridad o cambiar las mascarillas a diario.

En plena tercera ola, con CAPs a punto de colapsar, con hospitales desbordados y con el servicio de rastreo de COVID desmantelado, “entendemos que la prioridad del Departament de Salut y, más concretamente, de Esquerra Republicana y de Alba Vergés, es mantener la precariedad de la sanidad pública. Hasta ahora han continuado privatizando servicios como todo el Sistema de Emergencias Médicas (SEM), el servicio del CatSalut o la gestión de los hospitales, a la vez que continuan infrafinanciando la salud pública. Todo para justificar la externalización. Es un problema estructural, y exigimos la internalización del servicio del 061 como han hecho con el servicio de rastreos COVID o el Servicio de Vigilancia Epidemiológica, todo con contratos y condiciones laborales dignas”, sentencia la delegada de la COS 061.