El presidente de la junta directiva de la compañía petrolera privada más grande de Rusia, LUKoil, ha muerto hoy por la mañana (7:30 am hora local) después de caer desde la ventana de un hospital de Moscú, según informa la agencia rusa TASS y confirma el digital moscovita Izvestia.

Ravil Maganov, de 67 años, se precipitó desde la ventana del sexto piso del Hospital Clínico Central, ubicado en la calle Marshal Tymoshenko de la capital rusa. El hospital, conocido como la Clínica Kremlin por su tratamiento de pacientes de la élite política y empresarial de Rusia, confirmó el fallecimiento. Maganov se estaba tratando de una dolencia cardíaca, aunque varios medios apuntan que también sufría algún tipo de depresión. La policía aún está investigando si se trató de un suicidio o de un asesinato.

Su muerte es la última de una serie de altos funcionarios rusos que han fallecido en extrañas circunstancias en los últimos meses, y muchos se han caído misteriosamente por las ventanas. De hecho, es el segundo ejecutivo de LUKoil que fallece de forma enigmática. En este sentido, la policía rusa abrió un caso penal tras la muerte del ex-ejecutivo de LUKoil, Alexander Subbotin, a principios de mayo.

Según el Daily Mail británico, Maganov fue condecorado por el propio presidente ruso, Vladímir Putin. El ejecutivo comenzó su carrera en LUKoil en 1993 como vicepresidente de producción de petróleo y en 2006 fue nombrado primer vicepresidente ejecutivo de la empresa. En 2020, se convirtió su presidente. Según el tabloide inglés, en la habitación de Maganov se encontró un paquete de cigarrillos cerca de la ventana por la que cayó, lo que lleva a suponer que pudo haber estado fumando antes de caer. También informa que en el momento de la caída su esposa se encontraba en la habitación contigua del hospital. Según Daily Mail, “no había una nota de suicidio y tampoco cámaras de circuito cerrado en la zona del edificio donde cayó”.

Maganov, cuyo hermano Nail Maganov es el jefe de otra compañía petrolera, Tatneft, recibió la Orden de Alexander Nevsky, una medalla otorgada a los funcionarios que han completado 20 años o más de servicio “altamente meritorio”. Su esposa Fania es la directora de una escuela en Almetyevsk, donde el inglés es la primera lengua. El hijo de la pareja, Ravil, es piloto de carreras.

LUKoil, compañía petrolera más grande de Rusia, fue una de las pocas corporaciones nacionales que pidieron abiertamente fin de la operación militar en Ucrania por parte del Kremlin a principios de marzo. “Defendemos el cese inmediato del conflicto armado y apoyamos debidamente su resolución a través del proceso de negociación y por medios diplomáticos”, dijo LUKoil en una carta a los accionistas en ese momento.

Ayer en Rambla hablábamos de los asesinatos por encargo que se suceden en Ucrania y que, en ocasiones, se enmascaran como suicidios.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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