El indígena conocido como ‘Indio Tanaru’ o ‘Indio do Buraco’ (indio del hoyo), que vivió solo y aislado los últimos 30 años en Rondônia (selva amazónica brasileña), fue encontrado muerto por la Fundação Nacional do Índio (Funai) el martes pasado. La información fue confirmada oficialmente por la misma agencia el sábado por la tarde.

Según la Funai, “el cuerpo del indígena fue encontrado en su hamaca, en su bohío ubicado en la Tierra Indígena Tanaru”, durante una de las rondas de monitoreo y vigilancia territorial realizada por la FPE Guaporé/Coordenação-Geral de Índios Isolados e de Recente Contato (CGIIRC).

En un comunicado, la Fundación informó que “no se encontraron rastros de la presencia humana en el lugar ni se observaron otras marcas o señales en el bosque a lo largo del camino” realizadas por otras personas. Además, no había signos de violencia o agresión. La Policía Federal (PF) estuvo en el lugar y realizó la investigación con la presencia de especialistas del Instituto Nacional de Criminalística (INC) de Brasilia y el apoyo de peritos criminalistas de Vilhena.

El indígena era el único superviviente de su comunidad, de etnia desconocida. Funai también dijo que “lamenta profundamente la pérdida del indígena” y que la causa de la muerte será confirmada por un informe médico forense de la Policía Federal, aunque todo apunta a causas naturales.

Pueblos extintos y amenaza a los indígenas aislados

Ivaneide Bandeira, ambientalista y fundadora de la Asociación de Defensa Etnoambiental Kanindé, participó del proceso de localización del Indio del Hoyo, que se llevó a cabo hace más de 20 años. Para ella, el caso pone en evidencia las amenazas a las que están sometidos los indígenas en aislamiento.

“Sus territorios están siendo invadidos, están siendo expulsados ​​sin garantías de supervivencia. Es muy triste lo que le pasó al indio aislado de Tanaru. No aceptó de ninguna manera el contacto con esta sociedad que masacra y lleva a la extinción a varios pueblos indígenas”, declaró a G1-Globo. Ivaneide lamenta, sobre todo, la extinción de una etnia indígena más en el país. Algo que, según ella, no sucedía desde hace años.

¿Quién es el Indio del Hoyo?

El Indio del Hoyo o Indio do Buraco vivió solo durante casi 30 años, después de que los últimos miembros de su pueblo fueran asesinados por ganaderos en 1995. Fue visto por primera vez un año después, en 1996, por el Frente de Proteção Etnoambiental Guaporé (FPE Guaporé), con sede en Alta Floresta do Oeste.

Vivía en la Tierra Indígena Tanaru (TI), cerca del límite de los municipios del sur de Rondônia, más precisamente en Corumbiara, a poco más de 700 kilómetros de Porto Velho.

Las imágenes de los indígenas son extremadamente raras. Un video grabado por agentes de la Funai en 2018 lo muestra solo de lejos.

Sus casas conocidas como tapiris, generalmente se construían con corteza de madera, palmeras y troncos, cubiertas de paja desde el suelo hasta el techo. Una característica curiosa de estas casas es que solían tener un agujero excavado en la tierra donde solían meterse. Así surgió el nombre del Indio del Hoyo.

Agujero excavado por el indio aislado. Funai cree que la construcción se debe a algún tipo de ritual religioso. Foto: Funai
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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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