9 abril, 2021

Expertos de la Rovira i Virgili aseguran que confinar 7 días antes habría evitado 23.000 muertes en la primera ola

Un departamento de esta Universidad derivó hasta 4 informes al Ministerio de Sanidad, que no escuchó las recomendaciones hasta dos semanas más tarde

Científicos de las universidades Rovira i Virgili de Tarragona y de Zaragoza han elaborado una investigación sobre la primera ola de la pandemia y han concluido que si el confinamiento domiciliario de la primera ola, que entró en vigor el 15 de marzo a las 00h, se hubiera avanzado siete días (es decir, el 8 de marzo), se habría salvado la vida de unas 23.000 personas en toda España.

El estudio ha sido liderado por el físico y catedrático del Departamento de Ingeniería Informática y Matemáticas de la Universidad Rovira i Virgili (URV), Àlex Arenas, quien informó este sábado en sus redes sociales del resultado del mismo.

Informes a Salvador Illa

Arenas ha asegurado hoy que su grupo de investigación derivó el pasado año «cuatro informes al ministro de Sanidad, Salvador Illa, vía Miguel Hernán (epidemiólogo que asesoró al Gobierno en la primera ola), a partir de los cuales el presidente Pedro Sánchez decidió el confinamiento total. Como mínimo dos semanas tarde».

Este experto también se puso en contacto con el presidente de la Generalidad en aquel momento, Quim Torra, y los consejeros de la Presidencia, Meritxell Budó, y de Interior, Miquel Buch, quienes «desde el minuto uno lo entendieron y pidieron el confinamiento un día después de saber» los datos.

«El ministro Illa y Fernando Simón, con información aún más precisa que nos requirieron, tardaron dos semanas más», ha afirmado.

«Se hubieran ahorrado 23.000 muertos»

«Teniendo en cuenta que los muertos en la primera oleada ascendieron a 28.000, nos habríamos ahorrado 23.000», ha indicado el investigador.

Arenas concluye en su análisis retrospectivo de la primera ola de COVID-19 en España que «si hubiéramos adelantado el cierre siete días el número de muertos habría sido aproximadamente 5.000 y si lo hubiéramos hecho siete días después, hubieran sido 120.000».

«El comportamiento humano se empezó a adelantar al ‘lockdown’ (cierre de emergencia), adoptando (auto)-medidas aún no impuestas. Los tiempos son clave en esta epidemia, hay que ser proactivo siempre», ha considerado.