25 julio, 2021

Estudiosos de la UdL descubren un dibujo inédito de Goya

Es un pequeño retrato a lápiz sobre papel de la consuegra del pintor aragonés
Retrato de Juana Galarza de Goicoechea. (UdL)

Personal experto del Centro de Arte de Época Moderna (CAEMS) de la Universitat de Lleida (UdL) ha sacado a la luz un dibujo inédito del artista aragonés, Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828). Se trata de un pequeño retrato a lápiz sobre papel de Juana Galarza de Goicoechea, una comerciante adinerada, que formaba parte de la familia política del pintor porque una de sus hijas, Gumersinda de Goicoechea, se casó con el hijo del artista, Javier de Goya. La pieza, de gran calidad, fue realizada probablemente en Madrid entre los años 1805 y 1808, «de forma resuelta y dinámica y con un resultado fino y exquisito», explica el catedrático de Historia del Arte de la UdL y director del CAEM, Ximo Company Climent.

El dibujo en miniatura -un papel de 7 centímetros de diámetro- representa el perfil de una mujer madura, vestida a la moda de la primera década del siglo XIX y peinada con un recogido alto de estilo regencia. «El retrato solo podía haberse dibujado por alguien muy próximo a la familia Goicoechea, y además, tenía que ser un artista con un gran talento y una mano intuitiva y entrenada, que se hace evidente en la soltura con la que se ha realizado cada uno de los trazos, sobre todo la mata de cabellos negros encrespados que corona el retrato», explica Company Climent.

En la atribución de la obra han estado trabajando durante tres años el propio el catedrático y la investigadora del CAEM, Jésica Martí Egea. «El proceso de investigación ha sido largo y meticuloso, porque se ha querido afrontar desde numerosos puntos de vista y contrastarlo con varios expertos, pero ha merecido la pena», afirman.

El papel, verificado por el experto José V. Vergara, corresponde a la primera década del siglo XIX. Es de lino y algodón en mayor proporción, con muy pocas fibras de esparto o cáñamo. Se han detectado además partículas metálicas que seguramente pertenecen a las tintas de fabricación de la pasta, aspectos que han sido verificados por el Centro de Restauración de Bienes Muebles de Cataluña de la Generalitat a partir del análisis material con FTIR (Fourier transform infrared spectroscopy) o infrarrojo transformado de Fourier, una técnica que utiliza longitudes de onda entre los 2.500 y los 25.000 nanómetros.

La mujer representada es del entorno directo de Goya; el tipo de pieza –retrato a lápiz– está dentro de la producción goyesca. «Incluso quedaría perfectamente enmarcado en la evolución de los retratos de Goya, y en las formas de representación que utilizaba para su familia. Los trazos no son solo goyescos, son de Goya», afirman Company y Martí, que han contado con el apoyo del especialista en dibujos goyescos en miniatura, Eloy Martínez Lanzas de las Heras.

Los expertos del CAEM advierten que en el lateral derecho de la parte delantera de la pieza se puede leer la palabra Goya. “Se trata de un tipo de inscripción bastante común entre coleccionistas del siglo XIX para ordenar, de acuerdo con su saber y entender, los nombres del inventario de su colección, pero que no es la firma del pintor”. La firma y la paternidad de Goya la confiere el propio dibujo, añaden.

La investigación ha culminado con una publicación que recoge todo el proceso analítico de la pieza y que ha sido evaluado por expertos y por el consejo asesor y de redacción de CAEM Publicaciones. Tiene 111 páginas y 77 ilustraciones e incluye una traducción en lengua inglesa.

Retrato de Juana Galarza de Goicoechea, pertenece al legado de un gran coleccionista del siglo XX, los antepasados del cual lo adquirieron como obra de Goya, un hecho que hasta ahora no había podido ser ratificado. La verificación del CAEM cuenta con el aval de Martínez Lanzas; la jefa del gabinete de documentación técnica del Museo del Prado, Carmen Garrido, que murió el año pasado, así como de Juan José de Luna, antiguo jefe del departamento de pintura del siglo XVII de Prado, desaparecido también en 2020.