26 septiembre, 2020

España ya no es el país del piso en propiedad

La corriente del alquiler ha venido para quedarse

inmobiliarias

Es la tendencia en Europa desde hace muchos años y por fin lo hemos entendido en España. El alquiler se presenta como una opción más lógica en nuestro tiempo. Ahorra las ataduras que supone una hipoteca y el hecho de anclarse a un lugar; y los precios de los alquileres (salvo en algunas grandes ciudades en las que el alquiler turístico está causando estragos) se muestran como una opción factible.

De ahí el auge de inmobiliarias en Córdoba, Sevilla, Madrid o Zaragoza, cada vez más profesionalizadas y con un servicio completo y de confianza. La variación hacia el alquiler hace que haya más movimiento y que necesitemos más de sus servicios. La tendencia entre la demanda la lideran las personas más jóvenes debido a un cambio de mentalidad. El objetivo ya no es tanto el de casarse, comprar una casa y tener hijos como el de una progresión profesional que puede implicar una mudanza en cualquier momento y hacia el que nos mostramos cada vez más abiertos, unido a un cierto rechazo a todo lo que suponga un compromiso duradero.

También hay que tener en cuenta la movilidad laboral geográfica: ese mundo profesional hace que de la misma forma un francés, un estadounidense o un ruso terminen disfrutando una temporada de las ventajas del suelo español. Por todo esto hay también un mercado de tipo de vivienda más práctica, que comparte espacio con viviendas de mejores calidades donde dan ganas de quedarse para siempre. Lo que está claro es que la gente demanda ciudad, véase la despoblación rural de la que tanto se habla, y eso provoca que la demanda a veces sea mayor que la oferta.

El fenómeno Erasmus y el movimiento de los estudiantes

Son el grupo del alquiler por excelencia. En aquellas ciudades en las que hay universidad no falta la demanda. Es un perfil con futuro, puesto que los estudiantes sienten la necesidad de realizar un intercambio de estudios en otra ciudad, o simplemente la de salir del ‘nido’ para estudiar en la universidad.

Un alquiler más centrado

La batalla contra el alquiler turístico parece estar dando resultado. El número de este tipo de viviendas desciende ligeramente debido a la presión de las normativas de algunos ayuntamientos y a la concienciación ciudadana, que entiende además que este tipo de alojamientos aumenta el precio en general del alquiler de vivienda en la ciudad, al haber menos oferta disponible.

¿Dónde está el cartel de “se alquila”?

Que no lo veamos no significa que no haya multitud de viviendas en alquiler. De hecho todo lo contrario, ya que cada vez más crecen las opciones. Las razones para no publicitarse demasiado son de distinta índole. Pero principalmente hay miedo entre los propietarios a que se sepa que la vivienda está vacía y se puedan meter ocupas antes de conseguir alquilarla o venderla. Al haberse profesionalizado el alquiler y haber pasado completamente a manos de inmobiliarias, las transacciones son más seguras y tanto arrendadores como inquilinos saben que cuentan con las garantías y el respaldo necesarios en caso de aprieto.

Lo que buscan los futuros inquilinos

Simplemente la mejor combinación entre bueno, bonito y barato. Y si además puede estar céntrico mucho mejor; y tener dos o tres dormitorios y que esté listo con todo lo necesario para entrar a vivir en buenas condiciones.

¿Es caro el alquiler?

Pues si tenemos en cuenta que son los propietarios quienes se hacen cargo de pagar las cuotas de la comunidad de vecinos, del IBI, del seguro y mantenimiento de la vivienda, y de impuestos varios en general, el inquilino ha de tener en cuenta que los números para él no son tan malos. Hay que seguir apostando por el alquiler para evitar estos pagos y ataduras futuras cuando quieras cambiar de ciudad.

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