{"id":998,"date":"2011-06-05T05:46:38","date_gmt":"2011-06-05T05:46:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/las-jornadas-de-mayo\/"},"modified":"2021-04-29T21:12:30","modified_gmt":"2021-04-29T19:12:30","slug":"las-jornadas-de-mayo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/las-jornadas-de-mayo\/","title":{"rendered":"Las jornadas de mayo"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-997 aligncenter\" style=\"width: 612px; height: 316px;\" src=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/catalunya1.jpg\" alt=\"alt\" width=\"550\" height=\"284\" srcset=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/catalunya1.jpg 550w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/catalunya1-300x155.jpg 300w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2011\/06\/catalunya1-500x258.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/p>\n<p>Mayo de 2011 es Historia. Una fecha hist\u00f3rica, de referencia. Las manifestaciones por una \u201cDemocracia Real Ya\u201d, la semana antes de las elecciones municipales del 22-M, junto con las acampadas surgidas a ra\u00edz de tales movilizaciones y que -en el momento de escribir esto- a\u00fan persisten en plazas emblem\u00e1ticas de muchas ciudades del Reino de Espa\u00f1a, han logrado incluso extender la solidaridad allende las fronteras del estado espa\u00f1ol, en lugares como Atenas, Londres, Berl\u00edn, Lisboa, Milwaukee, Buenos Aires, Cairo, Reykjavik o Par\u00eds (donde los manifestantes fueron desalojados de la Bastilla). Ha sido este Mayo un mes innovador, distinto, un soplo de aire fresco en una habitaci\u00f3n demasiado tiempo cerrada a cal y canto: se demostr\u00f3 que la movilizaci\u00f3n era posible, que la protesta no era una quimera, quebrando as\u00ed el ensimismamiento colectivo en el que 5 millones de parados y unas condiciones de vida cada vez m\u00e1s precarias, parec\u00edan argumentos insignificantes para tomar la calle en comparaci\u00f3n a ganar un Mundial de f\u00fatbol o una Champions League. \u00c9se parec\u00eda ser nuestro mundo. El presente art\u00edculo no pretende ser un desglose exhaustivo sobre las m\u00faltiples dimensiones del movimiento 15-M y de sus consecuencias; carecemos de toda autoridad para semejante prop\u00f3sito. No obstante, cumplir\u00eda sus expectativas si es una herramienta m\u00e1s -de entre otras muchas- para la reflexi\u00f3n sobre los hechos acaecidos en este mayo de la indignaci\u00f3n.<\/p>\n<h3><strong>La democracia capitalista y la democracia real<\/strong><\/h3>\n<p>Los medios de comunicaci\u00f3n generalistas no supieron a qui\u00e9n culpar, ni qu\u00e9 historia narrar. La convocatoria del 15-M circul\u00f3 por la red, como poco, dos meses antes: nadie sab\u00eda nada. De pronto, las manifestaciones convocadas por \u201cDemocracia Real Ya\u201d, as\u00ed como las acampadas de \u201cindignados\u201d que las siguieron, animaron unas elecciones municipales que eran el vivo retrato de la agon\u00eda y la decadencia de la democracia capitalista: sin inter\u00e9s, con tintes xen\u00f3fobos y con una derecha &#8211;<strong>Partido Popular (PP)<\/strong> y <strong>Converg\u00e8ncia i Uni\u00f3 (CiU)<\/strong>&#8211; que se perfilaba como clara vencedora frente a un <strong>PSOE<\/strong> macilento. El movimiento del 15-M, a pesar de lo que denunciaban ciertos altavoces de la reacci\u00f3n, carec\u00eda de una consigna un\u00e1nime respecto a las elecciones municipales: se declaraban apartidistas (no confundir con apol\u00edticos). Y aunque hubiera existido tal consigna, el plazo de tiempo -una semana escasa- seguramente no hubiera permitido que su incidencia fuera notable (cabe recordar el alt\u00edsimo \u00edndice de abstenci\u00f3n, aunque atribu\u00edrselo al 15-M quiz\u00e1 resulte especular en exceso).<\/p>\n<p>\u201cDemocracia Real Ya\u201d propon\u00eda una serie de <strong>puntos concretos<\/strong> en relaci\u00f3n a la eliminaci\u00f3n de los privilegios de la casta pol\u00edtica, contra el desempleo, por el derecho a la vivienda, la democracia participativa, etc\u00e9tera. El \u00e9xito del 15-M ha sido simplificado por los medios de comunicaci\u00f3n generalistas a las bondades comunicativas de redes sociales como <strong>Facebook<\/strong> y <strong>Twitter<\/strong>, ignorando que el impulso definitivo a las protestas ha llegado desde entidades y movimientos sociales que exist\u00edan desde mucho antes, y que hicieron suyas las diversas propuestas de \u201cDemocracia Real Ya\u201d. Mejor expresado: sin pretender restar m\u00e9ritos a esta plataforma, los puntos de sus propuestas no surg\u00edan de la nada, no llegaron ca\u00eddos de una estrella lejana y remota, puesto que previamente eran asumidos por un <strong>amplio espectro de colectivos<\/strong>. Internet ha sido el medio para vertebrar las convocatorias y difundir los mensajes, pero \u00fanicamente con cuentas de Twitter no se crea ciudadan\u00eda cr\u00edtica.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s parecido a la democracia real que, hoy en d\u00eda, ofrece la democracia capitalista del Reino de Espa\u00f1a es precisamente la monarqu\u00eda constitucional, \u00a1bravo!<\/p>\n<h3><strong>La embestida medi\u00e1tica y la embestida policial<\/strong><\/h3>\n<p>Eldesalojo matutino de la <strong>Puerta del Sol<\/strong>, en la villa y corte de Madrid, provoc\u00f3 que durante la tarde de aquel mismo d\u00eda regresara un mayor n\u00famero de acampados y con mayor apoyo que antes de la intervenci\u00f3n policial; la <strong>Junta Electoral<\/strong>, con su prohibici\u00f3n durante la jornada electoral, tambi\u00e9n logr\u00f3 los mismos efectos. \u00a0Diez d\u00edas despu\u00e9s, el conseller d&#8217;Interior de la Generalitat de Catalunya, <strong>Felip Puig<\/strong> -con el benepl\u00e1cito de <strong>Assumpta Escarp<\/strong>, la concejal de Seguridad <em>en funciones<\/em> del Ayuntamiento de Barcelona- no debi\u00f3 calcular estos antecedentes tan pr\u00f3ximos. El brutal desajolo, por motivos de \u201csalubridad y seguridad p\u00fablica\u201d (con la vista puesta en una hipot\u00e9tica celebraci\u00f3n <em>cul\u00e9<\/em> por la Champions League), llevado a cabo el <strong>viernes 27 de mayo en Pla\u00e7a de Catalunya y en Pla\u00e7a Ricard Vinyes<\/strong>, en Barcelona y Lleida respectivamente, logr\u00f3 -igual que el de Sol-, primero, fortalecer el \u00e1nimo de los acampados, y segundo, que el movimiento del 15-M se ganara de nuevo la simpat\u00eda y solidaridad de la opini\u00f3n p\u00fablica. Para colmo, la victoria del F.C. Barcelona en Wembley y la celebraci\u00f3n de sus seguidores en los aleda\u00f1os de Pla\u00e7a de Catalunya no comportaron mayores incidentes que los habituales en estas ocasiones.<\/p>\n<p>Sin embargo, la opini\u00f3n p\u00fablica no es m\u00e1s que una veleta: una veleta que no merece tan siquiera ese nombre, porque ni existe, en tanto gran parte del p\u00fablico que configura esta opini\u00f3n s\u00f3lo es alimentando por los grandes grupos medi\u00e1ticos entestados en defender l<strong>os intereses de la alta burgues\u00eda y el poder financiero<\/strong>. Con todo, en el caso de los incidentes de Pla\u00e7a de Catalunya, ni los tertulianos m\u00e1s c\u00ednicos y desvergonzados consegu\u00edan contrarrestar aquello que el sentido com\u00fan del com\u00fan de los ciudadanos sent\u00eda ante las repugnantes im\u00e1genes de los <strong>Mossos d&#8217;Esquadra<\/strong>, desplegando todo el monopolio de la violencia que atesoran sus pelotas de goma y sus porras. La polic\u00eda no debiera ser el verdugo del pueblo que protesta por sus derechos (\u00a1y m\u00e1s si protesta pac\u00edficamente!), ni el guardi\u00e1n de los intereses de la clase financiera (siempre ha sido as\u00ed, salvando extra\u00f1as y honrosas excepciones). Ante ciertas \u00f3rdenes, los cuerpos de seguridad debieran poder o saber negarse. En Pla\u00e7a de Catalunya, la intervenci\u00f3n de los Mossos d&#8217;Esquadra se sald\u00f3 con <strong>84 manifestantes heridos<\/strong> (dos de ellos graves) y <strong>37 por parte de los Mossos d&#8217;Esquadra<\/strong> (\u00bfcabe pensar que fueran \u201csecretas\u201d inflitrados entre los manifestantes, que recibieran porrazos de sus compa\u00f1eros antidisturbios? En algunos casos, los partes m\u00e9dicos de los agentes heridos han certificado tendinitis en los brazos: \u00bfsobreuso de las porras?).<\/p>\n<p>Tras los golpes policiales, los medi\u00e1ticos no se hicieron esperar. Un corrillo de opinadores por minuto, soci\u00f3logos de despacho y otros intelectuales del buen comer, han se\u00f1alado la supuesta ocupaci\u00f3n indebida del espacio p\u00fablico, los peligros de cuestionar la democracia y las votaciones, el aquelarre antisistema, etc\u00e9tera, del 15-M. Aguda manipulaci\u00f3n la de los opin\u00f3logos del poder, maestros de los eufemismos y las mentiras, capaces de convertir la desobediencia civil en violencia pasiva.Incluso ha roto su silencio la \u201cmayor\u00eda silenciosa\u201d-aquella cuyos portavoces copan los medios de comunicaci\u00f3n generalistas- de la que ha sido padrino el molt honorable Artur Mas, las juventudes de CiU y en menor medida, la vocera Pilar Rahola, publicando un manifiesto donde muestran su leg\u00edtima disconformidad con el movimiento del 15 de mayo. Los indignados con los indignados, se hacen llamar.<\/p>\n<p>Sin embargo, si la \u201cmayor\u00eda silenciosa\u201d no guarda silencio, ser\u00e1 leg\u00edtimo poner en solfa su supuesta \u201cmayor\u00eda\u201d. Observemos los resultados en Catalunya de las elecciones del 22-M en votos totales: Abstenci\u00f3n, 2.388.089; Tripartit: 1.271.026; CiU+PP: 1.136.863; en blanco: 119.672; las CUP: 62.111; y nulos: m\u00e1s de 50.000. \u00bfEs tan mayoritaria la \u201cmayor\u00eda silenciosa\u201d? En cualquier caso, y como era de prever, es evidente que la reacci\u00f3n ha pasado a la ofensiva.<\/p>\n<h3><strong>De la cuesti\u00f3n asamblearia, los partidos pol\u00edticos y los compa\u00f1eros de viaje<\/strong><\/h3>\n<p>Cada d\u00eda llegan alertas encendid\u00edsimas sobre los peligros de cuestionar la democracia, <em>esta <\/em>democracia. Se presentan argumentos de clase como si fueran neutros, as\u00e9pticos, propios de una idea universal de \u201cdemocracia\u201d. De este modo, la \u201cdemocracia\u201d como concepto queda trasvestido en un enorme paraguas, una jaima <em>gaddafiana <\/em>donde se ocultan las contradicciones de clase m\u00e1s flagrantes. Las protestas se traducen en los medios generalistas en un plebiscito entre <strong>Rajoy<\/strong> o <strong>Rubalcaba<\/strong>.<\/p>\n<p>Entretanto, el papel de <strong>Izquierda Unida (IU)<\/strong> se presenta parad\u00f3jico: desde su marginal representaci\u00f3n parlamentaria y su perp\u00e9tuo papel de figurante, es decir, como principal v\u00edctima de un sistema que refuerza el bipartidismo, al mismo tiempo juega el rol de puntal del propio bipartidismo. La legitimaci\u00f3n del monstruo partitocr\u00e1tico PPSOE se encuentra en IU: para que el bipartidismo sea tal, es necesaria la participaci\u00f3n, como m\u00ednimo, de un tercero. Y esta legitimaci\u00f3n tiene la firma de IU de la mano de <strong>Santiago Carrillo<\/strong> en los <strong>Pactos de la Moncloa<\/strong>. Y quiz\u00e1 sea este el principal factor que complica la capitalizaci\u00f3n del descontento por parte de IU, m\u00e1s all\u00e1 de lo que diga la reci\u00e9n llegada <strong>Rosa <\/strong><strong>D\u00edez<\/strong>.Por si esto fuera poco, se vislumbran, en el horizonte pr\u00f3ximo, partidos todav\u00eda minoritarios que entran en puja para hacerse con la confianza de los sectores cr\u00edticos con el actual sistema democr\u00e1tico. Desde partidos populistas, regeneracionistas o directamente xen\u00f3fobos, hasta aquellas formaciones pol\u00edticas que poseen un programa que m\u00e1s se asemeja a las propuestas de \u201cDemocracia Real Ya\u201d y del movimiento del 15-M. La moneda est\u00e1 en el aire y es aventurado pronosticar qu\u00e9 canalizaci\u00f3n pol\u00edtica lograr\u00e1 aunar el descontento, si es que alguna lo consigue. A\u00fan as\u00ed, se enga\u00f1an quienes piensan que una <strong>reforma de la ley electoral<\/strong> supondr\u00e1 mayores cotas de democracia, si no se centran los esfuerzos en alterar y someter la base del actual sistema: <strong>el capitalismo y el poder econ\u00f3mico-financiero. <\/strong><\/p>\n<p>Quiz\u00e1 la espontaneidad y el corto recorrido del movimiento 15-M no haya permitido hablar suficientemente claro. Es posible que la explosi\u00f3n del movimiento haya dado por evidentes algunas cuestiones fundamentales sobre las que, m\u00e1s temprano que tarde, ser\u00e1 imprescindible volver. El descontento ha resultado transversal, personas y colectivos con intereses totalmente contrapuestos han compartido las protestas. Expliqu\u00e9monos: fuera del Reino de Espa\u00f1a, en la plataforma surgida en una ciudad europea en apoyo a \u201cDemocracia Real Ya\u201d, un joven integrante de la comisi\u00f3n de comunicaci\u00f3n result\u00f3 ser un <strong>nost\u00e1lgico falangista<\/strong>-admirador de la <strong>Divisi\u00f3n Azul<\/strong>&#8211; que, desde su concepci\u00f3n, defend\u00eda la llamada <strong>\u201cdemocracia org\u00e1nica\u201d<\/strong> en una Espa\u00f1a unida e indivisible bajo el castellanocentrismo: veamos, \u00bfno es democracia real reconocer el <strong>derecho a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos<\/strong>? Si este caso se ha dado fuera del estado espa\u00f1ol, \u00bfqu\u00e9 no ocurrir\u00e1 en el Reino de Espa\u00f1a? \u00bfCon qu\u00e9 indeseables compa\u00f1eros de viaje habremos compartido la indignaci\u00f3n? De hecho, en Barcelona, un ex miembro de <strong>Ciutadans (C&#8217;s)<\/strong> ha participado activamente en las asambleas, as\u00ed como algunos miembros de <strong>Solidaritat Catalana per la Independ\u00e8ncia<\/strong>. Como dec\u00edamos, tarde o temprano ser\u00e1 necesario hablar claro, separar el grano de la paja. Y, a nuestro entender, las <strong>asambleas de barrio<\/strong> son el lugar m\u00e1s adecuado, sin duda.<\/p>\n<p>La asamblea de Pla\u00e7a de Catalunya, como la de Sol o la de otras ciudades (Girona, Reus, Val\u00e8ncia, Palma, Ripoll, Terrassa, Cornell\u00e0, Granada, etc\u00e9tera), suponen una gran \u00e1gora de encuentro, encarnan en ellas mismas el s\u00edmbolo de la llama que prendi\u00f3 el 15 de mayo. Sin embargo, <strong>es complicado trabajar \u00fanicamente con s\u00edmbolos<\/strong>. A\u00fan defendiendo la permanencia en las plazas neur\u00e1lgicas, es necesario y urgente que las asambleas de los barrios cobren protagonismo. El 15-M ha supuesto que muchas cuestiones fundamentales que antes se trataban en los c\u00edrculos alternativos y minoritarios de los movimientos sociales, hayan pasado a ocupar un primer lugar en la agenda medi\u00e1tica y pol\u00edtica: se precisa aprovechar el momento. Para ampliar este c\u00edrculo de la izquierda anticapitalista explicando pacientemente las propuestas y mejorar la comunicaci\u00f3n y coordinaci\u00f3n entre las entidades y colectivos existentes, <strong>las asambleas democr\u00e1ticas de los barrios y los pueblos son el lugar indicado<\/strong>. El trabajo por delante es colosal, y no hay por qu\u00e9 demorarlo.<\/p>\n<h3><strong>El precariado: la toma del Palacio de Invierno, la conquista del pan y otras cosas de menester<\/strong><\/h3>\n<p>La crisis capitalista -sistema que obedece a los ciclos de expansi\u00f3n o desarrollo y posterior depresi\u00f3n- agudiz\u00f3 los problemas de millones de personas en todo el mundo. Los agudiz\u00f3, pero no los cre\u00f3, al menos, no en 2008. La situaci\u00f3n de precariedad ya era palpable mucho antes de aparecer en los telediarios bajo el ep\u00edgrafe de \u201ccrisis econ\u00f3mica\u201d. Sin embargo, lo que antes afectaba a las clases trabajadoras, ahora se ha extendido a la denominada clase media: altas cotas de paro y de larga duraci\u00f3n, trabajos mal pagados sumados a la incertidumbre de contratos de corta duraci\u00f3n que se refleja en la inestabilidad de los proyectos personales, el derecho a la vivienda, los recortes en los servicios p\u00fablicos (protestas en la sanidad p\u00fablica, educaci\u00f3n, jardineros, etc.), familias hipotecadas, rescates millonarios a los bancos con dinero p\u00fablico mientras la alta burgues\u00eda se enriquece \u00a1m\u00e1s que antes de la crisis!&#8230; \u00bfverdad, se\u00f1or Bot\u00edn? Es una bofetada tras otra: <strong>la cr\u00edtica al actual sistema democr\u00e1tico es adyacente al sistema econ\u00f3mico imperante<\/strong>. La organizaci\u00f3n en los barrios y la descentralizaci\u00f3n para desarrollar el trabajo de base es imprescindible. Disolver las acampadas no es perder.Toca ponerse el mono y hacer trabajo de hormiguita, <strong>pasar de la indignaci\u00f3n a la implicaci\u00f3n<\/strong>. \u00a1Que la acampada no mate el 15-M!<\/p>\n<p>Con todo, hay otras cuestiones, ni secundarias ni superficiales. Hemos mencionado los medios generalistas, o lo que es lo mismo, los medios vendidos y que se venden, que han pasado en su mayor\u00eda, con mayor o menor descaro, a posicionarse en defensa de los intereses propios de los grandes grupos que les financian. En este sentido, es importante <strong>reconocer<\/strong> <strong>el valor y apoyar a los medios de comunicaci\u00f3n alternativos y populares<\/strong> (La Directa, Diagonal, La Tuerka, LaTele, las radios libres, etc\u00e9tera).<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n no est\u00e1 madura y no es cuesti\u00f3n de abortarla conden\u00e1ndola al fracaso antes de tiempo. Sin embargo, es indudable que, en estos preciosos momentos, la revoluci\u00f3n est\u00e1 madurando: <strong>el Palacio de Invierno queda a\u00fan lejos, pero se llega por esta senda<\/strong>. El movimiento surgido el 15-M es importante por lo que significa ahora, no por el incierto devenir que le aguarda. Ha significado la oportunidad de reconocernos unos en los otros, debatir de la pol\u00edtica que nos preocupa. S\u00f3lo por ello ha valido la pena. Desperdiciar o no el impulso revolucionario que ha proporcionado es algo que a\u00fan est\u00e1 por exponer.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mayo de 2011 es Historia. Una fecha hist\u00f3rica, de referencia. 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