{"id":7826,"date":"2015-09-21T21:44:21","date_gmt":"2015-09-21T21:44:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\/"},"modified":"2024-03-04T20:43:20","modified_gmt":"2024-03-04T19:43:20","slug":"los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\/","title":{"rendered":"Los exiliados rom\u00e1nticos (Jon\u00e1s Trueba, 2015)"},"content":{"rendered":"<p>\u201cPodr\u00eda pasarme la vida lami\u00e9ndome las heridas y a\u00fan no cicatrizar\u00edan. Mejor me levanto y salgo de este est\u00e9ril letargo. Y vuelvo a empezar a creer que hay alguna opci\u00f3n de ganar. No me importa si eres listo o idiota, te voy a querer igual. Si apareces ahora mismo entre los peces, te voy a perdonar cualquier pecado mortal\u201d<\/p>\n<p>Pel\u00edcula tras pel\u00edcula, ya sea en la escritura, ya sea tras la c\u00e1mara, el cine de Jon\u00e1s Trueba se convierte en un gozoso reencuentro y en una clara confirmaci\u00f3n de que el dinero no lo es todo para hacer arte. Si sus guiones con Victor Le\u00f3n en \u201cMas pena que gloria\u201d y \u201cVete de m\u00ed\u201d un\u00edan lo \u00e1cido y lo sarc\u00e1stico mezclado con lo melanc\u00f3lico del eterno adolescente, sus tres pel\u00edculas \u201cTodas las canciones hablan de mi\u201d, \u201cLos ilusos\u201d y esta \u201cLos exiliados rom\u00e1nticos\u201d, mantienen una unidad interna que las dota de armon\u00eda, de una serenidad contenida fruto, quiz\u00e1s, de la ausencia de ambiciones, de limitarse a recoger im\u00e1genes de la cotidianeidad, reflejar las dudas y temores de j\u00f3venes, fundamentalmente del sexo masculino, enfrentados a la inevitable llegada del paso adelante, de tener que decidir y afrontar que hace tiempo que se superaron los 30 a\u00f1os de edad y el futuro ya no espera.<\/p>\n<p>No se puede ser original reconociendo el inevitable aire \u201cnouvelle vague\u201d de la pel\u00edcula, la subyacente corriente rohmeriana de la misma, pel\u00edcula breve, brev\u00edsima, apenas bocetos de situaciones que empiezan y terminan r\u00e1pidamente. Como los cuentos que se desgranan por los actores referidos a la gran escritora Natalia Ginzburg, la pel\u00edcula es un conjunto de breves relatos, tres breves proverbios y comedias en los que nuestros protagonistas rom\u00e1nticos no van a hacer uso de pistolas para emular a Werther, ni a los reales Larra o Kleist. Su romanticismo es fruto del miedo y de una adolescencia estirada de la que solo saldr\u00e1n si son capaces de unirse a una mujer que los espabile. Trueba podr\u00eda apabullar con sus referencias cin\u00e9filas, literarias, musicales, filos\u00f3ficas y sin embargo, todas ellas, est\u00e1n integradas en el relato de manera sutil y nada pedante, son conversaciones de gente normal en las que el clich\u00e9, o el lugar com\u00fan, o las ganas de agradar a alguno de los presentes, superan el verdadero conocimiento sobre el tema que se quiere exponer. Porque la pel\u00edcula trata de la seducci\u00f3n, de convencer y convencerse que las historias no han acabado y esas mujeres son lo mejor que tienen para el futuro, por eso hay que ir a buscarlas all\u00e1 donde se encuentren, un ejercicio de solidaridad masculina para dar confianza a cada uno de los tres ante los retos que tienen por delante, emprender el camino de vuelta a Madrid acompa\u00f1ados o, en su caso, convencidos del final de una historia.<\/p>\n<p>Trueba refleja una realidad de nuestra nueva Europa, las parejas transfronterizas hijas de los Erasmus, de las nuevas generaciones de espa\u00f1oles capaces de hablar dos idiomas y de desplazarse cientos de kil\u00f3metros para decir a una persona \u201cte amo\u201d, o para que te lo digan. O para quemar el \u00faltimo cartucho sin mojar de una relaci\u00f3n\u00a0 de escaso futuro. Los tres protagonistas usar\u00e1n, o escuchar\u00e1n, el italiano, el alem\u00e1n, el franc\u00e9s, y brevemente, desde una posici\u00f3n neutral, el ingl\u00e9s, como esa isla inconquistable que observa lo que ocurre en el continente pero sin implicarse demasiado en \u00e9l. Y el referente rohmeriano es tan evidente que Trueba no oculta rodar en lugares propios del cine del franc\u00e9s, como el jard\u00edn de Luxemburgo o el lago de Annecy de \u201cLa rodilla de Clara\u201d, pero tambi\u00e9n hay momentos que recuerdan a otras cosas, como ese deambular de la furgoneta por Toulouse que, inevitablemente recuerda el caminar del protagonista de \u201cEn la ciudad de Sylvia\u201d por el Estrasburgo de Guer\u00edn, como en Rohmer, los personajes hablan, y en ese hablar y dialogar se revelan los hilos de la urdimbre sobre la que est\u00e1 tejida la pel\u00edcula, en las relaciones pasadas y las futuras entre las parejas y los amigos, situadas r\u00e1pidamente en un momento del presente en el que se va a decidir el futuro m\u00e1s pr\u00f3ximo. Hablar mientras se camina, hablar mientras te escuchan los que no deber\u00edan, abrir tu interior con el temor al fracaso y al rid\u00edculo, sentirse libre por un momento y fugazmente feliz.<\/p>\n<p>Pero la pel\u00edcula tambi\u00e9n podr\u00eda entenderse como un largo videoclip, como la excusa perfecta para dotar de im\u00e1genes a la canci\u00f3n de Tulsa que sobrevuela toda la pel\u00edcula. La \u201cOda al amor ef\u00edmero\u201d no deja de ser la constataci\u00f3n de la endeblez sentimental de estos personajes, dubitativos entre decidirse por una mujer o temer atarse para siempre, no saber si lo que quieren es lo mismo que por lo que son queridos. Hay amargura y un poso de melancol\u00eda impostada en estos hombres a medio hacer camino de Francia, no advertimos el verdadero dolor de la ausencia, del desamor, de la traici\u00f3n. Ni tan siquiera podemos advertir si ellos son fiables, si su viaje responde a una convicci\u00f3n o a un instinto tan primario como el de necesitar pareja mientras la vida pasa. Trueba concluye su discurso con la debilidad innata del g\u00e9nero masculino, con un patetismo cong\u00e9nito originado, seguramente, por la asunci\u00f3n de roles ancestrales. Trueba, en sus pel\u00edculas, opta por hacer m\u00e1s fuertes y emocionalmente m\u00e1s seguras a las mujeres, y sus hombres deambulan por la pantalla entre el mito del eterno adolescente y el miedo a ser amados al tiempo de temer la soledad. En el di\u00e1logo final entre las dos mujeres se encierra la filosof\u00eda de las im\u00e1genes, \u201csolas ir\u00edamos m\u00e1s r\u00e1pido pero no llegar\u00edamos tan lejos\u201d, discutible afirmaci\u00f3n cuando el acompa\u00f1ante puede ser una r\u00e9mora cuyo peso te arrastre al fondo.<\/p>\n<p>Las heridas que la canci\u00f3n lame no sangran, son heridas superficiales que los protagonistas engrandecen y transforman en desgracia y pesimismo, pero ese toque rom\u00e1ntico que exilia a los actores de si mismos, no impide a Trueba soltar perlas sobre la situaci\u00f3n del pa\u00eds en el que vivimos, el agotamiento de la vieja Europa, el fin de la prensa como tal. Y para ello nada mejor que la iron\u00eda, \u201cHe comprado el Diario Vasco, era esto o El Pa\u00eds\u201d, frase lapidaria que recoge el sentir de millones de espa\u00f1oles. Por eso el cine de Trueba se mantiene fresco y necesario como reflejo de un pa\u00eds y de un estado de las cosas, son reflejos de una generaci\u00f3n a punto de perderse y de no encontrar asidero en el escal\u00f3n siguiente, exiliados de si mismos y despreciados por su propio grupo dirigente que los expulsa del sistema. Vistas dentro de 20 a\u00f1os quiz\u00e1s hayan perdido su sentido, resulten viejas y poco atractivas, pero hoy por hoy, las pel\u00edculas de Jon\u00e1s siguen incidiendo en que hombres y mujeres son necesarios, que las parejas son necesarias para avanzar. Mientras tanto, a su alrededor, las cosas importantes siguen pasando y afectando, y ah\u00ed dejan su poso y su impronta, aunque no nos demos cuenta, el nuevo orden nos desplaza de nuestra casa y nuestro ambiente, nos facilita el viaje pero, al tiempo nos obliga a montarnos rumbo a Westfalia. El \u201cSturm and drag\u201d precisaba de un sentimiento tr\u00e1gico y tel\u00farico que estos exiliados rom\u00e1nticos no tienen, pero es que son rom\u00e1nticos espa\u00f1oles, y una cosa es sentirse dolorido y otra hacerse da\u00f1o.<\/p>\n<p>En el aparente reflejo de la felicidad conseguida, aun cuando el resultado final no haya sido el deseado, cada uno de estos hombres y mujeres se aproxima al abismo de la edad, al aumento de las obligaciones, de los deseos insatisfechos, de las dudas vitales reales. Mientras haya juego habr\u00e1 motivos de optimismo, pero cuando se acabe la risa apenas quedar\u00e1n motivos para levantarse. Aprovechar el momento aunque sea mostrando el lado m\u00e1s pat\u00e9tico, cinco en la carretera dando fin a un verano, objetivo cumplido hasta que llegue la nueva etapa, la luz de oto\u00f1o apague la libertad del calor y el fr\u00edo invierno congele la sangre donde m\u00e1s da\u00f1o puede hacer, en la propia vida, porque siempre puede pasar que una mujer desnuda se acerque a ti despu\u00e9s de que te hayas quitado las gafas.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cPodr\u00eda pasarme la vida lami\u00e9ndome las heridas y a\u00fan no cicatrizar\u00edan. Mejor me levanto y salgo de este est\u00e9ril letargo. Y vuelvo a empezar a creer que hay alguna opci\u00f3n de ganar. No me importa si eres listo o idiota, te voy a querer igual. Si apareces ahora mismo entre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":58715,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[61],"tags":[],"class_list":["post-7826","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cine"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Los exiliados rom\u00e1nticos (Jon\u00e1s Trueba, 2015) - Revista Rambla<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_GB\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Los exiliados rom\u00e1nticos (Jon\u00e1s Trueba, 2015) - Revista Rambla\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u201cPodr\u00eda pasarme la vida lami\u00e9ndome las heridas y a\u00fan no cicatrizar\u00edan. Mejor me levanto y salgo de este est\u00e9ril letargo. Y vuelvo a empezar a creer que hay alguna opci\u00f3n de ganar. No me importa si eres listo o idiota, te voy a querer igual. Si apareces ahora mismo entre [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista Rambla\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2015-09-21T21:44:21+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2024-03-04T19:43:20+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/exiliados-romanticos-jonas-trueba.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1600\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"900\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"R@mbla\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@revistarambla\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@revistarambla\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"R@mbla\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Estimated reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"7 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"R@mbla\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a146a5a2550b94981a75131180e1bd9c\"},\"headline\":\"Los exiliados rom\u00e1nticos (Jon\u00e1s Trueba, 2015)\",\"datePublished\":\"2015-09-21T21:44:21+00:00\",\"dateModified\":\"2024-03-04T19:43:20+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\\\/\"},\"wordCount\":1475,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/09\\\/exiliados-romanticos-jonas-trueba.jpg\",\"articleSection\":[\"Cine &amp; Series\"],\"inLanguage\":\"en-GB\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\\\/\",\"name\":\"Los exiliados rom\u00e1nticos (Jon\u00e1s Trueba, 2015) - Revista Rambla\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/09\\\/exiliados-romanticos-jonas-trueba.jpg\",\"datePublished\":\"2015-09-21T21:44:21+00:00\",\"dateModified\":\"2024-03-04T19:43:20+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"en-GB\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-GB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/09\\\/exiliados-romanticos-jonas-trueba.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/09\\\/exiliados-romanticos-jonas-trueba.jpg\",\"width\":1600,\"height\":900},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Los exiliados rom\u00e1nticos (Jon\u00e1s Trueba, 2015)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"name\":\"Revista Rambla Barcelona\",\"description\":\"Periodismo independiente\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"en-GB\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\",\"name\":\"Revista Rambla\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-GB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/09\\\/banner_rambla_1900x600_BB.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/09\\\/banner_rambla_1900x600_BB.png\",\"width\":1900,\"height\":600,\"caption\":\"Revista Rambla\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/revistarambla\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/revistarambla\",\"https:\\\/\\\/www.instagram.com\\\/revista_rambla\",\"https:\\\/\\\/es.linkedin.com\\\/company\\\/revista-rambla\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a146a5a2550b94981a75131180e1bd9c\",\"name\":\"R@mbla\",\"description\":\"Este art\u00edculo ha sido redactado y\\\/o validado por el equipo de redacci\u00f3n de Revista Rambla.\",\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/revistarambla\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/revistarambla\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Los exiliados rom\u00e1nticos (Jon\u00e1s Trueba, 2015) - Revista Rambla","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\/","og_locale":"en_GB","og_type":"article","og_title":"Los exiliados rom\u00e1nticos (Jon\u00e1s Trueba, 2015) - Revista Rambla","og_description":"\u201cPodr\u00eda pasarme la vida lami\u00e9ndome las heridas y a\u00fan no cicatrizar\u00edan. Mejor me levanto y salgo de este est\u00e9ril letargo. Y vuelvo a empezar a creer que hay alguna opci\u00f3n de ganar. No me importa si eres listo o idiota, te voy a querer igual. Si apareces ahora mismo entre [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\/","og_site_name":"Revista Rambla","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla","article_published_time":"2015-09-21T21:44:21+00:00","article_modified_time":"2024-03-04T19:43:20+00:00","og_image":[{"width":1600,"height":900,"url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/exiliados-romanticos-jonas-trueba.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"R@mbla","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@revistarambla","twitter_site":"@revistarambla","twitter_misc":{"Written by":"R@mbla","Estimated reading time":"7 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\/"},"author":{"name":"R@mbla","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/person\/a146a5a2550b94981a75131180e1bd9c"},"headline":"Los exiliados rom\u00e1nticos (Jon\u00e1s Trueba, 2015)","datePublished":"2015-09-21T21:44:21+00:00","dateModified":"2024-03-04T19:43:20+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\/"},"wordCount":1475,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/exiliados-romanticos-jonas-trueba.jpg","articleSection":["Cine &amp; Series"],"inLanguage":"en-GB","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/www.revistarambla.com\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\/","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\/","name":"Los exiliados rom\u00e1nticos (Jon\u00e1s Trueba, 2015) - Revista Rambla","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/exiliados-romanticos-jonas-trueba.jpg","datePublished":"2015-09-21T21:44:21+00:00","dateModified":"2024-03-04T19:43:20+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\/#breadcrumb"},"inLanguage":"en-GB","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revistarambla.com\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-GB","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/exiliados-romanticos-jonas-trueba.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/exiliados-romanticos-jonas-trueba.jpg","width":1600,"height":900},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-exiliados-romanticos-jonas-trueba-2015\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.revistarambla.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Los exiliados rom\u00e1nticos (Jon\u00e1s Trueba, 2015)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#website","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/","name":"Revista Rambla Barcelona","description":"Periodismo independiente","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"en-GB"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization","name":"Revista Rambla","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-GB","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/banner_rambla_1900x600_BB.png","contentUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/banner_rambla_1900x600_BB.png","width":1900,"height":600,"caption":"Revista Rambla"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/","https:\/\/x.com\/revistarambla","https:\/\/www.instagram.com\/revista_rambla","https:\/\/es.linkedin.com\/company\/revista-rambla"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/person\/a146a5a2550b94981a75131180e1bd9c","name":"R@mbla","description":"Este art\u00edculo ha sido redactado y\/o validado por el equipo de redacci\u00f3n de Revista Rambla.","sameAs":["https:\/\/www.revistarambla.com\/","https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla","https:\/\/x.com\/revistarambla"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7826","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7826"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7826\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58716,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7826\/revisions\/58716"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/58715"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7826"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7826"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7826"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}