{"id":7569,"date":"2015-07-07T15:12:32","date_gmt":"2015-07-07T15:12:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/swift-o-los-limites-de-la-razon-moderna\/"},"modified":"2024-04-24T19:11:48","modified_gmt":"2024-04-24T17:11:48","slug":"swift-o-los-limites-de-la-razon-moderna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/swift-o-los-limites-de-la-razon-moderna\/","title":{"rendered":"\u00abLos viajes de Gulliver\u00bb: Swift, o los l\u00edmites de la raz\u00f3n moderna"},"content":{"rendered":"<p>Si bien en \u00abLos viajes de Gulliver\u00bb encontramos de nuevo un \u00abyo\u00bb que cuenta sus viajes en primera persona, como tambi\u00e9n los contaba Robinson Crusoe, lo cierto es que la construcci\u00f3n de esa voz narrativa es por completo distinta: Crusoe era incapaz de verse a s\u00ed mismo desde fuera; no reflexionaba, solamente actuaba, y justo eso era lo que nos contaba con tanta precisi\u00f3n y detallismo: cu\u00e1ntos viajes pudo hacer hasta el barco encallado; c\u00f3mo construy\u00f3 la empalizada defensiva, qu\u00e9 hizo antes de esto y despu\u00e9s de aquello, y en todo el relato apenas hay espacio para un comentario cr\u00edtico. Crusoe no tiene espejo en que mirarse, por eso resulta tan odioso. Porque lo vemos pasearse por la isla a sus anchas, aquejado a veces de un p\u00e1nico casi paranoide, es cierto, pero en cualquier caso a sus anchas, sin escr\u00fapulo alguno, pues no vacila en matar cuanta criatura viviente se le ponga a tiro ni en explotar una y otra cosa \u2013tambi\u00e9n hombres\u2013 en su propio beneficio. Tambi\u00e9n Gulliver rompe con Inglaterra, y por razones semejantes: quiere aumentar su patrimonio y siente una extra\u00f1a inquietud aventurera que act\u00faa en cierto modo a expensas de s\u00ed mismo, pues tambi\u00e9n \u00e9l es al fin y al cabo un hombre moderno, por m\u00e1s que la naturaleza de sus viajes y de su relato sea totalmente distinta. (Notemos que la voz en primera persona es el resultado de la manipulaci\u00f3n de un tal Sympson, recurso que permite la doble s\u00e1tira final). Si Crusoe era el amo indiscutible primero de su plantaci\u00f3n y\u00a0 luego de su isla, Gulliver ser\u00e1 siempre el prisionero de unos y otros nativos, nativos que por cierto nunca son hombres en sentido ordinario, sino enanos, magos, gigantes o caballos, seres a los que una y otra vez reconoce como amos suyos. M\u00e1s interesante quiz\u00e1 es el hecho de que cada estancia de Gulliver en un pa\u00eds perdido \u2013pues esta vez el viaje conduce m\u00e1s all\u00e1 del mapa conocido\u2013 suponga en cada caso un nuevo aprendizaje, no una aplicaci\u00f3n de lo ya aprendido (no hay aqu\u00ed espacio alguno para el despliegue de la racionalidad econ\u00f3mica de \u00abRobinson Crusoe\u00bb). Lo vemos ya de entrada en el problema mismo de la lengua. Es evidente que a Crusoe no se le pas\u00f3 jam\u00e1s por la cabeza aprender la lengua del salvaje \u2013solo desde su punto de vista \u00absalvaje\u00bb\u2013 que adopta como esclavo \u2013precisamente como esclavo\u2013 en una isla que considera suya (Gulliver rechaza categ\u00f3ricamente la posibilidad de que Inglaterra colonice los lugares que ha visitado. Y no meramente por la irrealidad de los mismos), mientras que el narrador de \u00abLos viajes\u00bb est\u00e1 siempre dispuesto a aprender nada m\u00e1s llegar el punto de vista del otro, por tanto, su lengua, a conciencia y sin escatimar esfuerzos. Y es aqu\u00ed donde tocamos el meollo del asunto: a medida que avanza en sus viajes, Gulliver va ganando m\u00e1s y m\u00e1s distancia con respecto a s\u00ed mismo, hasta el punto de que en el \u00faltimo de sus viajes apenas ya hay acci\u00f3n, y todo es pura confrontaci\u00f3n reflexiva entre \u00e9l mismo y lo otro.<\/p>\n<p>En el primer viaje se observa el propio pa\u00eds como a trav\u00e9s de un telescopio. Ah\u00ed est\u00e1n los diminutos habitantes de Liliput, alardeando y contone\u00e1ndose pretenciosos como si su reino fuese algo important\u00edsimo, cuando un simple manotazo bastar\u00eda para exterminar sus cuerpos y destruir la corte; ah\u00ed est\u00e1n, organizando sangrientas matanzas por controversias tan profundas como cu\u00e1l es la manera correcta de cascar huevos, si por la parte larga o por la parte corta, y todo aqu\u00ed es semejante a esas obras c\u00f3micas donde el lugar lejano, disparatado y rid\u00edculo no es sino el lugar donde vivimos nosotros, solo que no nos damos cuenta. Esto, se\u00f1oras y se\u00f1ores, es Inglaterra. Estos, se\u00f1oras y se\u00f1ores, son los ingleses.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-7568 size-full\" src=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Gulliver_revRambla_02a.jpg\" alt=\"Los viajes de Gulliver Robinson Crusoe\" width=\"700\" height=\"252\" srcset=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Gulliver_revRambla_02a.jpg 700w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Gulliver_revRambla_02a-300x108.jpg 300w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/Gulliver_revRambla_02a-500x180.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<p>El telescopio de Liliput se cambia en microscopio al llegar a Brobdingnag, pa\u00eds donde los hombres aparecen terriblemente aumentados, resultando sus defectos bochornosos. Si los habitantes de Liliput confesaron despu\u00e9s no aguantar el olor que desprend\u00eda el cuerpo de Gulliver, Gulliver no soportar\u00e1 los efluvios de las enormes mujeres de la corte, ni la vista de sus senos sobredimensionados, ni los cr\u00e1teres de su piel, ni el estruendo de su voz. La cr\u00edtica (\u00bfo deber\u00edamos decir condena?) gana expresi\u00f3n en este momento, pues el juicioso rey de Brobdingnag, despu\u00e9s de muchas conversaciones, termina comprendiendo, aunque de momento se trata solamente de Inglaterra, de sus instituciones y su gobierno propios: \u00abMi peque\u00f1o amigo Grildrig, has hecho de tu pa\u00eds el m\u00e1s admirable paneg\u00edrico. Has demostrado claramente que la ignorancia, la holgazaner\u00eda y el vicio son los ingredientes necesarios para capacitar al legislador. Que quienes mejor explican, interpretan y aplican las leyes son aquellos cuyos intereses y habilidades consisten en pervertirlas, confundirlas y eludirlas. Entre vosotros advierto algunos rasgos de una constituci\u00f3n que originariamente pudo haber sido tolerable, pero que est\u00e1n medio borrados, y el resto totalmente desdibujado y emborronados por la corrupci\u00f3n.\u00bb En el segundo viaje Inglaterra es Liliput, y el que ve desde muy lejos (el rey gigante) enuncia sus verdades sin tapujos. En cualquier caso, Gulliver aprende aqu\u00ed no ya la peque\u00f1ez y la vanidad de lo semejante, sino su propia peque\u00f1ez y su propia vanidad, pues lo propio es visto desde ojos ajenos, lo cual no es solamente la manera de que lo propio se esclarezca, sino quiz\u00e1 tambi\u00e9n de que se vuelva soportable.<\/p>\n<p>En el tercer viaje tanto la topograf\u00eda del pa\u00eds como los rasgos de sus habitantes son el producto constructivo del punto de vista distante. Ya no se trata de jugar con las perspectivas, sino de hacer caricatura. \u00bfDe qu\u00e9? Nada m\u00e1s y nada menos que de \u00abla ciencia y la filosof\u00eda\u00bb. Estamos quiz\u00e1 ante la m\u00e1s c\u00f3mica de las aventuras de Gulliver. Mencionemos primero la topograf\u00eda: los sabios (m\u00fasicos, matem\u00e1ticos y astr\u00f3nomos) habitan como es obvio no en la tierra sino en el aire: Laputa es una isla suspendida m\u00e1s all\u00e1 del suelo, desconectada de la realidad, muy desconectada, demasiado desconectada, pues tan enfrascados est\u00e1n aqu\u00ed los hombres en sus pensamientos sobre lunas y estrellas que lo que tienen alrededor les pasa totalmente desapercibido, por eso las casas est\u00e1n todas tan mal hechas y el aspecto de hombres deja mucho que desear (los proyectistas de Lagano se parecen a los miembros del Frontisterio de \u00abLas nubes\u00bb: p\u00e1lidos, escu\u00e1lidos y mal vestidos). M\u00e1s triste a\u00fan es que los sabios de Laputa no sepan hacer cosa alguna sin la ayuda de un \u00absacudidor\u00bb, es decir, un asistente que les golpea a cada paso los o\u00eddos y les sacude los ojos para que perciban las demandas de la realidad presente y no la m\u00fasica de las esferas. En ninguna otra parte lo tienen m\u00e1s f\u00e1cil las mujeres para enga\u00f1ar a sus maridos, y en ninguna otra parte se pierde m\u00e1s tiempo de vida por las cuestiones m\u00e1s remotas (\u00bfcolisionar\u00e1 un cometa con la tierra, aniquil\u00e1ndonos a todos?, \u00bfse agotar\u00e1 el sol por falta de alimento?). Los laputanos adolecen de ese mal de la excesiva distancia que amenaza desde la ciencia y la filosof\u00eda mismas, incapacitando a los sabios para la acci\u00f3n, es m\u00e1s, pervirtiendo y malgastando in\u00fatilmente los talentos y facultades humanas, pues no solo es pretencioso, sino est\u00fapido intentar que los ciegos entiendan de colores y los pepinos produzcan luz solar. Pero Gulliver aprende en este tercer viaje otras cosas importantes, corrigiendo as\u00ed algunas de las vanas aspiraciones humanas (en Luggnagg el deseo de inmortalidad), y bajando en cierto modo a los infiernos en el pa\u00eds de los magos Glubbdubdrib.<\/p>\n<p>En el \u00faltimo viaje los hombres son yahoos porque los caballos son el punto de vista que se asume como obvio. Los yahoos, es decir, los hombres despojados de disfraces, son pura y simplemente el mal, la ambici\u00f3n, la vanidad, la falta de escr\u00fapulo, la abominaci\u00f3n moral, la depravaci\u00f3n y la mentira. El mal, eso que desde el punto de vista de un houyhnhnm resulta inconcebible por incompatible con la racionalidad (para ellos saber lo correcto es tambi\u00e9n hacer lo correcto), condena a los yahoos a la vida que tienen, esa vida miserable que ha sido examinada en los viajes anteriores. No permanecer\u00e1 el narrador en el pa\u00eds de los houyhnhnms, pero la larga estancia entre ellos, la inmersi\u00f3n en su lengua y sus modales, la adquisici\u00f3n del punto de vista radicalmente otro que representan estas criaturas \u00edntegras y veraces, as\u00ed como el viaje mismo y todas las aventuras, hacen que Gulliver sea capaz de verse a s\u00ed mismo desde fuera, reconoci\u00e9ndose en el espejo como el yahoo que muy es a su pesar, condenado a vivir entre otros yahoos (lo cual no deja de ser c\u00f3mico), aprendiendo a amar su propia miseria, pudiendo intentar, por eso mismo y como mucho, corregirse y enmendarse a s\u00ed mismo, que no a la humanidad, tarea que se descarta por su futilidad y su hipocres\u00eda.<\/p>\n<p>\u00abLos viajes de Gulliver\u00bb tiene mucho del <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/letras-y-cuentos\/\">viejo cuento<\/a> de las edades, cuya degeneraci\u00f3n progresiva explica los rasgos del tiempo presente. Lo que hace de \u00e9l un genuino cuento moderno es que en el estudio de las causas de la corrupci\u00f3n presente lo que se descubre no es simplemente la ca\u00edda desde un momento en que la pasi\u00f3n era esclava de la raz\u00f3n, sino m\u00e1s bien la limitaci\u00f3n de la raz\u00f3n misma, pues si el para\u00edso racional de los caballos tambi\u00e9n era un para\u00edso moral, en la Europa a la que el protagonista es expulsado la raz\u00f3n est\u00e1 presente, casi omnipresente, pero es enteramente incapaz de erradicar la malicia y corregir el vicio (las guerras y los asesinatos son cosas perfectamente racionales), lo cual, desde el punto de vista de un houyhnhnm, resulta mucho peor que la brutalidad pura y dura de los yahoos de su pa\u00eds, pues \u00e9sta al fin y al cabo es inocente, mientras que los yahoos de Inglaterra son responsables de sus abominaciones. Lo que escandaliza al houyhnhnm no es la maldad irracional de sus yahoos, sino la raz\u00f3n puesta al servicio de la maldad, fen\u00f3meno del que Gulliver le da sobrada cuenta.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si bien en \u00abLos viajes de Gulliver\u00bb encontramos de nuevo un \u00abyo\u00bb que cuenta sus viajes en primera persona, como tambi\u00e9n los contaba Robinson Crusoe, lo cierto es que la construcci\u00f3n de esa voz narrativa es por completo distinta: Crusoe era incapaz de verse a s\u00ed mismo desde fuera; no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":7568,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[60],"tags":[],"class_list":["post-7569","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-libros"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>\u00abLos viajes de Gulliver\u00bb: Swift, o los l\u00edmites de la raz\u00f3n moderna - 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