{"id":7317,"date":"2015-05-19T07:38:21","date_gmt":"2015-05-19T07:38:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/the-captive-atom-egoyan-2014\/"},"modified":"2024-06-08T17:27:50","modified_gmt":"2024-06-08T15:27:50","slug":"the-captive-atom-egoyan-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/the-captive-atom-egoyan-2014\/","title":{"rendered":"The Captive (Atom Egoyan, 2014)"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 le ha pasado al <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/cultura\/cine\/\">cine<\/a> de Atom Egoyan para perder tanto su propia identidad? A punto de empezar la nueva edici\u00f3n del festival de Valladolid conviene recordar que fue este festival quien dio a conocer en Espa\u00f1a directores de la talla de Egoyan, Guney, Moretti, Gitano, Loach y similares. Sin embargo, aquel Egoyan no es el mismo Egoyan del presente, su cine ha perdido profundidad y nihilismo, se ha acomodado, y aun manteniendo su est\u00e9tica y hasta su pretendida disconformidad con el sistema, sus historias se han acomodado.<\/p>\n<p>El problema no es que Atom Egoyan haya decidido rodar \u201cthrillers\u201d en sus \u00faltimas producciones, ya sean \u201cer\u00f3ticos\u201d como su \u201cChloe\u201d o de serie negra pura como esta \u201cThe captive\u201d, el problema es \u00bfpara qu\u00e9? \u00bfCu\u00e1l es su carga de profundidad? Si estuvi\u00e9ramos ante un director sin compromiso o sin carrera previa se podr\u00eda alabar su rigor formal, su aventura est\u00e9tica, su correcci\u00f3n en la <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/cultura\/historia\/\">historia<\/a> rodada, pero viniendo el material de quien viene, \u00bfqu\u00e9 aporta al historial de un director filmar un final tan convencional en una historia tan morbosa como sugerente que es la planteada en \u201cThe captive\u201d?<\/p>\n<p>The captive guarda relaci\u00f3n con aquel personaje que tan magn\u00edficamente retrataba Bob Hoskins en \u201cEl viaje de Felicia\u201d, entramos de nuevo en el mundo de la violencia contra ni\u00f1os y j\u00f3venes, en el mundo de la pederastia, de los poderosos impunes, de las organizaciones paralelas que a nadie responden, en el juego de las nuevas tecnolog\u00edas que tanto gustan a Atom Egoyan, el juego, el uso y el abuso, el control emocional provocado en un insano juego de maldad. Una ni\u00f1a es secuestrada a los 10 a\u00f1os de edad, el espectador no tiene dudas de este hecho, pero el padre tiene que soportar la duda policial y el rencor de la esposa que le culpa de la desaparici\u00f3n. Un personaje controla los movimientos de la familia y de la polic\u00eda a trav\u00e9s de sofisticadas aplicaciones inform\u00e1ticas, es quien tiene en su poder a la ni\u00f1a, que ya se ha convertido en una joven de 18 a\u00f1os. De la felicidad de Cassandra, la ni\u00f1a secuestrada, depende la felicidad del secuestrador, o de quien disfruta de las ventajas del secuestro. En un tormento sucesivo, este personaje va dejando objetos de la ni\u00f1a en el lugar de trabajo de la madre, disfrutando de la reacci\u00f3n de dolor que provoca en ella el reconocimiento de cada objeto.<\/p>\n<p>Casandra es el personaje de la mitolog\u00eda griega con facultades adivinatorias, seg\u00fan la versi\u00f3n, la propia Casandra ten\u00eda que soportar que su don fuera fuente de conflictos y hasta de controversia al no ser cre\u00eddos sus vaticinios una vez que rechaz\u00f3 a Apolo, pero etimol\u00f3gicamente se la conoce como \u201cla que enreda a los hombres\u201d, en este caso el enredado no deja de ser el personaje de Mika (Kevin Durand), el secuestrador. Feliz por las historias que inventa Casandra y que le encanta escuchar por boca de ella, va cayendo en la petici\u00f3n de la chica para que le permita hablar y ver, de nuevo, aunque sea una \u00fanica vez, a su padre y a su pareja de patinaje sobre hielo, y ser\u00e1n esos giros inesperados y poco consecuentes con el car\u00e1cter exclusivo y secreto de la organizaci\u00f3n criminal que, veladamente, aparece en la historia, la que provoca un final propio de un \u201cblockbuster\u201d policial, convencional y anticlim\u00e1tico.<\/p>\n<p>Lo que ha sido sutileza, reflejo de sentimientos, personajes en encrucijadas de odio, rencor y recuerdo del pasado, se transforma en persecuciones, intuiciones y golpes de fortuna rematados a tiros. El uso que Atom Egoyan hace del tiempo, real y f\u00edlmico, que provoca, en ocasiones, una desorientaci\u00f3n real al espectador, y que tan inteligentemente se administra en el curso de la historia, salta por los aires en los \u00faltimos 20 minutos de pel\u00edcula, no bastan los abrazos finales para reconciliarnos con la historia, la sensaci\u00f3n de trampa, de peque\u00f1a estafa, de remate forzado y facil\u00f3n, desmembra la telara\u00f1a urdida hasta entonces<\/p>\n<p>No est\u00e1 lo mejor de Egoyan en la pel\u00edcula, pero s\u00ed est\u00e1 Egoyan en esa planificaci\u00f3n y desarrollo de los personajes, no todos, la verdad, se echa de menos a un actor como Elias Koteas haciendo de \u201cmalo\u201d, o alguien con mayor empaque para dar la r\u00e9plica a Rosario Dawson en el papel de polic\u00eda con infancia desestructurada. Producto con calidad que, para los viejos conocidos de Egoyan supondr\u00e1 otra ocasi\u00f3n perdida para volver a ver una nueva joya al nivel de \u201cEl liquidador\u201d, \u201cEx\u00f3tica\u201d, \u201cEl <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/miscelanea\/viajes\/\">viaje<\/a> de Felicia\u201d,\u00a0 \u201cEl dulce porvenir\u201d o \u201cArarat\u201d, un ligero pinchazo en hueso, pero que para nuevos espectadores puede provocar el inter\u00e9s por conocer el verdadero, y gran, cine de Atom Egoyan.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 le ha pasado al cine de Atom Egoyan para perder tanto su propia identidad? A punto de empezar la nueva edici\u00f3n del festival de Valladolid conviene recordar que fue este festival quien dio a conocer en Espa\u00f1a directores de la talla de Egoyan, Guney, Moretti, Gitano, Loach y similares. 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