{"id":6958,"date":"2015-03-09T06:34:05","date_gmt":"2015-03-09T06:34:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/del-xino-al-paki\/"},"modified":"2024-06-17T21:01:43","modified_gmt":"2024-06-17T19:01:43","slug":"el-raval-de-barcelona-del-barrio-chino-al-barrio-paki","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/el-raval-de-barcelona-del-barrio-chino-al-barrio-paki\/","title":{"rendered":"El Raval de Barcelona: del Barrio Chino al Barrio Paki"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/actualidad\/barcelona\/\">Barcelona<\/a> es hoy una ciudad volcada en la explotaci\u00f3n de sus <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/turismo-depredador\/\">activos tur\u00edsticos<\/a>: Gaud\u00ed, las playas, el ambiente nocturno\u2026 Pero hubo un tiempo en que la bas\u00edlica de la Sagrada Familia solo estaba en la mente de su creador; cuando la ciudad era conocida allende los mares por su actividad portuaria y, como complemento disoluto de la misma, su Barrio Chino (para los nativos, el Xino). Hoy en d\u00eda, la antigua Sodoma y Gomorra barcelonesa y todo el sector urbano donde se halla enclavada, el Raval, vive la dicotom\u00eda social representada por el enquistamiento de la pobreza y la dr\u00e1stica cirug\u00eda arquitect\u00f3nica que ha transformado buena parte de su fisonom\u00eda tradicional, dando lugar a grupos de nuevas construcciones para gentes de clase media que son islas de incomunicaci\u00f3n en el seno del barrio. El cambio demogr\u00e1fico se aprecia igualmente en el censo del distrito, donde casi la mitad de la poblaci\u00f3n es extranjera, con especial visibilidad de la comunidad paquistan\u00ed, propietaria de numerosos comercios de alimentaci\u00f3n, bazar y telefon\u00eda.<\/p>\n<p>Entre las Ramblas, la Avinguda del Paral\u00b7lel y las rondas de Sant Antoni y Sant Pau, el barrio del <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/conexion-raval-vallecas-2-0-los-narcopisos\/\">Raval<\/a> ocupa la mitad meridional del distrito de Ciutat Vella, que abarca todo el casco hist\u00f3rico de la ciudad de Barcelona. El Raval es uno de los espacios urbanos del mundo con mayor densidad de poblaci\u00f3n: en apenas 1,1 km2 \u2013el uno por ciento de la superficie de Barcelona\u2013 se concentraban en 2014 un total de 47.472 personas censadas (lo cual sugiere que la poblaci\u00f3n real supera esa cifra); de ellas, 23.119 eran extranjeras, es decir, el 48,7 % del total (cabe insistir en que el n\u00famero de censados puede ser sensiblemente inferior al de habitantes reales, sobre todo entre los extranjeros), una cifra m\u00e1s que notable si comparada con los porcentajes de for\u00e1neos de Espa\u00f1a (12 %), Catalu\u00f1a (16 %) y Barcelona (17 %). Entre los extranjeros afincados en el barrio predominan los ciudadanos procedentes del Indost\u00e1n (5.183 paquistan\u00edes, 2.434 bengal\u00edes, 980 indios), seguidos de los filipinos (4.227) y los marroqu\u00edes (1.461). La densidad demogr\u00e1fica es de 43.156 hab\/ km2, frente a los 15.000 de la ciudad de Barcelona.<\/p>\n<p>Charlamos sobre el pasado, el presente y el futuro del Raval con Miquel Fern\u00e1ndez, autor del ensayo Matar al Chino (Virus Editorial, Barcelona, 2014). Nuestro interlocutor es doctor en Antropolog\u00eda Social y m\u00e1ster en Sociolog\u00eda Jur\u00eddica y Criminolog\u00eda por la Universidad de Barcelona.<\/p>\n<h2>Barrio Chino: Una historia de lucha y relajo<\/h2>\n<p>A diferencia de otras ciudades donde el desprestigio social del casco hist\u00f3rico ha sido fruto de la emigraci\u00f3n de los antiguos vecinos hacia ensanches con mejores condiciones urbanas, la mala fama del Barrio Chino ha ido siempre ligada a su car\u00e1cter populoso desde hace trescientos a\u00f1os.<\/p>\n<p>En el siglo XIV, la muralla de Barcelona cobij\u00f3 un arrabal \u2013en catal\u00e1n, raval\u2013 de huertos, conventos y poblaci\u00f3n dispersa, atravesado por un tramo de la V\u00eda Augusta, calzada que comunicaba Gades (C\u00e1diz) con Roma. La urbanizaci\u00f3n intensiva del barrio no dio comienzo hasta el siglo XVIII, tras la guerra de Sucesi\u00f3n, cuando los vecinos desalojados de la Ribera \u2013donde se construy\u00f3 la fortaleza de la Ciutadella\u2013 se establecieron en la actual calle de Robador, que hoy es el \u00faltimo vestigio del Barrio Chino. Un enclave urbano, advierte Fern\u00e1ndez, \u201cdonde la pr\u00e1ctica de la prostituci\u00f3n est\u00e1 documentada desde 1309\u201c, ah\u00ed es nada (muchas otras actividades sin tanta antig\u00fcedad han sido declaradas patrimonio cultural en aras de su arraigo y significaci\u00f3n social, de seguro mucho menores que los de esta profesi\u00f3n).<\/p>\n<p>En el siglo XIX, el Raval se convirti\u00f3 \u201cen el primer barrio industrial del <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/actualidad\/estado-espanol\/\">Estado espa\u00f1ol<\/a> y uno de los primeros del sur de Europa, circunstancia que atrajo mano de obra de otros territorios\u201d. La construcci\u00f3n del Ensanche de la ciudad (segunda mitad del siglo XIX) acentu\u00f3 la condici\u00f3n obrera del barrio, cuna del anarquismo espa\u00f1ol desde 1840 y m\u00e1s tarde de la Confederaci\u00f3n Nacional del Trabajo (CNT). \u201cLuego, en el per\u00edodo entreguerras, el Raval recibe a esp\u00edas, tah\u00fares, traficantes. Y la combinaci\u00f3n de todo lo anterior\u201d \u2013emigraci\u00f3n, obrerismo, prostituci\u00f3n, gentes de mal vivir\u2013 \u201chace que el barrio forje su mala fama.\u201d<\/p>\n<p>Entre la calle Robador y el mar \u2013ubicaci\u00f3n del antiguo Barrio Chino\u2013 la proximidad del puerto contribuy\u00f3 a crear ese ambiente canalla y libertino que hizo del Barrio Chino un centro de iniciaci\u00f3n para los j\u00f3venes burgueses que bajaban desde otras zonas de la ciudad en busca de diversi\u00f3n y sexo. Incursi\u00f3n de gente acomodada y modosa en un lugar salvaje, con otras reglas de convivencia, pero atrayente como siempre ha sido la aventura. \u201cEs el ambiente descrito por Genet en la <em>Historia del ladr\u00f3n<\/em>, quiz\u00e1 las mejores p\u00e1ginas de literatura urbana del siglo XX. \u00c9l mismo cuenta que pretende santificar la vida de los pordioseros, como cuando dice que la acumulaci\u00f3n de pulgas prestigia al mendigo del mismo modo que el n\u00famero de perlas expuestas en su collar distingue a la dama. Otra obra maravillosa relacionada con esos ambientes es <em>Vida privada<\/em>, de Joan de Segarra, donde se relatan las excursiones al Barrio Chino de la gente de clase alta, en busca de sexo y droga. La burgues\u00eda barcelonesa adopt\u00f3 un referente est\u00e9tico positivo, su hom\u00f3loga parisina, modelo de distinci\u00f3n, y uno negativo, el Barrio Chino,\u201d que proporcionaba vivencias intensas y desordenadas con las que compensar la etiqueta y los usos sancionados por la moral oficial, mucho m\u00e1s tediosa y esencialmente represiva. Pero esa misma burgues\u00eda que cursaba sus peculiares ritos de iniciaci\u00f3n en el Raval, \u201cfue la que escribi\u00f3 las mayores barbaridades sobre el barrio, quiz\u00e1 para expiar sus pecados\u201d.<\/p>\n<p>En ese tiempo, si la industria del ocio y el vicio eran motores econ\u00f3micos del barrio, mucho se cuidar\u00edan sus promotores de que los niveles de inseguridad no se hicieran agobiantes para los visitantes de clase burguesa, pues buenos dineros les reportaban. \u00bfMolestaba m\u00e1s a ciertos c\u00edrculos sociales el car\u00e1cter libertino del barrio que su presunta condici\u00f3n de guarida de malhechores? \u201cLos testimonios de la \u00e9poca no reparan en esa circunstancia de inseguridad, al menos no tal como lo entendemos hoy \u2013explica Fern\u00e1ndez\u2013. Las fotos que se conservan del interior de <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/cuando-barcelona-era-una-fiesta\/\">La Criolla<\/a>, el cabar\u00e9 m\u00e1s famoso de las d\u00e9cadas de 1920 y 1930, muestran a los se\u00f1ores con sus sombreros y a los obreros con sus gorras, y a cada cual con los atuendos propios de su clase, pero todos mezclados. Era una clientela de gran heterogeneidad social. El problema no estaba en la violencia callejera, sino en la rebeld\u00eda de gran parte de la poblaci\u00f3n del Raval, que reivindicaba su identidad obrera y un ideario libertario (es la tesis del historiador brit\u00e1nico Chris Ealham, estudioso del <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-indomables\/\">anarquismo barcelon\u00e9s)<\/a>\u2026 Pero tambi\u00e9n en la necesidad de controlar econ\u00f3micamente los grandes negocios de la droga, la prostituci\u00f3n y el contrabando que florec\u00edan en el barrio, seg\u00fan el antrop\u00f3logo estadounidense Gary McDonogh.\u201d<\/p>\n<p>Antes de la Guerra Civil, el debate sobre la prostituci\u00f3n se presentaba en los mismos t\u00e9rminos que ahora: abolicionismo o tolerancia. La mentalidad anarquista arraigada en tantos vecinos del Barrio Chino seguramente se debat\u00eda entre su ideal de libertad sexual y la evidencia de que la prostituci\u00f3n estaba ligada a la opresi\u00f3n econ\u00f3mica, tanto de la mujer como de las clases populares. \u201cHubo voces anarquistas cr\u00edticas como la del escritor Emili Salut, que en su obra Vivers de revolucionaris denunci\u00f3 la manipulaci\u00f3n de este ambiente disipado y tachado de violento, convertido en bald\u00f3n del barrio para olvidar los problemas sociales que se viv\u00edan en el Raval.\u201d<\/p>\n<p>Efectivamente: m\u00e1s all\u00e1 de su leyenda patibularia y prostibularia, el Barrio Chino cantado por Jean Genet en <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/cultura\/historia\/\">Historia<\/a> del ladr\u00f3n era un barrio industrial con numerosas f\u00e1bricas y muchas asociaciones obreras que, por supuesto, hac\u00edan proselitismo contra el sistema pol\u00edtico y econ\u00f3mico de la \u00e9poca. Una situaci\u00f3n que perturbaba no ya a sus enemigos declarados, las clases propietarias m\u00e1s reaccionarias, sino incluso a elementos m\u00e1s liberales, partidarios de la revoluci\u00f3n desde arriba. \u201cEngels llam\u00f3 a Barcelona la ciudad de las barricadas\u201d, lo cual ten\u00eda mucho que ver con el Raval como se demostr\u00f3 en la <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/el-gobierno-de-maura-y-la-semana-tragica\/\">Semana Tr\u00e1gica<\/a>.<\/p>\n<h2>Urbanismo y violencia simb\u00f3lica<\/h2>\n<p>Prosigue Fern\u00e1ndez: \u201cIldefons Cerd\u00e0 (1815-1876), autor del dise\u00f1o original del <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/el-racionalismo-que-quiso-transformar-barcelona\/\">Ensanche de Barcelona<\/a>, realiz\u00f3 un temprano estudio sobre las condiciones de vida de la clase obrera barcelonesa y propuso la puesta en marcha de cambios dr\u00e1sticos para evitar el estallido social. Doctrina que recogi\u00f3 Le Corbusier en su ensayo Arquitectura o revoluci\u00f3n. A su vez, las ideas de Le Corbusier inspiraron el llamado Plan Maci\u00e0 [promovido durante el mandato de Francesc Maci\u00e0, presidente de la Generalitat entre abril de 1931 y diciembre de 1933], que pretend\u00eda arrasar toda la zona inferior del Raval, el sector correspondiente al Barrio Chino, para convertirlo en un gran parque portuario. El sucesor de Maci\u00e0, Llu\u00eds Companys, dijo del Barrio Chino que si pudiera lo arrasar\u00eda a ca\u00f1onazos.\u201d Curiosamente, parte de este plan lo hicieron las bombas ca\u00eddas lanzadas en 1937 y 1938 por sus enemigos pol\u00edticos, los rebeldes franquistas, que dejaron asolado el espacio luego reurbanizado como Avinguda de les Drassanes.<\/p>\n<p>En este sentido, Fern\u00e1ndez apunta a \u201cuna convergencia asombrosa entre per\u00edodos no democr\u00e1ticos y democr\u00e1ticos\u201d por lo que respecta a la actitud represiva de las autoridades hacia el Raval y su poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con respecto a esas intenciones y actuaciones, la tesis de fondo de Fern\u00e1ndez en Matar al Chino sostiene que la proclama del bien p\u00fablico esconde intereses de clase, tambi\u00e9n en urbanismo: \u201cTal y como lo entendemos ahora, el urbanismo nace a mediados del siglo XIX con dos funciones muy claras: la primera, facilitar la circulaci\u00f3n r\u00e1pida del capital para incrementar la producci\u00f3n de plusval\u00edas acortando tiempo y distancia; la segunda, para el control de la poblaci\u00f3n\u201d en beneficio de la clase que promueve la intervenci\u00f3n urban\u00edstica. Por tanto, \u201cno deja de ser una ideolog\u00eda y un proyecto de clase, aunque se cubra con el manto de la ciencia\u201d. Adem\u00e1s, a\u00f1ade el autor, \u201ccomo teor\u00eda, el urbanismo tiene muchos problemas epistemol\u00f3gicos. Para empezar, la imposibilidad de demostrar el presupuesto b\u00e1sico de la pretendida ciencia urban\u00edstica: que la intervenci\u00f3n sobre un espacio morfol\u00f3gico concreto mejora la vida de las personas\u201d. Por cierto: el t\u00e9rmino urbanismo fue acu\u00f1ado en castellano, como bien indica nuestro interlocutor, por el ya citado Cerd\u00e0 en su libro Teor\u00eda de la urbanizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Convenimos sin embargo en que muchas personas han entrado al capote del urbanismo reparador desde perspectivas filantr\u00f3picas, como es el caso de los m\u00e9dicos higienistas de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. \u201cEs el peligro de ciertos usos del bien. El higienismo tambi\u00e9n form\u00f3 parte de lo que yo llamo culturas de control, que tienen su propia ret\u00f3rica de la bondad\u201d y su l\u00e9xico benefactor, con palabras como \u201crehabilitar\u201d o \u201csanear\u201d junto a las apelaciones al bien particular y colectivo de los directamente afectados por las intervenciones urban\u00edsticas. Por no hablar de otras proclamas de tintes morales, como las que piden \u201cextirpar el mal\u201d enquistado en los barrios m\u00e1s pobres, \u201ca cuya poblaci\u00f3n se descalifica deshumaniz\u00e1ndola, convirti\u00e9ndola en seres mal\u00e9ficos\u201d.<\/p>\n<p>Fern\u00e1ndez tambi\u00e9n habla en su libro, citando a Slavoj Zizek y a Pierre Bordieu, de \u201cviolencia simb\u00f3lica\u201d: la imposici\u00f3n con visos paternalistas, relacionada igualmente con los ideales del bienestar p\u00fablico y la promoci\u00f3n social de las clases populares. Parecido al mal trato que un padre dar\u00eda a un hijo tonto o malo, y que es asumido por el v\u00e1stago como merecido, \u201ctomando como reales las condiciones por las cuales es maltratado. El mismo caso que cuando se bromeaba con aquel chiste machista: \u00bfT\u00fa marido te pega mucho? No, solo lo necesario. Eso es la violencia simb\u00f3lica. En el caso concreto del Barrio Chino se proclama que el habitante del barrio no re\u00fane las virtudes del ciudadano barcelon\u00e9s; un mensaje que los vecinos de toda la vida no asumen, aunque s\u00ed lo comparten los nuevos colonos\u201d que han ido a vivir a los edificios construidos sobre los escombros de las viviendas derribadas. \u201cEllos s\u00ed defienden la intervenci\u00f3n agresiva en el barrio, aunque suponga la desaparici\u00f3n del todo el patrimonio hist\u00f3rico del mismo.\u201d Es el proceso de gentrificaci\u00f3n habido en tantas otras ciudades, aunque Fern\u00e1ndez prefiera llamarlo \u201cnuevo colonialismo urbano\u201d por su semejanza con la actitud soberbia, a la par displicente y caritativa, con que el colonizador trata al nativo.<\/p>\n<h2>El ind\u00f3cil Raval del siglo XXI<\/h2>\n<p>En el actual Raval hay dos mundos culturales superpuestos: la pluriculturalidad espont\u00e1nea provocada por la llegada de inmigrantes de distintos lugares del planeta, principalmente africanos y asi\u00e1ticos, y la cultura oficial promovida a golpe de talonario p\u00fablico, en el caso de infraestructuras como el Museu d\u2019Art Contemporani y la nueva Filmoteca de Catalunya, o por iniciativa privada, con la creaci\u00f3n de locales nocturnos, galer\u00edas de arte y otros lugares de paso que dudosamente arraigan en el tejido social del barrio. \u201cEn el Raval siempre se han dado expresiones de organizaci\u00f3n espont\u00e1nea de la poblaci\u00f3n, con la influencia destacada, por supuesto, del movimiento obrero. Por otra parte, la diversidad de procedencias de sus habitantes actuales hace que el barrio siga siendo un espacio de dif\u00edcil gobernabilidad para las autoridades.\u201d<\/p>\n<p>Fern\u00e1ndez a\u00f1ade: \u201cSe pretende que la gente parezca de orden y no d\u00e9 muestras de su pobreza. Desde el siglo XVI hasta la actualidad, las t\u00e9cnicas de propaganda y sus pr\u00e1cticas no han cambiado mucho, aunque s\u00ed las ret\u00f3ricas: si antes se hablaba de recogimiento y misericordia, ahora se habla del civismo y la lucha contra la pobreza, cuando en realidad lo que se practica es una lucha contra los pobres. Porque el Raval es una de las expresiones m\u00e1s descarnadas de la desigualdad en la ciudad de Barcelona\u201d y eso choca contra la imagen de escaparate dise\u00f1ada por el poder para su explotaci\u00f3n a efectos comerciales.<\/p>\n<p>En suma, \u201cmolesta la indocilidad de la gente\u201d, seg\u00fan nuestro interlocutor. Indocilidad que se manifiesta a nivel individual, con \u201cmicroresistencias\u201d como la protagonizada por la prostituta que se enfrenta al hostigamiento de los agentes de la Gu\u00e0rdia Urbana, y tambi\u00e9n a nivel colectivo, a trav\u00e9s de las distintas organizaciones sociales surgidas en el barrio. Adem\u00e1s de la respuesta de indignaci\u00f3n p\u00fablica ante determinadas actuaciones de los cuerpos policiales, que son tildadas por los vecinos de desproporcionadas, racistas y hom\u00f3fobas. Por ejemplo: \u201cMuchos ni\u00f1os del Raval, solo por tener el pelo m\u00e1s rizado o la nariz m\u00e1s chata del prototipo ib\u00e9rico, son atosigados sistem\u00e1ticamente por la polic\u00eda.\u201d Estas pr\u00e1cticas \u201cni amedrentan a los vecinos ni hacen que asuman la violencia simb\u00f3lica predicada desde el poder, sino que generan indocilidad\u201d.<\/p>\n<p>Los inmigrantes tambi\u00e9n participan de este movimiento social, aunque \u201cel Ayuntamiento intenta capitalizar su asociacionismo con organizaciones de tipo folcl\u00f3rico y actos festivos\u201d. Pero existen entidades desligadas de lo oficial a nivel social, laboral y pol\u00edtico, \u201ccomo la Asociaci\u00f3n de Trabajadores Paquistan\u00edes, el centro social Cam\u00ed de la Pau, la Casa de la Solidaritat\u201d, etc. \u201cLo interesante es que esas entidades de inmigrantes no se han convertido en algo similar a las casas regionales.\u201d Adem\u00e1s, Fern\u00e1ndez remarca que el Raval es un lugar \u201cde convivencia ejemplar\u201d entre personas de distintas etnias y culturas, por mucho que all\u00e1 donde haya aglomeraci\u00f3n de gentes por fuerza tienen que existir conflictos. \u201cEs uno de los lugares del Estado donde puedes ver m\u00e1s parejas mixtas\u201d, apunta nuestro interlocutor para subrayar la afirmaci\u00f3n anterior.<\/p>\n<p>Sin embargo, \u201clos conflictos se han agravado con la llegada al barrio de esos colonos de clase media que desprecian a los dem\u00e1s habitantes\u201d, y lo ilustra Fern\u00e1ndez con un ejemplo conocido personalmente, el de un nuevo residente que se negaba a saludar a su vecina prostituta cuando se la encontraba todas las ma\u00f1anas a la puerta del colegio donde estudiaban los hijos de ambos. \u201cCon respecto a las personas que cuelgan carteles en sus balcones con la leyenda Queremos un barrio digno, el antrop\u00f3logo Manuel Delgado dice que el barrio era digno hasta que llegaron ellos. Esas personas mantienen la leyenda negra del Raval.\u201d Y c\u00f3mo no, otro problema representan algunos extranjeros\u2026 Sobre todo, muchos de los alojados en los pisos tur\u00edsticos, viviendas a menudo de explotaci\u00f3n ilegal, molestas por igual para todos los residentes con independencia de su origen y clase social porque \u201cson infernales a nivel de convivencia\u201d.<\/p>\n<h2>Robador, la \u00faltima aldea gala<\/h2>\n<p>Las palabras de nuestro interlocutor adquieren tonos eleg\u00edacos cuando le pido que describa el ambiente de la calle de Robador, \u00faltimo vestigio (o casi) del antiguo Barrio Chino. Se\u00f1ala que basta con pasearse por ese enclave urbano una tarde de primavera o verano para comprobar que \u201ces una de las calles m\u00e1s vitales de la ciudad. Lo que fue la Rambla de hace d\u00e9cadas, antes de que su usurpaci\u00f3n por el negocio del turismo. Un torrente de humanidad\u201d procedente de todo lugar; con grupos de gente conversando o bebiendo una cerveza sentados en el suelo, puesto que no hay terrazas; con un comercio de objetos b\u00e1sicos de extra\u00f1a procedencia (\u201cun secador, jab\u00f3n\u2026\u201d) y, por supuesto la prostituci\u00f3n y el peque\u00f1o menudeo\u2026 \u201cUn r\u00edo de gente, que es lo que molesta a muchos de los nuevos vecinos y a los intereses del capital. En las ciudades actuales se pretende que el movimiento de las personas sea previsible: de casa al trabajo, del trabajo a casa, de casa al centro comercial y entre medias nada. Tienes que dirigirte diligentemente hacia los sitios que te correspondan, seg\u00fan sea el momento, para producir o consumir. Pero all\u00ed la gente est\u00e1 sin hacer nada, tan solo dando vueltas para contemplar el ambiente o pasando la tarde sin m\u00e1s, una actividad que hoy est\u00e1 mal vista. Esa heterogeneidad de tantas personas viviendo y disfrutando de la calle en el centro de Barcelona me resulta emocionante.\u201d<\/p>\n<p>Y a\u00fan hay m\u00e1s: \u201cUn ej\u00e9rcito de personas sin hacer nada es un atentado contra el consumo compulsivo; incluso pueden contaminarte, para que te apuntes a ello\u201d, advierte Fern\u00e1ndez. Para las autoridades son \u201cgente rara, que no se apunta al patr\u00f3n del ciudadano medio\u201d, pero no es menos cierto que \u201cel Raval es un sitio donde a\u00fan todo el mundo es bienvenido, donde no se discrimina por las pintas ni las actitudes. All\u00ed todos tienen su sitio, nadie te pregunta de d\u00f3nde eres.\u201d<\/p>\n<p>Parece de Perogrullo que el bullicio es de por s\u00ed inocuo, al menos cuando tiene lugar a ciertas horas \u2013los vecinos de las Ramblas y otros barrios de la ciudad se han quejado en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n de los abusos sonoros que los mun\u00edcipes s\u00ed consienten, mira por d\u00f3nde, a los mimados turistas\u2013 y mientras no se practican actos violentos contra las personas, sus hogares o medios de vida. Otra cosa es la afinidad que cada cual pueda tenerle, por lo que hay que saber donde cabe buscarse casa. Muchos de los nuevos vecinos, empero, no soportan esta realidad.<\/p>\n<p>\u201cGeorge Simmel dec\u00eda que la ciudad es el lugar donde se intensifica la vida nerviosa\u201d; la aglomeraci\u00f3n y el tr\u00e1nsito continuo y nutrido de gente desconocida \u201cgenera desasosiego\u201d en muchas personas y la gente que s\u00ed responde al patr\u00f3n del ciudadano medio \u2013como los nuevos colonos de los que habla Fern\u00e1ndez o los clientes de los hoteles de lujo surgidos de la di\u00e1spora forzada de los vecinos desalojados\u2013 \u201cve sombras y amenazas en ese torrente humano\u201d.<\/p>\n<h2>Los efectos del shock<\/h2>\n<p>Muchos de los inmuebles derribados del Raval albergaban infraviviendas \u2013por lo general saturadas\u2013 con dif\u00edcil soluci\u00f3n arquitect\u00f3nica. De cualquier modo, la pol\u00edtica urban\u00edstica seguida en el barrio por el Ayuntamiento ten\u00eda alternativas al brutal esponjamiento urbano mediante la demolici\u00f3n de edificios y el traslado de vecinos a otros puntos de la ciudad (e incluso fuera de ella). \u201cHubo proyectos alternativos a los planes de choque oficiales. La CNT ya tuvo propuestas al respecto en la d\u00e9cada de 1930, un tema pendiente de estudiar (la documentaci\u00f3n se encuentra en el archivo de la Guerra Civil de Salamanca). De la Escuela de Arquitectura de Barcelona tambi\u00e9n han surgido propuestas para solucionar el hacinamiento y los problemas estructurales del barrio; uno de ellos propon\u00eda medidas mucho m\u00e1s racionales, como la reducci\u00f3n de la altura de los edificios y el vaciado de los interiores de las manzanas.\u201d<\/p>\n<p>\u201cLa intervenci\u00f3n \u2013asegura Fern\u00e1ndez\u2013 ha destruido partes fundamentales de la memoria hist\u00f3rica del barrio: las casas-f\u00e1brica, los ateneos obreros, antiguos establecimientos fabriles\u2026 El edificio \u2013por cierto catalogado, como muchos otros que cayeron\u2013 del Gremi de Hortelans, que databa de 1712\u2026 \u00bfPor qu\u00e9 no merec\u00edan ser protegidos? Se pod\u00edan haber hecho much\u00edsimas cosas en lugar de tomar estas medidas dr\u00e1sticas.\u201d Y lo mismo se puede decir del trato que la gente merec\u00eda: \u201cUno de los responsables de PROCIVESA, la empresa encargada de la intervenci\u00f3n urban\u00edstica, me dijo en cierta ocasi\u00f3n que se hab\u00eda quedado muy sorprendido porque en la illa Sant Ramon [otro de los antiguos n\u00facleos de prostituci\u00f3n destruidos, en esta caso para abrir una nueva avenida, la Rambla del Raval] viv\u00eda gente muy normal\u201d; los propios encargados de los planes municipales reconocen que \u201choy no hubieran hecho lo mismo\u201d. Pero a la postre se sigue \u201cla pol\u00edtica de hechos consumados, como con las bombas del 37\u201d. Una de las caras p\u00fablicas del barrio, Rosa, la propietaria de Casa Leopoldo [un restaurante ligado a la mejor tradici\u00f3n gastron\u00f3mica de Barcelona, que aparece reiteradamente en la saga de Carvalho de <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/las-voces-calladas-de-elena-francis\/\">V\u00e1zquez Montalb\u00e1n<\/a>], compara el Raval con Bosnia, \u201cporque se han llevado a la gente y no sabemos d\u00f3nde est\u00e1n\u201d.<\/p>\n<p>Ante todo, hasta el peor de los planes ten\u00eda la obligaci\u00f3n de \u201cno desplazar a los vecinos de siempre, para que pudieran quedarse en el barrio\u201d; pero la dispersi\u00f3n parezca l\u00f3gica desde el punto de vista del poder, ya que la poblaci\u00f3n ha sido estigmatizada previamente como \u201cgente endemoniada\u201d. De todos modos, una vez consumada la barbarie, por lo menos \u201cpodr\u00edan haber sido justos con las indemnizaciones. Fue denunciado un fraude de miles de millones de las antiguas pesetas\u201d relativo a las mismas; \u201ces decir, no se ha indemnizado pr\u00e1cticamente a nadie\u201d. Tampoco se ofreci\u00f3 a los afectados condiciones similares a las que ten\u00edan antes de perder sus casas de siempre, con lo que muchos antiguos propietarios \u201cest\u00e1n hoy en r\u00e9gimen de alquiler en pisos de protecci\u00f3n oficial sujetos a un baremo de ingresos, de modo que si mejoran sus condiciones salariales pueden perder ese beneficio\u201d.<\/p>\n<p>No debe olvidarse que tambi\u00e9n hubo violencia extraoficial. Vecinos que se negaban a abandonar sus casas sufrieron acosos y palizas. Itziar Gonz\u00e1lez, concejal de Ciutat Vella, dimiti\u00f3 del cargo tras ser asaltada su propia casa, una vez que hubo denunciado la proliferaci\u00f3n de apartamentos tur\u00edsticos ilegales y la corrupci\u00f3n administrativa tejida en torno a esa oferta tur\u00edstica (al allanamiento siguieron amenazas de muerte). Como siempre, los hilos del poder son movidos por intereses econ\u00f3micos tan fuertes como despiadados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El barrio barcelon\u00e9s del Raval lucha por su supervivencia y contra los estigmas acumulados por el prejuicio y el clasismo<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":6957,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-6958","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-barcelona"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El Raval de Barcelona: del Barrio Chino al Barrio Paki - Revista Rambla<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"El Barrio Chino, la antigua Sodoma y Gomorra barcelonesa, todo un sector urbano donde se halla enclavado el Raval de Barcelona.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/el-raval-de-barcelona-del-barrio-chino-al-barrio-paki\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_GB\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El Raval de Barcelona: del Barrio Chino al Barrio Paki - 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