{"id":68235,"date":"2026-05-31T11:36:12","date_gmt":"2026-05-31T09:36:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?p=68235"},"modified":"2026-05-31T12:06:55","modified_gmt":"2026-05-31T10:06:55","slug":"el-regreso-de-thule","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/el-regreso-de-thule\/","title":{"rendered":"El regreso de Thule"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>La vieja mezcla de nacionalismo identitario, simbolismo pagano y teor\u00edas conspirativas que inspir\u00f3 a la Sociedad Thule reaparece hoy en movimientos culturales, comunidades digitales y organizaciones de la nueva ultraderecha europea.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Durante d\u00e9cadas, la Sociedad Thule fue considerada una reliquia oscura de la historia alemana. Una anomal\u00eda ideol\u00f3gica nacida entre las ruinas de la Primera Guerra Mundial, envuelta en ocultismo, teor\u00edas raciales y delirios pseudocient\u00edficos que terminaron contribuyendo al ascenso del nazismo. Sin embargo, algo ha comenzado a cambiar en los \u00faltimos a\u00f1os. Lo que parec\u00eda un cap\u00edtulo cerrado ha regresado bajo nuevas formas, nuevos lenguajes y nuevas plataformas. Ya no se re\u00fane en salones privados de M\u00fanich ni necesita sociedades secretas para difundir sus ideas. Ahora circula a trav\u00e9s de Instagram, Telegram, TikTok, X y comunidades digitales donde miles de j\u00f3venes consumen contenidos relacionados con la identidad europea, el paganismo germ\u00e1nico, la teor\u00eda de la sustituci\u00f3n demogr\u00e1fica y los mitos hiperb\u00f3reos que hace un siglo obsesionaban a los ide\u00f3logos de Thule.<\/p>\n<p>La transformaci\u00f3n es profunda porque no se trata de una simple recuperaci\u00f3n hist\u00f3rica. Estamos asistiendo a una resignificaci\u00f3n contempor\u00e1nea de s\u00edmbolos, narrativas y conceptos que forman parte de la genealog\u00eda intelectual de la extrema derecha europea. El fen\u00f3meno ya no se presenta bajo la est\u00e9tica agresiva del neonazismo cl\u00e1sico. Sus promotores han aprendido una lecci\u00f3n fundamental: los s\u00edmbolos expl\u00edcitos generan rechazo social, mientras que las referencias culturales, espirituales y civilizatorias poseen una capacidad de penetraci\u00f3n mucho mayor.<\/p>\n<p>La Europa de 2026 atraviesa un contexto especialmente f\u00e9rtil para este tipo de discursos. La inmigraci\u00f3n masiva, las tensiones identitarias, la crisis de confianza en las instituciones, el impacto econ\u00f3mico de los conflictos internacionales y la creciente polarizaci\u00f3n pol\u00edtica han creado un escenario donde amplios sectores sociales sienten que su mundo est\u00e1 cambiando demasiado r\u00e1pido. Como ocurri\u00f3 en la Alemania de entreguerras, muchas personas buscan explicaciones simples para fen\u00f3menos extraordinariamente complejos.<\/p>\n<p>Es precisamente ah\u00ed donde reaparece el legado intelectual de Thule.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-68236 size-large\" src=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/626743404_18103901527825137_4159989243218644113_n-672x840.jpg\" alt=\"resurgimiento de la Sociedad Thule en Europa\" width=\"640\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/626743404_18103901527825137_4159989243218644113_n-672x840.jpg 672w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/626743404_18103901527825137_4159989243218644113_n-292x365.jpg 292w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/626743404_18103901527825137_4159989243218644113_n-768x960.jpg 768w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/626743404_18103901527825137_4159989243218644113_n-10x12.jpg 10w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/626743404_18103901527825137_4159989243218644113_n.jpg 1080w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>La organizaci\u00f3n fundada en 1918 sosten\u00eda que los pueblos germ\u00e1nicos descend\u00edan de una civilizaci\u00f3n ancestral superior cuyos valores hab\u00edan sido corrompidos por influencias externas. Aquella narrativa nunca desapareci\u00f3 por completo. Sobrevivi\u00f3 en c\u00edrculos marginales durante d\u00e9cadas y posteriormente fue reinterpretada por sectores de la denominada Nueva Derecha europea. En Alemania, organizaciones como el Thule-Seminar recuperaron parte de aquel imaginario para adaptarlo a las din\u00e1micas pol\u00edticas contempor\u00e1neas. Diversos estudios acad\u00e9micos y observadores del extremismo europeo han se\u00f1alado c\u00f3mo este entorno ideol\u00f3gico combina nacionalismo \u00e9tnico, neopaganismo, identitarismo y estrategias de influencia cultural destinadas a moldear el debate p\u00fablico.<\/p>\n<p>La diferencia fundamental es que las nuevas generaciones ya no consumen estos contenidos a trav\u00e9s de revistas pol\u00edticas o reuniones militantes. Lo hacen mediante v\u00eddeos cortos, memes, podcasts y cuentas de redes sociales cuidadosamente dise\u00f1adas. La est\u00e9tica se ha convertido en una herramienta pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En plataformas digitales proliferan perfiles que mezclan referencias a antiguas runas germ\u00e1nicas, paisajes n\u00f3rdicos, guerreros vikingos, espiritualidad pagana y mensajes sobre la defensa de la identidad europea. En muchos casos, el contenido parece inicialmente inofensivo. Habla de ra\u00edces culturales, tradiciones ancestrales o reconexi\u00f3n con el pasado. Sin embargo, investigadores especializados en movimientos identitarios han advertido que detr\u00e1s de esa apariencia cultural suele existir una narrativa pol\u00edtica m\u00e1s amplia relacionada con conceptos de exclusi\u00f3n \u00e9tnica y rechazo al multiculturalismo.<\/p>\n<p>Uno de los elementos m\u00e1s llamativos del fen\u00f3meno es su extraordinaria capacidad de adaptaci\u00f3n al lenguaje digital. Las viejas organizaciones extremistas constru\u00edan su influencia mediante estructuras jer\u00e1rquicas. Las nuevas comunidades funcionan como redes descentralizadas. Un v\u00eddeo viral puede alcanzar en horas una audiencia que antes requer\u00eda a\u00f1os de trabajo militante.<\/p>\n<p>Los movimientos identitarios europeos representan probablemente el mejor ejemplo de esta evoluci\u00f3n. Surgidos inicialmente en Francia y posteriormente extendidos a numerosos pa\u00edses del continente, han conseguido conectar con miles de j\u00f3venes utilizando c\u00f3digos culturales modernos, una est\u00e9tica sofisticada y estrategias comunicativas dise\u00f1adas espec\u00edficamente para las redes sociales. Investigaciones recientes sobre G\u00e9n\u00e9ration Identitaire destacan precisamente c\u00f3mo la construcci\u00f3n visual de sus mensajes contribuy\u00f3 a normalizar y popularizar discursos que anteriormente permanec\u00edan confinados a los m\u00e1rgenes pol\u00edticos.<\/p>\n<p>El atractivo de estas corrientes no reside \u00fanicamente en sus propuestas pol\u00edticas. Su fuerza procede de algo mucho m\u00e1s profundo: ofrecen identidad en una \u00e9poca marcada por la incertidumbre. Mientras las instituciones tradicionales pierden capacidad de cohesi\u00f3n social, estos movimientos proporcionan relatos claros sobre qui\u00e9nes somos, de d\u00f3nde venimos y qui\u00e9nes amenazan nuestro futuro.<\/p>\n<p>La narrativa resulta familiar para cualquier historiador que haya estudiado la Sociedad Thule. Entonces se hablaba de la decadencia de la raza aria. Hoy se habla de la desaparici\u00f3n de la identidad europea. Antes se evocaban civilizaciones m\u00edticas desaparecidas. Ahora se reivindican ra\u00edces culturales supuestamente amenazadas por la globalizaci\u00f3n. Cambian los t\u00e9rminos, pero muchas de las estructuras emocionales permanecen sorprendentemente intactas.<\/p>\n<p>Las redes sociales han multiplicado exponencialmente la capacidad de difusi\u00f3n de estas ideas. Diversos investigadores han detectado c\u00f3mo determinadas comunidades digitales utilizan referencias recurrentes a conceptos como Hyperborea, Thule, Vril o los antiguos pueblos indoeuropeos. Estos t\u00e9rminos funcionan como c\u00f3digos culturales compartidos que permiten identificar a los miembros de una misma comunidad ideol\u00f3gica sin necesidad de recurrir a s\u00edmbolos expl\u00edcitamente neonazis.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n preocupa especialmente a expertos en radicalizaci\u00f3n digital porque muchos usuarios llegan a estos contenidos a trav\u00e9s de intereses aparentemente alejados de la pol\u00edtica. El inter\u00e9s por la mitolog\u00eda n\u00f3rdica, la historia antigua, el paganismo europeo o la arqueolog\u00eda puede convertirse en una puerta de entrada hacia ecosistemas donde esas tem\u00e1ticas se mezclan progresivamente con discursos identitarios extremos. Testimonios recientes en comunidades digitales muestran precisamente c\u00f3mo numerosos usuarios encuentran cada vez m\u00e1s perfiles vinculados a estas corrientes en plataformas como Instagram.<\/p>\n<blockquote class=\"instagram-media\" style=\"background: #FFF; border: 0; border-radius: 3px; box-shadow: 0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width: 540px; min-width: 326px; padding: 0; width: calc(100% - 2px);\" data-instgrm-captioned=\"\" data-instgrm-permalink=\"https:\/\/www.instagram.com\/p\/DPeTvfOCNMv\/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading\" data-instgrm-version=\"14\">\n<div style=\"padding: 16px;\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"display: flex; flex-direction: row; align-items: center;\">\n<div style=\"background-color: #f4f4f4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;\"><\/div>\n<div style=\"display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;\">\n<div style=\"background-color: #f4f4f4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;\"><\/div>\n<div style=\"background-color: #f4f4f4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div style=\"padding: 19% 0;\"><\/div>\n<div style=\"display: block; height: 50px; margin: 0 auto 12px; width: 50px;\"><\/div>\n<div style=\"padding-top: 8px;\">\n<div style=\"color: #3897f0; font-family: Arial,sans-serif; font-size: 14px; font-style: normal; font-weight: 550; line-height: 18px;\">Ver esta publicaci\u00f3n en Instagram<\/div>\n<\/div>\n<div style=\"padding: 12.5% 0;\"><\/div>\n<div style=\"display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;\">\n<div>\n<div style=\"background-color: #f4f4f4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);\"><\/div>\n<div style=\"background-color: #f4f4f4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;\"><\/div>\n<div style=\"background-color: #f4f4f4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);\"><\/div>\n<\/div>\n<div style=\"margin-left: 8px;\">\n<div style=\"background-color: #f4f4f4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;\"><\/div>\n<div style=\"width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg);\"><\/div>\n<\/div>\n<div style=\"margin-left: auto;\">\n<div style=\"width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);\"><\/div>\n<div style=\"background-color: #f4f4f4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);\"><\/div>\n<div style=\"width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div style=\"display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;\">\n<div style=\"background-color: #f4f4f4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;\"><\/div>\n<div style=\"background-color: #f4f4f4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;\"><\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"color: #c9c8cd; font-family: Arial,sans-serif; font-size: 14px; line-height: 17px; margin-bottom: 0; margin-top: 8px; overflow: hidden; padding: 8px 0 7px; text-align: center; text-overflow: ellipsis; white-space: nowrap;\"><a style=\"color: #c9c8cd; font-family: Arial,sans-serif; font-size: 14px; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: 17px; text-decoration: none;\" href=\"https:\/\/www.instagram.com\/p\/DPeTvfOCNMv\/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Una publicaci\u00f3n compartida de \ud835\udde7\ud835\udddb\ud835\udde8\ud835\udddf\ud835\uddd8\ud835\udddc\ud835\udde6\ud835\udde0 (@thuleism)<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<p><script async src=\"\/\/www.instagram.com\/embed.js\"><\/script><\/p>\n<p>Al mismo tiempo, los algoritmos amplifican el fen\u00f3meno. Una vez que un usuario interact\u00faa con determinados contenidos relacionados con identidad, tradici\u00f3n o nacionalismo cultural, las plataformas tienden a recomendar materiales similares. Ese mecanismo crea c\u00e1maras de eco donde las ideas se refuerzan constantemente y las fronteras entre historia, mitolog\u00eda y propaganda pol\u00edtica se vuelven cada vez m\u00e1s difusas.<\/p>\n<p>La expansi\u00f3n de estas corrientes ha provocado incluso respuestas por parte de las propias plataformas tecnol\u00f3gicas. En los \u00faltimos a\u00f1os, diversas redes sociales han eliminado cuentas vinculadas a movimientos identitarios europeos acusados de difundir discursos extremistas o excluyentes. Sin embargo, los cierres rara vez eliminan las comunidades. En muchos casos simplemente aceleran su migraci\u00f3n hacia espacios digitales alternativos donde la moderaci\u00f3n resulta m\u00e1s limitada.<\/p>\n<p>Lo verdaderamente relevante es que el fen\u00f3meno ya no pertenece \u00fanicamente a los m\u00e1rgenes. Algunas de las ideas originalmente difundidas por c\u00edrculos identitarios han comenzado a influir en debates pol\u00edticos m\u00e1s amplios relacionados con inmigraci\u00f3n, soberan\u00eda nacional, multiculturalismo y globalizaci\u00f3n. Esa capacidad de penetraci\u00f3n cultural recuerda precisamente a la estrategia metapol\u00edtica defendida durante d\u00e9cadas por organizaciones de la Nueva Derecha europea, cuyo objetivo consist\u00eda en transformar primero la cultura para modificar posteriormente la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>La historia demuestra que los movimientos ideol\u00f3gicos rara vez regresan exactamente igual que en el pasado. Se transforman, se adaptan y aprenden de sus errores. El resurgimiento contempor\u00e1neo de referencias asociadas a Thule no implica la reaparici\u00f3n literal de la sociedad secreta que ayud\u00f3 a alimentar el imaginario nazi. Lo que est\u00e1 reapareciendo es algo potencialmente m\u00e1s complejo: una cosmovisi\u00f3n basada en la b\u00fasqueda de purezas culturales, la construcci\u00f3n de identidades excluyentes y la utilizaci\u00f3n de mitos hist\u00f3ricos como herramientas pol\u00edticas.<\/p>\n<p>La gran diferencia respecto a 1918 es la velocidad. Lo que antes requer\u00eda a\u00f1os de difusi\u00f3n intelectual ahora puede alcanzar millones de pantallas en cuesti\u00f3n de d\u00edas. Un s\u00edmbolo, una imagen o una narrativa pueden expandirse por todo el continente antes de que la mayor\u00eda de las personas comprenda siquiera su significado original.<\/p>\n<p>Por eso el fen\u00f3meno Thule resulta hoy m\u00e1s relevante que nunca. No porque una antigua sociedad secreta haya vuelto a la vida, sino porque muchas de las emociones que la hicieron posible siguen presentes en Europa. El miedo al cambio, la nostalgia de un pasado idealizado, la b\u00fasqueda de identidades s\u00f3lidas y la necesidad de encontrar culpables contin\u00faan siendo fuerzas extraordinariamente poderosas.<\/p>\n<p>La lecci\u00f3n hist\u00f3rica es clara. Las ideolog\u00edas m\u00e1s influyentes no suelen imponerse \u00fanicamente mediante la fuerza. Antes conquistan la imaginaci\u00f3n colectiva. Y en la era de los algoritmos, esa batalla por la imaginaci\u00f3n se libra cada d\u00eda en millones de pantallas.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La vieja mezcla de nacionalismo identitario, simbolismo pagano y teor\u00edas conspirativas que inspir\u00f3 a la Sociedad Thule reaparece hoy en movimientos culturales, comunidades digitales y organizaciones de la nueva ultraderecha europea. 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