{"id":6707,"date":"2015-01-16T15:08:15","date_gmt":"2015-01-16T15:08:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-desmanes-de-ubu\/"},"modified":"2025-08-10T14:04:52","modified_gmt":"2025-08-10T12:04:52","slug":"los-desmanes-de-ubu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/los-desmanes-de-ubu\/","title":{"rendered":"Los desmanes de Ub\u00fa"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6706 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/UBU_revRambla02.jpg\" alt=\"Alfred Jarry\" width=\"700\" height=\"252\" srcset=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/UBU_revRambla02.jpg 700w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/UBU_revRambla02-300x108.jpg 300w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/UBU_revRambla02-500x180.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<p>Par\u00eds, 1896. A la burgues\u00eda capitalina le estaba costando digerir la desfiguraci\u00f3n que los movimientos protovanguardistas hab\u00edan aplicado sobre el canon acad\u00e9mico de las artes pl\u00e1sticas, tanto como los atrevimientos de la literatura naturalista y folletinesca, conque no se hallaba a\u00fan preparada para escuchar fuera de los urinarios o tabernas, en el solemne recogimiento de un teatro, la imprecaci\u00f3n que abre Ubu roi (Ub\u00fa rey): \u201c\u00a1Merdre!\u201d (literalmente, \u201c\u00a1Mierdra!\u201d). Habr\u00e1 adivinado el lector sin excesivo traj\u00edn de su sagacidad que se trata de la denominaci\u00f3n vulgar del humano detrito, si bien mal pronunciado porque igualmente torpe es el atrabiliario protagonista de la obra; pero el palabro, aunque deformado en los labios, palabro se queda y as\u00ed de grosero consta, servido como aperitivo de una farsa rebosante de exabruptos. Tama\u00f1a osad\u00eda provino de Alfred Jarry (1873-1907), quien escribi\u00f3 la pieza con apenas quince a\u00f1os, en 1888, bajo el t\u00edtulo original de\u00a0Les polonaises (Las polonesas), y parece que no se debi\u00f3 el atrevimiento al furor inconsciente de la adolescencia, sino a una voluntad transgresora, temprano fruto de madurez.<\/p>\n<p>Nacido en la peque\u00f1a ciudad de Laval, al norte de Francia, muy joven se asent\u00f3 Jarry en Par\u00eds, donde andando el tiempo se le conocer\u00eda como \u201cel Indiano\u201d, a tenor de sus ojos oscuros y largo cabello, lacio y moreno. Al parecer, resultaba tan simp\u00e1tico ese ex\u00f3tico aspecto como lo extrovertido de su car\u00e1cter; una facundia, la suya, ornada con destellos de r\u00e1pido ingenio pronto apreciados por L\u00e9on-Paul Fargue, patriarca del movimiento po\u00e9tico simbolista.<\/p>\n<p>Andando el tiempo, fuertemente estimulado por el alcohol y otras drogas, Jarry quiso dotar a su peculiar estilo literario del boato de todo un movimiento est\u00e9tico, la pataf\u00edsica, definida como \u201cciencia de las soluciones imaginarias\u201d que no se ocupa de fijar reglas, sino excepciones; una suerte de disciplina del absurdo que impregn\u00f3 tambi\u00e9n su vida personal, con esos gustos tan caprichosos\u00a0\u2013dig\u00e1moslo as\u00ed\u2013\u00a0como la ingesta de tinta china o los paseos en bicicleta por Par\u00eds pistola al cinto (descargada, eso s\u00ed).\u00a0Gestas y opiniones del doctor Faustroll, pataf\u00edsico\u00a0(1911) representa la cima de sus escritos de este g\u00e9nero, pero tambi\u00e9n son meritorias las narraciones\u00a0El amor absoluto\u00a0(1899),\u00a0Mesalina\u00a0(1901) y\u00a0El supermacho\u00a0(1902).<\/p>\n<p>Ub\u00fa rey,\u00a0embri\u00f3n de todo el imaginario pataf\u00edsico, plantea una parodia atemporal y desinhibida de la tragedia de Macbeth. Una vez sacudidos por la estruendosa \u201c\u00a1Mierdra!\u201d, conoceremos al oficial de dragones Ub\u00fa, por cierto de origen espa\u00f1ol, rey de Arag\u00f3n depuesto y al servicio del monarca polaco Wenceslao. La esposa,\u00a0m\u00e8re Ubu,\u00a0inocula en su \u00e1nimo la sed de poder que lo abocar\u00e1 al crimen: tras asesinar al monarca, Ub\u00fa es proclamado rey y se entrega a una org\u00eda de derroches, arbitrariedades y fechor\u00edas (\u00abCon este sistema, har\u00e9 r\u00e1pidamente fortuna, y entonces matar\u00e9 a todo el mundo y me ir\u00e9\u00bb), adem\u00e1s de legislar absurdamente, con el solo fin de sustraerse a la revuelta popular que sus desmanes propician. Depuesto finalmente por la invasi\u00f3n rusa, huye sin decoro como el malhechor que a fin de cuentas es, detalle que permiti\u00f3 a Jarry recuperar su personaje en las posteriores\u00a0Almanach du P\u00e8re Ubu\u00a0(1899),\u00a0Ubu encha\u00een\u00e9\u00a0(1900) y\u00a0Ubu sur la butte\u00a0(1901). Todo ello expuesto a lo largo de cinco actos sin ninguna gravedad, con un tono fieramente sarc\u00e1stico, zafio en las formas pero de trasfondo cr\u00edtico.<\/p>\n<p>El paralelismo argumental con la tragedia de Shakespeare tambi\u00e9n se aprecia en cierta similitud an\u00edmica entre los personajes. Tanto Macbeth como Ub\u00fa son individuos medrosos, aunque difieran los or\u00edgenes de sus zozobras. La creaci\u00f3n de Jarry carece del argumento caballeresco que el dramaturgo ingl\u00e9s quiso conceder a su criatura: Macbeth, guerrero al fin y al cabo, recela del escaso temple de quien le precede en honores (el rey) y con su traici\u00f3n plantea el tema de las aspiraciones frustradas por una tesitura injusta, donde la vulgaridad se impone al m\u00e9rito; sus quebrantos psicol\u00f3gicos proceder\u00e1n de la mala conciencia \u2013la r\u00e9mora mental del vasallaje\u2013 y el temor al castigo divino de su\u00a0hibris.\u00a0Por el contrario, la traici\u00f3n de Ub\u00fa solo obedece a la codicia; implantada por su esposa, s\u00ed, pero igualmente ruin. Solo el miedo y la comodidad act\u00faan como frenos de su perfidia, hasta encontrar la ocasi\u00f3n propicia. Adem\u00e1s, la absoluta carencia de principios caballerescos tambi\u00e9n se manifiesta en los modales burdos y la irritabilidad de un car\u00e1cter presto a la violencia cuando sus deseos se enfrentan incluso a la m\u00ednima contrariedad.<\/p>\n<p>En tanto que eg\u00f3latra, grosero, irascible y fel\u00f3n, aparte de cobarde, Ub\u00fa es el arquetipo del peor de los sujetos posibles. Su cruel destemplanza, impelida por una avidez insaciable, proyecta en el \u00e1mbito de lo hiperb\u00f3lico el ego\u00edsmo latente en todo sujeto; la misma avaricia que a menudo impone como deber \u2013o justifica cual merecimiento\u2013 el dolor provocado al extra\u00f1o, o al pr\u00f3jimo, y que ahoga cualquier escr\u00fapulo apelando a las propias necesidades o urgencias. Guste o no, la tentaci\u00f3n nos ronda a todos.<\/p>\n<p>En\u00a0Ub\u00fa rey\u00a0solo se le conoce al tirano un gesto inusitado de valor (o as\u00ed parece), con ocasi\u00f3n de la batalla contra los rusos, cuando Ub\u00fa destroza a un soldado enemigo; pero su arrojo no es realmente tal, sino mera reacci\u00f3n de furia animal al sentirse herido (dec\u00eda Montaigne que el miedo ha logrado mayores proezas que la valent\u00eda\u2026). Por cierto que en la misma batalla, el general Lascy y Ub\u00fa vienen a adoptar papeles similares a los de don Quijote y Sancho: si el primero encarna la osad\u00eda y el idealismo, del segundo son la cautela y el inter\u00e9s material, pero tambi\u00e9n muestran, respectivamente, la enso\u00f1aci\u00f3n heroica y el reconocimiento desazonador de la adversidad, lo cual aporta el \u00fanico detalle de sensatez percibido en Ub\u00fa a lo largo de la obra.<\/p>\n<p>Por debajo de Ub\u00fa,\u00a0tampoco sale nadie bien parado. No hay en Jarry ni pizca de conmiseraci\u00f3n hacia el pueblo oprimido por el d\u00e9spota. Incluso llamar \u201cpueblo\u201d a sus s\u00fabditos se antoja excesivo, al menos en su acepci\u00f3n de ciudadan\u00eda; m\u00e1s se parecen a la plebe, las turbas o cualquiera de las formas peyorativas de entender su entidad. Como anillo al dedo se le ajustan los apelativos que Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s dedic\u00f3 al populacho en\u00a0El equipaje del rey Jos\u00e9:\u00a0\u201cbajo, soez, envidioso, cruel y sobre todo cobarde\u201d. Con la salvedad de que el escritor canario apreciaba en la masa una dualidad contrastada, al reconocerle igualmente que \u201cTiene horas de hero\u00edsmo, de virtud extraordinaria y s\u00fabita inspiraci\u00f3n que de lo alto recibe\u201d (\u00bfa qu\u00e9 alturas se referir\u00eda don Benito?), aun siendo esas horas \u201cmuy raras en la historia\u201d. Sin embargo, los s\u00fabditos de Ub\u00fa solo muestran el lado m\u00e1s turbio de su ser colectivo; son esencialmente cobardes, y por ello se comportan de modo sumiso y obsecuente. Sobre esa miseria, m\u00e1s de las almas que de los cuerpos, se asientan los puntales del gobierno de Ub\u00fa. La moraleja hab\u00eda quedado escrita m\u00e1s de trescientos a\u00f1os antes por otro franc\u00e9s memorable, \u00c9tienne de La Bo\u00e9tie, en su\u00a0Discurso sobre la servidumbre voluntaria:\u00a0\u201cSon pues los pueblos los que se dejan, o, mejor dicho, se hacen maltratar, ya que para librarse de ello bastar\u00eda con que dejasen de servir. Es el pueblo quien se esclaviza y se deg\u00fcella a s\u00ed mismo; quien, pudiendo escoger entre estar sometido o ser libre, rechaza la libertad y admite el yugo; (&#8230;) Tomad la resoluci\u00f3n de no servir y ser\u00e9is libres.\u00bb<\/p>\n<p>\u00bfSer\u00e1 cierto que los pueblos tienen los gobiernos que se merecen? L\u00e1stima que no podamos pregunt\u00e1rselo a Jarry.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Par\u00eds, 1896. A la burgues\u00eda capitalina le estaba costando digerir la desfiguraci\u00f3n que los movimientos protovanguardistas hab\u00edan aplicado sobre el canon acad\u00e9mico de las artes pl\u00e1sticas, tanto como los atrevimientos de la literatura naturalista y folletinesca, conque no se hallaba a\u00fan preparada para escuchar fuera de los urinarios o tabernas, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":6706,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[60],"tags":[],"class_list":["post-6707","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-libros"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Los desmanes de Ub\u00fa - Revista Rambla<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/los-desmanes-de-ubu\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_GB\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Los desmanes de Ub\u00fa - Revista Rambla\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Par\u00eds, 1896. A la burgues\u00eda capitalina le estaba costando digerir la desfiguraci\u00f3n que los movimientos protovanguardistas hab\u00edan aplicado sobre el canon acad\u00e9mico de las artes pl\u00e1sticas, tanto como los atrevimientos de la literatura naturalista y folletinesca, conque no se hallaba a\u00fan preparada para escuchar fuera de los urinarios o tabernas, [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/los-desmanes-de-ubu\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista Rambla\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2015-01-16T15:08:15+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-08-10T12:04:52+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/UBU_revRambla02.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"700\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"252\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"R@mbla\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@revistarambla\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@revistarambla\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"R@mbla\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Estimated reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"7 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-desmanes-de-ubu\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-desmanes-de-ubu\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"R@mbla\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a146a5a2550b94981a75131180e1bd9c\"},\"headline\":\"Los desmanes de Ub\u00fa\",\"datePublished\":\"2015-01-16T15:08:15+00:00\",\"dateModified\":\"2025-08-10T12:04:52+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-desmanes-de-ubu\\\/\"},\"wordCount\":1343,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-desmanes-de-ubu\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/01\\\/UBU_revRambla02.jpg\",\"articleSection\":[\"Libros\"],\"inLanguage\":\"en-GB\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-desmanes-de-ubu\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-desmanes-de-ubu\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-desmanes-de-ubu\\\/\",\"name\":\"Los desmanes de Ub\u00fa - Revista Rambla\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-desmanes-de-ubu\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-desmanes-de-ubu\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/01\\\/UBU_revRambla02.jpg\",\"datePublished\":\"2015-01-16T15:08:15+00:00\",\"dateModified\":\"2025-08-10T12:04:52+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-desmanes-de-ubu\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"en-GB\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-desmanes-de-ubu\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-GB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-desmanes-de-ubu\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/01\\\/UBU_revRambla02.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/01\\\/UBU_revRambla02.jpg\",\"width\":700,\"height\":252,\"caption\":\"Alfred Jarry\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/los-desmanes-de-ubu\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Los desmanes de Ub\u00fa\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"name\":\"Revista Rambla Barcelona\",\"description\":\"Periodismo independiente\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"en-GB\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\",\"name\":\"Revista Rambla\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-GB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/09\\\/banner_rambla_1900x600_BB.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/09\\\/banner_rambla_1900x600_BB.png\",\"width\":1900,\"height\":600,\"caption\":\"Revista Rambla\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/revistarambla\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/revistarambla\",\"https:\\\/\\\/www.instagram.com\\\/revista_rambla\",\"https:\\\/\\\/es.linkedin.com\\\/company\\\/revista-rambla\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a146a5a2550b94981a75131180e1bd9c\",\"name\":\"R@mbla\",\"description\":\"Este art\u00edculo ha sido redactado y\\\/o validado por el equipo de redacci\u00f3n de Revista Rambla.\",\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/revistarambla\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/revistarambla\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Los desmanes de Ub\u00fa - Revista Rambla","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/los-desmanes-de-ubu\/","og_locale":"en_GB","og_type":"article","og_title":"Los desmanes de Ub\u00fa - Revista Rambla","og_description":"Par\u00eds, 1896. A la burgues\u00eda capitalina le estaba costando digerir la desfiguraci\u00f3n que los movimientos protovanguardistas hab\u00edan aplicado sobre el canon acad\u00e9mico de las artes pl\u00e1sticas, tanto como los atrevimientos de la literatura naturalista y folletinesca, conque no se hallaba a\u00fan preparada para escuchar fuera de los urinarios o tabernas, [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/los-desmanes-de-ubu\/","og_site_name":"Revista Rambla","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla","article_published_time":"2015-01-16T15:08:15+00:00","article_modified_time":"2025-08-10T12:04:52+00:00","og_image":[{"width":700,"height":252,"url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/UBU_revRambla02.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"R@mbla","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@revistarambla","twitter_site":"@revistarambla","twitter_misc":{"Written by":"R@mbla","Estimated reading time":"7 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-desmanes-de-ubu\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-desmanes-de-ubu\/"},"author":{"name":"R@mbla","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/person\/a146a5a2550b94981a75131180e1bd9c"},"headline":"Los desmanes de Ub\u00fa","datePublished":"2015-01-16T15:08:15+00:00","dateModified":"2025-08-10T12:04:52+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-desmanes-de-ubu\/"},"wordCount":1343,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-desmanes-de-ubu\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/UBU_revRambla02.jpg","articleSection":["Libros"],"inLanguage":"en-GB","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/www.revistarambla.com\/los-desmanes-de-ubu\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-desmanes-de-ubu\/","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-desmanes-de-ubu\/","name":"Los desmanes de Ub\u00fa - Revista Rambla","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-desmanes-de-ubu\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-desmanes-de-ubu\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/UBU_revRambla02.jpg","datePublished":"2015-01-16T15:08:15+00:00","dateModified":"2025-08-10T12:04:52+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-desmanes-de-ubu\/#breadcrumb"},"inLanguage":"en-GB","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revistarambla.com\/los-desmanes-de-ubu\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-GB","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-desmanes-de-ubu\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/UBU_revRambla02.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/UBU_revRambla02.jpg","width":700,"height":252,"caption":"Alfred Jarry"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-desmanes-de-ubu\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.revistarambla.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Los desmanes de Ub\u00fa"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#website","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/","name":"Revista Rambla Barcelona","description":"Periodismo independiente","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"en-GB"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization","name":"Revista Rambla","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-GB","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/banner_rambla_1900x600_BB.png","contentUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/banner_rambla_1900x600_BB.png","width":1900,"height":600,"caption":"Revista Rambla"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/","https:\/\/x.com\/revistarambla","https:\/\/www.instagram.com\/revista_rambla","https:\/\/es.linkedin.com\/company\/revista-rambla"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/person\/a146a5a2550b94981a75131180e1bd9c","name":"R@mbla","description":"Este art\u00edculo ha sido redactado y\/o validado por el equipo de redacci\u00f3n de Revista Rambla.","sameAs":["https:\/\/www.revistarambla.com\/","https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla","https:\/\/x.com\/revistarambla"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6707","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6707"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6707\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":66041,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6707\/revisions\/66041"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6706"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6707"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6707"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6707"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}