{"id":6661,"date":"2015-01-11T23:01:10","date_gmt":"2015-01-11T23:01:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-dominios-de-merkel\/"},"modified":"2025-08-10T16:21:29","modified_gmt":"2025-08-10T14:21:29","slug":"los-dominios-de-merkel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/los-dominios-de-merkel\/","title":{"rendered":"Los dominios de Merkel"},"content":{"rendered":"<p>En su ensayo El imperio de Hitler, el historiador brit\u00e1nico Mark Mazower defiende con plausibles argumentos la imbricaci\u00f3n hist\u00f3rica y argumental de los afanes expansionistas del l\u00edder nazi en una mentalidad inveterada de la naci\u00f3n alemana, presente tambi\u00e9n \u2013sin que ello sea causa de equiparaci\u00f3n\u2013 en los planes estrat\u00e9gicos del canciller Bismarck y de su actual sucesora en el cargo, Angela Merkel.<\/p>\n<p>Alguien, no recuerdo qui\u00e9n, dijo que Alemania era el pueblo mejor dotado en inteligencias per c\u00e1pita de Europa, pero tambi\u00e9n la naci\u00f3n que m\u00e1s est\u00fapidamente se hab\u00eda comportado en la historia del Viejo Continente. Sin citar el aserto, Mazower achaca esta paradoja a la exigencia de un \u201clebensraum\u201d (espacio vital), t\u00e9rmino que no fue teorizado originalmente por los nazis, como algunos piensan, sino por el ge\u00f3grafo Friedrich Ratzel (1844-1904). A\u00fan antes, los liberales alemanes reunidos en la conferencia de Frankfurt (1848) ya preconizaron la necesidad de unificar pol\u00edticamente a todas las comunidades europeas de lengua alemana, entre las fronteras de un pa\u00eds que deb\u00eda abarcar los territorios donde se asentaban dichos colectivos y, c\u00f3mo no, en detrimento del solar eslavo, principalmente de los polacos. Esta aversi\u00f3n a la naci\u00f3n polaca fue contravenida por el gran poeta Heinrich Heine, quien critic\u00f3 con dureza las pretensiones de superioridad alemanas.<\/p>\n<p>La misma aspiraci\u00f3n expansionista \u2013y peor a\u00fan, el mismo prop\u00f3sito\u2013 figur\u00f3 en los planes de Bismarck y, m\u00e1s tarde, del k\u00e1iser Guillermo II antes y durante la Gran Guerra de 1914-1918. M\u00e1s tarde, \u201dLo que se desarroll\u00f3 entre 1938 y 1945 \u2013escribe Mazower\u2013 fue el \u00faltimo cap\u00edtulo de la historia de una idea mucho m\u00e1s antigua: la de una Gran Alemania.\u201d El k\u00e1iser y Hitler compart\u00edan \u201cla misma obsesi\u00f3n con la tierra, la colonizaci\u00f3n y el asentamiento racial (\u2026) contra el peligro eslavo procedente del este.\u201d Adem\u00e1s, el ingenuo emperador cre\u00eda tambi\u00e9n en las conspiraciones jud\u00edas que animaban el bolchevismo, con finalidad netamente antialem\u00e1n\u2026 Y es que el antisemitismo, cuando menos desde Lutero, forma parte de la idiosincrasia popular alemana; no se trata de un invento ni reciente ni hitleriano, aunque tal vez hubiera permanecido enclaustrado en los \u00e1mbitos del folklore durante siglos, falto de trascendencia pol\u00edtica, sin la exacerbaci\u00f3n a que lo condujo el nazismo.<\/p>\n<p>De cualquier modo, Mazower insiste en que no se trab\u00f3 con odio el hebreo el mensaje inspirador y aglutinador del nacionalsocialismo original, sino con \u201cla b\u00fasqueda de la aglutinaci\u00f3n de los alemanes dentro de un solo estado alem\u00e1n\u201d.<\/p>\n<p>Con Hitler en el poder, los antiguos afanes expansionistas se maximizaron (\u201cuna fantas\u00eda violenta de dominio racial\u201d). Ya no se trataba de replegar en un Estado de fronteras ensanchadas a todos los alemanes dispersos por el continente, sino de ocupar toda la Europa central y oriental a despecho \u2013o a deg\u00fcello\u2013 de sus pobladores eslavos, con la finalidad de garantizar una tierra rica en recursos para la proliferaci\u00f3n de la etnia germana. El sue\u00f1o hitleriano estribaba en una Gran Alemania, desde el Rin a los Urales, y desde el B\u00e1ltico al mar Negro, con una tupida red de colonias de campesinos armados extendida sobre las campi\u00f1as polaca y sovi\u00e9tica. Una aspiraci\u00f3n que Mazower tambi\u00e9n integra, m\u00e1s globalmente, en la tradici\u00f3n colonialista europea, y que el propio Hitler justific\u00f3 apelando a la doctrina Monroe: Europa, sosten\u00eda, tambi\u00e9n necesitaba, como Am\u00e9rica, una potencia militar supervisora de su vida pol\u00edtica y econ\u00f3mica. As\u00ed, del mismo modo que las potencias europeas ocultaban su sed de materias primas y nuevos mercados subordinados apelando a la misi\u00f3n civilizatoria sobre pueblos pretendidamente inferiores a efectos culturales y morales, Hitler traslad\u00f3 su creencia en la superioridad racial germana a una labor de custodia sobre los untermenschen (infra hombres), las naciones eslavas.<\/p>\n<p>A diferencia de la Gran Guerra, \u201cel conflicto de 1939-1945 en el este de Europa fue una guerra de aniquilaci\u00f3n contra los civiles, destinada a esponjar un gran territorio, desde el V\u00edstula a los Urales, entre el B\u00e1ltico y el mar Negro, donde habr\u00edan de establecerse colonias de campesinos armados de etnia alemana. Una expansi\u00f3n que bien pod\u00eda compaginarse, sin necesidad de conflicto armado, con el colonialismo brit\u00e1nico\u201d. En un principio, Hitler aspiraba a convivir pac\u00edficamente con el Imperio brit\u00e1nico y los Estados Unidos, y admiraba la decisi\u00f3n de los pioneros brit\u00e1nicos en las colonizaciones de Am\u00e9rica del Norte o Australia, que no pararon en mientes a la hora de imponerse por la fuerza \u2013y generalmente, con el exterminio\u2013 a las poblaciones aut\u00f3ctonas de los territorios colonizados.<\/p>\n<p>Esta promesa de conquistas incentiv\u00f3 la adhesi\u00f3n popular a la guerra iniciada en 1939, e igual\u00f3 en ferocidad al ej\u00e9rcito regular (Wermacht) y las temidas SS (una tesis discutida, pero que se abre paso entre distintos historiadores y es sostenida por Mazower). Sin embargo, la Wermacht, en tanto que personificaci\u00f3n del pueblo alem\u00e1n, fue simb\u00f3licamente absuelta de cr\u00edmenes de guerra en los juicios de N\u00faremberg, de seguro para evitar que la estigmatizaci\u00f3n del teut\u00f3n de a pie pusiera trabas a una pacificaci\u00f3n duradera del continente.<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva, el nazismo no ser\u00eda sino manifestaci\u00f3n extrema de la inveterada conciencia de superioridad cultural y moral que ha mediatizado las relaciones exteriores de Alemania, por lo menos desde el siglo XIX.<\/p>\n<p>Cabr\u00eda preguntarse si pervive en la actualidad esa mentalidad discriminatoria hacia otras naciones. Sobre todo tras las declaraciones del ministro de Finanzas alem\u00e1n, Wolfgang Sch\u00e4uble, al conocerse la convocatoria de elecciones en Grecia: nada debe cambiar, advirti\u00f3 el mandam\u00e1s. De lo cual se colige, tomando al pie de la letra el aserto, si no debiera disolverse el Estado soberano griego para en su lugar establecer una suerte de protectorado, fideicomiso o pura colonia bajo custodia de un gobernador germano.<\/p>\n<p>M\u00e1s en concreto: \u00bfpodemos colegir esa mentalidad supremacista de la actitud germana ante la crisis econ\u00f3mica de los pa\u00edses meridionales de la Uni\u00f3n Europea? Porque es plausible atribuir los fundamentos de la pol\u00edtica de austeridad impuesta por la canciller Merkel a un presupuesto basal neoliberal, pero tal vez no resulte arriesgado suponer que esa misma directriz ideol\u00f3gica se refuerza con la vitamina de una conciencia secular de preeminencia germana. Ser\u00eda, desde luego, un planteamiento elitista debidamente adaptado a los nuevos tiempos, con la sustituci\u00f3n de los antiguos etnicismos por el orgullo patrio ante un desarrollo material evidentemente superior al alcanzado en el flanco sur de la UE, y que se toma como fruto de m\u00e9ritos humanos caracter\u00edsticos de la naci\u00f3n alemana.<\/p>\n<p>Salvando las distancias con Hitler, suma de todas las vesanias, y por encima del trasnochado equilibrio imperialista sustentado en las ca\u00f1oneras, sea por \u201ch\u201d o por \u201cb\u201d, Merkel y adl\u00e1teres han ca\u00eddo en una actitud de tutela y dominio con altos grados de crueldad hacia sus socios m\u00e1s d\u00e9biles. La frustraci\u00f3n y el dolor que est\u00e1n generando se volver\u00e1 contra ellos m\u00e1s tarde o m\u00e1s temprano, y lo que es peor, contra el ideal pol\u00edtico de cohesi\u00f3n europea.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfCulmina en Merkel una convicci\u00f3n de supremac\u00eda nacional con larga historia?<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":6660,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[72],"tags":[],"class_list":["post-6661","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Los dominios de Merkel - Revista Rambla<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/los-dominios-de-merkel\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_GB\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Los dominios de Merkel - 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