{"id":63491,"date":"2024-11-24T19:11:47","date_gmt":"2024-11-24T18:11:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?p=63491"},"modified":"2024-11-24T19:11:47","modified_gmt":"2024-11-24T18:11:47","slug":"dos-semanas-en-beirut","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/dos-semanas-en-beirut\/","title":{"rendered":"Dos semanas en Beirut"},"content":{"rendered":"<p>Volando desde Roma en una luminosa ma\u00f1ana de domingo, el Airbus de MEA estaba configurado para unas 300 personas. <!--more-->Unos 20 embarcamos para volar a Beirut. Es una sensaci\u00f3n muy extra\u00f1a estar en un avi\u00f3n comercial casi vac\u00edo, sobre todo porque casi todos los pocos pasajeros iban en clase preferente, dejando la clase turista yerma.<\/p>\n<p>Dos sacerdotes cristianos que viajaban en clase turista, con impresionantes barbas y sombreros de copa, fueron rescatados por las azafatas antes del despegue y pasaron a la clase business. El vuelo transcurri\u00f3 sin incidentes, salvo que por alguna raz\u00f3n no serv\u00edan alcohol, algo nuevo para MEA. Niels sugiri\u00f3 que \u00a1hab\u00edan sido advertidos sobre nosotros!<\/p>\n<p>Todos hemos visto fotos de bombardeos israel\u00edes cerca del aeropuerto cuando los vuelos de MEA llegan para aterrizar, pero nuestra aproximaci\u00f3n fue tranquila y no pudimos ver ning\u00fan da\u00f1o causado por las bombas en la vasta vista de Beirut mientras descend\u00edamos.<\/p>\n<p>Niels Ladefoged y yo hab\u00edamos recorrido juntos Alemania, con la pel\u00edcula Ithaka, en la que Niels era director de fotograf\u00eda. Esa gira fue relatada con todo lujo de detalles en este blog. As\u00ed que los lectores habituales nos conocen a los dos, que llegamos al aeropuerto de Beirut algo confusos.<\/p>\n<p>Nuestro objetivo al venir a L\u00edbano era contrarrestar la narrativa abrumadoramente proisrael\u00ed de los informes de los medios de comunicaci\u00f3n occidentales sobre el asalto israel\u00ed a L\u00edbano. Antes de venir, hab\u00eda hablado con un amigo de mi campa\u00f1a electoral de Blackburn, del que sab\u00eda que estaba muy bien relacionado en Oriente Pr\u00f3ximo.<\/p>\n<p>Este amigo me hab\u00eda dicho que ten\u00eda un patrocinador para nosotros en L\u00edbano que pod\u00eda organizar toda la log\u00edstica necesaria, y la primera instancia de esto fue la llegada a Beirut. Sab\u00edamos que otros activistas reci\u00e9n llegados hab\u00edan tenido dificultades con la inmigraci\u00f3n libanesa.<\/p>\n<p>Para contrarrestarlo, nos hab\u00edan pedido que facilit\u00e1ramos nuestros n\u00fameros de asiento en el avi\u00f3n antes de embarcar, para que nos recibieran en el avi\u00f3n y nos escoltaran a trav\u00e9s de inmigraci\u00f3n. Lo hab\u00edamos hecho, pero a la llegada no ocurri\u00f3 nada en el avi\u00f3n.<\/p>\n<p>Vimos c\u00f3mo ten\u00eda que ocurrir al desembarcar en el finger que conduc\u00eda a la terminal: los dos sacerdotes fueron conducidos por una puerta lateral hasta un veh\u00edculo que esperaba en la pista, para sacarlos directamente del aeropuerto.<\/p>\n<p>Mientras deambul\u00e1bamos por el pasillo de llegadas de la terminal, volvi\u00f3 la sensaci\u00f3n de extra\u00f1eza despertada por el avi\u00f3n casi vac\u00edo. Donde normalmente habr\u00eda cientos de personas procedentes de m\u00faltiples vuelos, el lugar estaba vac\u00edo y resonaba, con s\u00f3lo los 20 de nuestro vuelo recorriendo los vastos pasillos.<\/p>\n<p>Se sent\u00eda extra\u00f1o y ominoso.<\/p>\n<p>Una vez que llegamos a inmigraci\u00f3n, la raz\u00f3n por la que casi todo el mundo hab\u00eda ido en clase preferente se hizo evidente, ya que casi todo nuestro vuelo se dirigi\u00f3 al carril \u00abONU y diplom\u00e1ticos\u00bb. Eso nos dejaba a nosotros y a una familia libanesa con ni\u00f1os peque\u00f1os. Cuando nos acerc\u00e1bamos al mostrador de inmigraci\u00f3n, un hombre con vaqueros y un registro a rayas se nos acerc\u00f3, se identific\u00f3 como polic\u00eda y nos pidi\u00f3 que abandon\u00e1ramos inmigraci\u00f3n y nos dirigi\u00e9ramos a una zona lateral.<\/p>\n<p>All\u00ed esperaban ocho personas desconsoladas, con cinco sillas entre ellas. Esperamos y esperamos. Pasaron dos horas inc\u00f3modas. Intentamos sin \u00e9xito ponernos en contacto con el patrocinador que se supon\u00eda que nos hab\u00eda ayudado con inmigraci\u00f3n.<\/p>\n<p>De vez en cuando llamaban a alguien para que pasara a un despacho, permanec\u00eda all\u00ed diez minutos, luego sal\u00eda y volv\u00eda a sentarse, con cara de descontento. Se trataba de un grupo \u00e9tnica y socialmente dispar; alguna que otra breve conversaci\u00f3n revel\u00f3 que los pasaportes europeos eran los evidentes factores comunes.<\/p>\n<p>Est\u00e1bamos esencialmente en un pasillo muy destartalado; todo, desde el mobiliario hasta el alicatado y los mostradores, parec\u00eda necesitar una renovaci\u00f3n. No estaba sucio; simplemente desgastado y desconchado.<\/p>\n<p>A Niels y a m\u00ed no nos hab\u00edan pedido nada en ning\u00fan momento, ni siquiera nuestros nombres. Nuestros pasaportes no hab\u00edan sido inspeccionados. No pasaba nada, muy lentamente.<\/p>\n<p>Consegu\u00ed telefonear a mi amigo de Blackburn, que me dijo que intentar\u00eda ponerse en contacto con nuestro patrocinador. Tras una hora m\u00e1s de espera, un hombre corpulento y uniformado, con bigote y gafas notablemente atrevidas, sali\u00f3 y nos se\u00f1al\u00f3.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 esperan aqu\u00ed?\u00bb, pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>\u00abNo lo s\u00e9\u00bb, respond\u00ed, \u201cnos lo ha dicho un polic\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Me hizo pasar a la oficina.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfA qu\u00e9 se dedica?\u00bb<\/p>\n<p>\u00abSoy diplom\u00e1tico retirado y ahora periodista\u00bb.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 tipo de periodista?\u00bb<\/p>\n<p>\u00abMedios de comunicaci\u00f3n independientes. Publico en Internet\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abEntonces, \u00bfes usted una influencer de los medios sociales?\u00bb<\/p>\n<p>\u00abOh no, soy demasiado mayor\u00bb.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfNo tiene miedo de venir al L\u00edbano en este momento?\u00bb<\/p>\n<p>\u00abNo, soy escoc\u00e9s\u00bb.<\/p>\n<p>Evidentemente, esta respuesta fue explicaci\u00f3n suficiente, y se levant\u00f3 e hizo un gesto a un subordinado, que nos hizo pasar y sell\u00f3 nuestros pasaportes. Un conductor muy paciente del hotel llevaba cuatro horas esper\u00e1ndonos y ya hab\u00eda localizado y cargado nuestro equipaje con bastante brillantez.<\/p>\n<p>Al salir al coche, o\u00edmos inmediatamente los drones israel\u00edes sobrevol\u00e1ndonos.<\/p>\n<p>Quiero que entiendan lo fuerte que es este ruido. No hay que esforzarse para o\u00edrlo, m\u00e1s bien es imposible bloquearlo. Se oye incluso por encima del tr\u00e1fico denso.<\/p>\n<p>Es mucho m\u00e1s fuerte que un avi\u00f3n ligero normal a esa altura, y el ruido debe de ser una caracter\u00edstica deliberada, un instrumento de guerra psicol\u00f3gica. Supongo que la comparaci\u00f3n ser\u00eda el chirrido deliberado de los bombarderos en picado Stuka, aunque la calidad del sonido es muy diferente.<\/p>\n<p>Llegar a una ciudad sometida a un bombardeo activo, donde decenas de personas mueren cada d\u00eda, no es una sensaci\u00f3n del todo confortable. Sobre todo cuando los periodistas son asesinados de forma deliberada y sistem\u00e1tica por Israel y, para no extenderme demasiado, los israel\u00edes no me tienen especial simpat\u00eda.<\/p>\n<p>Los grandes aviones teledirigidos israel\u00edes llevan una gama de misiles infalibles, tienen una capacidad de vigilancia y de fijaci\u00f3n de objetivos de \u00faltima generaci\u00f3n y pueden ser activados para disparar por IA sin intervenci\u00f3n humana. Mentir\u00eda si pretendiera que en esta primera ocasi\u00f3n no se me erizaron los pelos de la nuca.<\/p>\n<p>Pero uno se acostumbra.<\/p>\n<p>Tras este interesante viaje en coche al anochecer, llegamos al hotel Bossa Nova en Sinn el Fil, una zona cristiana de Beirut, que nos hab\u00edan dicho que era poco probable que fuera atacada por Israel.<\/p>\n<p>El hotel es, de forma bastante surrealista, de tem\u00e1tica sudamericana, con un restaurante que s\u00f3lo sirve platos supuestamente brasile\u00f1os. Tiene nueve plantas y est\u00e1 construido con enormes pilares de hormig\u00f3n, y muchos de ellos. Dispone de un bar de c\u00f3cteles muy bien surtido para satisfacer al aficionado m\u00e1s quisquilloso a la mixolog\u00eda, aunque sin un mix\u00f3logo presidente por el momento. Su propietario es supuestamente un escoc\u00e9s.<\/p>\n<p>Todos los dem\u00e1s hu\u00e9spedes del hotel eran refugiados de las zonas evacuadas. 1,2 millones de personas han sido desplazadas en el L\u00edbano. El trauma humano que esto supone es inmenso, sobre todo porque los hogares, las granjas y los negocios que estas personas han dejado est\u00e1n siendo sistem\u00e1ticamente destruidos a sus espaldas.<\/p>\n<p>Durante los diez d\u00edas siguientes vamos conociendo poco a poco a algunos de los refugiados. Un maestro de escuela, un polic\u00eda, un agricultor, un sastre. Todos con sus familias numerosas, hacinados, una familia por habitaci\u00f3n en este hotel que cruje por no dar abasto. Al ser libaneses, son ordenados y limpios y salen con aspecto de estar bien vestidos y arreglados.<\/p>\n<p>Como los refugiados de todas partes, se sientan ap\u00e1ticos y malhumorados, desplazados y descartados, llenando el tiempo sin hacer nada. Las charlas son infrecuentes y tenues. La gente se sienta aislada con sus pensamientos, incluso de sus propias familias.<\/p>\n<p>No levantan la vista cuando alguien pasa por delante. La comida en bolsas de papel se trae de las panader\u00edas locales y se consume en el vest\u00edbulo. El refrigerador de agua gratuito es el lugar m\u00e1s concurrido del hotel.<\/p>\n<p>S\u00f3lo los ni\u00f1os est\u00e1n contentos; unas vacaciones escolares inesperadas, un viaje a una ciudad, muchos amigos nuevos para jugar al f\u00fatbol en masa en el patio del hotel.<\/p>\n<p>Cuando los zumbidos son especialmente fuertes o bajos, los ni\u00f1os corren al interior, casi siempre antes de que sus madres tengan que llamar. Un ni\u00f1o peque\u00f1o en particular, de unos tres a\u00f1os, rompe a llorar cada vez que los drones hacen ruido.<\/p>\n<p>Los israel\u00edes se han empe\u00f1ado en bombardear los hoteles que alojan a refugiados, sobre todo en las zonas cristianas. Poner a la comunidad cristiana en contra de los refugiados forma parte del plan israel\u00ed.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente recibimos un mensaje de nuestro patrocinador diciendo que un conductor, Ali, vendr\u00eda a recogernos. Le hab\u00edamos explicado que dese\u00e1bamos empezar visitando el tan cacareado en los medios de comunicaci\u00f3n occidentales \u00abbasti\u00f3n de Hezbol\u00e1\u00bb de Dahiya, que es objeto de continuos bombardeos.<\/p>\n<p>Llega Ali, un individuo bien vestido que conduce una berlina Lexus muy c\u00f3moda y nueva. No habla nada de ingl\u00e9s, pero a trav\u00e9s de Google Translate nos explica que necesitamos permisos especiales para visitar Dahiya.<\/p>\n<p>Le damos a Ali nuestros pasaportes y \u00e9l les hace fotos con su tel\u00e9fono, envi\u00e1ndoselas a alguien a quien luego llama por tel\u00e9fono para coment\u00e1rselo. Entonces vuelve a hablar por tel\u00e9fono y nos muestra en su tel\u00e9fono:<\/p>\n<p>\u00abNo pueden ir a Dahiyah ahora. Los permisos tardar\u00e1n uno o dos d\u00edas. Pero puedo llevarles a dar una vuelta por los lugares bombardeados, sin parar el coche ni hacer fotos\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed que nos embarcamos con Ali en un recorrido por la muerte reciente, conduciendo hasta nueve emplazamientos de bombas diferentes. Lo que queda claro de inmediato es que ocho de los nueve emplazamientos son edificios residenciales, bloques de pisos. Ali est\u00e1 muy bien informado sobre cada uno de ellos, detallando cu\u00e1ntas personas murieron all\u00ed, hombres, mujeres y ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Ali no intenta ocultar el hecho de que, en casi todos los casos, hab\u00eda miembros de Hezbol\u00e1 presentes, y a veces puede decirnos qui\u00e9nes. Encima de los montones de escombros se plantan banderas para conmemorar a estos m\u00e1rtires, y a veces hay fotos de ellos en uniforme, en estacas plantadas.<\/p>\n<p>Uno o dos de los lugares han sido alcanzados por misiles de precisi\u00f3n dirigidos contra un apartamento individual, y normalmente un pu\u00f1ado de apartamentos inmediatamente vecinos tambi\u00e9n han resultado da\u00f1ados o destruidos. Pero en la gran mayor\u00eda de los emplazamientos bloques enteros de apartamentos, de 20 o m\u00e1s, han quedado completamente reducidos a escombros, gran parte de los cuales son de polvo.<\/p>\n<p>Lo mismo ocurre, por supuesto, con los habitantes. Al pasar lentamente por delante de los emplazamientos, resulta inmediatamente evidente que estas residencias son civiles, con rincones de sof\u00e1s y camas y utensilios de cocina revueltos entre los escombros e indicios desgarradores de ni\u00f1os, incluido un p\u00f3ster rosa brillante de un poni, sujeto por una bota llena de polvo.<\/p>\n<p>No hay indicio alguno de actividad militar o industrial. No se trata de que Hezbol\u00e1 se esconda tras escudos humanos. Se trata m\u00e1s bien de figuras de Hezbol\u00e1 asesinadas junto a sus parejas, padres e hijos en sus hogares civiles, con otras numerosas familias de la manzana asesinadas tambi\u00e9n. Se trata claramente de un crimen de guerra.<\/p>\n<p>Matar a 40 o incluso 70 personas totalmente inocentes no preocupa a Israel a la hora de eliminar un objetivo. Tampoco les importa lo m\u00e1s m\u00ednimo cu\u00e1ntos de ellos son ni\u00f1os. La vida no jud\u00eda simplemente tiene cero valor intr\u00ednseco a sus ojos.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n hay, por supuesto, un problema real con qui\u00e9n es el objetivo. Hezbol\u00e1 es una parte intr\u00ednseca de la sociedad libanesa. Es un partido pol\u00edtico con miembros electos en el parlamento y forma parte del Gobierno del L\u00edbano.<\/p>\n<p>Hezbol\u00e1 tambi\u00e9n dirige amplias funciones sanitarias, de bienestar y de infraestructuras en los distritos predominantemente chi\u00edes, sobre todo en el sur del pa\u00eds, y estas funciones e instituciones est\u00e1n entrelazadas org\u00e1nicamente con el Estado liban\u00e9s oficial de cien maneras diferentes.<\/p>\n<p>As\u00ed que m\u00e9dicos, profesores, conductores de ambulancias, periodistas y maestros pueden ser designados \u00abHezbol\u00e1\u00bb por Israel, en un paralelismo exacto con la situaci\u00f3n de Ham\u00e1s en Gaza.<\/p>\n<p>As\u00ed que el \u00abobjetivo terrorista\u00bb que Israel est\u00e1 eliminando bombardeando un bloque de apartamentos con la muerte de otras cuarenta personas, puede no tener ninguna funci\u00f3n militar en absoluto. Puede tratarse de un conductor de ambulancia. De hecho, \u00e9sa es una de las posibilidades m\u00e1s probables. Al igual que en Gaza, Israel est\u00e1 eliminando sistem\u00e1ticamente a trabajadores sanitarios. En 40 d\u00edas ha matado a m\u00e1s de 200 param\u00e9dicos en el L\u00edbano. Es decir, una media de cinco al d\u00eda.<\/p>\n<p>Tomamos una carretera que bordea Dahiya y, observando la zona, nos sorprende que la destrucci\u00f3n sea extremadamente extensa. Bloque tras bloque tras bloque de apartamentos ha sido arrasado. En un lugar el cr\u00e1ter de la bomba es simplemente enorme, un gran agujero profundo en el que cabr\u00edan docenas de autobuses, de varios autobuses de altura. Es dif\u00edcil comprender la potencia de semejante explosi\u00f3n.<\/p>\n<p>El \u00fanico edificio que vemos que no es residencial y que ha sido bombardeado es un hospital. Parece destripado con las ventanas destrozadas. No recuerdo especialmente haber visto que se informara de esto en Occidente.<\/p>\n<p>\u00danete a El Viejo Topo<\/p>\n<p>Es una experiencia profundamente aleccionadora. Regresamos al hotel pensativos y tomamos un gin-tonic en el patio, mientras los refugiados se api\u00f1an y los drones zumban sobre nuestras cabezas. Me despiertan fuertes explosiones por la noche, y al d\u00eda siguiente el humo sigue ondeando en el aire, elev\u00e1ndose a un kil\u00f3metro de nuestro hotel, y el olor y el sabor acre no se disipan.<\/p>\n<p>El martes hab\u00edamos quedado por fin con nuestro padrino, un hombre encantador y urbano que est\u00e1 realmente horrorizado por el genocidio de Gaza y la carnicer\u00eda que se despliega en el L\u00edbano. Llama por tel\u00e9fono al \u00abjefe de Ali\u00bb para comprobar los progresos de nuestros permisos para Dahiya. Nos informa de que estar\u00e1n disponibles m\u00e1s tarde ese mismo d\u00eda o a la ma\u00f1ana siguiente.<\/p>\n<p>Acordamos tener un d\u00eda para orientarnos y prepararnos, e ir a Dahiya al d\u00eda siguiente una vez que los permisos est\u00e9n listos.<\/p>\n<p>Nuestro patrocinador nos cuenta una serie de cosas preocupantes, entre ellas que hab\u00eda ofrecido a amigos suyos de las zonas evacuadas alojamiento en propiedades de su propiedad a las afueras de Beirut, pero que algunas de las comunidades cristianas locales se hab\u00edan opuesto por si la presencia de refugiados provocaba un ataque israel\u00ed (como de hecho est\u00e1 ocurriendo con frecuencia).<\/p>\n<p>Se disculp\u00f3 por el retraso en el aeropuerto y dijo que se hab\u00eda introducido una nueva pol\u00edtica el mismo d\u00eda de nuestra llegada, cuando decenas de europeos hab\u00edan sido devueltos. Hab\u00eda estado trabajando entre bastidores para responder por nosotros (lo que me confirm\u00f3 m\u00e1s tarde otra fuente).<\/p>\n<p>L\u2019Orient Today informa sobre la nueva represi\u00f3n de la entrada:<\/p>\n<p>L\u2019Orient Today habl\u00f3 y escuch\u00f3 informes de docenas de personas rechazadas en las \u00faltimas semanas, incluidos unos 10 trabajadores de ONG de diversas organizaciones, dos periodistas que recibieron prohibiciones de entrada y fueron deportados, dos personas que fueron rechazadas por no tener \u00abmotivos suficientes para entrar en el pa\u00eds\u00bb y tres pasajeros de Alemania, Espa\u00f1a y EE.UU. a los que se les dijo este pasado fin de semana que los extranjeros no pueden entrar a menos que tengan un permiso de trabajo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Ingrid, a trav\u00e9s de su tel\u00e9fono, un empleado del Ministerio de Asuntos Exteriores dan\u00e9s habl\u00f3 con el personal del aeropuerto y \u00e9ste les dijo que se hab\u00eda aplicado una nueva ley que restring\u00eda la entrada\u2026<\/p>\n<p>\u00abNo ha habido ning\u00fan cambio en la ley relativa a la entrada de extranjeros en L\u00edbano\u00bb, dijo una fuente de la Seguridad General a L\u2019Orient Today\u2026 \u201cSin embargo, debido a la situaci\u00f3n de seguridad en L\u00edbano, la Seguridad General est\u00e1 siendo m\u00e1s vigilante sobre qui\u00e9n entra y sale del pa\u00eds y a algunas personas no se les permite la entrada por razones de seguridad\u201d\u2026<\/p>\n<p>Un portavoz de la Seguridad General dijo que la orden lleg\u00f3 de la Direcci\u00f3n hace aproximadamente un mes y que se aplica en todo el pa\u00eds, pero se centra en el aeropuerto. En los \u00faltimos dos meses, Hezbol\u00e1, actualmente en guerra con Israel, ha sufrido una serie de profundos fallos de seguridad, uno de los cuales provoc\u00f3 el asesinato de su l\u00edder Hassan Nasrallah. En las dos semanas siguientes a la escalada hacia la guerra total, que comenz\u00f3 el 23 de septiembre, varias personas fueron detenidas bajo sospecha de espionaje, entre ellas un periodista que entr\u00f3 en L\u00edbano con pasaporte brit\u00e1nico para ser descubierto con pasaporte israel\u00ed despu\u00e9s de que los residentes de los suburbios del sur de Beirut alertaran a las autoridades de su presencia.<\/p>\n<p>\u00abQue una persona cometa un error a veces afecta a las dem\u00e1s\u00bb, dijo el portavoz. \u00abNadie [en el control fronterizo] quiere ser etiquetado como la persona que dej\u00f3 entrar en el pa\u00eds a alguien a quien no se deber\u00eda haber permitido\u00bb.<\/p>\n<p>Lo cual suena totalmente razonable, pero siga leyendo.<\/p>\n<p>As\u00ed que pasamos un d\u00eda relajado esperando a que llegaran los permisos gfr. Me sent\u00e9 en el patio a escribir mientras el dron zumbaba sobre nuestras cabezas, y Niels hizo un peque\u00f1o tuit al respecto:<\/p>\n<p>Luego salimos a Beirut. La \u00fanica forma de caminar desde el hotel es bajando por un lado de una bulliciosa autov\u00eda. Cruzamos un puente de hormig\u00f3n sobre el triste vestigio del r\u00edo Beirut.<\/p>\n<p>Sus aguas totalmente desviadas para los usos de la gran ciudad, el cauce del r\u00edo es un gigantesco desag\u00fce pluvial totalmente hormigonado, de unos cincuenta metros de ancho y diez de profundidad. En \u00e9l rezuma un hilillo de aguas residuales de color marr\u00f3n verdoso, de unos tres metros de ancho y diez cent\u00edmetros de profundidad. El olor dulz\u00f3n y enfermizo es nauseabundo. Nuestro hotel est\u00e1 en la orilla y luce en su flanco un cartel de ne\u00f3n realmente gigante \u00abRiverside Bossa Nova\u00bb, carente de iron\u00eda. Brevemente, durante una tormenta, el r\u00edo vuelve a la vida durante unas horas.<\/p>\n<p>Beirut no es amiga de los peatones. A menudo, en las calles principales hay largos tramos sin acera alguna, ya que o bien nunca se construy\u00f3 o bien se elimin\u00f3 para dejar sitio al aparcamiento de coches, con los cap\u00f3s pegados al edificio y los coches a menudo apilados de dos en dos en \u00e1ngulo recto con el tr\u00e1fico.<\/p>\n<p>A medida que bajamos por la concurrida carretera de Damasco hacia el centro de la ciudad, los cruces principales est\u00e1n dise\u00f1ados sin ninguna disposici\u00f3n para que los peatones crucen; no s\u00f3lo sin ning\u00fan elemento peatonal en los sem\u00e1foros, sino sin ning\u00fan lugar por el que puedan navegar por el mar de asfalto abierto zumbado de veh\u00edculos agresivos.<\/p>\n<p>Los scooters zumban a los peatones casi con la malevolencia de los ciclistas de \u00c1msterdam.<\/p>\n<p>En la cornisa y la playa, la ciudad de refugiados en tiendas de campa\u00f1a que hab\u00eda surgido a lo largo del paseo mar\u00edtimo y la playa ha sido desalojada. Los lugare\u00f1os siguen la tradici\u00f3n de meter su sal\u00f3n en la parte trasera de un coche y volver a montarlo en la cornisa para pasar la noche, familias enteras sentadas alrededor en c\u00edrculos de sillas dom\u00e9sticas en el paseo mar\u00edtimo, con t\u00e9, ajedrez, backgammon, shishas y cotilleos.<\/p>\n<p>Los glamurosos apartamentos dorados con amplios balcones al otro lado de la cornisa, con vistas al mar, brillan en su mayor\u00eda oscuros y vac\u00edos. Los ricos se han marchado a Par\u00eds, Londres y Nueva York mientras dure la guerra.<\/p>\n<p>En esta emergencia nacional, realojar temporalmente a los refugiados en los apartamentos desocupados de los ricos huidos parecer\u00eda una medida obvia. Lamentablemente, ese no es el camino del mundo. En su lugar, se cierran las escuelas y se aloja a miles de refugiados. Esto permite comprender c\u00f3mo se desarroll\u00f3 el proceso en Gaza, y nos preguntamos cu\u00e1ndo empezar\u00e1 Israel a atacar las escuelas aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Es mucho en lo que pensar, y el mi\u00e9rcoles por la ma\u00f1ana estamos deseando llegar a Dahiya y hacer nuestro primer reportaje de v\u00eddeo. Ali llega hacia el mediod\u00eda y dice a trav\u00e9s del traductor de Google que est\u00e1 listo para llevarnos all\u00ed. Tontamente asumo que esto significa que los permisos han llegado.<\/p>\n<p>Entramos en el suburbio de Dahiya (valga la redundancia, Dahiya s\u00f3lo significa \u00absuburbio\u00bb) y enseguida me sorprende lo vasta que es la zona evacuada y lo bien urbanizada que est\u00e1. A medida que nos adentramos, es una zona agradable, de clase media. Me recuerda a buenas partes de Marsella. No hay nada que distinga los bloques de pisos que han sido demolidos o da\u00f1ados de los dem\u00e1s bloques residenciales de alrededor.<\/p>\n<p>Niels me ha cableado para el sonido y la estrategia es grabarlo todo, hacer algunas charlas directas a c\u00e1mara en las zonas clave y luego editarlo por la noche en una pieza corta, posiblemente con una reflexi\u00f3n meditada a\u00f1adida. En consecuencia, estamos filmando sobre la marcha.<\/p>\n<p>En medio de una larga calle comercial de Dahiya, Ali -que se ha mostrado muy seguro de s\u00ed mismo y con todo bajo control, tras habernos dicho que es nacido y criado en Dhiya y que conoce a todo el mundo- se detiene en un puesto de control atendido por milicianos armados vestidos de paisano, para comprobar que no hay problema en que salgamos y filmemos.<\/p>\n<p>Entonces todo empieza a torcerse.<\/p>\n<p>Primero un hombre joven abre las puertas del coche y nos pide amablemente y en buen ingl\u00e9s nuestros pasaportes, que le damos. Viste una camisa roja y lleva su AK47 con mucho cuidado, apuntando hacia el suelo.<\/p>\n<p>Ali nos dice a trav\u00e9s de la traducci\u00f3n telef\u00f3nica que no debemos preocuparnos, que s\u00f3lo se trata de un tr\u00e1mite. Entonces el joven viene de nuevo y nos pide nuestros tel\u00e9fonos. Le damos dos a cada uno. Despu\u00e9s coge la bolsa de la c\u00e1mara de Niels y revisa los micr\u00f3fonos y el resto del equipo.<\/p>\n<p>Se re\u00fanen varios milicianos m\u00e1s y el joven se marcha. Un hombre mayor con pelo y barba blancos llega en una berlina destartalada. No parece hablar m\u00e1s ingl\u00e9s que \u00ab\u00a1no se preocupe!\u00bb.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed ya nadie habla ingl\u00e9s. Un mont\u00f3n de gente mira ahora desconcertada nuestros tel\u00e9fonos y equipos. El anciano nos ofrece caf\u00e9, y nos traen dos brebajes dulces y arenosos en diminutos vasos de papel.<\/p>\n<p>Pero poco a poco se ha hecho evidente que no somos libres de marcharnos. La confianza de Ali se ha disipado como un globo pinchado.<\/p>\n<p>Entonces aparecieron dos hombres m\u00e1s corpulentos y de aspecto m\u00e1s militar en un viejo y maltrecho Jeep cherokee con las ventanillas rajadas, seguidos de una camioneta en la que hab\u00eda varios hombres m\u00e1s armados. Era evidente que estaban al mando. El ambiente se hab\u00eda vuelto mucho menos amistoso. Sal\u00ed del coche y di una vuelta estrechando manos, en un esfuerzo por remediarlo.<\/p>\n<p>De pie en una calle sembrada de escombros de bombardeos, en medio de un grupo de cuatro veh\u00edculos aparcados, tres de ellos de Hezbol\u00e1, en el centro de un creciente nudo de milicianos armados de Hezbol\u00e1, mientras drones israel\u00edes armados con misiles daban vueltas sobre nosotros y nos ten\u00edan estrechamente vigilados, no pude evitar reflexionar para mis adentros que hab\u00eda pasado tardes m\u00e1s seguras.<\/p>\n<p>Ahora no hab\u00eda nadie alrededor que hablara algo de ingl\u00e9s. Nuestras pertenencias se cargaban y luego se sacaban de una serie de mochilas, siendo inventariadas lenta y cuidadosamente en cuadernos cada vez. De vez en cuando se acercaba un objeto para que Niels lo identificara -cargador, o micr\u00f3fono, o disco duro- pero no creo que nadie entendiera sus respuestas.<\/p>\n<p>Ech\u00e9 un vistazo a la zona. Era una calle comercial bien establecida con tiendas decentes, todas ahora cerradas, que se extend\u00eda hasta donde alcanzaba la vista, salpicada de restaurantes y caf\u00e9s.<\/p>\n<p>La zona estaba pr\u00e1cticamente desierta, salvo por uno o dos milicianos armados en cada esquina para impedir los saqueos. Hab\u00eda algunas personas por los alrededores, regresando a sus casas para recoger sus posesiones, y algunos tenderos estaban sacando las existencias en sus furgonetas. Muchos hab\u00edan abierto tiendas temporales en otros lugares. La escena era de tranquilo orden y disciplina.<\/p>\n<p>Estoy seguro de que todo el mundo era consciente de que una bomba pod\u00eda caer sin previo aviso en esta zona bajo evacuaci\u00f3n, y la gente trabajaba r\u00e1pidamente con un prop\u00f3sito obvio. Pero no hab\u00eda ninguna emoci\u00f3n visible.<\/p>\n<p>Justo enfrente de m\u00ed hab\u00eda una gran jugueter\u00eda con una persiana abierta, y un grupo de grandes osos de peluche me miraban con desolaci\u00f3n sobre un coche el\u00e9ctrico a escala sentado. De vez en cuando pasaban scooters, cuyos ocupantes saludaban a nuestros captores.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de lo que estoy seguro fue un tiempo m\u00e1s corto de lo que parec\u00eda, nos hicieron pasar al asiento trasero del Jeep Cherokee detr\u00e1s de los dos hombres mayores. Un hombre armado se apretuj\u00f3 en el asiento del pasajero a nuestro lado y otro entr\u00f3 en el maletero detr\u00e1s de nosotros.<\/p>\n<p>Al\u00ed segu\u00eda detr\u00e1s conduciendo el Lexus, con hombres armados a su lado y detr\u00e1s de \u00e9l. No parec\u00eda que esto fuera a salir bien.<\/p>\n<p>Me sent\u00ed aliviado de que sali\u00e9ramos de Dahiya hacia una zona bastante m\u00e1s poblada, pero volv\u00ed a sentirme muy aislado cuando el veh\u00edculo se desvi\u00f3 a trav\u00e9s de una entrada vigilada por varios hombres que portaban abiertamente armas, y se detuvo en un peque\u00f1o aparcamiento frente a un edificio anodino de hormig\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00c9ste ten\u00eda un porche de entrada protegido por una verja de hierro forjado. Con las puertas de entrada cerradas, al colocar a Niels, Ali y a m\u00ed dentro de este porche y cerrar la verja tras nosotros, nos encontr\u00e1bamos ahora en una celda efectiva. La reuni\u00f3n de hombres que discut\u00edan nuestro destino se hizo cada vez m\u00e1s grande y ruidosa.<\/p>\n<p>Al cabo de un rato alguien abri\u00f3 la verja para darnos botellas de agua. Pero tambi\u00e9n nos indic\u00f3 que gir\u00e1ramos nuestras sillas y nos sent\u00e1ramos con la cara directamente hacia la pared. Yo s\u00f3lo obedec\u00ed simb\u00f3licamente, pues estaba demasiado ansioso por ver lo que ven\u00eda detr\u00e1s de nosotros.<\/p>\n<p>Niels me dijo m\u00e1s tarde que cre\u00eda que me estaba apartando de la pared por la gran cantidad de salpicaduras de sangre que hab\u00eda en ella, justo delante de mi cara. Debo decir que no me di cuenta. Supongo que Niels observ\u00f3 correctamente, aunque es escandinavo y, por lo tanto, tiene una imaginaci\u00f3n oscura y melanc\u00f3lica.<\/p>\n<p>Finalmente lleg\u00f3 alguien en otro veh\u00edculo que hablaba muy bien ingl\u00e9s. Entr\u00f3 en el porche y pregunt\u00f3 si alguno de nosotros hab\u00eda estado alguna vez en Israel. Respondimos negativamente. Yo esperaba dar m\u00e1s explicaciones sobre qui\u00e9nes \u00e9ramos, de qu\u00e9 lado est\u00e1bamos y lo f\u00e1cil que era demostrarlo, cuando Ali irrumpi\u00f3 volublemente en \u00e1rabe.<\/p>\n<p>Nuestro interrogador se volvi\u00f3 hacia Ali, que durante un rato hab\u00eda parecido aterrorizado, y le hizo varias preguntas en \u00e1rabe, a las que Ali respondi\u00f3 con seriedad. El hombre se march\u00f3. Esto no sirvi\u00f3 de nada, ya que Ali, que yo sepa, no sab\u00eda nada ni de Niels ni de m\u00ed.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s trajeron una bolsa con nuestras pertenencias y se arm\u00f3 un nuevo alboroto para identificarlas, anotarlas y transferirlas a otra mochila. Nos llevaron fuera y nos metieron en la cabina trasera de una camioneta grande, de nuevo rodeados de hombres armados. Ali no nos sigui\u00f3 y no supimos ad\u00f3nde hab\u00eda ido.<\/p>\n<p>\u00danete a El Viejo Topo<\/p>\n<p>Volvimos a entrar en Dahiya y, en una calle desierta, nos condujeron a un aparcamiento subterr\u00e1neo. Esto nos pareci\u00f3 especialmente alarmante. Un solo hombre, aparentemente desarmado, estaba en el aparcamiento esperando para recibirnos. Abrieron las puertas del coche, nos sacaron y nuestros captores nos entregaron en su poder.<\/p>\n<p>\u00abNo se preocupen\u00bb, dijo en ingl\u00e9s, \u00bbahora est\u00e1n a salvo. Soy de la Seguridad General. Somos la seguridad oficial del gobierno liban\u00e9s\u00bb.<\/p>\n<p>Como tengo experiencia con los servicios de seguridad del Estado en todo el mundo, me temo que no me pareci\u00f3 tan reconfortante como pretend\u00eda. Nos llevaron a un pasillo donde volvieron a empaquetar e inventariar nuestras pertenencias.<\/p>\n<p>15 minutos m\u00e1s tarde lleg\u00f3 un veh\u00edculo con otros tres agentes de la Seguridad General, ninguno de los cuales hablaba ingl\u00e9s. Mi malestar aument\u00f3 cuando Niels y yo fuimos inmediatamente esposados. Nos metieron en la parte trasera de un Toyota mucho mejor y nos llevaron con dos agentes de la Seguridad General delante y uno entre nosotros.<\/p>\n<p>Nuestro siguiente destino fue el Cuartel General de la Seguridad General, que era m\u00e1s obviamente un edificio gubernamental. Al llegar, volvieron a inventariar nuestras pertenencias y esta vez tuvimos que firmar un reconocimiento.<\/p>\n<p>En ese momento se dijeron dos cosas bastante alarmantes. La primera es que nos preguntaron por los medicamentos \u00aben caso de tener que permanecer en prisi\u00f3n\u00bb. La segunda es que uno de los funcionarios me dijo, en tono hostil,<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfpor qu\u00e9 quieres apoyar a los palestinos? Si quieres apoyar a los palestinos, \u00bfpor qu\u00e9 no vas a Gaza y te unes a ellos?\u00bb.<\/p>\n<p>Fue un recordatorio de que en L\u00edbano no todos los que est\u00e1n del lado del gobierno pueden ser considerados hostiles a Israel.<\/p>\n<p>Hubo que esperar otra larga espera, en sillas rotas de una l\u00fagubre oficina, mientras no ocurr\u00eda nada durante horas. Finalmente lleg\u00f3 un oficial que se consider\u00f3 que ten\u00eda suficiente ingl\u00e9s para interrogarnos, una opini\u00f3n que yo discutir\u00eda.<\/p>\n<p>Repasamos mi vida al detalle. Mi fecha de nacimiento, mis padres, sus fechas de nacimiento, mis abuelos, sus fechas de nacimiento, mis hermanos y hermanas, sus fechas de nacimiento, mis hijos, sus fechas de nacimiento, mi pareja, su fecha de nacimiento. Tambi\u00e9n repasamos mi educaci\u00f3n y todos los trabajos que he tenido, y cada etapa nos llev\u00f3 seis veces m\u00e1s tiempo del que nos llevar\u00eda si pudi\u00e9ramos comunicarnos libremente en el mismo idioma.<\/p>\n<p>Lo que hicimos muy poco fue hablar de qui\u00e9n soy en realidad y por qu\u00e9 estaba en L\u00edbano en general y en Dahiya en particular. Mis esfuerzos por dedicar m\u00e1s tiempo a eso fueron simplemente ignorados. No creo que entendiera mi explicaci\u00f3n de que cre\u00eda que los permisos se hab\u00edan solicitado y concedido.<\/p>\n<p>En un momento dado, mi interrogador pregunt\u00f3: \u00abDahiya es muy peligroso. Te pueden matar. \u00bfPor qu\u00e9 no tienes miedo?\u00bb, y me encant\u00f3 volver a soltar la frase \u201cNo tengo miedo, soy escoc\u00e9s\u201d. Esta vez obtuve una sonrisa y una respuesta de una sola palabra: \u00ab\u00a1Braveheart!\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando terminamos, le toc\u00f3 a Niels pasar por el mismo proceso mientras yo esperaba.<\/p>\n<p>Finalmente nos dijeron que nuestros pasaportes y posesiones ser\u00edan retenidos. Tendr\u00edamos que volver cuando nos llamaran para comparecer ante el juez instructor del Tribunal Militar. Mientras tanto, ser\u00edamos encarcelados o nos dejar\u00edan marchar, seg\u00fan decidiera el juez. Tendr\u00edamos que esperar.<\/p>\n<p>Preguntamos qu\u00e9 le hab\u00eda pasado a Ali. Nos dijeron que estaba a salvo en casa con su familia, lo que mentalmente archivamos bajo el ep\u00edgrafe \u00abBueno si es verdad\u00bb. Sigui\u00f3 una larga y angustiosa espera de la decisi\u00f3n del juez, y \u00e9ramos plenamente conscientes de que el juez s\u00f3lo dispon\u00eda de la informaci\u00f3n facilitada por alguien que hab\u00eda entendido muy poco de lo que hab\u00edamos dicho.<\/p>\n<p>Uno a uno los agentes de seguridad se fueron marchando a casa, hasta que s\u00f3lo qued\u00f3 un hombre en esta planta del edificio, que se quej\u00f3 de que no pod\u00eda irse a casa hasta que llamara el juez. Afortunadamente, hacia las diez de la noche el juez llam\u00f3 y dijo que pod\u00edamos quedar en libertad a la espera de que prosiguiera la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Niels y yo caminamos los tres kil\u00f3metros que nos separaban del hotel para despejarnos.<\/p>\n<p>Acepto que la culpa fue m\u00eda. Hab\u00eda dado por sentado que nuestro patrocinador y Ali sab\u00edan lo que hac\u00edan al solicitar los permisos, y ellos hab\u00edan dado por sentado que yo entend\u00eda el sistema de permisos. No hab\u00eda tenido en cuenta que nuestro patrocinador no era m\u00e1s que un amigo rico y bienintencionado de mi contacto en Blackburn, y que no ten\u00eda ninguna experiencia relevante.<\/p>\n<p>Las principales organizaciones de medios de comunicaci\u00f3n contratan a intermediarios, a una tarifa est\u00e1ndar de 250 d\u00f3lares al d\u00eda, para organizar los permisos y negociar estas cosas. Yo hab\u00eda supuesto que ese era b\u00e1sicamente el papel de Ali. En realidad, no era m\u00e1s que una persona que nuestro patrocinador hab\u00eda encargado que nos llevara y que cre\u00eda entender el sistema, pero al parecer no era as\u00ed.<\/p>\n<p>Dado que yo era un tonto que andaba dando tumbos por una zona de guerra en la que recientemente hab\u00edan capturado a esp\u00edas israel\u00edes, no tengo nada de qu\u00e9 quejarme del trato que me dieron ni Hezbol\u00e1 ni la Seguridad General.<\/p>\n<p>Hay un terror psicol\u00f3gico en la situaci\u00f3n que hicieron todo lo posible por disipar con caf\u00e9 y agua y asegur\u00e1ndome que todo iba bien. En ning\u00fan momento nadie me apunt\u00f3 con un arma; en ning\u00fan momento nadie amenaz\u00f3 con violencia de ning\u00fan tipo. La milicia de Hezbol\u00e1 era muy disciplinada y profesional para tratarse de una fuerza local de voluntarios.<\/p>\n<p>El problema era la situaci\u00f3n, no la gente. Y la situaci\u00f3n era culpa m\u00eda.<\/p>\n<p>Ahora me advirtieron que no publicara nada hasta que tuviera todas las acreditaciones pertinentes, empezando por el Ministerio de Informaci\u00f3n. No pod\u00edamos solicitar las acreditaciones hasta que no nos devolvieran los pasaportes. As\u00ed que ya no hab\u00eda nada que hacer, salvo esperar al juez.<\/p>\n<p>Lo alarmante ahora era la desaparici\u00f3n tanto de Ali como de nuestro patrocinador. A la ma\u00f1ana siguiente de este calvario, nos sorprendi\u00f3 no saber nada de ninguno de los dos. Me puse en contacto con el padrino a trav\u00e9s de su oficina y su secretaria me respondi\u00f3 que no me preocupara, que todo ir\u00eda bien.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, mi amigo de Blackburn me envi\u00f3 un mensaje en el que me dec\u00eda que no volviera a ponerme en contacto con nuestro patrocinador.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de m\u00faltiples contactos, pronto me puse en contacto con una pl\u00e9tora de personas en L\u00edbano a las que ped\u00ed ayuda y consejo. La respuesta universal fue que no me preocupara, que todo era perfectamente normal. Un periodista liban\u00e9s muy conocido me envi\u00f3 un mensaje de texto:<\/p>\n<p>\u00abSeguridad General, Tribunales Militares \u2013 todos pasamos por esto. No te preocupes, es normal\u00bb.<\/p>\n<p>Habl\u00e9 con un abogado que me dijo m\u00e1s o menos lo mismo, pero tambi\u00e9n me dio el \u00fatil consejo de que, aunque no pod\u00eda publicar periodismo sin acreditaci\u00f3n, nada me imped\u00eda ser entrevistado por periodistas acreditados, como persona conocida en Beirut.<\/p>\n<p>As\u00ed que hice algo de esto. Me gust\u00f3 especialmente esta conversaci\u00f3n con Laith Marouth para Wartime Caf\u00e9 en Free Palestine TV:<\/p>\n<p>https:\/\/www.youtube.com\/watch?<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n me puse al d\u00eda con Steve Sweeney, de Russia Today. Es posible que no pueda verlo en el Reino Unido:<\/p>\n<p>[V\u00eddeo de RT, sin enlace]<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n tuvimos la oportunidad de ver m\u00e1s de esta ciudad extraordinariamente resistente de Beirut. Los adultos de Beirut han vivido un cat\u00e1logo de guerra civil, ocupaci\u00f3n, resistencia y desastres, y la coherencia interna es tan d\u00e9bil como esquiva.<\/p>\n<p>Pero esto ha dado lugar a un instinto de supervivencia. Cuando Israel orden\u00f3 la evacuaci\u00f3n del distrito de Dahiya, de mayor\u00eda chi\u00ed, y comenz\u00f3 a destruirlo sistem\u00e1ticamente, la mayor\u00eda de sus habitantes simplemente se trasladaron al norte de Beirut.<\/p>\n<p>De los 1,4 millones de desplazados, se calcula que 400.000 se han marchado, la mitad a Siria o Ir\u00e1n y la otra mitad a Europa y Estados Unidos. Del mill\u00f3n restante de desplazados internos, la mayor\u00eda ha entrado en Beirut. El gran im\u00e1n es el barrio de Hamra. Le pregunto a un residente por qu\u00e9. Me responde:<\/p>\n<p>Todo el mundo quiere instalarse en Hamra. Tiene bares y burdeles, iglesias y mezquitas. Todo el mundo ha sido siempre bienvenido en Hamra. Da cobijo a todo el mundo.<\/p>\n<p>Es cierto que ahora est\u00e1 extremadamente abarrotada, y el tr\u00e1fico est\u00e1 en permanente atasco. Un taxista se neg\u00f3 a entrar conmigo porque no volver\u00eda a salir. Los veh\u00edculos aparcan en doble y triple fila, a veces en los cruces.<\/p>\n<p>La afluencia me recuerda al festival de Edimburgo, menos el mal humor y las despedidas de soltero con v\u00f3mitos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n conocemos sobre Dahiya. En el que pronto se convierte en su restaurante favorito trabaja una joven llamada Yasmeena. Con poco m\u00e1s de treinta a\u00f1os, viste al estilo occidental, no lleva velo ni pa\u00f1uelo y es madre soltera de un ni\u00f1o de siete a\u00f1os. Sin embargo, viv\u00eda feliz y sin amenazas en lo que los medios de comunicaci\u00f3n occidentales llaman el \u00abbasti\u00f3n de Hezbol\u00e1\u00bb, hasta que tuvo que evacuar y su casa y sus posesiones quedaron completamente destruidas, bombardeadas hasta el olvido, como nos cuenta ahora con l\u00e1grimas moment\u00e1neas, pronto dispersadas por una sonrisa radiante.<\/p>\n<p>Dahiya se fund\u00f3 despu\u00e9s de que la invasi\u00f3n israel\u00ed de 1982 trajera una avalancha de refugiados chi\u00edes del sur, y fundaron un lugar para vivir entre callejuelas polvorientas y cultivos. R\u00e1pidamente se convirti\u00f3 en un pr\u00f3spero centro comercial y, como en las zonas de refugiados de todo Oriente Pr\u00f3ximo -incluida Gaza-, se desarrollaron viviendas de buena calidad, infraestructuras viables y una buena asistencia sanitaria y, sobre todo, educaci\u00f3n, con notables recursos y esfuerzos.<\/p>\n<p>Los israel\u00edes intentan ahora destruir toda la zona, sistem\u00e1ticamente, mediante una campa\u00f1a de bombardeos sin oposici\u00f3n que, como en Gaza, preveo que se prolongar\u00e1 sin descanso durante m\u00e1s de un a\u00f1o.<\/p>\n<p>Pero lo interesante de Dahiya, representada por Yasmeena y otros como ella, es que se hab\u00eda convertido en un centro de libertad de expresi\u00f3n, con una cultura de caf\u00e9 y una pr\u00f3spera escena art\u00edstica. El Islam era el centro de la comunidad, pero no se impon\u00eda a nadie y ni siquiera se obligaba a los musulmanes a acatar preceptos concretos, mientras que se proteg\u00eda a las dem\u00e1s religiones.<\/p>\n<p>Tiro es otro ejemplo. Esta gran ciudad antigua es bombardeada continuamente por Israel como otro centro de Hezbol\u00e1, y de hecho Hezbol\u00e1 tiene all\u00ed un firme control pol\u00edtico. Sin embargo, tambi\u00e9n es una ciudad en la que cualquiera puede ir en ba\u00f1ador en sus hermosas playas y el alcohol se puede adquirir libremente y consumir en p\u00fablico sin problemas.<\/p>\n<p>En otras palabras, Hezbol\u00e1 no es en absoluto como lo han pintado en Occidente y no tiene nada que ver con el ISIS.<\/p>\n<p>De hecho, cuanto m\u00e1s tiempo paso en L\u00edbano, m\u00e1s me doy cuenta de que mucho de lo que cre\u00eda saber estaba equivocado. Espero que me acompa\u00f1en en este viaje de descubrimiento.<\/p>\n<p>Seis d\u00edas m\u00e1s transcurren en relativa inactividad, con la frustraci\u00f3n de no poder publicar ni filmar nada. Los bombardeos israel\u00edes se intensifican y comienzan a producirse tanto de d\u00eda como de noche. La destrucci\u00f3n gratuita en las zonas del sur es espantosa y los israel\u00edes tambi\u00e9n comienzan a bombardear intensamente el valle de la Bekaa, al noreste de Beirut, masacrando civiles sin piedad. Las fotograf\u00edas de ni\u00f1os muertos empiezan a inundar de nuevo mi cronolog\u00eda.<\/p>\n<p>El martes por la noche, nueve d\u00edas despu\u00e9s de nuestra llegada, nos aborda en el hotel un hombre de la Seguridad General, que nos entrega a cada uno una citaci\u00f3n (\u00abconvocatoria\u00bb) para presentarnos en su cuartel general a las 9 de la ma\u00f1ana del d\u00eda siguiente. Dice que es para recoger nuestros pasaportes. Sospechamos que es m\u00e1s complicado e intentamos sin \u00e9xito encontrar un abogado que nos acompa\u00f1e.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente llegamos puntualmente a las 9.00 y, para nuestra consternaci\u00f3n, nos llevan de nuevo a la misma planta en la que estuvimos retenidos antes. Nos encierran en una sucia sala de espera con un \u00fanico banco de madera y un colch\u00f3n en el suelo. Poco a poco se nos unen otras tres personas, todas sospechosas.<\/p>\n<p>Volvemos a ser prisioneros.<\/p>\n<p>Hablamos con uno de ellos, un joven al que pillaron, seg\u00fan cuenta \u00e9l mismo, haciendo fotos en su casa y en su comunidad, s\u00f3lo por diversi\u00f3n. Ha vuelto cuatro veces para ser interrogado y ha pasado tres noches en prisi\u00f3n, que describe como \u00abun infierno\u00bb. Dijo que la comida no era comestible, que las celdas estaban abarrotadas y no hab\u00eda d\u00f3nde dormir, y que hab\u00eda visto a un hombre que gritaba de agon\u00eda y terror con un ataque al coraz\u00f3n, pero que no consegu\u00eda que los guardias le prestaran atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esto no nos anim\u00f3 mucho.<\/p>\n<p>Esperamos en esa sala hasta las 11 de la ma\u00f1ana, cuando un oficial de la Seguridad General que hablaba algo de ingl\u00e9s vino a interrogarnos. No le hab\u00edamos visto antes.<\/p>\n<p>Se quej\u00f3 de que los agentes de la \u00faltima vez no hab\u00edan hecho nada y que \u00e9l no hab\u00eda visto el expediente. Entonces procedi\u00f3 a iniciar todo el proceso de nuevo: Mi fecha de nacimiento, mis padres, sus fechas de nacimiento, mis abuelos, sus fechas de nacimiento, mis hermanos y hermanas, sus fechas de nacimiento, mis hijos, sus fechas de nacimiento, mi pareja, su fecha de nacimiento.<\/p>\n<p>Podr\u00eda haber gritado.<\/p>\n<p>Sac\u00f3 mis tel\u00e9fonos de un gran sobre marr\u00f3n y me pregunt\u00f3 qui\u00e9n era Eugenia. Le contest\u00e9 que no ten\u00eda ni idea, que no conoc\u00eda a ninguna Eugenia. Me dijo que ten\u00eda a Eugenia en mis contactos con un n\u00famero de tel\u00e9fono israel\u00ed. Le dije que no lo cre\u00eda. Me pidi\u00f3 que encendiera el tel\u00e9fono y mirara, pero no pude porque se hab\u00eda quedado sin bater\u00eda y no ten\u00eda cargador.<\/p>\n<p>El segundo tel\u00e9fono s\u00ed ten\u00eda carga y confirmamos que no conten\u00eda ninguna Eugenia. En el proceso, encontramos los mensajes entre nuestro patrocinador y yo sobre Ali, el coche y cu\u00e1ndo llegar\u00edan los permisos para visitar Dahiya. Estos mensajes eran tan claros y dejaban tan claro que la transgresi\u00f3n hab\u00eda sido un malentendido, que \u00e9l pareci\u00f3 perder gran parte de su inter\u00e9s.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n repas\u00f3 el proceso con Niels y nos pregunt\u00f3 si ten\u00edamos dinero para pagar nuestros vuelos a Europa. Luego fue \u00aba hablar con el juez\u00bb y volvi\u00f3 al cabo de media hora con la noticia de que hab\u00edan decidido que \u00e9ramos aut\u00e9nticos y pod\u00edamos quedarnos, lo que pareci\u00f3 sorprenderle.<\/p>\n<p>Declar\u00f3 que ahora era s\u00f3lo cuesti\u00f3n de tiempo, pero que tambi\u00e9n ten\u00eda que obtener el consentimiento del \u00abGran Jefe\u00bb de la seguridad nacional para dejarnos marchar. No obstante, procedi\u00f3 a hacernos muchas m\u00e1s preguntas, mucho m\u00e1s agudas y pertinentes que las que nos hab\u00edan hecho hasta entonces, y fue anotando nuestras respuestas en un ordenador port\u00e1til; hasta ese momento, el proceso hab\u00eda sido totalmente de l\u00e1piz y papel.<\/p>\n<p>De nuevo, se dio la extra\u00f1a situaci\u00f3n de ser aparentemente muy amigos -comparti\u00f3 su almuerzo de bocadillos conmigo-, pero al mismo tiempo \u00e9ramos prisioneros. Nos devolvieron nuestros tel\u00e9fonos y pasaportes, y tuvimos que firmar por ellos, pero aun as\u00ed no nos dejaron marchar.<\/p>\n<p>Luego tuvimos que firmar tres veces un formulario en \u00e1rabe dentro de unos recuadros impresos, y a continuaci\u00f3n marcar tres veces con tinta la huella del pulgar sobre ellos. Preguntamos qu\u00e9 era el formulario y nos dijeron que era para nuestra liberaci\u00f3n. Era muy dif\u00edcil creerlo: \u00bfpor qu\u00e9 ibas a tener que firmar y estampar la huella del pulgar por triplicado para tu puesta en libertad? Pero no hab\u00eda nada que hacer.<\/p>\n<p>A medida que avanzaba la tarde, el oficial nos identific\u00f3 las diferentes marcas de drones israel\u00edes que zumbaban sobre nuestras cabezas y sus capacidades. Luego, a los drones se les uni\u00f3 un estruendo m\u00e1s profundo, que, seg\u00fan dijo, eran aviones F35 que ven\u00edan a bombardear. Si el Cuartel General de Seguridad General ten\u00eda un refugio antia\u00e9reo, lo ignoraban, pero un grupo de agentes se reuni\u00f3 para mirar por la ventana y era evidente que estaban preocupados.<\/p>\n<p>A las cinco de la tarde todos los agentes se marcharon, salvo uno de nuevo, y nos dijeron que ten\u00edamos que quedarnos a esperar la respuesta del \u00abGran Jefe\u00bb sobre nuestra liberaci\u00f3n. De repente, la devoluci\u00f3n de nuestros pasaportes y tel\u00e9fonos nos pareci\u00f3 terriblemente prematura, y nos preguntamos por aquellos formularios firmados tres veces. Al principio nos encerraron de nuevo en la sucia sala de espera, pero luego vino el funcionario de guardia (que no hablaba ingl\u00e9s) y nos condujo a un c\u00f3modo despacho, donde no nos encerraron.<\/p>\n<p>Finalmente, a las 20.00 horas, el \u00abGran Jefe\u00bb telefone\u00f3 al funcionario de guardia para decirle que pod\u00edamos irnos, y salimos a Beirut, libres salvo por los drones asesinos israel\u00edes que volaban en c\u00edrculos sobre nuestras cabezas y los tonos palpitantes de los F35.<\/p>\n<p>Est\u00e1bamos desesperados por acreditarnos para informar y poder hacer por fin lo que hab\u00edamos venido a hacer al L\u00edbano. As\u00ed que a la ma\u00f1ana siguiente fuimos a la Oficina de Prensa del Ministerio de Informaci\u00f3n, armados con credenciales proporcionadas por Consortium News.<\/p>\n<p>Llevaba muchos a\u00f1os trabajando all\u00ed, pero casualmente acababa de tener el gran honor de ser elegido miembro del Consejo de Consortium News, en sustituci\u00f3n de mi amigo el gran John Pilger.<\/p>\n<p>El jefe de la Sala de Prensa del Ministerio nos mir\u00f3 afligido y nos dijo que lo sent\u00eda, que no pod\u00edan aceptar credenciales de Consortium News porque era una publicaci\u00f3n en l\u00ednea. La acreditaci\u00f3n se limitaba estrictamente a la prensa escrita y a la televisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Envi\u00f3 a Niels un texto confirmando lo que se necesitaba para la acreditaci\u00f3n, que inclu\u00eda un correo electr\u00f3nico del editor de los medios de comunicaci\u00f3n heredados que inclu\u00eda una carta oficial de credenciales, y copias de los carn\u00e9s de prensa, pasaportes y visados.<\/p>\n<p>Para echar sal en las heridas, en ese momento entr\u00f3 el equipo de periodistas del Wall Street Journal, sionista y propiedad de Murdoch. Recibieron un trato VIP.<\/p>\n<p>La normativa libanesa garantiza que s\u00f3lo pueden acreditarse los medios de comunicaci\u00f3n sionistas de propiedad estatal y multimillonaria, mientras que los medios alternativos antisionistas tienen prohibida la acreditaci\u00f3n y, por tanto, la publicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A estas alturas se nos podr\u00eda haber perdonado que nos di\u00e9ramos por vencidos, pero la idea no se nos pas\u00f3 por la cabeza. Inmediatamente nos sentamos, en la sala de prensa extranjera, y nos pusimos a enviar mensajes de texto a cualquiera que se nos ocurriera que pudiera ayudarnos.<\/p>\n<p>El resultado fueron numerosos callejones sin salida, pero a trav\u00e9s de unos amigos de Roma me presentaron a Byoblu media, un canal alternativo que ha obtenido el estatus de televisi\u00f3n nacional en Italia, como canal terrestre y por sat\u00e9lite.<\/p>\n<p>Estaban dispuestos a acreditarnos, y el editor a pasar por todos los tr\u00e1mites burocr\u00e1ticos exigidos por L\u00edbano, a cambio de reportajes ocasionales, que tendr\u00e1n que doblar. Nos enviaron el material gr\u00e1fico para las tarjetas de prensa necesarias y las hicimos confeccionar localmente.<\/p>\n<p>Mientras tanto, nos hab\u00edamos mudado del hotel a un AirBnB. Nunca hab\u00eda quedado muy claro si nuestro patrocinador pagaba el hotel (no nos hab\u00eda cobrado los servicios del desaparecido Ali), pero el hotel empez\u00f3 a dejarnos claro que no era as\u00ed. Las finanzas empezaron a convertirse en un verdadero problema, ya que ahora tampoco ten\u00edamos transporte y era obvio que un int\u00e9rprete era esencial. Nos instalamos en un acogedor AirBnB y empezamos a organizarnos para vivir de forma m\u00e1s barata.<\/p>\n<p>El lunes por la ma\u00f1ana est\u00e1bamos de vuelta en el Ministerio de Informaci\u00f3n presentando nuestras nuevas credenciales de Byoblu. El jefe de acreditaciones se mostr\u00f3 esc\u00e9ptico, pero no pudo encontrar nada inmediatamente malo en Byoblu TV. Antes de irse, telefone\u00f3 a alguien y no dej\u00f3 de mencionarle \u00abByoblu\u00bb durante una animada conversaci\u00f3n en \u00e1rabe.<\/p>\n<p>Luego nos dijo que la solicitud pasar\u00eda a la Seguridad General para su tramitaci\u00f3n. Pod\u00eda imaginarme a los agentes all\u00ed presentes levantando las manos y gritando: \u00ab\u00a1Otra vez estos dos no!\u00bb.<\/p>\n<p>Volvimos al Ministerio al d\u00eda siguiente, como se nos hab\u00eda ordenado, preparados para una nueva decepci\u00f3n. Para nuestra asombrada alegr\u00eda, nos entregaron inmediatamente nuestras acreditaciones de prensa.<\/p>\n<p>Tenemos que conseguir m\u00e1s acreditaciones del Ministerio de Defensa, y de las milicias locales, antes de poder viajar a ninguna parte, pero esto no deber\u00eda llevarnos mucho tiempo.<\/p>\n<p>Ahora ya est\u00e1n al d\u00eda, y estamos preparados para empezar a informar de verdad desde el L\u00edbano. Empecemos.<\/p>\n<p>Tenemos planes para producir un programa serio de contenido escrito y en v\u00eddeo de aqu\u00ed a Navidad, pero esto depender\u00e1 de que consigamos el dinero para hacerlo.<\/p>\n<p>Necesitamos recaudar un m\u00ednimo absoluto de sesenta mil libras, y preferiblemente m\u00e1s. Esto es para transporte, alojamiento, log\u00edstica y personal.<\/p>\n<p>Estamos dispuestos a arriesgar nuestras vidas para intentar llevarles la verdad desde aqu\u00ed y contrarrestar a los medios sionistas, pero eso requiere el sacrificio de ustedes, lectores y espectadores, de poner los recursos necesarios.<\/p>\n<p>Los m\u00e9todos normales para contribuir a apoyar mi trabajo est\u00e1n abiertos. Espero a\u00f1adirles las opciones de Patreon y GoFundMe ma\u00f1ana \u2013 pero la transferencia bancaria directa sigue siendo la mejor, y gratuita.<\/p>\n<hr \/>\n<p><em>Fuente: https:\/\/www.craigmurray.org.<\/em><\/p>\n<p><em>Art\u00edculo seleccionado por Carlos Valmaseda para la p\u00e1gina Miscel\u00e1nea de Salvador L\u00f3pez Arnal<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Volando desde Roma en una luminosa ma\u00f1ana de domingo, el Airbus de MEA estaba configurado para unas 300 personas.<\/p>","protected":false},"author":15,"featured_media":63493,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4099],"tags":[],"class_list":["post-63491","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-otras-miradas"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Dos semanas en Beirut - 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