{"id":63101,"date":"2024-10-26T13:29:52","date_gmt":"2024-10-26T11:29:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?p=63101"},"modified":"2024-10-28T19:10:05","modified_gmt":"2024-10-28T18:10:05","slug":"las-neurociencias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/las-neurociencias\/","title":{"rendered":"Las neurociencias"},"content":{"rendered":"<p>\u201cSi usted quiere, puede\u201d, \u201cTodo depende de usted\u201d, \u201cSer exitoso es una cuesti\u00f3n de actitud\u201d, \u201cNo se estrese, maneje adecuadamente su ansiedad\u201d, \u201c\u00a1Sea positivo!\u201d<!--more-->, \u201c\u00a1Eleve su autoestima!\u201d. A lo que se podr\u00eda agregar, necesariamente en lengua inglesa: \u201cDon\u2019t worry! Be happy!\u201d, tan representativo de los tiempos que corren, cuando se habla insistentemente de \u201cresoluci\u00f3n pac\u00edfica de conflictos\u201d y rechazo a todo tipo de manifestaci\u00f3n violenta. Expresiones como todas estas se han hecho cosa habitual en nuestra vida cotidiana; una psicologizaci\u00f3n, bastante cuestionable en t\u00e9rminos epistemol\u00f3gicos o, mejor dicho: una vulgarizaci\u00f3n de saberes que ata\u00f1en a la subjetividad, recorre nuestro sentido com\u00fan, llenando de \u201ctips\u201d (hay que decirlo en ingl\u00e9s) el vocabulario diario. Seg\u00fan nos dice (nos obliga) esta andanada de directrices, hay que ser resilientes, pol\u00edticamente correctos y buscar superarse continuamente, tener emociones positivas y sonre\u00edr a la vida con optimismo.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa esta proliferaci\u00f3n de \u201csanos consejos\u201d, o \u201crecetas para ser feliz y triunfar en la vida\u201d que ahora nos inunda? \u00bfC\u00f3mo entender este auge de \u201ct\u00e9cnicas\u201d que parecen servir para todo (para individuos y para empresas, o sea: para estas grandes familias con \u201ccolaboradores\u201d y no \u201ctrabajadores\u201d), tips que resuelven problemas y marcan el camino hacia una pretendida aurora beat\u00edfica llena de \u00e9xito? M\u00e1s all\u00e1 de toda esta parafernalia psicologista que se ofrece como llave para un mundo libre de conflictos y problemas, conviene preguntarse si esto es posible (el \u00fanico para\u00edso es el para\u00edso perdido, se ha dicho por ah\u00ed), si realmente podremos entrar al ed\u00e9n que todos estos dispositivos parecen ponernos a nuestra disposici\u00f3n, o si hay aqu\u00ed un puro espejismo insostenible (enga\u00f1oso, perverso).<\/p>\n<p>O m\u00e1s a\u00fan, debemos intentar averiguar si este auge de \u201cbuenas pr\u00e1cticas\u201d que nos promete una homeostasis sostenida se agota en buenos deseos, o si hay all\u00ed agenda oculta, si existen otros intereses tras todo esto, no expl\u00edcitamente formulados. R\u00e1pidamente debemos preguntarnos, al hacernos estos planteamientos, si no pecamos de \u201cparanoicos\u201d, para usar una terminolog\u00eda del \u00e1mbito de la salud mental ya que estamos hablando de esto; es decir, si no vemos fantasmas donde no los hay. \u201cConspiranoicos\u201d, como se ha dado en llamar \u00faltimamente. El an\u00e1lisis sopesado mostrar\u00e1 que no: definitivamente, hay enga\u00f1o en juego.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa esta avalancha de \u201cPsicolog\u00eda positiva\u201d?, para usar un t\u00e9rmino tan a la moda actualmente. Si hay una tal psicolog\u00eda \u201cpositiva\u201d, evidentemente debe haber una \u201cnegativa\u201d, de ah\u00ed la necesidad de marcar la diferencia. Seg\u00fan la definiera Martin Seligman[1] en 1999, la misma consiste en \u201cel estudio cient\u00edfico de las experiencias positivas, los rasgos individuales positivos, las instituciones que facilitan su desarrollo y los programas que ayudan a mejorar la calidad de vida de los individuos, mientras previene o reduce la incidencia de la psicopatolog\u00eda\u201d. Existe un enorme campo en esta siempre mal definida y problem\u00e1tica ciencia llamada Psicolog\u00eda donde, en estos \u00faltimos tiempos, pudiera decirse que hay una avanzada para borrar lo que tiene connotaciones negativas, apestosas. Recordemos la frase de Freud -pareciera que en realidad nunca efectivamente pronunciada- al acercarse a la costa neoyorkina para dictar sus famosas Cinco Conferencias en la Clark University en 1909, cuando le habr\u00eda dicho a su acompa\u00f1ante Carl G. Jung: \u201cno saben que les traemos la peste\u201d.<\/p>\n<p>Todo este esfuerzo de entronizar la felicidad, lo \u201cpositivo\u201d, podr\u00edamos decir \u201cla buena onda\u201d, en detrimento de esa \u201cpeste\u201d que abrir\u00eda el Psicoan\u00e1lisis, huele raro, despierta dudas. No est\u00e1 de m\u00e1s mencionar -porque, sin dudas, hay una articulaci\u00f3n en ello- que esa cosmovisi\u00f3n triunfalista y glamorosa reniega radicalmente de la idea de conflicto. No por casualidad en estas pasadas d\u00e9cadas de pol\u00edticas neoliberales a ultranza se enaltecieron los M\u00e9todos Alternativos de Resoluci\u00f3n de Conflictos; o sea, se dej\u00f3 visceralmente de lado a Marx para pasar a Marc\u2019s (M\u00e9todos Alternativos de Resoluci\u00f3n de Conflictos). Del mismo modo se deja \u00a1visceralmente! de lado la \u201cpeste\u201d introducida por la revoluci\u00f3n freudiana (el inconsciente) para endiosar esa \u201cciencia\u201d de la subjetividad (ahora rebautizada con el \u201cmuy cient\u00edfico\u201d prefijo neuro), especialmente preocupada por la superaci\u00f3n de lo \u201cnegativo\u201d (\u00bfl\u00e9ase \u201cconflicto\u201d?). O sea: glorificaci\u00f3n del Yo, de la conciencia, de la raz\u00f3n, de la \u201cadaptaci\u00f3n\u201d a la \u201cnormalidad\u201d, con la base \u201crigurosa\u201d que otorgan las neuro-ciencias.<\/p>\n<p>Algo llama la atenci\u00f3n en todo esto: \u00bfpor qu\u00e9 ese \u00e9nfasis tan marcado en tapar, negar, superar lo conflictivo? \u00bfPor qu\u00e9 esa casi obsesiva necesidad de construir esa Felicidad con may\u00fascula, esa machacona insistencia en el optimismo, en el \u201cDon\u2019t worry, be happy!\u201d? \u00bfAcaso la dimensi\u00f3n humana se marca solo por esa faceta? Las dos m\u00e1scaras del teatro, comedia y tragedia, parece que lo expresan mucho mejor. O lo dicho por Antonio Gramsci, que con mucho tino llamaba a \u201cactuar con el pesimismo de la raz\u00f3n y el optimismo de la pasi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>La tendencia que parece marcar mucho de lo Psi contempor\u00e1neo es esa b\u00fasqueda casi desaforada de hacer a un lado lo \u201cmolesto\u201d. Ahora bien: \u00bfmolesto para qui\u00e9n? Resuena ah\u00ed, tras esa declarada y nunca oculta intenci\u00f3n, una idea adaptacionista, normativizante. Habr\u00eda una \u201cnormalidad\u201d determinada, y junto a ella \u201cdesviaciones\u201d (enfermedades, incomodidades, rarezas). Siguiendo esa cosmovisi\u00f3n, hay un patr\u00f3n homeost\u00e1tico, un equilibrio, una media normal. \u00bfY el conflicto? Es un molesto cuerpo extra\u00f1o, hay que eliminarlo. La antigua idea de \u201cinstinto\u201d (adaptaci\u00f3n en el reino animal) no ha desaparecido. Aunque lo humano, por cierto, supera con creces el instinto.<\/p>\n<p>Estamos ante un planteo del m\u00e1s rancio corte biol\u00f3gico positivista. En ese sentido las hoy tan \u201ca la moda\u201d neurociencias brindan el soporte directo para ese paradigma de todo el campo Psi. La \u201cpeste\u201d del Psicoan\u00e1lisis fue muy bien combatida en Estados Unidos, y gracias a la inoculaci\u00f3n de ese poderoso ant\u00eddoto de la \u201cnormalidad\u201d, los pa\u00edses que son su caja de resonancia natural en lo concerniente a la Academia, como es en buena medida gran parte del mundo, repiten similares patrones de Psicolog\u00eda adaptacionista. Las neurociencias -\u201cobjetivas\u201d por excelencia-, encumbradas en lo m\u00e1s alto del pin\u00e1culo de las \u201cciencias de la mente\u201d, pasaron a ser entre nosotros un elemento fundamental. Para ser \u201ccient\u00edficos\u201d con todas las de la ley, hay que adentrarse en ellas dejando de lado esas \u201coscuras cavilaciones\u201d subjetivas, supuestamente indemostrables. \u00a1El inconsciente no se puede medir en laboratorio! Por tanto: \u00a1desech\u00e9moslo!<\/p>\n<p>Los prejuicios epistemol\u00f3gicos decimon\u00f3nicos no parecen haberse retirado. En absoluto. De acuerdo a esos anacr\u00f3nicos planteos, solo es un saber riguroso aqu\u00e9l que pasa por el laboratorio. En otros t\u00e9rminos, se sigue equiparando lo humano a ratas experimentales, a los perros de Pavlov. Ciencia, en tal sentido, es solo lo que se puede medir fehacientemente. Lo dem\u00e1s no deja de ser charlataner\u00eda. Los manuales experimentales de John Watson de principio del siglo XX no han variado en lo sustancial en cuanto a compresi\u00f3n de qu\u00e9 somos (y qu\u00e9 hacer al respecto).<\/p>\n<p>Evidentemente Freud sab\u00eda lo que dec\u00eda cuando llegaba al puerto de Nueva York: en el pa\u00eds modelo del capitalismo, donde todo es mercanc\u00eda para la compra-venta, donde el american way of life implica necesariamente el final feliz, donde el \u00edcono por antonomasia es el \u201ctriunfador\u201d de alguna fantas\u00eda hollywoodense, hablar de discordia es sacr\u00edlego. Y justamente esa visi\u00f3n de lo humano dada por la Psicolog\u00eda de la felicidad -para el caso, amparada en las neurociencias-, no puede tolerar el disenso, la desarmon\u00eda, el conflicto.<\/p>\n<p>El paradigma en cuesti\u00f3n puede parecer trivial (o lo es), pero mueve toda la estructura que esa forma de hacer Psicolog\u00eda puede llamar alegremente \u201cingenier\u00eda humana\u201d. Como paradigm\u00e1tico ejemplo, un reputado estudio en la materia[2] lo permite ver con claridad: \u201cLa activaci\u00f3n prolongada de una regi\u00f3n del cerebro llamada estriado ventral est\u00e1 directamente relacionada con mantener emociones y recompensas positivas. La buena noticia es que podemos controlar la activaci\u00f3n del estriado ventral, lo que significa que disfrutar las emociones m\u00e1s positivas est\u00e1 en nuestra mano.\u201d De lo que concluye inmediatamente que \u201clas emociones positivas promueven una mejor conexi\u00f3n social.\u201d Por tanto, con \u201cacciones positivas\u201d todo va mejor (suena a campa\u00f1a publicitaria de alguna afamada marca de refrescos, \u00bfverdad?).<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n es definir qu\u00e9 son esas acciones positivas, ese optimismo con el que hay que enfrentar las cosas. \u00bfOlvidarse que hay conflicto? \u201cEl psicoan\u00e1lisis no promete ni puede prometer armon\u00eda alguna entre y para los hombres. Solo le cabe alertar acerca de la inevitabilidad de una discordia eterna, de un malestar insalvable que, por una parte, es inherente a la cultura y lo atormenta, pero que, por otra, es motor fundamental de ella, de su posibilidad de vivir y sobrevivir, riesgosamente, siempre m\u00e1s o menos pr\u00f3xima al l\u00edmite de su autodestrucci\u00f3n. De ah\u00ed que el calificativo m\u00e1s com\u00fan para el psicoan\u00e1lisis sea el de obra pesimista. Pero la reacci\u00f3n es comprensible: la cultura no puede sobrevivir sin ilusiones, los hombres necesitan creer imperiosamente en un futuro venturoso, que los libere de las privaciones del presente\u201d, dice bellamente Daniel Gerber.<\/p>\n<p>El conflicto, la desavenencia, el desencuentro, el choque de contrarios, la contradicci\u00f3n (todos elementos negativos que horrorizan a nuestra Psicolog\u00eda positiva) son la esencia misma de la din\u00e1mica humana. A su turno, y de diversas maneras, profundos pensadores de la tradici\u00f3n occidental lo han expresado, desde el griego Her\u00e1clito de \u00c9feso en el siglo V antes de nuestra era (\u201cLa guerra es padre de todas las cosas\u201d) hasta Hegel en el siglo XIX (\u201cLa dial\u00e9ctica no es un m\u00e9todo sino la forma de ser de la realidad\u201d, \u201cLa historia es un altar sacrificial\u201d), desde Marx (\u201cLa violencia es la partera de la historia\u201d) hasta Freud (de ah\u00ed su formulaci\u00f3n, ya con la teor\u00eda bien solidificada, de una pulsi\u00f3n de muerte). Es decir: el manso para\u00edso libre de diferencias no existe, es un mito, una ilusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Si se quiere decir de otra forma: la \u201cnormalidad\u201d entre los humanos (considerados en su din\u00e1mica individual o colectiva) implica el desorden, algo que se escapa de control, el elemento de la discordia. Hay siempre, forzosamente, un nivel de incertidumbre, de malestar. Lo racional, el sujeto bienpensante hacedor de su voluntad, el Yo como centro supremo de la vida ps\u00edquica, caen. \u201cNadie es due\u00f1o en su propia casa\u201d, dir\u00e1 Freud. Lo interesante, lo que la Psicolog\u00eda de raigambre biologista no puede procesar -y su filosof\u00eda concomitante tampoco-, es que ese supuesto \u201ccaos\u201d tiene un orden, una l\u00f3gica. Lo aparentemente \u201cirracional\u201d no es tal. No es un cuerpo extra\u00f1o invasivo; tiene un porqu\u00e9, admite una lectura sistem\u00e1tica. El inconsciente se mueve por procesos claramente identificables: condensaci\u00f3n y desplazamiento, dir\u00e1 Freud en los albores del Psicoan\u00e1lisis. \u201cEstructurado como un lenguaje siguiendo los modelos de la met\u00e1fora y la metonimia\u201d, agregar\u00e1 posteriormente Lacan amparado en la ciencia ling\u00fc\u00edstica. La din\u00e1mica social, del mismo modo, tiene una l\u00f3gica intr\u00ednseca, descubierta yformulada a su manera por Hegel, o por Adam Smith, resituada revolucionariamente luego por Marx: \u201cEl trabajo es la esencia probatoria del ser humano, y la lucha de clases es el motor de la historia\u201d.<\/p>\n<p>Esa es la pieza fundamental de estas dos grandes visiones de lo humano dadas por estos dos grandes pensadores, continuamente vilipendiados y tenidos por muertos: Marx y Freud. El presente texto no pretende ser un paneg\u00edrico de ellos, sino mostrar que son\u2026 cad\u00e1veres muy raros, eternamente insepultos, pues su obra sigue produciendo mucho escozor. \u00bfPor qu\u00e9? Porque ponen el conflicto en el centro de lo humano. Y si hablamos de temas humanos: de la angustia, del deseo, de la explotaci\u00f3n, de las miserias varias, del malestar, no hay experimento de laboratorio con control de todas las variables que pueda dar cuenta de ellos. El estudio del cerebro no explica la complejidad de lo humano, que es siempre social, pues no existe el \u201cindividuo\u201d aislado. Eso es un artificio did\u00e1ctico para estudiar el cad\u00e1ver en la mesa de disecci\u00f3n. Y ese es el modelo que siguen las neurociencias. Pero lo humano es m\u00e1s que un cad\u00e1ver: es un ser social, sexuado, deseante.<\/p>\n<p>Las neurociencias, con su pretendido sello de cientificidad indubitable -las llamadas \u201cciencias duras\u201d trasmiten esa ilusi\u00f3n-, m\u00e1s all\u00e1 del supuesto rigor que exhalan, quedan cortas, tremendamente cortas para entender las complejidades humanas. Los experimentos de laboratorio son manipulaciones tecnol\u00f3gicas: los conceptos fundamentales de las ciencias no salen de observaciones con todas las variables controladas. La ilusi\u00f3n en juego es que una medici\u00f3n rigurosa (la fr\u00eda asepsia del laboratorio es su \u00edcono fundacional) otorga conocimientos rigurosos. Debe recordarse, sin embargo, que las elaboraciones cient\u00edficas (la ley de la inercia, o de la gravitaci\u00f3n universal, la f\u00edsica cu\u00e1ntica, la teor\u00eda del Big Bang, la relatividad o los fractales, as\u00ed como el inconsciente o la plusval\u00eda, solo para poner algunos connotados ejemplos) surgieron de la construcci\u00f3n conceptual, y no mirando atentamente por un microscopio.<\/p>\n<p>Las neurociencias, en tanto pegadas a la tradici\u00f3n biom\u00e9dica, no pueden superar la noci\u00f3n de equilibrio, de homeostasis. En definitiva: de adaptaci\u00f3n. Esa categor\u00eda es v\u00e1lida en lo concerniente a la dimensi\u00f3n f\u00edsico-qu\u00edmica de la materia viva. La dimensi\u00f3n que ahora nos interesa, de la que pretende hablar la Psicolog\u00eda en tanto lectura de la subjetividad, no se explica por mecanismos biol\u00f3gicos. Freud, neur\u00f3logo como era, desech\u00f3 r\u00e1pidamente un abordaje neurofisiol\u00f3gico para acercarse al dolor ps\u00edquico. Su recomendaci\u00f3n, dada desde tempranas \u00e9pocas y mantenida a lo largo de toda su vida, fue siempre que para navegar en las profundidades de lo humano lo m\u00e1s pertinente era tener una formaci\u00f3n humanista. Lacan lo complementar\u00e1 invitando a estudiar Semi\u00f3tica o Topolog\u00eda. \u00bfC\u00f3mo explicar desde la homeostasis el deseo, siempre err\u00e1tico e insatisfecho, o la guerra, o el racismo, o el patriarcado? El estudio del cerebro no explica la transgresi\u00f3n, que es algo que nos define como especie. \u00bfY el chiste, o el poder? \u00bfLo explican solo asociaciones neuronales?<\/p>\n<p>El prejuicio biologista es funcional, en definitiva, a una visi\u00f3n psiqui\u00e1trico-normativista de la conducta humana. Eso es lo que hacen las neurociencias. Su punto de llegada es un manual descriptivo de sintomatolog\u00eda observable, emp\u00edricamente constatable, que arroja una cantidad (siempre creciente) de \u201cpsicopatolog\u00edas\u201d. Curioso lo que sucede con esas \u201cenfermedades\u201d. A\u00f1os atr\u00e1s la homosexualidad era considerada un trastorno ps\u00edquico, una enfermedad, o un delito (en Gran Breta\u00f1a, por ejemplo, estuvo prohibida hasta 1967). Hoy d\u00eda ya no lo es. \u00bfY el rigor cient\u00edfico? \u00bfQu\u00e9 conexi\u00f3n sin\u00e1ptica la explica?<\/p>\n<p>Del mismo modo podr\u00edamos preguntar por las \u201cepidemias\u201d psicopatol\u00f3gicas de moda: a\u00f1os atr\u00e1s ni siquiera exist\u00eda en los manuales el hoy d\u00eda tan difundido \u201ctrastorno bipolar\u201d. En la actualidad es uno de los diagn\u00f3sticos m\u00e1s frecuentes. Y otro tanto se puede decir de lo que se llama Trastorno de Hiperactividad -TDH- en la ni\u00f1ez. Anteriormente esto no exist\u00eda. \u00bfC\u00f3mo es que ahora resulta una \u201cpatolog\u00eda\u201d tan frecuente? Esos cambios en la diagnosis hacen pensar m\u00e1s en \u00bfmodas? o, mejor a\u00fan, en estrategias mercadol\u00f3gicas impulsadas por las grandes corporaciones farmac\u00e9uticas que, continuamente, van descubriendo \u201cnuevas\u201d patolog\u00edas. Sumamente curioso, porque eso no mejora sustancialmente la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, pero s\u00ed sirve para la acumulaci\u00f3n de capital en estas grandes empresas. Como dato nada insignificante: los ansiol\u00edticos -producto sumamente consumido en todo el mundo- est\u00e1n entre los medicamentos de mayor venta. \u00bfMejora eso la salud mental de las poblaciones?<\/p>\n<p>Curioso tambi\u00e9n esta proliferaci\u00f3n de \u201cenfermedades\u201d, que obviamente necesitan de un enorme arsenal psicofarmacol\u00f3gico para ser atendidas, aumentando ventas en forma exponencial, en tanto el Psicoan\u00e1lisis usa solo tres categor\u00edas para abordar lo humano (neurosis, psicosis y perversiones; alguna de esas \u201ccosas\u201d somos todos, no hay \u201cnormalidad\u201d por fuera de esas estructuras).<\/p>\n<p>En ese orden de ideas, las descripciones de s\u00edntomas observables que arrojan esos estandarizados manuales (en buena parte del mundo uno de los m\u00e1s usuales es el legado por la Academia estadounidense, como no pod\u00eda ser de otra forma, conocido por sus siglas en ingl\u00e9s: DSM -Manual Diagn\u00f3stico y Estad\u00edsticos de los Trastornos Mentales-, hoy en su versi\u00f3n n\u00famero V), sirven como gu\u00eda de acci\u00f3n (\u00bflibros sagrados?) de la pr\u00e1ctica cl\u00ednica en el \u00e1mbito Psi. Curioso que, a sideral distancia de lo recomendado por el fundador del Psicoan\u00e1lisis y por su m\u00e1s connotado seguidor, Jacques Lacan, quienes llamaban a estudiar historia, filosof\u00eda, arte, semi\u00f3tica, humanidades en sentido amplio, lo que prima en la formaci\u00f3n del personal del campo Psi (psiquiatras y psic\u00f3logos, con algunos otros advenedizos que venden \u201ccuras milagrosas\u201d) es el sumergirse en las neurociencias. \u00bfPor qu\u00e9 ser\u00e1 que un manual como el DSM es libro de cabecera obligado de los psic\u00f3logos? Si, como dir\u00e1 Freud, la Psicolog\u00eda es siempre social[3], \u00bfpor qu\u00e9 no priorizar eso en vez de la visi\u00f3n biol\u00f3gico-individualista que prima actualmente en la formaci\u00f3n acad\u00e9mica?<\/p>\n<p>Sin dudas, hay mucho que discutir all\u00ed. Hoy vemos un aluvi\u00f3n de \u201cpr\u00e1cticas\u201d Psi, siempre amparadas en la idea de conciencia, raz\u00f3n, voluntad, fuerza del Yo. As\u00ed tenemos desde coaching hasta counseling, terapias energ\u00e9ticas, aromaterapias, libros de autoayuda y un sinf\u00edn de acciones que llaman a pensar qu\u00e9 hay detr\u00e1s de todo eso. Como m\u00ednimo, y para cerrar el presente texto a modo de conclusi\u00f3n: 1) el terror a reconocer que el conflicto hace parte vital de nuestra humana existencia, revelador de los l\u00edmites infranqueables: muerte y sexualidad, por lo que son infinitamente m\u00e1s tolerables toda esta suerte de \u201cpalmadita-terapias\u201d que acarician buenamente al ego, y 2) el aluvi\u00f3n de bio-medicalizaci\u00f3n que intenta copar el campo Psi es un gran negocio para los fabricantes de psicof\u00e1rmacos.<\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p>[1] Autor famoso en este campo, creador del m\u00e9todo PERMA para alcanzar la felicidad por medio de cinco pasos: Positive Emotions (Emociones Positivas), Engagement (Involucramiento), Relationship (Relaciones), Meaning (Significado) y Accomplishment (Logro).<\/p>\n<p>[2]The Neurodynamics of Affect in the Laboratory Predicts Persistence of Real-World Emotional Responses, de Aaron S. Heller, Andrew S. Fox, Erik K. Wing, Kaitlyn M.McQuisition, Nathan J. Vack y Richard J. Davidson. En Journal of Neuroscience, 22 July 2015, 35 (29) 10503-10509; DOI: https:\/\/doi.org\/10.1523\/JNEUROSCI.0569-15.2015<\/p>\n<p>[3]\u201cEn la vida an\u00edmica individual, aparece integrado siempre, efectivamente, \u00abel otro\u00bb, como modelo, objeto, auxiliar o adversario, y de este modo, la psicolog\u00eda individual es al mismo tiempo y desde un principio, psicolog\u00eda social, en un sentido amplio, pero plenamente justificado\u201d, en Psicolog\u00eda de las masas y an\u00e1lisis del yo, 1921.<\/p>\n<hr \/>\n<p><em>*Fuente: https:\/\/rebelion.org\/las-neurociencias\/<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cSi usted quiere, puede\u201d, \u201cTodo depende de usted\u201d, \u201cSer exitoso es una cuesti\u00f3n de actitud\u201d, \u201cNo se estrese, maneje adecuadamente su ansiedad\u201d, \u201c\u00a1Sea positivo!\u201d<\/p>","protected":false},"author":15,"featured_media":63102,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4099],"tags":[],"class_list":["post-63101","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-otras-miradas"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.7 - 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