{"id":62873,"date":"2024-10-02T19:28:30","date_gmt":"2024-10-02T17:28:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?p=62873"},"modified":"2024-10-02T19:28:30","modified_gmt":"2024-10-02T17:28:30","slug":"90-anos-de-la-comuna-de-asturias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\/","title":{"rendered":"90 a\u00f1os de la comuna de Asturias"},"content":{"rendered":"<p>Ante una nueva extrema derecha se hace m\u00e1s relevante que nunca recordar, noventa a\u00f1os m\u00e1s tarde, los acontecimientos de octubre de 1934. <!--more-->La huelga general declarada como respuesta a la entrada en el gobierno del Estado espa\u00f1ol de la derecha autoritaria fue una respuesta unitaria antifascista sin precedentes que dio pie a un gran ejemplo de autogesti\u00f3n obrera: la Comuna de Asturias.<\/p>\n<h2>La Rep\u00fablica subvertida<\/h2>\n<p>No se puede entender la resistencia obrera en 1934, sin entender el \u201cfracaso\u201d del primer bienio republicano (1931-1933) y contexto de crisis econ\u00f3mica, tanto a nivel internacional como a nivel peninsular. La coalici\u00f3n republicana se hab\u00eda mostrado incapaz de superar la oposici\u00f3n de las clases pudientes y sus reformas m\u00e1s ambiciosas, sobre todo la agraria, se quedar\u00edan truncadas. Con la retirada de sus aliados socialistas, el gobierno republicano convoc\u00f3 elecciones para noviembre 1933 que desemboc\u00f3 en un triunfo de la derecha.<\/p>\n<p>La fuerza m\u00e1s importante de la derecha, y principal enemigo de la labor reformista republicana, era la Confederaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Derechas Aut\u00f3nomos (CEDA) dirigida por Jos\u00e9 Mar\u00eda Gil Robles. Partido conservador, con una base de masas cat\u00f3lica, la CEDA bas\u00f3 su estrategia pol\u00edtica en el \u201caccidentalismo\u201d, en el cual no importaba la forma del r\u00e9gimen pol\u00edtico, sino la defensa de los intereses religiosos y de la propiedad privada. El triunfo \u201clegal\u201d de Hitler en enero de 1933 impresion\u00f3 profundamente a Gil Robles y los suyos. Esta naturaleza de la derecha democr\u00e1tica de la \u00e9poca es muy relevante para entender la reacci\u00f3n radical a su entrada en el gobierno por parte del movimiento obrero. Sobre todo, porque para justificar el golpe militar de julio 1936 el revisionismo hist\u00f3rico da mucha importancia al supuesto comportamiento antidemocr\u00e1tico de la izquierda en octubre de 1934.<\/p>\n<p>Aunque fue el Partido Radical de Alejandro Lerroux quien formar\u00eda el gobierno tras las elecciones de noviembre 1933, la CEDA, el partido con m\u00e1s diputados, tendr\u00eda un papel clave en el asalto a toda la obra reformadora de la administraci\u00f3n anterior. Fuera del parlamento, los empresarios y los terratenientes, lanzaron su propia ofensiva contra la clase obrera con la reducci\u00f3n de salarios y despidos, respaldados por las fuerzas del orden p\u00fablico.<\/p>\n<p>La clase obrera reaccion\u00f3 ante la crisis econ\u00f3mica y la represi\u00f3n patronal y estatal con una creciente combatividad. En los 18 meses previos a octubre 1934 hubo 3.600 huelgas parciales y 30 generales, entre ellas tres insurreccionales lideradas por elementos de la CNT. La radicalizaci\u00f3n de ciertos sectores obreros se notar\u00eda tanto entre los sectores m\u00e1s inestables como el de la construcci\u00f3n, feudo de la CNT en Barcelona, o los jornaleros de Andaluc\u00eda y Extremadura, la nueva base de masas de la UGT, como en sectores con una m\u00e1s larga tradici\u00f3n sindical m\u00e1s golpeados por la crisis, como la miner\u00eda asturiana. La ascendencia de la FAI en la direcci\u00f3n de la CNT y el giro hacia la izquierda del movimiento socialista en 1933 ser\u00edan las expresiones m\u00e1s ideol\u00f3gicas de esta radicalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De entrada, la mayor\u00eda de las organizaciones obreras no creyeron, o al menos no entend\u00edan, la naturaleza de la amenaza fascista o la posibilidad de que surgiera un fen\u00f3meno similar en el Estado espa\u00f1ol. Los comunistas, sujetos a la pol\u00edtica internacional del Tercer Periodo (1928-1934) de la III Internacional, ve\u00edan a los socialistas, los social-fascistas, como el enemigo principal de la clase obrera. Solamente abandonar\u00edan esta pol\u00edtica sectaria en v\u00edsperas del movimiento de octubre de 1934. Para la mayor\u00eda de los libertarios, el problema era \u201cla pol\u00edtica\u201d, fuera de derechas o de izquierdas, y los gobiernos y Estados en general. En marzo de 1934, la CNT declar\u00f3 que estaba dispuesta a terminar con \u201ctodos los fascismos\u201d. Los socialistas pensaban, como otros socialdem\u00f3cratas, que el fascismo era una aberraci\u00f3n hist\u00f3rica temporal en el ineludible camino hacia el socialismo.<\/p>\n<p>El auge de la extrema derecha a nivel internacional, sobre todo la victoria de Hitler en Alemania en enero de 1933 y la entrada en el poder del partido de Engelbert Dolfuss en Austria en febrero de 1934, cambiar\u00eda la percepci\u00f3n de la esta amenaza, sobre todo entre los socialistas. Gil Robles describi\u00f3 el sangriento aplastamiento del movimiento socialista austriaco, que se hab\u00eda sublevado contra su correligionario Dollfuss, como \u201cuna lecci\u00f3n para todos\u201d. Todo un aviso del peligro que se cern\u00eda sobre el movimiento obrero espa\u00f1ol.<\/p>\n<h2>La Alianza Obrera<\/h2>\n<p>Los comunistas disidentes, el Bloque Obrero y Campesino (BOC) y la Izquierda Comunista (ICE) tuvieron una visi\u00f3n clara sobre la naturaleza del fascismo y sus posibilidades en el Estado espa\u00f1ol y sobre c\u00f3mo luchar contra ello. Para el BOC y la ICE era necesario la creaci\u00f3n de un frente \u00fanico obrero que actuara contra el fascismo incipiente a todos los niveles. En marzo de 1933, a iniciativa del BOC, se form\u00f3 la Alianza Obrera contra el fascismo con los disidentes de la CNT, los treintistas, y la Uni\u00f3 Socialista de Catalunya. Esta primera Alianza, b\u00e1sicamente propagand\u00edstica, ser\u00eda la precursora de la Alianza m\u00e1s amplia que se fundar\u00eda en Catalunya nueve meses m\u00e1s tarde con la participaci\u00f3n del BOC, socialistas, treintistas, rabasaires y trotskistas, en representaci\u00f3n de m\u00e1s de 100.000 trabajadores y campesinos organizados. Aunque exclu\u00eda las organizaciones no obreras o campesinas, la Alianza Obrera insisti\u00f3 en la necesidad de ganar la peque\u00f1a burgues\u00eda al lado del proletariado para evitar que \u201cdeslizase hacia el fascismo\u201d. En los siguientes meses se crearon docenas de Alianzas similares por todo el Estado, sobre todo en Asturias y Pa\u00eds Valenci\u00e0.<\/p>\n<p>En los meses antes de octubre, las Alianzas se involucraron en una serie de movilizaciones, las m\u00e1s importantes fueron las huelgas generales en Catalunya en marzo (un acto de solidaridad sin precedentes con la lucha de los trabajadores madrile\u00f1os); en Madrid en abril como respuesta al mitin de la CEDA en El Escorial; en Valencia, tambi\u00e9n en abril, en solidaridad con los trabajadores de la luz y fuerza; en Asturias en septiembre contra la concentraci\u00f3n cedista en Covadonga; y en Madrid, el mismo mes, contra la presencia en la capital de los terratenientes catalanes opuestos a la ley de Contratos de Cultivo de la Generalitat. No obstante, las Alianzas tuvieron dos grandes debilidades que quedar\u00edan evidentes en octubre: la ausencia, con la notable excepci\u00f3n de Asturias, de la CNT y el intento de los socialistas de subordinarlas a sus propios intereses. Sin la participaci\u00f3n de los libertarios, el papel de los socialistas ser\u00eda determinante en el desenlace del movimiento de octubre de 1934.<\/p>\n<p>La radicalizaci\u00f3n de una parte importante del socialismo espa\u00f1ol, sobre todo de la UGT y las juventudes (FJS), a partir de 1933 fue debida a las limitaciones de su colaboraci\u00f3n gubernamental, la amenaza de la derecha autoritaria y, sobre todo, la creciente combatividad de la clase obrera. Esta situaci\u00f3n llevar\u00eda a una divisi\u00f3n profunda del movimiento socialista entre un ala socialdem\u00f3crata, prorrepublicana, encabezada por Indalecio Prieto, y otra revolucionaria, encabezada por Francisco Largo Caballero. La conversi\u00f3n de un bur\u00f3crata sindical de toda la vida, como era Largo Caballero, al socialismo revolucionario fue, sobre todo, un intento de mantener el control de la base.<\/p>\n<p>La derrota electoral en noviembre de 1933 convenci\u00f3 a muchos l\u00edderes socialistas, tanto de una tendencia como de la otra, de que la Republica hab\u00eda ca\u00eddo en manos de sus enemigos y el camino institucional hacia el socialismo hab\u00eda quedado bloqueado, no habiendo m\u00e1s alternativa que la v\u00eda insurreccional. La direcci\u00f3n del PSOE nombr\u00f3 un comit\u00e9 revolucionario para organizar una sublevaci\u00f3n armada. Este comit\u00e9 emitir\u00eda durante las primeras semanas de 1934 una serie de instrucciones muy detalladas sobre c\u00f3mo se deb\u00eda organizar en milicias y la postura que deb\u00edan adoptar los comit\u00e9s inferiores en el momento de sublevarse. Pero como se demostrar\u00eda en octubre, la intenci\u00f3n real de los l\u00edderes socialistas era evitar que la derecha desmantelara la Republica con la amenaza de una insurrecci\u00f3n, no asaltar el poder.<\/p>\n<p>A pesar de la participaci\u00f3n de los socialistas en las Alianzas, sus planes insurreccionales no incluyeron la posibilidad de acuerdos con otras organizaciones, m\u00e1s all\u00e1 de la subordinaci\u00f3n de ellas al PSOE y la UGT. La poca seriedad de las intenciones de la mayor\u00eda de los lideres socialistas qued\u00f3 en evidencia con su oposici\u00f3n a la participaci\u00f3n de la UGT en luchas parciales para, supuestamente, guardar sus energ\u00edas para la lucha final contra la burgues\u00eda. Esta orientaci\u00f3n ser\u00eda particularmente da\u00f1ina cuando la direcci\u00f3n de la UGT se neg\u00f3 a apoyar la huelga campesina de junio de 1934, la derrota de la cual significar\u00eda la casi desarticulaci\u00f3n de la poderosa Federaci\u00f3n Nacional de Trabajadores de la Tierra y miles de detenidos. A causa de esto, el proletariado rural del sur no particip\u00f3 en la huelga general de octubre.<\/p>\n<h2>La excepci\u00f3n asturiana<\/h2>\n<p>La situaci\u00f3n muy espec\u00edfica de Asturias, tanto econ\u00f3micamente como pol\u00edticamente, permiti\u00f3 que las vacilaciones de la direcci\u00f3n socialista tuvieron poco efecto en octubre 1934. La econom\u00eda asturiana, dominada por la miner\u00eda de carb\u00f3n y la industria sider\u00fargica, se hab\u00eda expandido durante la Primera Guerra Mundial con el consiguiente aumento del n\u00famero de obreros empleados y la mejora relativa de sus salarios. Esta expansi\u00f3n termin\u00f3 con el fin de la guerra y la vuelta a la actividad econ\u00f3mica plena de los pa\u00edses antes involucrados en el conflicto b\u00e9lico. Sobre todo, la miner\u00eda brit\u00e1nica, bastante m\u00e1s productiva que la asturiana, era una competidora demasiado fuerte. A finales de los a\u00f1os 20 la crisis econ\u00f3mico mundial agrav\u00f3 la situaci\u00f3n m\u00e1s todav\u00eda. Pero, a pesar de este declive econ\u00f3mica, en 1931 todav\u00eda hab\u00eda casi 30.000 mineros en la regi\u00f3n, 20.000 de los cuales estaban afiliados al Sindicato de los Obreros Mineros de Asturias (SOMA) de la UGT.<\/p>\n<p>El radicalismo que mostrar\u00eda el SOMA en 1934 tuvo poco que ver con la lucha interna en el PSOE. Los lideres principales del socialismo asturiano, incluyendo los del sindicato minero, eran simpatizantes del ala m\u00e1s moderada del partido encabezada por Prieto. En cambio, la belicosidad de los mineros fue debida a la crisis que sufr\u00eda su industria y, por extensi\u00f3n, la presi\u00f3n que les ejerc\u00edan sus rivales anarcosindicalistas y comunistas. Esta presi\u00f3n fue muy evidente en las filas de la FJS que fuera sensible a la influencia de sus agresivos compa\u00f1eros comunistas. La importancia de los obreros j\u00f3venes en octubre 1934, queda en evidencia cuando se toma en cuenta que el 65% de los mineros asturianos ten\u00edan menos de 35 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Antes de la victoria electoral de la derecha, la combatividad de los mineros iba en aumento. Tras las elecciones de 1931, la introducci\u00f3n de legislaci\u00f3n por parte del nuevo gobierno republicano hab\u00eda beneficiado a los mineros, por ejemplo, con la reducci\u00f3n de la jornada en las minas. Pero con la victoria de la derecha en noviembre 1933 la patronal no tard\u00f3 en reaccionar, pidiendo una subida de precios y despidos para reducir los costes laborales. Con estos ataques y con un Estado cada vez comprometido con la represi\u00f3n de las protestas populares, la resistencia obrera crec\u00eda. Entre 1932 y 1934, Asturias fue la regi\u00f3n con m\u00e1s conflictos laborales per c\u00e1pita en el Estado espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Ya en marzo de 1934, con el a\u00f1adido de la creciente amenaza de la derecha autoritaria, ser\u00eda la CNT asturiana, que siempre hab\u00eda mostrado m\u00e1s disposici\u00f3n unitaria en comparaci\u00f3n con sus compa\u00f1eros en el resto del Estado, se pondr\u00eda en contacto con la UGT para formar la Alianza Obrera. El manifiesto de la Alianza asturiana tuvo un tono marcadamente ofensivo. Reclam\u00f3 como meta \u201cel triunfo de la revoluci\u00f3n social en Espa\u00f1a, estableciendo un r\u00e9gimen de igualdad econ\u00f3mica, pol\u00edtica y social, fundado sobre principios socialistas y federalistas\u201d. En los d\u00edas siguientes el PSOE, la FJS, el BOC y la ICE se adherir\u00edan a ella.<\/p>\n<h2>El octubre catal\u00e1n<\/h2>\n<p>El 4 de octubre, el Partido Radical finalmente sucumbi\u00f3 a la presi\u00f3n de la derecha e invit\u00f3 la CEDA a participar en el gobierno. Con el nombramiento de tres ministros cedistas, el Comit\u00e9 Revolucionario socialista dio la orden de iniciarse la huelga general. Gil Robles era muy consciente que los socialistas no estaban nada preparados para lanzar su largamente anunciada revoluci\u00f3n y esperaba destruirles antes de que fuera demasiado tarde.<\/p>\n<p>Solamente en Asturias, y en menor medida en Catalunya, el paro se convirti\u00f3 en un movimiento revolucionario. En el resto del Estado depend\u00eda de la direcci\u00f3n socialista, la cual, a pesar de toda su bravura, hab\u00eda hecho poco para preparar seriamente su revoluci\u00f3n. Las pocas armas que se hab\u00eda acumulado en los meses anteriores hab\u00edan acabado confiscadas por las fuerzas del orden p\u00fablico. En Madrid la huelga general acab\u00f3 tras ocho d\u00edas, ya que carec\u00eda de un verdadero liderazgo y objetivos. Mientras tanto, los pretendidos lideres de la revoluci\u00f3n, incluyendo Largo Caballero, esperaban en sus casas para ser detenidos. Hubo tambi\u00e9n paros aislados en alg\u00fan otro lugar, sobre todo en el Pa\u00eds Vasco donde la huelga lleg\u00f3 a alcanzar proporciones insurreccionales en la cuenca minera vizca\u00edna, \u00c9ibar y Mondrag\u00f3n.<\/p>\n<p>En Catalunya, el rechazo de la entrada de la CEDA en el gobierno central se enlaz\u00f3 con el conflicto entre este y la Generalitat. El intento de aliviar la situaci\u00f3n del campesinado catal\u00e1n con una Ley de Contratos de Cultivo que le proporcionar\u00eda m\u00e1s seguridad fue rechazado como anticonstitucional en junio de 1934. La reacci\u00f3n del gobierno catal\u00e1n fue de reafirmar la ley, mientras que los diputados de ERC se retiraron del parlamento espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>La noche del 4 de octubre, la Alianza Obrera catalana convoc\u00f3 la huelga general. En Barcelona, los grupos de acci\u00f3n del BOC consiguieron sabotear el transporte p\u00fablico en las primeras horas de la ma\u00f1ana, ayudando as\u00ed a la paralizaci\u00f3n de la actividad econ\u00f3mica de la ciudad. Fuera de la capital catalana, la Alianzas Obreras, a menudo en colaboraci\u00f3n con los gobiernos municipales en manos de ERC, declararon la Republica Catalana, o incluso la Republica Socialista. No obstante, el gobierno catal\u00e1n mantuvo una actitud ambigua con el movimiento. Incluso, el Conseller del Interior, Josep Denc\u00e0s, l\u00edder del cada vez m\u00e1s fascistoide Estat Catal\u00e0, dio la orden de reprimir a las organizaciones obreras.<\/p>\n<p>Haciendo caso omiso de las amenazas de Denc\u00e0s, el d\u00eda 6, a las seis de la tarde 10.000 trabajadores, organizados por la Alianza Obrera, desfilaron en formaci\u00f3n militar hacia la Pla\u00e7a San Jaume, pidiendo armas y llamando al presidente catal\u00e1n, Lluis Companys, que declarara la Republica Catalana. Finalmente, dos horas m\u00e1s tarde Companys anunci\u00f3 la fundaci\u00f3n de la \u201cRepublica Catalana dentro de la Rep\u00fablica Federativa Espa\u00f1ola\u201d. Pero, como comentar\u00eda el l\u00edder del BOC, Joaquim Maur\u00edn, en su importante libro Hacia la segunda revoluci\u00f3n, \u201cla Generalidad asiste a un nacimiento como si fuera un funeral\u201d. No moviliz\u00f3 las fuerzas armadas a su disposici\u00f3n \u2013 3.000 polic\u00eda y 7.000 Escamots (juventudes paramilitares de Estat Catal\u00e0) \u2013 y esper\u00f3 pasivamente hasta que el orden fue reestablecido por algunos pocos efectivos del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol. La Republica Catalana hab\u00eda durado 10 horas.<\/p>\n<p>Sin armas y sin el apoyo activo de la CNT, la Alianza Obrera no pudo sostener la situaci\u00f3n. Con la capitulaci\u00f3n de la Generalitat, el movimiento en el resto de Catalunya se desintegr\u00f3, aunque no sin unos choques aislados con las fuerzas del orden p\u00fablico. El resultado ser\u00eda la suspensi\u00f3n de la autonom\u00eda de Catalunya, y el encarcelamiento de Companys y gran parte de su gobierno, y de miles de obreros y campesinos.<\/p>\n<h2>La comuna<\/h2>\n<p>En Asturias los preparativos de la revoluci\u00f3n se adelantaron con mucho al resto del Estado. En los meses antes de octubre las organizaciones obreras se hab\u00edan dedicado a recoger armas. En particular, las sustrajeron de las cuatro f\u00e1bricas de armas ubicadas en la regi\u00f3n y robaron dinamita en las minas. Y aunque estas armas no fueron suficientes para derrotar las fuerzas de orden p\u00fablico, si lo fueron para lanzar las primeras acciones para obtener m\u00e1s armas.<\/p>\n<p>La noche del d\u00eda 4 lleg\u00f3 la orden del Comit\u00e9 Revolucionario de Madrid de ir a la huelga general. Ser\u00eda la \u00fanica comunicaci\u00f3n de la supuesta direcci\u00f3n revolucionaria estatal que tendr\u00eda efecto en la regi\u00f3n durante estos d\u00edas. Desde este momento en adelante, las Alianzas Obreras, las locales o la provincial, casi todas ellas convertidas en comit\u00e9s revolucionarios, marcar\u00edan el paso de los acontecimientos.<\/p>\n<p>La insurrecci\u00f3n comenz\u00f3 con la huelga. En las primeras horas del d\u00eda 5, los obreros asturianos se lanzaron a la calle. En zonas industriales, sobre todo en la cuenca minera, los obreros asaltaron los cuarteles de la Guardia Civil sin demora. En pocas horas cayeron en sus manos 23 cuarteles. Algunos se rindieron sin m\u00e1s, otros despu\u00e9s de resistir, y muchos fueron reducidos a base del abundante uso de dinamita en ausencia de otras armas. Pronto los revolucionarios controlaron un tercio de la regi\u00f3n, con el 80% de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dominada la cuenca minera, se procedi\u00f3 a organizar una nueva sociedad. El d\u00eda 5, a las 8.30 de la ma\u00f1ana, el Comit\u00e9 Revolucionario de Mieres desde el balc\u00f3n del ayuntamiento de Mieres, delante m\u00e1s de 2.000 personas proclam\u00f3 la Republica Socialista. Se hicieron declaraciones similares por todo el territorio controlado por los revolucionarios. En los lugares dominados por la CNT se estableci\u00f3 el comunismo libertario con la abolici\u00f3n del dinero y de la propiedad privada. A un nivel m\u00e1s pr\u00e1ctico, en muchos sitios los comit\u00e9s de abastos organizaron un sistema de racionamiento para garantizar la distribuci\u00f3n igualitaria de los suministros entre la poblaci\u00f3n civil y se establecieron cocinas colectivas. Se impuso un estricto c\u00f3digo moral, prohibiendo, por ejemplo, el consumo de bebidas alcoh\u00f3licos. Como en otros procesos revolucionarios, las mujeres empezaron a romper con su papel subordinado o pasivo. Adem\u00e1s de participar en tareas t\u00edpicamente femeninas como sostener las cocinas improvisados o servicios sanitarios, trabajaron d\u00eda y noche fabricando cartuchos. Algunas intervinieron directamente luchando con armas en la mano al lado de los hombres.<\/p>\n<p>Los comit\u00e9s revolucionarios fueron estrictos con el mantenimiento del orden en la retaguardia, avisando a quienes que se dedicaban al pillaje que ser\u00edan \u201cpasados por las armas\u201d. En algunos casos, fueron detenidas las personas consideradas como enemigas de la revoluci\u00f3n. Unas pocas fueron ejecutadas, entre ellas m\u00e1s de 30 miembros del clero. No obstante, en general todo indica que en la mayor\u00eda de los casos fueron bien tratados. Solamente en unos pocos casos, de las 280 bajas de la fuerza p\u00fablica, durante la toma sanguinaria de ciertos cuarteles, algunos componentes de las fuerzas p\u00fablicas fueron abatidos sin m\u00e1s.<\/p>\n<p>Mientras que la parte central de la regi\u00f3n cay\u00f3 r\u00e1pidamente en manos de los revolucionarios, los combates se generalizar\u00edan en las zonas m\u00e1s perif\u00e9ricas donde el Ej\u00e9rcito, Guardias Civiles y Guardia de Asalto intentaban avanzar contra ellos. Para sostener el frente se organiz\u00f3 un sistema de transporte, servicios sanitarios, talleres de armamento y el alistamiento de milicianos. La red de ferrocarriles fue controlada por los sindicatos, facilit\u00e1ndose as\u00ed el transporte de los combatientes. En Sama se concentraron otros medios de transporte \u2013 coches y camiones \u2013 para utilizar en beneficio de la revoluci\u00f3n. Servicios sanitarios fueron organizados tanto en la retaguardia como en los frentes. En la f\u00e1brica metal\u00fargica de Mieres se fabricaron bombas de mano y municiones, aunque nunca fueron suficientes. En La Felguera los obreros de m\u00e1s edad mantuvieron los hornos en funcionamiento y se fabricaron veh\u00edculos blindados. En Sama se fabric\u00f3 un substituto de gasolina hecho de carb\u00f3n.<\/p>\n<h2>La derrota<\/h2>\n<p>Convencido que el movimiento revolucionario hab\u00eda triunfado en toda Espa\u00f1a, el d\u00eda 6, el Comit\u00e9 Revolucionario Provincial decidi\u00f3 tomar el control de Oviedo. Despu\u00e9s de la llegada de cientos de mineros a la capital, se luchar\u00eda duramente para controlarla. Pero la falta de armas impidi\u00f3 que dominaran toda la ciudad. El d\u00eda 9 se tom\u00f3 la f\u00e1brica de armas de la Vega, pero a pesar de capturar una gran cantidad de armas casi no hab\u00eda munici\u00f3n.<\/p>\n<p>Mientras tanto, la situaci\u00f3n militar para los revolucionarios hab\u00eda empeorado. Ya el d\u00eda 8 las primeras tropas llegaron al puerto de Gij\u00f3n. Casi sin armamento, los trabajadores no hab\u00edan podido tomar el control completamente de la ciudad. Aun as\u00ed, la huelga dur\u00f3 hasta el d\u00eda 16 y desde los barrios obreros se segu\u00eda hostigando al enemigo. No tomar Gij\u00f3n ser\u00eda un gran rev\u00e9s para la insurrecci\u00f3n. Seg\u00fan los anarcosindicalistas, quienes dominaban el movimiento obrero local, este fracaso fue debido a la negativa de los socialistas de enviar armas a la ciudad.<\/p>\n<p>Las primeras tropas de relevo llegaron desde Gij\u00f3n a Oviedo el d\u00eda 10. Ante el deterioro de la situaci\u00f3n militar y el fracaso del movimiento en el resto del Estado, el d\u00eda 11, el Comit\u00e9 Revolucionario Provincial dio la orden de retirarse. No obstante, muchos combatientes se negaron huir o creer que la revoluci\u00f3n no estaba triunfando fuera de Asturias y se eligi\u00f3 un nuevo comit\u00e9, compuesto por j\u00f3venes socialistas y comunistas para seguir luchando. Pero fue en vano, y a pesar de la resistencia heroica, la ciudad, media destrozada, cay\u00f3 en manos del ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>Entretanto, la lucha, cada vez m\u00e1s desigual, segu\u00eda en distintos puntos de la geograf\u00eda asturiana en un infructuoso intento de evitar el avance de las columnas militares, bien armadas y apoyadas por la aviaci\u00f3n. Ante esta situaci\u00f3n, con unos 25.000 soldados ya llegados a la regi\u00f3n, el d\u00eda 18 un tercer Comit\u00e9 Revolucionario Provincial firm\u00f3 un pacto con el ej\u00e9rcito para la rendici\u00f3n de los insurrectos y la entrega de sus armas.<\/p>\n<p>Desde el gobierno, la CEDA pidi\u00f3 un castigo ejemplar. Fue nombrado el General Francisco Franco para dirigir la represi\u00f3n de la revoluci\u00f3n desde el Ministerio de Guerra en Madrid. Franco en seguida orden\u00f3 a las fuerzas a\u00e9reas que bombardearan a los pueblos mineros y el env\u00edo a la regi\u00f3n de tropas del temible Ej\u00e9rcito de \u00c1frica. A pesar de que el acuerdo de rendici\u00f3n inclu\u00eda la condici\u00f3n de que tales tropas no entrar\u00edan en la cuenca minera, no tard\u00f3 confirmar su fama en los pueblos y valles asturianos Los asesinatos, las violaciones y los malos tratos se extender\u00edan por toda la regi\u00f3n. De los aproximadamente 1.200 civiles muertos durante la revoluci\u00f3n de octubre, la mayor\u00eda ser\u00edan ejecutados, a menudo extra jur\u00eddicamente, por el ej\u00e9rcito y la Guardia Civil despu\u00e9s de su rendici\u00f3n. Otros miles m\u00e1s ser\u00edan detenidos, muchos de ellos salvajemente torturados.<\/p>\n<p>Tanto las clases dominantes como el proletariado aprendieron de la revoluci\u00f3n de octubre de 1934. La resistencia de los obreros asturianos convencer\u00eda a la derecha que no ser\u00eda posible introducir un r\u00e9gimen autoritario por la v\u00eda institucional. A lo largo de 1935 se puso en marcha un complot militar, con la participaci\u00f3n de Gil Robles y Franco entre otros, para derrocar la Rep\u00fablica democr\u00e1tica. Inspirada por la lucha de la clase trabajadora asturiana y avisada que le podr\u00eda esperar una sublevaci\u00f3n fascista-militar, el 19 de julio, las masas populares saldr\u00edan a calle con el grito de octubre: \u00a1Un\u00edos Hermanos Proletarios!<\/p>\n<p><em>*Andy Durgan es historiador ingl\u00e9s estudioso del comunismo antiestalinista. Entre sus libros destacan Comunismo, revoluci\u00f3n y movimiento obrero en Catalu\u00f1a, BOC- El Bloque Obrero y Campesino, Los origines del POUM y Voluntarios por la revoluci\u00f3n. Fue asesor de Ken Loach en la pel\u00edcula Tierra y Libertad.<\/em><\/p>\n<hr \/>\n<p><em>*Fuente: https:\/\/sinpermiso.info\/textos\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ante una nueva extrema derecha se hace m\u00e1s relevante que nunca recordar, noventa a\u00f1os m\u00e1s tarde, los acontecimientos de octubre de 1934.<\/p>","protected":false},"author":15,"featured_media":62875,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[562],"tags":[],"class_list":["post-62873","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>90 a\u00f1os de la comuna de Asturias - Revista Rambla<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_GB\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"90 a\u00f1os de la comuna de Asturias - Revista Rambla\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Ante una nueva extrema derecha se hace m\u00e1s relevante que nunca recordar, noventa a\u00f1os m\u00e1s tarde, los acontecimientos de octubre de 1934.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista Rambla\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2024-10-02T17:28:30+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/LA-COMUNA-DE-ASTURIAS-DE-OCTUBRE-DE-1934.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"800\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"493\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Andy Durgan\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@revistarambla\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@revistarambla\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Andy Durgan\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Estimated reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"18 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Andy Durgan\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/2b19179a8ace334b829ad72cc6e6ce97\"},\"headline\":\"90 a\u00f1os de la comuna de Asturias\",\"datePublished\":\"2024-10-02T17:28:30+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\\\/\"},\"wordCount\":4133,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/10\\\/LA-COMUNA-DE-ASTURIAS-DE-OCTUBRE-DE-1934.jpg\",\"articleSection\":[\"Historia\"],\"inLanguage\":\"en-GB\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\\\/\",\"name\":\"90 a\u00f1os de la comuna de Asturias - Revista Rambla\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/10\\\/LA-COMUNA-DE-ASTURIAS-DE-OCTUBRE-DE-1934.jpg\",\"datePublished\":\"2024-10-02T17:28:30+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"en-GB\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-GB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/10\\\/LA-COMUNA-DE-ASTURIAS-DE-OCTUBRE-DE-1934.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/10\\\/LA-COMUNA-DE-ASTURIAS-DE-OCTUBRE-DE-1934.jpg\",\"width\":800,\"height\":493,\"caption\":\"comuna de asturias\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"90 a\u00f1os de la comuna de Asturias\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"name\":\"Revista Rambla Barcelona\",\"description\":\"Periodismo independiente\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"en-GB\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\",\"name\":\"Revista Rambla\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-GB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/09\\\/banner_rambla_1900x600_BB.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/09\\\/banner_rambla_1900x600_BB.png\",\"width\":1900,\"height\":600,\"caption\":\"Revista Rambla\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/revistarambla\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/revistarambla\",\"https:\\\/\\\/www.instagram.com\\\/revista_rambla\",\"https:\\\/\\\/es.linkedin.com\\\/company\\\/revista-rambla\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/2b19179a8ace334b829ad72cc6e6ce97\",\"name\":\"Andy Durgan\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"90 a\u00f1os de la comuna de Asturias - Revista Rambla","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\/","og_locale":"en_GB","og_type":"article","og_title":"90 a\u00f1os de la comuna de Asturias - Revista Rambla","og_description":"Ante una nueva extrema derecha se hace m\u00e1s relevante que nunca recordar, noventa a\u00f1os m\u00e1s tarde, los acontecimientos de octubre de 1934.","og_url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\/","og_site_name":"Revista Rambla","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/","article_published_time":"2024-10-02T17:28:30+00:00","og_image":[{"width":800,"height":493,"url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/LA-COMUNA-DE-ASTURIAS-DE-OCTUBRE-DE-1934.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Andy Durgan","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@revistarambla","twitter_site":"@revistarambla","twitter_misc":{"Written by":"Andy Durgan","Estimated reading time":"18 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\/"},"author":{"name":"Andy Durgan","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/person\/2b19179a8ace334b829ad72cc6e6ce97"},"headline":"90 a\u00f1os de la comuna de Asturias","datePublished":"2024-10-02T17:28:30+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\/"},"wordCount":4133,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/LA-COMUNA-DE-ASTURIAS-DE-OCTUBRE-DE-1934.jpg","articleSection":["Historia"],"inLanguage":"en-GB"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\/","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\/","name":"90 a\u00f1os de la comuna de Asturias - Revista Rambla","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/LA-COMUNA-DE-ASTURIAS-DE-OCTUBRE-DE-1934.jpg","datePublished":"2024-10-02T17:28:30+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\/#breadcrumb"},"inLanguage":"en-GB","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revistarambla.com\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-GB","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/LA-COMUNA-DE-ASTURIAS-DE-OCTUBRE-DE-1934.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/LA-COMUNA-DE-ASTURIAS-DE-OCTUBRE-DE-1934.jpg","width":800,"height":493,"caption":"comuna de asturias"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/90-anos-de-la-comuna-de-asturias\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.revistarambla.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"90 a\u00f1os de la comuna de Asturias"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#website","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/","name":"Revista Rambla Barcelona","description":"Periodismo independiente","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"en-GB"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization","name":"Revista Rambla","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-GB","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/banner_rambla_1900x600_BB.png","contentUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/banner_rambla_1900x600_BB.png","width":1900,"height":600,"caption":"Revista Rambla"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/","https:\/\/x.com\/revistarambla","https:\/\/www.instagram.com\/revista_rambla","https:\/\/es.linkedin.com\/company\/revista-rambla"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/person\/2b19179a8ace334b829ad72cc6e6ce97","name":"Andy Durgan"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62873","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62873"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62873\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":62876,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62873\/revisions\/62876"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/62875"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62873"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62873"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62873"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}