{"id":60817,"date":"2024-06-06T20:42:00","date_gmt":"2024-06-06T18:42:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?p=60817"},"modified":"2024-06-06T20:42:00","modified_gmt":"2024-06-06T18:42:00","slug":"contra-el-olvido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/contra-el-olvido\/","title":{"rendered":"Contra el olvido"},"content":{"rendered":"<p>Hay olvidos que resultan inexcusables, incluso sospechosos. Y muchos de esos olvidos tienen que ver con la violaci\u00f3n de derechos de las mujeres <!--more-->y con la falta de reparaci\u00f3n por los abusos cometidos.<\/p>\n<p>As\u00ed sucede con el Patronato de Protecci\u00f3n a la Mujer, que ni siquiera ha sido incluido en el art\u00edculo 3 de la Ley 20\/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democr\u00e1tica como situaci\u00f3n para acreditar la condici\u00f3n de v\u00edctima del franquismo. La instituci\u00f3n con mayor poder para controlar y castigar a las mujeres por \u00abrazones de moral sexual\u00bb durante m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os, ha permanecido bajo un velo de silencio y olvido durante d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Contra ese olvido han venido trabajando, en la \u00faltima d\u00e9cada, algunas investigadoras y la asociaci\u00f3n de supervivientes Desterradas Hijas de Eva. A terminar con ese olvido contribuyen las acciones promovidas por el Grupo de Apoyo a las Represaliadas por el Patronato de Protecci\u00f3n a la Mujer, creado en abril del a\u00f1o pasado, compuesto por profesionales de diferentes \u00e1mbitos, militantes feministas y supervivientes; los numerosos art\u00edculos y reportajes publicados recientemente y productos audiovisuales como el corto documental Els buits (\u00abLos vac\u00edos\u00bb), que ha obtenido el pasado mes de marzo la Biznaga de Plata del Festival de Cine de M\u00e1laga.<\/p>\n<p>El Patronato de Protecci\u00f3n a la Mujer, dependiente del Ministerio de Justicia, se organiz\u00f3 mediante decreto de 6 de noviembre, publicado en el Bolet\u00edn Oficial del Estado de 20 de noviembre de 1941, junto con otro relativo a la creaci\u00f3n de prisiones especiales para regeneraci\u00f3n y reforma de mujeres extraviadas, o \u00abmujeres ca\u00eddas\u00bb, eufemismo para referirse a las mujeres en situaci\u00f3n de prostituci\u00f3n. Resulta escandaloso saber que estuvo en funcionamiento, oficialmente, hasta el 1 de agosto de 1985, aunque sus funciones fueron traspasadas a las diferentes comunidades aut\u00f3nomas entre 1983 y 1986.<\/p>\n<p>Era su finalidad \u00abla dignificaci\u00f3n moral de la mujer, especialmente de las j\u00f3venes, para impedir su explotaci\u00f3n, apartarlas del vicio y educarlas con arreglo a las ense\u00f1anzas de la Religi\u00f3n Cat\u00f3lica\u00bb (art. 4), a cuyo efecto el art\u00edculo 5 le confer\u00eda amplias facultades. Su poder aument\u00f3 con el desarrollo legislativo posterior, sobre todo con la Ley de 20 de diciembre de 1952. Sirva de ejemplo que el punto 2 de su art\u00edculo 3, \u00abinsta al Patronato a la investigaci\u00f3n y castigo de hechos delictivos relacionados con la producci\u00f3n, importaci\u00f3n y circulaci\u00f3n de publicaciones pornogr\u00e1ficas, o que tiendan a divulgar las pr\u00e1cticas abortivas o contracepcionistas y, en general, cuantos afecten a la moral cat\u00f3lica\u00bb.<\/p>\n<p>Estaba dirigido por una Junta General, cincuenta juntas provinciales, presididas por el correspondiente gobernador civil, y juntas locales, presididas por el alcalde, en aquellas ciudades, no capitales de provincia, en que el Patronato lo estimara conveniente. Formaban parte de las juntas representantes del gobierno franquista, la Secci\u00f3n Femenina, el Ej\u00e9rcito, y la Iglesia cat\u00f3lica, adem\u00e1s de tener asignado al menos un miembro del Cuerpo Nacional de Polic\u00eda.<\/p>\n<p>Cont\u00f3 con un ampl\u00edsimo n\u00famero de centros en todo el territorio espa\u00f1ol, regentados por diferentes \u00f3rdenes religiosas femeninas: Adoratrices, Oblatas, Mar\u00eda Ianua Coeli, Trinitarias, Cruzadas Evang\u00e9licas, Auxiliares del Buen Pastor, Terciarias Capuchinas y un largo etc\u00e9tera. Todas ellas siguen dirigiendo centros de educaci\u00f3n concertados y algunas regentando centros de atenci\u00f3n a mujeres en situaci\u00f3n de vulnerabilidad, sin que hayan realizado ninguna compensaci\u00f3n ni p\u00fablica petici\u00f3n de perd\u00f3n por la violencia y violaci\u00f3n de derechos humanos ejercidas en la pol\u00edtica de \u00abeducaci\u00f3n correccional\u00bb aplicada. Por el contrario, algunas han recibido reconocimientos p\u00fablicos, como en el caso de las Adoratrices, Premio Derechos Humanos 2015, concedido por la Defensor\u00eda del Pueblo y la Universidad de Alcal\u00e1 de Henares; o el Premio Pr\u00edncipe de Asturias de la Concordia concedido en 2005 a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Pa\u00fal.<\/p>\n<p>Otra figura clave para el funcionamiento del Patronato fueron las Celadoras, posteriormente denominadas Visitadoras Sociales, encargadas de visitar a las j\u00f3venes \u00abnecesitadas de protecci\u00f3n\u00bb; acompa\u00f1arlas en los traslados a consultas m\u00e9dicas o entre centros, y continuar vigil\u00e1ndolas tras la salida de su encierro, en los llamados periodos de Vigilancia Tutelada que pod\u00edan extenderse hasta la mayor\u00eda de edad de la joven o hasta su matrimonio, fuese o no menor de edad.<\/p>\n<p>Miles de j\u00f3venes, de entre 16 y 23 a\u00f1os, edad que pod\u00eda extenderse hasta los 25, fueron detenidas, privadas de libertad, aisladas, incomunicadas, humilladas, castigadas, sometidas al cumplimiento de pr\u00e1cticas religiosas, obligadas a realizar labores de limpieza, lavander\u00eda, cocina, etc., siendo adem\u00e1s explotadas laboralmente, mediante la realizaci\u00f3n de trabajos para diferentes empresas, incluidos El Corte Ingl\u00e9s y Correos, sin ning\u00fan tipo de juicio ni sentencia, por actos y situaciones relacionadas con la moral sexual que no constitu\u00edan delito para los hombres. Es m\u00e1s, en muchos casos, por haber sido v\u00edctimas de violencia sexual por parte de varones de su propia familia, sacerdotes o empleadores, o por haber sido abandonadas por sus novios tras tener relaciones sexuales o haber mantenido relaciones con hombres casados, sin que en la mayor\u00eda de los casos los varones sufriesen consecuencia alguna. Aunque te\u00f3ricamente el Patronato hab\u00eda nacido para prevenir la prostituci\u00f3n de las j\u00f3venes, la realidad es que la inmensa mayor\u00eda de las muchachas que sufrieron su represi\u00f3n no ten\u00edan vinculaci\u00f3n alguna con la prostituci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las j\u00f3venes embarazadas eran separadas del resto y enviadas a centros espec\u00edficos tales como la Maternidad de Nuestra Se\u00f1ora de la Almudena de Pe\u00f1a Grande (Madrid), en funcionamiento entre 1955-1984. Recib\u00edan un tratamiento cargado de humillaciones, culpabilizaci\u00f3n y violencia, y eran sometidas desde su ingreso a chantaje emocional para que entregasen a sus criaturas en adopci\u00f3n, cuando no se proced\u00eda directamente al secuestro del beb\u00e9 dici\u00e9ndoles que hab\u00eda muerto al nacer.<\/p>\n<p>Las muchachas consideradas lesbianas o que mostraban mayor rebeld\u00eda eran enviadas directamente a centros psiqui\u00e1tricos, como el de Ciempozuelos en Madrid. A muchas j\u00f3venes, que han quedado a\u00fan m\u00e1s en el olvido, el Patronato les cost\u00f3 la vida: no las mataron, su \u00fanica v\u00eda de escape fue el suicidio.<\/p>\n<p>Si bien la Iglesia cat\u00f3lica y la Secci\u00f3n Femenina ejerc\u00edan la labor de adoctrinamiento de las mujeres, fue el Patronato el organismo que ostent\u00f3 ampl\u00edsimo poder controlador y punitivo en todo lo relacionado con la sexualidad de las mujeres, desde una perspectiva patriarcal, fascista y r\u00edgidamente cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>Tiempo es ya de que se ponga en marcha el debido proceso de verdad, justicia, reparaci\u00f3n y garant\u00eda de no repetici\u00f3n a que tienen derecho las mujeres afectadas por la violaci\u00f3n de derechos humanos realizada por el Patronato de Protecci\u00f3n a la Mujer, as\u00ed como sus hijas e hijos, que pudieran haber sido afectados. Algo que s\u00ed ha sucedido en otros pa\u00edses donde existieron instituciones similares, como es el caso de Irlanda, respecto a las Lavander\u00edas de la Magdalena y las Casas de Madres y Beb\u00e9s. La acci\u00f3n de la sociedad civil logr\u00f3 que el estado tuviera que poner en marcha comisiones de investigaci\u00f3n y posteriores esquemas de reparaci\u00f3n. Grupos muy activos de supervivientes, periodistas, cineastas, personas investigadoras, etc. contin\u00faan trabajando para desvelar los fallos de dichos esquemas de reparaci\u00f3n y procurar que se aplique una aut\u00e9ntica justicia reparativa. Tampoco debemos cejar en este empe\u00f1o en el caso del Patronato de Protecci\u00f3n a la Mujer de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p><em>*Pilar Iglesias Aparicio es autora de Pol\u00edticas de represi\u00f3n y punici\u00f3n de las mujeres: Las Lavander\u00edas de la Magdalena de Irlanda y el Patronato de Protecci\u00f3n a la Mujer de Espa\u00f1a, editorial C\u00edrculo Rojo.<\/em><\/p>\n<hr \/>\n<p><em>Fuente: https:\/\/mientrastanto.org\/235\/notas\/contra-el-olvido\/<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay olvidos que resultan inexcusables, incluso sospechosos. 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