{"id":60126,"date":"2024-05-08T21:28:03","date_gmt":"2024-05-08T19:28:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?p=60126"},"modified":"2024-10-30T19:11:29","modified_gmt":"2024-10-30T18:11:29","slug":"la-pistola-de-meyer-lansky-la-conciencia-de-la-habana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/la-pistola-de-meyer-lansky-la-conciencia-de-la-habana\/","title":{"rendered":"La conciencia de La Habana (I)"},"content":{"rendered":"<p>Si hubiera que preguntarle a alg\u00fan objeto que nos contara la historia del siglo XX, probablemente el m\u00e1s elocuente ser\u00eda una pistola. Porque la mayor\u00eda de las pistolas tienen pasado y todas las cosas que tienen pasado tienen memoria. No obstante, a menudo, es mejor que las pistolas permanezcan en silencio. Solo a veces, los videntes pueden hacerlas hablar sin que corra la sangre. Esta es la historia que me cont\u00f3 la pistola de un g\u00e1nster, una pistola que compr\u00f3 Meyer Lansky. Este rev\u00f3lver, a la postre, ser\u00eda la mejor prueba de cargo que probar\u00eda la existencia de un remoto pasado.<\/p>\n<p>Estamos en el a\u00f1o 2062. Unos pocos a\u00f1os atr\u00e1s se ha producido el primer contacto con una civilizaci\u00f3n extraterrestre. Sin embargo, las distancias entre ambas civilizaciones eran tan lejanas que aqu\u00ed solo pod\u00edan llegar algunos de sus modernos robots, androides que en la actualidad son personajes habituales en la Tierra. Me llamo Idalmis Hern\u00e1ndez y soy una hechicera que vive lejos de la Globalizaci\u00f3n, en la afueras de La Habana.<\/p>\n<p>Rick era la primera vez que viajaba hacia una isla y quer\u00eda saber si era cierto que la vida insular era en general m\u00e1s relajada que la vida continental. Incluso se sent\u00eda como si acabara de entrar al otro lado de un libro. Un libro que hubiera cruzado diferentes capas de historia. Entonces, en lugar de tomar un aerotaxi que lo trajera volando por la ruta a\u00e9rea m\u00e1s corta, decidi\u00f3 viajar por tierra en un vetusto y contaminante veh\u00edculo a cuatro ruedas.<\/p>\n<p>Aquel coche inclu\u00eda un desenfadado conductor humano, y entre ambos formaban un conjunto bastante pintoresco, una estampa que, seg\u00fan hab\u00eda le\u00eddo no recordaba en qu\u00e9 libro, emulaba de forma razonable la mitificada \u00e9poca de la mafia americana. Tanto es as\u00ed que, de improviso, el conductor se detuvo en un lugar retirado bajo la excusa de que no pod\u00eda reprimir sus ganas de orinar. Era un d\u00eda de mal tiempo y de la nada aparecieron dos matones que lo sacaron del carro y lo molieron a golpes. Aquellos dos gorilas morenos con espaldas cuadradas ten\u00edan cara de pocos amigos y eran muy profesionales.<\/p>\n<p>Por ser la primera vez que le pegaban desde que hab\u00eda llegado al tr\u00f3pico, se abstuvo de hacerse el h\u00e9roe. Entretanto, el taxista sali\u00f3 huyendo a toda pastilla. Seguro que estaba implicado. No pudo ver la matr\u00edcula, pero era un Chevrolet Impala del 57. Los matones segu\u00edan a lo suyo. Ten\u00eda que decir en su descargo que, al fin y al cabo, fueron educados, y es que despu\u00e9s de golpearlo con bastante sa\u00f1a, sin soluci\u00f3n de continuidad, le pidieron con la mayor amabilidad que se marchara en su nave de vuelta al imperio de la Globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Verdaderamente albergaba fundadas sospechas de que aquello hab\u00eda sido porque se hab\u00eda quitado el localizador que todos los trabajadores globales llevaban insertos en su mu\u00f1eca derecha. De hecho, soborn\u00f3 a un robot que hablaba una lengua vern\u00e1cula para que le aplicara una breve cirug\u00eda antes de pilotar la nave que lo hab\u00eda llevado hasta aquella remota isla, ajena en tantas cosas al modo de vida y al orden establecido en el lugar de donde proven\u00eda. A cambio, le quedaba una peque\u00f1a cicatriz, pero as\u00ed hab\u00eda deshecho la perpetua localizaci\u00f3n de la Globalizaci\u00f3n y, por ende, del control de sus datos por parte de Cambridge Analytica.<\/p>\n<p>No obstante, lo estaban esperando. Eso quer\u00eda decir que all\u00ed lo sab\u00edan o al menos sospechaban algo de lo que hab\u00eda hecho o de lo que pretend\u00eda hacer. Despu\u00e9s de todo, esa era la conclusi\u00f3n m\u00e1s l\u00f3gica. En todas partes hab\u00eda extra\u00f1as conexiones, o tal vez los tent\u00e1culos del control se extend\u00edan allende las fronteras \u00aboficiales\u00bb de la Globalizaci\u00f3n. No le sorprender\u00eda que hubiese una suerte de convenio para el intercambio de informaci\u00f3n secreta, informaci\u00f3n que afectara a la seguridad de los personajes corruptos de ambos mundos. Quiz\u00e1 porque nadie pod\u00eda tolerar que un investigador militar fuera por libre. Un individuo as\u00ed pod\u00eda buscar la verdad y eso era demasiado peligroso para los dos sistemas. Aun as\u00ed, le hab\u00edan dado una \u00faltima oportunidad. Y nunca hab\u00eda que obviar una amenaza de muerte. Tanto es as\u00ed que le presentaron como ejemplo la posibilidad de que pod\u00eda acabar \u00abprofesionalmente\u00bb cad\u00e1ver con una pistola muy parecida a la que hab\u00eda venido a buscar a La Habana. Ante tales vehementes muestras de preocupaci\u00f3n por su vida, dedujo que deb\u00eda de estar en peligro, y al mismo tiempo tuvo a bien reconocer que se sent\u00eda un poco halagado.<\/p>\n<p>Poco se imaginaban ellos que bajo su semblante flem\u00e1tico se ocultaba un indecible sufrimiento interno y que trataban con un individuo totalmente desesperado, alguien que era como una olla a presi\u00f3n y que hab\u00eda llegado a su verdadero punto de ebullici\u00f3n. Es decir, un tipo d\u00e9bil pero completamente loco y que en ese momento apenas se defend\u00eda por miedo a que, llevado por su v\u00e9rtigo interior, pudiera matar a cualquiera o dejarlo inv\u00e1lido a la primera de cambio. Ajenos a los verdaderos frenos de Rick, ellos continuaron d\u00e1ndole la brasa. Eran muy bocazas. A tenor de sus \u00faltimas afirmaciones, su beligerancia no solo era f\u00edsica, sino tambi\u00e9n moral.<\/p>\n<p>\u00abBuscar esa pistola ser\u00e1 lo \u00faltimo que har\u00e1s\u00bb, \u00abni lo intentes\u00bb, \u00aberes un simple empleado de oficina, es decir, un cobarde\u00bb, \u00absabemos que te has quitado el localizador, pero este asunto te viene<\/p>\n<p>un poco grande, no eres un tipo serio\u00bb, \u00abtus propios compa\u00f1eros hace tiempo que te han dado de lado\u00bb, \u00absolo eres un simple borracho\u00bb, le dijeron.<\/p>\n<p>Esas rudas maneras acompa\u00f1adas de tales aseveraciones confirmaban sus sospechas, es m\u00e1s, pon\u00edan de manifiesto que su mala reputaci\u00f3n de bebedor y pendenciero ya era conocida al otro lado del mundo. \u00ab\u00bfCu\u00e1l te gusta m\u00e1s, la cerveza Pr\u00edncipe o la cerveza Cristal?\u00bb, le preguntaron. No le hab\u00eda dado tiempo a juzgarlas, y desde luego no esperaba tan pronto que las cosas tomaran ese cariz tan personal y tan concreto. Dicho sea de paso y para aclarar ese extremo, Rick no tardar\u00eda mucho en descubrir que le gustaba mucho m\u00e1s la cerveza Cristal.<\/p>\n<p>Su jefe orden\u00f3 encontrar esa pistola hist\u00f3rica porque estaba envuelta en un asesinato. En realidad, estaba all\u00ed para encontrar a la mujer que la ten\u00eda en su poder, una asesina que hab\u00eda\u00a0 matado a un personaje importante de la Globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s aquel viaje era un paseo por un mundo anclado en un pasado anodino y peligroso. En teor\u00eda, pod\u00eda viajar al espacio, un viaje al tr\u00f3pico ser\u00eda pan comido para \u00e9l. Pero no se llamaba a enga\u00f1o, \u00e9l no era un hombre de acci\u00f3n. En otras palabras, siempre hab\u00eda estado metido\u00a0 en una oficina al cargo del archivo de inteligencia, un archivo que al final hab\u00eda resultado tener m\u00e1s importancia de la que parec\u00eda. No pod\u00eda negar que debido a sus conocimientos de historia pod\u00eda tener cierta ventaja a la hora de moverse por Cuba y de localizar la pistola. Aunque hab\u00eda otra poderosa raz\u00f3n para aquel viaje tan descabellado: tal vez su jefe pretend\u00eda quitarlo de en medio. Porque \u00e9l, debido a su trabajo, ten\u00eda acceso a abundante informaci\u00f3n. Sab\u00eda demasiado. Y ten\u00eda fundadas sospechas que su jefe cuya identidad era secreta y solo conoc\u00eda el nombre, estaba metido en asuntos sucios. Eso le hac\u00eda ser susceptible de un atentado. No en vano, desde hac\u00eda un tiempo exist\u00eda un movimiento pol\u00edtico que negaba informaci\u00f3n veraz y la historia, por lo que hombres que ten\u00edan acceso a las fuentes de la historia a menudo eran objeto de atentados o accidentes sospechosos.<\/p>\n<p>En realidad, esa sospecha era la verdadera raz\u00f3n por la que Rick se hab\u00eda quitado el localizador. Tal vez pod\u00edan enviarle un sicario si sab\u00edan d\u00f3nde estaba. Se sent\u00eda en peligro. Viv\u00eda en una \u00e9poca en la que se hab\u00eda impuesto la posverdad, una etapa en la que se inventaban realidades paralelas con el fin de ocultar lo que estaba pasando. Pero \u00e9l nunca hab\u00eda estado en primera l\u00ednea porque era una persona que siempre iba a contracorriente, sufr\u00eda una suerte de s\u00edndrome de sinceridad brutal. En otras palabras, le resultaba pr\u00e1cticamente imposible mentir y era tan bocazas que se caracterizaba por provocar pol\u00e9micas y encabezar may\u00fasculas indiscreciones.<\/p>\n<p>Empez\u00f3 a llover. Era tiempo de ponerse en marcha, pronto se familiarizar\u00eda con el clima caribe\u00f1o, porque ya estaba en otro mundo y as\u00ed eran las cosas en aquella nueva aventura. A Rick le gustaban los cl\u00e1sicos, era un hombre muy culto, poco habitual. Feo, alto y de ojos saltones. Su edad<\/p>\n<p>se acercaba a los cuarenta y tres a\u00f1os, y su salud era precaria. Por poner un ejemplo, en esos d\u00edas precisamente hab\u00eda terminado el periodo de convalecencia de una reciente operaci\u00f3n. Le hab\u00edan hecho un remiendo en sus partes bajas y su salchicha se acababa de recuperar de una circuncisi\u00f3n <i>in extremis<\/i>. Origen espa\u00f1ol, piel at\u00f3pica, hipocondr\u00edas recurrentes y todo esto aderezado con la enfermedad de Graves-Basedow avanzando lentamente en su organismo. Esa era la raz\u00f3n del mal humor y de su aspecto patibulario. Ir\u00f3nicamente, el peligro era el mejor b\u00e1lsamo para luchar contra esos intempestivos estados de hipocondr\u00eda y \u00e9l lo sab\u00eda.<\/p>\n<p>Deseaba aventuras porque hac\u00eda tiempo que pensaba que estaba viviendo una vida que no era la que quer\u00eda llevar. De hecho, no quer\u00eda utilizar ese calificativo, pero estaba seguro de que, injustamente, era considerado un p\u00e1lido rat\u00f3n de biblioteca \u2015un gusanito lector, como dir\u00edan los ingleses\u2015 por muchos de sus hip\u00f3critas compa\u00f1eros. A menudo, sus colegas de profesi\u00f3n eran bastante insolidarios, por no decir completamente deleznables. Todos miraban solo su lado intemperante, lo tachaban de bohemio y no valoraban su insobornable lealtad a la verdad y al conocimiento de la historia.<\/p>\n<p>Encerrado en un completo mutismo, el viejo lobo \u2014el hombre es un lobo para el hombre\u2014 que hab\u00eda ido creciendo en su interior afilaba sus colmillos. En efecto, a pesar de esos defectos, Rick ten\u00eda algo de lo que los dem\u00e1s carec\u00edan, era un privilegiado tocado por un extra\u00f1o don: era un vidente y el universo lo guiaba. Es decir, hab\u00eda una rara fuerza natural dentro de \u00e9l que le llevaba a realizar proezas y a ser el verdadero protagonista, por eso obedeciendo se sent\u00eda desperdiciado.<\/p>\n<p>Y desde que no obedec\u00eda a sus verdaderos impulsos \u2014mucho tiempo atr\u00e1s\u2014, Rick Cort\u00e9s ten\u00eda depresi\u00f3n. Era el \u00faltimo de la fila y parec\u00eda que su papel en aquella comedia eran siempre los trabajos secundarios lejos de los focos y de la verdadera acci\u00f3n. Y una cosa era cierta: los dem\u00e1s no ten\u00edan culpa de su depresi\u00f3n. Porque en la depresi\u00f3n es muy importante la actitud que uno toma ante su problema, y no se pod\u00eda culpar a la gente sino buscar una soluci\u00f3n. La culpa era suya. No hab\u00eda que suplicar por las cosas. Era mejor tomarlas por iniciativa propia. De cualquier modo, tanto tiempo refugiado en su tristeza \u2014su particular zona de <i>confort<\/i>\u2014 era algo incompatible con alcanzar un verdadero grado de autorrealizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mientras tanto, para que no descubrieran su plan secreto \u2014si era cierto que su jefe quer\u00eda deshacerse de \u00e9l\u2014, tuvo que evitar una actitud displicente ante sus superiores. Se esforz\u00f3 en soslayar los gestos de disconformidad. Incluso intent\u00f3 que pasaran desapercibidos sus internos desaf\u00edos a la autoridad, am\u00e9n de sus devaneos con el alcohol y las mujeres. Y, por supuesto, los dej\u00f3 creer que hab\u00eda llegado el momento de sufrir un ejemplar castigo y unas innumerables tribulaciones por enfrentarse solo a una peligrosa investigaci\u00f3n en el tr\u00f3pico.<\/p>\n<p>Era cierto que los papeleos hab\u00edan sido dif\u00edciles, pero, afortunadamente, la investigaci\u00f3n<\/p>\n<p>privada, en teor\u00eda, s\u00ed estaba permitida en la actualidad por el r\u00e9gimen comunista, y la b\u00fasqueda de una pistola hist\u00f3rica \u2014una menudencia para todo un investigador militar\u2014 en principio no infring\u00eda ninguna ley vigente. Por lo dem\u00e1s, Cuba hab\u00eda quedado fuera del gran convenio espacial por el que todos los pa\u00edses desarrollados se hab\u00edan repartido la conquista de Marte y de otros planetas del Sistema Solar y, en \u00faltima instancia, de la V\u00eda L\u00e1ctea.<\/p>\n<p>En otras palabras, era un sitio condenado al ostracismo, un r\u00e9gimen ermita\u00f1o, un lugar encerrado en s\u00ed mismo. Eso recordaba c\u00f3mo se malograron viejos amagos de apertura del pasado, y a su mente ven\u00edan los viejos recuerdos de las fotos del Papa Juan Pablo II o cuando los incombustibles Rolling Stones dieron un concierto en La Habana, sin olvidar la ya m\u00edtica visita del presidente Obama, que ilusion\u00f3 a mucha gente. Aunque, por supuesto, en \u00faltima instancia, todos aquellos gestos quedaron en agua de borrajas a la vista de que se estaba cumpliendo a rajatabla la c\u00e9lebre frase del Gatopardo: \u00abQue todo cambie para que todo siga igual\u00bb.<\/p>\n<p>El ej\u00e9rcito y el tejido funcionarial hab\u00eda acogido una y otra vez el relevo de la dinast\u00eda de los Castro sin inmutarse, aunque s\u00ed hab\u00eda una cosa positiva: hablando de burocracia una peque\u00f1a propina en un pa\u00eds tan pobre adelantaba los tr\u00e1mites. \u00bfC\u00f3mo ser\u00edan los militares cubanos? Rick estaba deseando conocer a alg\u00fan militar cubano, porque la investigaci\u00f3n que pensaba llevar a cabo no pod\u00eda dejar de lado la c\u00fapula del poder. Por ahora, aquel pa\u00eds le parec\u00eda anticuado,\u00a0 pero divertido. Incluso hab\u00eda echado un vistazo a sus leyes. Mirado a voz de pronto, el C\u00f3digo Penal cubano era parecido al de la Globalizaci\u00f3n con algunas sonadas excepciones; a saber, estaba vigente la pena de muerte por motivos pol\u00edticos. En otras palabras, no hab\u00eda que olvidar que all\u00ed, si ellos quer\u00edan \u2014o te met\u00edas en un l\u00edo con los militares\u2014, no les temblaba el pulso, directamente te fusilaban.<\/p>\n<p>Se despert\u00f3. Los matones ya no estaban. Repas\u00f3 sus pertenencias. Hab\u00eda sido solo un aviso y no le hab\u00edan robado nada. Sinti\u00f3 un escalofr\u00edo, ten\u00eda toda la ropa mojada. Cuando recobr\u00f3 el conocimiento, llevaba los ojos morados y un fuerte dolor en el lumbago. Mentira, en realidad le dol\u00edan hasta los calcetines. Estaba tirado en un campo. Gajes del oficio. Recapitul\u00f3 de nuevo. Ten\u00eda que reorganizarse. Estaba en un pa\u00eds desconocido y se hab\u00eda quitado el localizador global, pero no hab\u00eda que ponerse nervioso. Es m\u00e1s, era el momento id\u00f3neo para emprender la misi\u00f3n a la que\u00a0 hab\u00eda venido: le hab\u00edan encargado que encontrara una pistola, un rev\u00f3lver hist\u00f3rico que hab\u00eda pertenecido al financiero de la mafia, a Meyer Lansky.<\/p>\n<p>Mir\u00f3 de nuevo a su alrededor. Si por primera vez una nave extraterrestre se posara en algunos lugares de aquella isla, indudablemente sus pasajeros pensar\u00edan que todos los humanos viv\u00edan en el siglo pasado, aunque igual pod\u00eda mirarse de otro modo, no en balde los extraterrestres eran ellos.<\/p>\n<p>Se limpi\u00f3 los zapatos. Entonces, de la nada apareci\u00f3 un mercader extra\u00f1o e intent\u00f3 venderle<\/p>\n<p>un abalorio. Su aspecto recordaba algo de ultratumba. Por decirlo de una manera visual, aquella escena perfectamente pod\u00eda haber sido sacada de la antigua pel\u00edcula de George Lucas. Entonces, Rick pens\u00f3 que, a juzgar por el escenario, sin querer estaba protagonizando una versi\u00f3n c\u00f3mica y latina de \u00ab<i>La Guerra de las Galaxias\u00bb<\/i>. En ese preciso momento desenfund\u00f3 su arma l\u00e1ser. No era broma, la dotaci\u00f3n de un investigador militar inclu\u00eda un arma l\u00e1ser. Por el contrario, en la actualidad, en <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/leo-y-ernest-la-vida-secreta-de-hemingway-en-cuba\/\">Cuba<\/a> escaseaban las armas l\u00e1ser porque su uso hab\u00eda sido restringido solo para las fuerzas del r\u00e9gimen comunista. El mercader se fue asustado y Rick se dio cuenta de que, a pesar de todo, no sab\u00eda si ten\u00eda suficientes reda\u00f1os para disparar si hubiera sido necesario. En el fondo, muy a su pesar continuaba siendo un simple investigador de un archivo. Con todo, hab\u00eda sobrevivido. Incluso su salchicha hab\u00eda superado aquel primer embate. Y, a decir verdad, le gustaba la arquitectura abigarrada de ese extra\u00f1o pa\u00eds lleno de exuberancia y profusi\u00f3n, incluso estaba encantado en particular con la curvatura de sus palmeras.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfSabes al lugar que vas?\u00bb. Se puso a caminar mientras evocaba en su cabeza la pregunta de otro historiador que era su amigo. \u00abClaro, me hago una vaga idea\u00bb, le respondi\u00f3 Rick, \u00abes uno de los dos \u00fanicos pa\u00edses del planeta donde no se vende Coca-Cola, el otro es Corea del Norte\u00bb. \u00abPero all\u00ed pueden matarte\u00bb, le respondi\u00f3 su amigo. \u00abPues, entonces, as\u00ed me ahorrar\u00e9 el sepelio\u00bb, le contest\u00f3 Cort\u00e9s.<\/p>\n<p>Rick sab\u00eda que Cuba era un mundo aparte. De hecho, salvo alg\u00fan raro periodo, pod\u00eda decirse que en toda su historia solo hab\u00eda existido la dictadura. Y esta investigaci\u00f3n iba a ser como un viaje en el tiempo, un viaje con matices a las cl\u00e1sicas novelas de detectives.<\/p>\n<p>Ten\u00eda prisa por llegar, aunque una cosa era cierta, estaba dolorido y cansado. En ese preciso momento, comenz\u00f3 a arreciar la lluvia. Se encontraba aterido. Por otra parte, intentaba descifrar el mensaje que le hab\u00edan tra\u00eddo los simp\u00e1ticos matones. \u00bfC\u00f3mo sab\u00edan que se hab\u00eda quitado el localizador? Una cosa estaba clara: a buen seguro, alguien quer\u00eda que volviera en una nave justo por donde hab\u00eda venido. Pero Rick no era ning\u00fan cobarde. Es m\u00e1s, era una persona temeraria y curiosa. Es decir, a pesar de sus defectos, ten\u00eda las cualidades perfectas que todo investigador militar deb\u00eda poseer, y se daba perfecta cuenta de lo que suced\u00eda. En aquel momento iba a cruzar una l\u00ednea que no ten\u00eda vuelta atr\u00e1s. Se sobrepuso como pudo y descart\u00f3 sus gafas de \u00faltima tecnolog\u00eda, en su lugar sac\u00f3, a pesar del mal tiempo, de su maleta unas antiguas gafas de sol. Acto seguido, sali\u00f3 de nuevo a la carretera y tom\u00f3 otro vetusto autom\u00f3vil que tambi\u00e9n funcionaba como un taxi hacia el Hotel Ambos Mundos.<\/p>\n<p>Para romper el hielo, le pregunt\u00f3 al taxista qu\u00e9 pensaba del periodo del ya lejano presidente Donald Trump \u2014cuyos sucesores llevaron al mundo a la Globalizaci\u00f3n espacial\u2014, y el conductor le respondi\u00f3 que la elecci\u00f3n de Donald Trump fue un golpe de Estado al sentido com\u00fan. Esos eran<\/p>\n<p>los perjuicios de la democracia. Cuando la democracia se volv\u00eda corrupta era muy parecida a la dictadura. Aquella respuesta tan sencilla y razonable demostraba el sentido com\u00fan del taxista.<\/p>\n<p>Era por la tarde y se hab\u00eda colocado un sombrero blanco. Por supuesto, no fue un camino recto. La conducci\u00f3n se volvi\u00f3 de improviso un poco acelerada, agresiva y peligrosa. En aquel momento, ya se hab\u00eda dado cuenta de que los mismos matones, de nuevo, lo andaban siguiendo. Y tras intercambiar ciertas miradas c\u00f3mplices con aquel taxista de color \u2014al que prometi\u00f3 una gran propina extra si consegu\u00eda despistar al Cadillac descapotable que llevaban detr\u00e1s\u2014, fue consciente de que, a pesar de aquel primer contratiempo, hab\u00eda tenido suerte de tomar tierra sano y salvo en mitad de aquella enorme tormenta. Uno de ellos sac\u00f3 una pistola l\u00e1ser, hizo un adem\u00e1n, pero se abstuvo de realizar disparos. Rick tambi\u00e9n guard\u00f3 su arma.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, se desat\u00f3 una lluvia de rayos y centellas. Era la temporada de los huracanes, y el clima en el tr\u00f3pico se tornaba por aquellas fechas bastante travieso. Sin ir m\u00e1s lejos, el d\u00eda anterior, por ejemplo, hab\u00edan tenido que desviar a varias naves a Miami para que repostaran a la vista de la imposibilidad de acometer la maniobra con seguridad. De hecho, en su aterrizaje, todos los operadores de pista se fundieron en un caluroso aplauso cuando su nave se qued\u00f3 quieta en un lado de la terminal.<\/p>\n<p>Cuba le parec\u00eda como si fuera el escenario real de un libro. A veces ten\u00eda la sensaci\u00f3n de haber entrado en el interior de la novela \u00ab<i>Nostromo\u00bb <\/i>de Joseph Conrad. Adem\u00e1s le fascinaba aquel laberinto de ex\u00f3ticas carreteras y de pintorescas calles desfilando como una obra de arte delante de \u00e9l. Su cabeza era entonces un marasmo de actividad. En ella pugnaban con renovada pujanza innumerables factores psicol\u00f3gicos por atraer su atenci\u00f3n en aquel nuevo escenario. A tenor de los recientes estudios que relacionaban el clima con los actos criminales y los suicidios, el tr\u00f3pico para la polic\u00eda deb\u00eda de ser un lugar muy ajetreado. Sin embargo, para vivir una aventura, Cuba era un lugar divertido y peligroso. Harina de otro costal. Otra cosa que le llam\u00f3 la atenci\u00f3n era que apenas hab\u00eda robots, y mucho menos, robots alien\u00edgenas.<\/p>\n<p>Todav\u00eda estaba ri\u00e9ndose por el aspecto de los trabajadores del puerto espacial. Incluso las funcionarias que le ped\u00edan el visado \u2014con una evidente sensaci\u00f3n de hilaridad\u2014 o las vigilantes en los controles de accesos, pues le llamaban la atenci\u00f3n porque eran mujeres muy j\u00f3venes y bellas. Estaba claro que la naturaleza prodigaba tanto su belleza en aquellas latitudes que, como andaban tan sobrados, ten\u00edan que usarla hasta para fines extra\u00f1amente anodinos. Y vaya morbo aquellas preciosas mujeres mulatas vestidas de polic\u00eda. Desde el principio parec\u00eda una enorme broma. Cuba era una enorme broma de la Naturaleza. Como si de cierta retorcida manera, el sentido del humor estuviera a cada instante en toda la isla a la orden del d\u00eda.<\/p>\n<p>En aquel pa\u00eds todo estaba ama\u00f1ado. Cuba, \u00edntegramente, parec\u00eda estar dise\u00f1ada para cautivar<\/p>\n<p>los cinco sentidos. Incluso el mutismo c\u00f3mplice del taxista parec\u00eda haber estado preparado de antemano. Al mismo tiempo, all\u00ed parec\u00eda haber carta blanca para hacer lo que uno quisiera. Todo parec\u00eda estar permitido. Era como en las pel\u00edculas, pero iba en serio, por lo que aquello daba un ambiente muy propio de las antiguas novelas de detectives. En efecto, Rick, aunque iba vestido de forma diferente y moderna, lleg\u00f3 a temer que los cubanos pensaran que no era un tipo duro. La raz\u00f3n era simple, los ojos del investigador militar comenzaron a derramar l\u00e1grimas. Este hecho, sin duda, se prestaba a una err\u00f3nea interpretaci\u00f3n. Para \u00e9l era algo habitual, a menudo las l\u00e1grimas le asomaban por debajo de sus oscuras gafas de sol.<\/p>\n<p>El taxista \u2014que miraba de soslayo por el retrovisor\u2014 pensar\u00eda que estaba sobrepasado por el miedo, sobre todo debido a que le asustaban el par de matones que le hab\u00edan pegado anteriormente y que ahora quer\u00edan matarlo. Lo de los matones se la tra\u00eda al pairo. Mientras tanto, la mente de Rick divagaba en un silencioso soliloquio. Hab\u00edan dicho algo cierto: era un amante de la historia. En cierto modo, antes de venir, hab\u00eda hecho un viaje virtual a La Habana. Hab\u00eda consultado toda la informaci\u00f3n y hab\u00eda le\u00eddo los libros m\u00e1s interesantes. Conoc\u00eda Cuba sin haberla pisado jam\u00e1s. Por eso, si alguien le preguntaba qu\u00e9 le suced\u00eda, era mejor decir que se hubiera emocionado por volver al para\u00edso de la rumba.<\/p>\n<p>En otras palabras, todo aquello pod\u00eda perfectamente ser el efecto de la belleza en la sensibilidad de un verdadero experto en la historia, en la historia del Caribe. Se hab\u00eda distra\u00eddo un momento, pero sus distracciones eran de calidad, de una conmovedora calidad. Le fascinaba la arquitectura colonial, y s\u00ed, por supuesto, se sent\u00eda conmovido por todo aquel nuevo mundo que desfilaba ante sus oto\u00f1ales ojos. Era su vuelta a una tierra de promisi\u00f3n, a la tierra de la inconmensurable rumba actualizada. El pegadizo ritmo de la rumba moderna sal\u00eda a chorros por su coraz\u00f3n cansado y perezoso.<\/p>\n<p>Sin embargo, algo hab\u00eda cambiado en \u00e9l, ten\u00eda ganas de vivir, rabia por la vida. Hab\u00eda llegado la hora de demostrarle al mundo qui\u00e9n era en realidad Rick Cort\u00e9s. Estaba en el escenario perfecto para dar rienda suelta a sus anhelados deseos de placer y aventura. Aquel era un lugar donde muchas cosas se hab\u00edan conservado intactas durante m\u00e1s de cien a\u00f1os. Era cierto que por todas partes deambulaban los drones y que la polic\u00eda y el ej\u00e9rcito iban armados con pistolas l\u00e1ser. Tambi\u00e9n hab\u00eda algunos edificios que contaban con la \u00faltima tecnolog\u00eda, y un cierto n\u00famero restringido de naves espaciales despegaban y tomaban tierra todos los d\u00edas en el puerto espacial de La Habana. Pero, en general, Cuba viv\u00eda en una \u00e9poca anterior a la revoluci\u00f3n espacial.<\/p>\n<p>Entretanto, Cort\u00e9s continuaba derramando l\u00e1grimas. L\u00e1grimas que pod\u00edan ser atribuidas a cierta felicidad. Porque el se\u00f1or Cort\u00e9s pod\u00eda ser confundido con un personaje, tal vez un personaje importante. En realidad, se sent\u00eda como un h\u00e9roe y cualquiera que mirara las l\u00e1grimas en sus<\/p>\n<p>mejillas en aquel momento deb\u00eda creer que era el resultado de la emoci\u00f3n ante el recuerdo de los inigualables casinos, los alucinantes cabarets y del mejor ron que ofrec\u00edan para los turistas adinerados las esculturales cinturas de La Habana.<\/p>\n<p>No obstante, acaba de llegar y ya desde\u00f1aba al Floridita y a la Bodeguita de Enmedio. No hab\u00eda que olvidar que Hemingway fue alcoh\u00f3lico, y a buen seguro se hab\u00eda emborrachado por todos los bares de la ciudad. \u00a1Qu\u00e9 m\u00e1s daba uno u otro! Aquellos lugares eran solo una meca para bebedores y eso es algo absurdo por definici\u00f3n, pues para emborracharse es bueno cualquier lugar. Adem\u00e1s, su esp\u00edritu ya no era aut\u00e9ntico. \u00bfA qu\u00e9 ven\u00eda eso de pedir reserva? Por muy bonito que fuera, se trataba de un antro. Un antro con cach\u00e9, pero antro, al fin y al cabo. Uno de los siete antros m\u00e1s famosos del mundo, como pod\u00eda leerse en el letrero de su cabecera. Se hab\u00edan vuelto tan exquisitos que si Hemingway levantara la cabeza lo mismo ni lo dejaban entrar. Evidentemente ya no era lo mismo que en los a\u00f1os cuarenta del siglo pasado. Lo hab\u00edan mancillado las infinitas oleadas de est\u00fapidos turistas mareados.<\/p>\n<p>\u00c9l necesitaba otra cosa, tal vez prefer\u00eda una calle de en medio, su propia e intangible calle de en medio. Una calle literaria y espacial por donde ascender hacia el cielo de las promesas divinas. Porque aquellas l\u00e1grimas le sab\u00edan a gloria, a la gloria infinita de saberse protagonista de su propia historia.<\/p>\n<p>O tal vez el taxista, a buen seguro, pensar\u00eda que se alegraba mucho de pisar tierra o que estuviera conmovido por alg\u00fan tema sentimental. Nada m\u00e1s lejos de la realidad. Lo cierto era que, a pesar de los golpes, el lagrimeo obedec\u00eda a otra raz\u00f3n mucho m\u00e1s prosaica. De nuevo tom\u00f3 un trago de su peque\u00f1a petaca. Era el alcohol. El investigador militar padec\u00eda una oftalmopat\u00eda tiroidea y aquella rara enfermedad hab\u00eda vuelto a sus ojos al\u00e9rgicos a los licores.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n era un mensaje, ese profuso lagrimeo era la desesperada forma que el organismo intentaba llamar la atenci\u00f3n sobre su necesidad de abandonar la bebida. Rick ya estaba acostumbrado a que sus ojos lloraran sin control en situaciones embarazosas, no obstante, le sol\u00eda pasar en las reuniones sociales, y para los dem\u00e1s siempre era una sorpresa. Una sorpresa que atribu\u00edan a las razones m\u00e1s peregrinas. Una vez, por ejemplo, un amigo pens\u00f3 que se hab\u00eda puesto a llorar mientras paseaban por la calle \u2014anteriormente hab\u00eda contado que hab\u00eda sufrido un desaire por un compa\u00f1ero de trabajo\u2014, y como malinterpret\u00f3 sus l\u00e1grimas, adopt\u00f3 una actitud condescendiente y sensiblera. Lo cierto es que era un mal que parec\u00eda mucho m\u00e1s dram\u00e1tico y triste de lo que en realidad era. Le lloraban los ojos de forma autom\u00e1tica, eso era todo. Al principio sol\u00eda preocuparse, pero ahora a veces incluso resultaba divertido. La experiencia era un grado. Solo deb\u00eda descansar y al d\u00eda siguiente todo estar\u00eda bien. Volvi\u00f3 a decirse a s\u00ed mismo que ya ten\u00eda preparada una respuesta para no extenderse en prolijas explicaciones. Se sent\u00eda como si ya hubiese<\/p>\n<p>estado all\u00ed en sue\u00f1os. Estaba emocionado por volver a La Habana. Era la vuelta al pa\u00eds de la tolerancia. Era la vuelta al otrora Par\u00eds del Caribe. Era la vuelta al reino de lo ins\u00f3lito. El preludio de la visita a los lugares m\u00e1s infames. Un para\u00edso abigarrado donde anta\u00f1o \u2014en sus m\u00e1s bellos sue\u00f1os\u2014 hab\u00eda sido hermosamente feliz. Y esa belleza de ese soberbio para\u00edso hab\u00eda decretado el final del aburrimiento. Tantas horas de tedio repasando expedientes para probar un insidioso soborno o demostrar un mezquino fraude pol\u00edtico. Ahora, por fin, hab\u00eda llegado la hora del peligro, del peligro y de la vida.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPuedo preguntarle algo? \u2014dijo de repente el taxista.<\/p>\n<p>\u2014Claro \u2014respondi\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfViene usted de la Globalizaci\u00f3n para hacer turismo? Yo le puedo recomendar varios lugares donde hay chicas y sirven el mejor ron de La Habana \u2014a\u00f1adi\u00f3 el taxista.<\/p>\n<p>\u2014No, gracias. Soy al\u00e9rgico al alcohol y mi salchicha est\u00e1 convaleciente, me acabo de operar de una circuncisi\u00f3n \u2014replic\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Es broma, \u00bfno? \u2014dijo el taxista.<\/p>\n<p>\u2014Hablo completamente en serio \u2014contest\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQuiere decir que ha venido a Cuba y no puede divertirse un poco? \u2014pregunt\u00f3 el taxista.<\/p>\n<p>\u2014No hay mal que por bien no venga. Adem\u00e1s aunque parezca mentira, todav\u00eda no estoy preparado para ser un aut\u00e9ntico sinverg\u00fcenza. Mire no le dir\u00e9 que no voy a hacer caso de la belleza femenina, pero lo es que no he venido para hacer turismo ni para pasarlo bien. He venido por motivos de trabajo. Soy un investigador militar, por eso me andan siguiendo \u2014 contest\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Tendr\u00e1 la salchicha convaleciente, pero tiene usted lo que hay que tener \u2015dijo el taxista.<\/p>\n<p>\u2015No puedo darle m\u00e1s detalles, pero le dir\u00e9 uno que no es cosa de broma: creo que voy a investigar un asunto muy peligroso \u2015a\u00f1adi\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2015Es usted un h\u00e9roe \u2014respondi\u00f3 el taxista.<\/p>\n<p>\u2014A veces, generalmente, soy una persona normal \u2014replic\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>Entretanto, el taxista, para despistar, se meti\u00f3 por el t\u00fanel que discurr\u00eda por debajo de bah\u00eda de La Habana. \u00bfPor qu\u00e9 le hab\u00edan encargado que encontrara aquella hist\u00f3rica pistola? Era una pistola que Lansky \u2014el financiero de la mafia\u2014 hab\u00eda regalado a un guardaespaldas antes de macharse de Cuba, debido a la revoluci\u00f3n comunista. Una joya hist\u00f3rica, pero, sobre todo, una prueba en un caso de asesinato. Un asesinato cometido por una mujer y que ten\u00eda ciertos tintes mafiosos. Obviamente, La Habana ya no era la misma que la de los tiempos de Meyer Lansky. La mafia americana se hab\u00eda ido del pa\u00eds hac\u00eda ya muchos, muchos a\u00f1os, y ya no quedaban testigos vivos de aquella \u00e9poca. Ojal\u00e1 Rick pudiera hablar con alguno de aquellos testigos, como aquel joven guardaespaldas que luego<\/p>\n<p>fue un comunista converso y se jact\u00f3 en una lejana entrevista del pasado de la suerte indecible de haber conocido a estrellas de cine, entre ellas al inefable Frank Sinatra. Esos eran los privilegios de haber prosperado en el mundo del hampa. En efecto, pocos hombres hab\u00edan tenido una vida con unos bandazos tan interesantes como aquel viejo cubano, que finalmente muri\u00f3 imp\u00e1vido en los brazos de una hermosa mulata de La Habana.<\/p>\n<p>Rick estaba motivado. Le gustaba este caso. Estaba harto de los prosaicos trabajos que le hab\u00edan encomendado en su pasada vida laboral. Verdaderamente, Rick en su juventud se sac\u00f3 la licencia de investigador militar porque le gustaban los misterios como este. Hab\u00eda algo pasado de moda en sus secretas aspiraciones. Una p\u00e1tina de car\u00e1cter est\u00e9tico y heroico. En su fuero interno se hallaba la ambiciosa voluntad de hacer realidad una suerte de alquimia; volver divertida, interesante y apasionada su forma de ganarse la vida, conseguir que la lucha cotidiana por llevar a su casa el sustento fuera algo m\u00e1s que una simple estrategia de supervivencia, hacer de su vida una oda a la existencia. Harto de ser un simple buscador de datos \u2014que en muchos casos probaban las mentiras de funcionarios y pol\u00edticos corruptos\u2014 y cansado de intentar ser sobornado por personajes muy importantes de la Globalizaci\u00f3n, se alegraba sobremanera de haber emprendido aquella aventura. Un viaje en el tiempo a las novelas cl\u00e1sicas de detectives. La pregunta era \u00bfpor qu\u00e9 lo estaban esperando? \u00bfPor qu\u00e9 le hab\u00edan preguntado por su localizador?<\/p>\n<p>En todo lo que le hab\u00eda sucedido hab\u00eda gato encerrado. El taxista lo hab\u00eda puesto al d\u00eda mientras se secaban sus l\u00e1grimas. A la gente no le interesaba el pasado y eso \u00e9l lo sab\u00eda bastante bien, pero a veces era bueno mirar al pasado porque de una democracia tambi\u00e9n se pod\u00eda pasar a una dictadura, y en ese sentido la gente estaba bastante distra\u00edda \u00faltimamente, ven\u00eda de un lugar donde para que no se pensara en el pasado, todo el mundo estaba encerrado en una est\u00fapida burbuja de actualidad.<\/p>\n<p>Por otra parte, \u00e9l hab\u00eda desempe\u00f1ado toda su vida un puesto muy delicado. Ten\u00eda informaci\u00f3n sobre los personajes m\u00e1s importantes del mundo. A pesar de su perfil bajo y de su trabajo anodino, gozaba de un aforo y de una protecci\u00f3n \u2014robots guardaespaldas incluidos\u2014 propios de las m\u00e1s altas personalidades. Sab\u00eda la verdad, es decir, pod\u00eda desmentir la falsa historia del mundo que era inventada cada d\u00eda. Es m\u00e1s, los militares compraban o mataban a la gente como \u00e9l en su mismo pa\u00eds o en otras regiones de la Globalizaci\u00f3n. Es m\u00e1s, se sent\u00eda como un exiliado de la era de desinformaci\u00f3n. Porque la historia era una forma de culpar a los enemigos y justificar las atrocidades del presente. Por eso todos quer\u00edan que vendiera sus datos, algo que Rick siempre rehusaba. Hab\u00eda vivido siempre del lado de la verdad. Pero lo hizo de manera esc\u00e9ptica. No en balde sab\u00eda que, aunque en alguna parte la verdad permaneciera inc\u00f3lume, en el resto del mundo prevalec\u00eda la mentira.<\/p>\n<p>Al fin y al cabo, el mayor privilegio de los altos cargos era el enga\u00f1o en la toma de decisiones. Ellos dise\u00f1aban la zona de <i>confort<\/i>, incluso la realidad interior de la gente. Y frente a su realidad, solo quedaba la Oscuridad. En otras palabras, la superpoblaci\u00f3n y el cambio clim\u00e1tico de muchas zonas del planeta se ocultaban con mano de hierro. Y la realidad de los viajes al espacio era muy dura, no los enviaban a Marte. Esas naves de inmigrantes que abandonaban la Globalizaci\u00f3n lo hac\u00edan con destino al espacio, es decir, al vac\u00edo. Ese era uno de los secretos problemas de aquel tiempo, pero se intentaba ocultar. Todo el mundo sab\u00eda que el destino final del espacio era la muerte, y por eso a la mayor\u00eda de la gente no le interesaba hablar del tema.<\/p>\n<p>En efecto, la sociedad parec\u00eda estar hipnotizada con en un cuento de \u00ab<i>Las Mil y Una Noches\u00bb. <\/i>Y es que estaba siendo comprada y enga\u00f1ada con las peque\u00f1as tecnolog\u00edas cotidianas: los robots, los drones, las naves de alta gama, la inteligencia artificial y la realidad disminuida o la realidad aumentada. Solo hab\u00eda que mantener los ojos cerrados y las necesidades b\u00e1sicas cubiertas, mantener a la gente distra\u00edda, y para eso bastaba con obtener cr\u00e9ditos que se proporcionaban a trav\u00e9s de unos programas mentales que distribu\u00eda la Globalizaci\u00f3n. Rick, debido a sus estudios de investigador militar, ten\u00eda un pase para poder salir de los programas mentales, pod\u00eda ir al espacio, pero no estaba autorizado para viajar hasta la Oscuridad. Nadie estaba autorizado para viajar hasta la Oscuridad, y \u00e9l sospechaba que la mente se abr\u00eda precisamente cuando llegabas hasta la Oscuridad. Porque la Oscuridad no solo era un lugar concreto, sino tambi\u00e9n un espacio mental. Por eso cuando dejabas de creer en la historia dise\u00f1ada por el sistema y eras un ser librepensador y ocioso, te volv\u00edas d\u00e9bil y estabas solo, pero tu mente pod\u00eda abarcar toda la realidad. En otras palabras, tambi\u00e9n pod\u00edas comprender a un rebelde, a un mafioso, a un pirata, a un republicano o peor todav\u00eda, incluso a un comunista. Y entonces, de repente, ve\u00edas la grandeza de la verdad. De improviso, comprend\u00edas la importancia de la historia. Y ve\u00edas que uno de los grandes fallos de Occidente era la ignorancia deliberada de su propia historia. \u00bfY a qui\u00e9n beneficiaba esto? A los poderosos que manipulaban la democracia. Porque la historia estaba relacionada con el poder, y el poder estaba relacionado con el dinero. Por eso las empresas como Cambridge Analytica prefer\u00edan una generaci\u00f3n sin memoria.<\/p>\n<p>Mientras tanto hac\u00eda mucho tiempo que las redes sociales como Facebook eran cementerios y con aquellos nuevos dise\u00f1os hist\u00f3ricos del pasado incluso parec\u00edan estar volviendo los escenarios mentales anteriores a la revoluci\u00f3n francesa. Al fin y al cabo, de lo que se trataba era de una nueva aristocracia, gente que, con toda la informaci\u00f3n a su disposici\u00f3n, hoy en d\u00eda, incluso se permit\u00eda creer que la Tierra era plana. La ignorancia era el signo de pertenencia a un selecto club, al club de la Globalizacion. Dicho de otro modo, solo los locos se informaban. De esa forma tan extra\u00f1a era como la gente de hoy en d\u00eda se interesaba por la memoria hist\u00f3rica. Por eso se hab\u00eda sembrado un clima de crispaci\u00f3n en torno a los historiadores. Incluso hab\u00eda gente que los acusaba de terrorismo<\/p>\n<p>mental. Eran chivos expiatorios que tarde o temprano acabar\u00edan muertos o en una nave con destino a la Oscuridad, por eso eran metidas en c\u00e1rceles virtuales todas las ideas que insinuaban que la memoria hist\u00f3rica afectaba al bolsillo. Al fin y cabo, era como una cuesti\u00f3n de clases sociales, pero en el mundo de las ideas. Hab\u00eda ideas que produc\u00eda el conocimiento que eran consideradas propias de la chusma. En otras palabras, en la Globalizaci\u00f3n quer\u00edan hacerte creer que contradecir la mentira era un signo de marginalidad.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo, entonces, era posible volver a la Globalizaci\u00f3n despu\u00e9s de haber visitado Cuba? Le daba la impresi\u00f3n de que el suyo era un viaje sin retorno. Porque la memoria del mundo ten\u00eda un testigo de excepci\u00f3n en Cuba. Porque Cuba era el fiasco de la mafia y el fiasco del comunismo, estaba hecha con la memoria del mundo. Era un <i>collage<\/i>, un crisol construido con trozos de historia, con todos los sue\u00f1os del planeta, el ep\u00edtome de todas las utop\u00edas del pasado.<\/p>\n<p>En efecto, Rick se hab\u00eda quitado el localizador para sentir la Oscuridad, pero tambi\u00e9n una libertad deslumbrante, un sue\u00f1o donde cab\u00eda una Habana que conten\u00eda una historia sin principio ni fin, donde todo estaba lejos a no ser que se demostrara lo contrario, y hab\u00eda lugares donde si uno entraba, sal\u00eda sin nada o no sal\u00eda. Un espacio anclado en el tiempo y donde todas las mujeres eran exuberantes y ten\u00edan nombres extra\u00f1os, nombres que costaba recordar, pero que una vez que se pronunciaban eran imposibles de olvidar. Por supuesto, la situaci\u00f3n en La Habana distaba mucho de ser como en aquellos tiempos m\u00edticos en los que Meyer Lansky y Lucky Luciano bajo la \u00e9gida de los servicios de inteligencia americanos y de los poderes financieros del continente manejaban los hilos de un Estado de corte delictivo. Aunque ahora, como si por una inmemorial maldici\u00f3n provocada por su adolescente belleza, aquella isla hab\u00eda cambiado de due\u00f1o y se dir\u00eda que hab\u00eda ca\u00eddo en manos de una poderosa y corrupta mafia nacional. Con todo, all\u00ed le pod\u00eda haber sucedido cualquier cosa, La Habana, adem\u00e1s de un sitio donde reinaba una ardiente promiscuidad, era tambi\u00e9n un lugar peligroso, un lugar que, a base de placer y de belleza, a veces mermaba la voluntad de sus visitantes, e incluso en casos extremos borraba la identidad de los extranjeros. Es decir, era un para\u00edso del olvido y se dir\u00eda que un lugar creado expresamente para la corrupci\u00f3n.<\/p>\n<p>El coche aminor\u00f3 la velocidad. Al fin estaba a salvo. En aquel preciso momento, el taxista de color que hab\u00eda conseguido deshacerse de sus perseguidores\u2014 le dijo, como hablando simb\u00f3licamente, que el mar era muy peligroso con el mal tiempo que hac\u00eda en aquella \u00e9poca del a\u00f1o. Verse solo en mar abierto con una tormenta como aquella era mal asunto. El viento, con enormes rugidos, secundaba sus palabras. Hab\u00eda truenos y centellas. Sin duda, aquel lugare\u00f1o \u2014al igual que el propio Hemingway\u2014 conoc\u00eda bien el mar y sab\u00eda de lo que hablaba. Pero eso no era todo. Verdaderamente, tambi\u00e9n hab\u00eda problemas en tierra. Es m\u00e1s, ahora se encontraban en un lugar tan alejado de su ruta normal que el hombre tuvo que hacer uso de su emisora para preguntar el<\/p>\n<p>camino de vuelta hacia la calle Obispo, donde se encontraba el famoso Hotel Ambos Mundos.<\/p>\n<p>Tras pagar sus servicios con una generosa propina en pesos convertibles, el investigador militar cruz\u00f3 las puertas del hotel. Ten\u00eda la sensaci\u00f3n de que mientras estuviera all\u00ed y en la zona de la calle Obispo estar\u00eda seguro. Los matones que lo ven\u00edan siguiendo no se meter\u00edan en esa zona tur\u00edstica que estaba llena de polic\u00eda, drones y testigos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de desayunar en la terraza del hotel \u2014cuyas vistas eran inigualables\u2014, lo primero que hizo aquella linda ma\u00f1ana fue visitar una casa de empe\u00f1os sita en el barrio chino, en el otrora lugar m\u00e1s pecaminoso del barrio chino, para m\u00e1s se\u00f1as. La casa de empe\u00f1os desde fuera parec\u00eda claramente una casa de citas. El encargado, un gordo viejo cubano con aire de pel\u00edcula de Orson Welles \u2014le recordaba a la vieja pel\u00edcula \u00ab<i>Sed de mal\u00bb<\/i>\u2014que parec\u00eda estar de vuelta de todo, no se sent\u00eda muy animado a contar la informaci\u00f3n que sab\u00eda. Es m\u00e1s, a todas luces, parec\u00eda estar muerto de miedo. Tras coger la generosa propina de Rick, solamente le dijo que el rev\u00f3lver parec\u00eda haber vuelto por sus fueros. Quiz\u00e1 era cosa del eterno retorno, pero lo cierto es que las palabras del dependiente no dejaban lugar para la duda. \u00abDeber\u00eda tener cuidado, porque el hombre que compr\u00f3 esa pistola era muy peligroso. Se apodaba \u00abP\u00edcaro Uno\u00bb. Y le aconsejaba que dejara de hacer m\u00e1s preguntas sobre \u00e9l. No en vano, ese hombre \u2014un confeso fan de Hemingway\u2014 ten\u00eda contactos con una organizaci\u00f3n criminal llamada La Corporaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bf\u00abP\u00edcaro Uno\u00bb? \u00bfLa Corporaci\u00f3n? \u00bfUna organizaci\u00f3n criminal? Era justo lo que necesitaba en ese momento para desordenar su rutina. \u00c9l pensaba que la pistola la ten\u00eda una mujer, pero aquella pista parec\u00eda muy prometedora. No perd\u00eda nada con pasarse por all\u00ed y preguntar. \u00bfAlguien peligroso? Por fin iba a tener un poco de la tan a\u00f1orada acci\u00f3n. Deb\u00eda permanecer ojo avizor, porque una cosa estaba clara, aquella organizaci\u00f3n criminal a la que hab\u00eda hecho referencia no estaba en el guion original que le hab\u00eda propuesto su cliente. En ese momento, el investigador militar\u2014lejos de estar intimidado\u2014 le pregunt\u00f3 por el paradero de ese mafioso. Evidentemente, lo desconoc\u00eda. La \u00faltima noticia que ten\u00eda de \u00e9l era que hab\u00eda visitado la habitaci\u00f3n-museo del escritor norteamericano precisamente en el hotel donde \u00e9l se estaba hospedando, es decir, en el Hotel Ambos mundos.<\/p>\n<p>Verdaderamente la existencia de aquella organizaci\u00f3n criminal despertaba muchas preguntas. Estaba en un pa\u00eds extranjero con normas y usos que desconoc\u00eda. \u00bfCu\u00e1les eran verdaderamente sus leyes? \u00bfHasta d\u00f3nde llegaba esa impunidad? All\u00ed daba la sensaci\u00f3n de que, si uno pagaba, pod\u00eda hacer lo que le diera la gana. Bueno, al fin y al cabo, aunque no sol\u00eda salir en las noticias, en muchos pa\u00edses si ten\u00edas dinero, exist\u00eda una total impunidad.<\/p>\n<p>Porque en Cuba el progreso poco a poco se iba abriendo paso y en la isla ya conviv\u00edan dos realidades muy distintas. La inauguraci\u00f3n de un hotel de lujo \u2014con las \u00faltimas tecnolog\u00edas\u2014en<\/p>\n<p>pleno Paseo del Prado daba buena cuenta de ello. Por otra parte, no hac\u00eda falta ser un fil\u00f3sofo para darse cuenta de que lo que pasaba all\u00ed era un problema de independencia. En realidad, no era tanto un tema de ser comunista o capitalista como ser independiente de la Globalizaci\u00f3n. Por eso, en el pasado echaron a la mafia americana. Por eso nunca se terminaba el bloqueo. Esas eran las dos actitudes enfrentadas de ambos mundos, aunque ahora algo hab\u00eda cambiado. Casi daba la impresi\u00f3n de que el bloqueo ahora lo provocaban los propios militares cubanos para hacer negocio y aumentar su poder, pero \u00bfa qu\u00e9 precio? En efecto, no hab\u00eda que ir muy lejos para sentir de cerca la miseria sin l\u00edmites en la que se encontraba la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. No ten\u00edan opciones. All\u00ed, entre tanta necesidad y bajo tantas privaciones, un ciudadano de la Globalizaci\u00f3n pod\u00eda ser un peque\u00f1o pr\u00edncipe o incluso un rey. Una suerte de regalo para los dem\u00e1s cuya amistad era envidiada por todos aquellos que observaban una humanidad capaz de extenderse m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites racionales impuestos por un estado necio, mezquino y obsoleto. Era una pobreza a veces no solo material, sino tambi\u00e9n moral. Estaba segura de que todo aquello deb\u00eda por fuerza haber dejado una profunda huella en el car\u00e1cter profundamente humano de aquel investigador militar.<\/p>\n<p>Huelga decir que un ciudadano global llamaba mucho la atenci\u00f3n en ese contexto. Incluso era una tentaci\u00f3n en muchos sentidos. Por esa y por otras razones, los matones lo hab\u00edan reconocido sin demasiado esfuerzo. Su reacci\u00f3n fue inmediata. Rick se hab\u00eda propuesto a partir de entonces vestirse como los lugare\u00f1os. Deb\u00eda comprar ropa local y afeitarse como los hombres latinos. La idea era esforzarse en pasar inadvertido, que no lo reconocieran con tanta facilidad. Se hab\u00eda dado cuenta que se encontraba en un lugar donde la mayor\u00eda de las cosas funcionaban de otra manera. Desde luego parec\u00eda dif\u00edcil permanecer indiferente ante las cosas que se ve\u00edan cuando se paseaba de manera ociosa por las calles de La Habana.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, ya estaba tomando una cerveza Cristal en una taberna del puerto espacial. Era un buen trabajo ser investigador militar en un pa\u00eds como Cuba. Al fin y al cabo, uno conoc\u00eda cosas que de otra manera muy dif\u00edcilmente se expondr\u00edan abiertamente a su personal escrutinio. Y esa taberna de la que nadie le hab\u00eda hablado ten\u00eda una placa con el rostro de Hemingway. Rick se acerc\u00f3 y ley\u00f3 con gran entusiasmo que aquella taberna hab\u00eda sido inaugurada por el famoso escritor norteamericano. Estaba en lo cierto cuando se mofaba del Floridita y la Bodeguita de Enmedio. Ahora resultaba evidente que el viejo escritor se emborrachaba por todos los bares de La Habana.<\/p>\n<p>Mientras se emborrachaba alguien le cont\u00f3 que todo el fondo del puerto espacial estaba plagada de pecios espa\u00f1oles llenos de tesoros. Desde luego, el pasado lleno de tesoros, de barcos y de bucaneros de La Habana era dif\u00edcil de ocultar. Hab\u00eda tantos ca\u00f1ones de esa \u00e9poca que, en la actualidad ,clavados en el suelo como si fueran puros, se utilizaban para cortar las calles y hacerlas peatonales.<\/p>\n<p>Entonces, Rick se imagin\u00f3 un magnate filantr\u00f3pico \u2014un Donald Trump con buen coraz\u00f3n\u2014 que iniciaba un proyecto incre\u00edble y sacaba cientos de tesoros con los que se financiaba la necesaria reconstrucci\u00f3n de la arquitectura colonial de La Habana. Todo bajo el atento seguimiento de los medios de comunicaci\u00f3n globales que llevar\u00edan por todo el mundo el rescate de los tesoros y la reconstrucci\u00f3n de las hermosas edificaciones que se hab\u00edan ido deteriorando con el paso del tiempo. La Habana recobrar\u00eda de un solo plumazo su anterior esplendor, porque un simple vistazo a La Habana vieja pon\u00eda de manifiesto el ingente trabajo que ser\u00eda necesario para reconstruirla casi por completo. El empresario ser\u00eda nominado para el Nobel de la Paz, y las antiguas rencillas entre Cuba y la Globalizaci\u00f3n quedar\u00edan olvidadas para siempre. Solo hab\u00eda un problema. Entonces dejabas de so\u00f1ar. Eso no pasar\u00eda nunca. Nada m\u00e1s lejos de la realidad. Antes de que la poblaci\u00f3n de la Globalizaci\u00f3n fuera consciente de la realidad hist\u00f3rica de aquella isla, las autoridades globales dejar\u00edan caer una bomba termob\u00e1rica sobre Cuba. Dicho de otro modo, la \u00fanica raz\u00f3n por la que todav\u00eda exist\u00eda aquel pa\u00eds era debido a que nadie iba por all\u00ed, es decir, debido a su car\u00e1cter irrelevante.<\/p>\n<p>Por otra parte, desde que lleg\u00f3, hab\u00eda observado que el comunismo no solo hab\u00eda prohibido buscar tesoros, sino que casi se le negaba a la gente asomarse a la barandilla del puerto espacial. El comandante Fidel \u2014con la inteligencia que lo caracterizaba\u2014 prohibi\u00f3 buscar tesoros porque sab\u00eda que despertar\u00edan una codicia infinita en un ambiente comunista que generalizaba la miseria. Sin duda, los tesoros espa\u00f1oles no ser\u00edan utilizados para reconstruir La Habana, sino para acabar con su r\u00e9gimen. As\u00ed fueron las cosas. Incluso hoy en d\u00eda la polic\u00eda comunista se encargaba de que se mantuvieran as\u00ed. No hab\u00eda que olvidar que se encontraba en un lugar donde la vida de una vaca, por ejemplo, val\u00eda m\u00e1s que la vida de un hombre, y no se trataba como en La India porque las vacas fuesen sagradas, la raz\u00f3n era mucho m\u00e1s sencilla: por la leche y por la carne. No hab\u00eda vacas y sobraban hombres. Y aquello no era un asunto de broma.<\/p>\n<p>A pesar de que la seguridad ciudadana era bastante alta en Cuba \u2014sobre todo en comparaci\u00f3n con otros pa\u00edses fuera del paraguas de la Globalizaci\u00f3n\u2014, estaba el ejemplo de lo que hab\u00eda ocurrido en carnavales. La chica le cont\u00f3 que justo antes de llegar, durante la celebraci\u00f3n de esa fiesta, hab\u00edan fallecido diecis\u00e9is personas pasadas a cuchillo. Debido a la escasez de armas l\u00e1ser, las muertes eran m\u00e1s dolorosas, es decir, eran como en las \u00e9pocas pret\u00e9ritas, incluso tan lejanas como las de los piratas. Cuando se sal\u00eda de la peque\u00f1a zona tur\u00edstica y a determinadas horas de la noche, no era infrecuente asistir a las peleas a cuchillo.<\/p>\n<p>\u2014Eres muy guapo, mi amor&#8230; \u00bfte gustar\u00eda pasar la noche conmigo? Esta noche no tengo nada que hacer y se me va a hacer muy grande la cama&#8230; \u2014le pregunt\u00f3 cuando se estaban despidiendo la chica.<\/p>\n<p>\u2014Es que apenas te conozco.\u2014contest\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTienes verg\u00fcenza? \u2014pregunt\u00f3 la chica.<\/p>\n<p>\u2014Para que no te hagas ilusiones, tengo advertirte que como amante deber\u00eda llevar una ele \u2014 contest\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfUna ele? \u2014pregunt\u00f3 la chica.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, algunas chicas que me conocen dir\u00edan que siempre deber\u00eda haberla llevado&#8230;<\/p>\n<p>\u2014No entiendo \u2014dijo la chica.<\/p>\n<p>\u2014Me acabo de operar de mi salchicha y ahora es como si fuera un novato en la cama. Tengo que volver a hacerlo con alguien por primera vez para aprender de nuevo\u2014contest\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Pues entonces quiero ser la primera en ver qu\u00e9 tal aprendes \u2014concluy\u00f3 la chica mientras se re\u00eda a carcajadas de la cara de Rick\u2014. \u00bfEn serio? \u2014dijo la chica.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, es como decirte que soy virgen y quiero aprender contigo \u2014a\u00f1adi\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Eres muy gracioso \u2014dijo la chica.<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9 lo que pasar\u00e1 cuando lo haga por primera vez \u2014dijo Rick.<\/p>\n<p>\u2014Puedes probar conmigo \u2014respondi\u00f3 la chica.<\/p>\n<p>\u2014Ahora en serio. Otro d\u00eda. Quiero descansar porque ma\u00f1ana tengo muchas cosas que hacer<\/p>\n<p>\u2014respondi\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>Y a pesar del esfuerzo que tuvo que hacer para separarse de aquella belleza del Caribe, al d\u00eda siguiente despu\u00e9s de descansar se alegr\u00f3 de su decisi\u00f3n. Se sent\u00eda renovado y con muchas ganas de avanzar en la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mientras pensaba todo eso, el investigador militar decidi\u00f3 dar una vuelta. Pronto se dar\u00eda cuenta de cosas muy curiosas: \u00bfpor qu\u00e9 por la noche hab\u00eda tanta oscuridad y por el d\u00eda todas las farolas continuaban encendidas? Rick busc\u00f3 las m\u00e1s ingeniosas explicaciones hasta que un taxista lo baj\u00f3 de las nubes. Este pa\u00eds es un desastre. As\u00ed de sencillo. Las farolas contin\u00faan encendidas por el d\u00eda porque ellos \u2014los altos cargos militares\u2014 no son quienes pagan las facturas. Las pagamos nosotros.<\/p>\n<p>Sin duda, aquella respuesta le record\u00f3 a los pol\u00edticos y al capitalismo de la Globalizaci\u00f3n. En ambos sistemas exist\u00eda el mismo enemigo. Por desgracia \u2014y sin perjuicio de que quiz\u00e1 el comunismo en otras partes fuera de otra manera\u2014, la verdad es que, al menos seg\u00fan lo que llevaba visto, dicho comunismo era otra etiqueta para el ego\u00edsmo. Es decir, no le parec\u00eda raro que la di\u00e1spora hubiera sido generalizada. No era casual que los chinos se hubieran ido, que los mafiosos se hubieran ido y que, si pudieran hacerlo, los propios cubanos se hubieran ido. Y es que, ideales aparte, unos pocos \u2014a todas luces, los militares\u2014 se hab\u00edan quedado con todo.<\/p>\n<p>Por supuesto, en aquel momento la isla aunaba la parte negativa de ambos sistemas.<\/p>\n<p>Socializaba e incluso exageraba los males del bloqueo y se negaba a compartir los beneficios. Todas las empresas eran del Estado. Pero algo estaba cambiando. La gente lo sab\u00eda y era cuesti\u00f3n de tiempo que cambiara para bien. Aquella isla era el \u00fanico lugar del mundo que hab\u00eda visitado Rick donde la memoria, es decir, la memoria de la revoluci\u00f3n era m\u00e1s fuerte que el presente. Y, sin embargo, ir\u00f3nicamente, se trataba de un para\u00edso ideal para olvidar. All\u00ed todo eran paradojas. Por ejemplo, un Estado policial donde la gente a menudo se mostraba tal y como era, libre para amar y para odiar, con un don inigualable para la imaginaci\u00f3n y la picaresca. Sin duda, La Habana era el \u00fanico lugar en el mundo que ten\u00eda el poder de hacerle olvidar todo lo que hab\u00eda le\u00eddo sobre la historia o incluso sobre la f\u00edsica cu\u00e1ntica.<\/p>\n<p>En efecto, se le olvidaban las cosas porque ten\u00eda demasiada actividad en su cabeza. Cuando volvi\u00f3 de su primer paseo, Rick se decidi\u00f3 a visitar la habitaci\u00f3n de Hemingway. Se sent\u00eda algo paranoico. Desde que hab\u00eda llegado a la ciudad, ten\u00eda una sensaci\u00f3n extra\u00f1a, era como si los habitantes de La Habana le leyeran la mente. \u00bfTan evidentes eran sus prop\u00f3sitos o es que realmente en el Caribe la gente era capaz de leer el pensamiento? Adem\u00e1s, desde que hab\u00eda aterrizado en La Habana ten\u00eda la sensaci\u00f3n de que lo estaban vigilando. Esa sensaci\u00f3n se acentuaba porque, al ser extranjero, todo el mundo reparaba en \u00e9l. No quer\u00eda caer todo el tiempo en la paranoia, pero a veces pensaba que el Gobierno lo estaba vigilando. Estando en la situaci\u00f3n en que \u00e9l se encontraba era demasiado f\u00e1cil pensar en George Orwell y en su gran novela \u00ab<i>1984\u00bb<\/i>. \u00bfEstar\u00eda el <i>Gran Hermano <\/i>vigil\u00e1ndolo en ese preciso momento? Una vez en el ascensor, el viejo botones \u2014un mulato de complexi\u00f3n fuerte\u2014 estaba observando silenciosamente los ademanes del detective. De repente, Rick le hizo un comentario para romper el hielo y hablar sobre alg\u00fan tema sin importancia.<\/p>\n<p>\u2014Oye, es una suerte que Hemingway decidiera venirse a vivir aqu\u00ed, \u00bfno es as\u00ed?<\/p>\n<p>Naturalmente, Rick lo dec\u00eda a prop\u00f3sito de las incesantes oleadas de turistas procedentes de peque\u00f1os pa\u00edses ajenos a la pol\u00edtica de ignorancia hist\u00f3rica de la Globalizaci\u00f3n, puesto que pagaban los precios bastante caros de aquel hotel, que en muchos aspectos continuaba con los servicios y las comodidades propias de cien a\u00f1os atr\u00e1s. Sin embargo, la respuesta del viejo botones comunista apenas fue afirmativa. Un leve gesto le daba la raz\u00f3n, aunque sin ning\u00fan entusiasmo. Toda una filosof\u00eda cotidiana estaba resumida en aquella espartana actitud, es m\u00e1s, incluso se aventuraba a descubrir en su respuesta un profundo desapego hacia el escritor, a pesar de todos los beneficios econ\u00f3micos que obten\u00edan gracias a \u00e9l, parec\u00eda mostrarse indiferente. Tampoco demostraba estar impresionado por su leyenda literaria. Sin embargo, hablar con \u00e9l era divertido.<\/p>\n<p>En otras palabras, \u00bfqu\u00e9 carajo le importaba al viejo botones el archiconocido Hemingway? Entonces, despu\u00e9s de unos segundos de intenso silencio, el viejo botones le abri\u00f3 las puertas del ascensor y lo dej\u00f3 frente al hermoso retrato en blanco y negro del escritor americano despu\u00e9s de<\/p>\n<p>pescar un at\u00fan. All\u00ed estaba el altar. La habitaci\u00f3n de Hemingway en aquel momento era una suerte de peque\u00f1o museo, algo con un ambiente cuasi sacrosanto. Tanto era as\u00ed que, a solo unos pocos metros, una estirada se\u00f1ora \u2014a la que le faltaba un diente\u2014 se esforzaba en hacer ver a los visitantes sus amplios conocimientos sobre el escritor norteamericano. Todo aquello ten\u00eda un extra\u00f1o tufo a religi\u00f3n pagana, pero era necesario ir a esa misa para ser un verdadero ser que rend\u00eda culto a Hemingway en La Habana.<\/p>\n<p>\u2014Buenos d\u00edas. Quiero ver la habitaci\u00f3n de Hemingway \u2014dijo Rick Cort\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2014Viene usted de la Globalizaci\u00f3n, \u00bfverdad? \u2014pregunt\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. Soy un investigador militar \u2014respondi\u00f3 ense\u00f1\u00e1ndole su credencial.<\/p>\n<p>\u2014Pase, ahora mismo estoy libre. Con mucho gusto le ense\u00f1ar\u00e9 la habitaci\u00f3n de Hemingway.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es su habitaci\u00f3n? \u2014continu\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>Bueno, al fin y al cabo, la mujer era hermosa, aunque no era su tipo.<\/p>\n<p>\u2014La 401. Ser\u00e1 un placer para m\u00ed dejarme ilustrar por sus conocimientos, pero en realidad he venido por otro motivo \u2014contest\u00f3 Rick mientras cerraba la puerta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLe he dicho que Hemingway eligi\u00f3 esta habitaci\u00f3n por sus vistas? \u2014coment\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014Las vistas en cualquier lugar de este hotel son maravillosas. \u2014contest\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Usted dir\u00e1. \u2014replic\u00f3 la experta en Hemingway.<\/p>\n<p>\u2014Se lo repetir\u00e9: me llamo Rick Cort\u00e9s y soy investigador militar. Estoy realizando una investigaci\u00f3n en La Habana y me gustar\u00eda saber si sabe algo de una pistola. Puede que esa pistola est\u00e9 en manos de alguien que haya pasado por aqu\u00ed \u2014dijo Rick.<\/p>\n<p>\u2014Por aqu\u00ed pasa mucha gente.<\/p>\n<p>Entonces sac\u00f3 de su cartera un billete de diez pesos convertibles y se lo dio a la mujer.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSabe usted algo de una vieja pistola que perteneci\u00f3 a Meyer Lansky?<\/p>\n<p>\u2014Pues s\u00ed. Algo he escuchado sobre ese rev\u00f3lver. Un 45, \u00bfverdad? \u2014replic\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, pero me refiero a si sabe usted algo de su paradero.<\/p>\n<p>\u2014Nada en absoluto \u2014replic\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfConoce a alguien llamado \u00abP\u00edcaro Uno\u00bb? \u2014pregunt\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Vino aqu\u00ed porque le apasiona Hemingway \u2014replic\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014Vaya, qu\u00e9 curioso. \u00bfA qu\u00e9 se dedicaba? \u2014replic\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014\u00abP\u00edcaro Uno\u00bb no quer\u00eda hablar de su vida privada. Me dijo que era escritor, pero yo evidentemente no lo cre\u00eda \u2014contest\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014Entonces, mejor hablemos de Hemingway. A m\u00ed tambi\u00e9n me apasiona. \u2014a\u00f1adi\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Pens\u00e9 que iba a decir que habl\u00e1ramos de \u00abP\u00edcaro Uno\u00bb.\u2014dijo la experta.<\/p>\n<p>\u2014Ya le he dicho que a m\u00ed tambi\u00e9n me gusta Hemingway. \u2014admiti\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Yo, personalmente, me he reconciliado con la literatura gracias a Hemingway. Releerlo me ha hecho descartar mis secretas intenciones de hacerme guionista.\u2014contest\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014No sab\u00eda que usted tuviera intenciones de hacerse guionista.\u2014replic\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ja, ja, ja! Muy gracioso&#8230; Le ense\u00f1ar\u00e9 su m\u00e1quina de escribir. \u00bfLe he contado ya que Hemingway siempre lo escrib\u00eda todo a mano y luego lo pasaba de pie a la m\u00e1quina de escribir? Es decir, como lo hirieron en una rodilla, escrib\u00eda de pie en la m\u00e1quina de escribir. \u2014relat\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014Eso influye en el resultado. Los avances en la tecnolog\u00eda tambi\u00e9n tienen su peque\u00f1o efecto en la literatura \u2014replic\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Una simple mirada basta para saber que usted y yo discrepamos en muchas cosas \u2014le contest\u00f3 ella.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAcaso nunca se ha enamorado de alguien que no le cae bien? \u2014pregunt\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Muchas veces. \u2014concedi\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPuede hablarme de ello? \u2014insisti\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Una vez me enamor\u00e9 de un hombre que hab\u00eda le\u00eddo \u00ab<i>El viejo y el mar\u00bb<\/i>, pero ese hombre, cuando hablaba de Hemingway, parec\u00eda que no hab\u00eda le\u00eddo el mismo libro que yo. Tanto es as\u00ed que, desde mi punto de vista, no entend\u00eda el sentido del libro. \u2014dijo la experta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo entend\u00eda el sentido del libro? \u2014pregunt\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Es decir, que para \u00e9l no contaba una historia de cosas intangibles como la dignidad. Porque usted estar\u00e1 de acuerdo conmigo en que ese es el sentido verdadero del libro \u2014afirm\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014Si. Yo creo que trata de la lucha del hombre con la naturaleza y de c\u00f3mo a veces la naturaleza es mucho m\u00e1s sab\u00eda que el hombre. Es decir, que al final es la naturaleza la que da una lecci\u00f3n moral cuando Santiago llega a tierra y solo tiene la espina del pez espada. \u2014a\u00f1adi\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Creo que estoy de acuerdo. \u2014dijo la experta.<\/p>\n<p>\u2014Al final, la gente lo ayuda porque, a pesar de que ha tenido mala suerte, ha demostrado con creces que es un gran pescador \u2014contest\u00f3 la Rick.<\/p>\n<p>\u2014Completamente de acuerdo \u2014replic\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014Ese hombre del que usted se enamor\u00f3 \u00bfa qu\u00e9 se dedicaba? \u2014pregunt\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Ya le he dicho que era un escritor \u2014replic\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY de qu\u00e9 m\u00e1s hablaron? \u2014pregunt\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014De la predilecci\u00f3n de Hemingway por la ropa de marca y las maletas de lujo. \u2014contest\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014Bueno&#8230; eso tambi\u00e9n es verdad, \u00bfno? \u2014a\u00f1adi\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Ya, pero yo no considerar\u00eda importante la ropa y la maleta de Hemingway, aunque ambas cosas fueran de marcas de lujo. \u2014aclar\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014Una cosa no se contradice con la otra. \u00bfDe qu\u00e9 m\u00e1s hablaron? \u2014pregunt\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Yo le cont\u00e9 que Hemingway recibi\u00f3 una medalla en la Primera Guerra Mundial y que fue un h\u00e9roe. Lo hirieron. Recibi\u00f3 metralla en la rodilla y aun as\u00ed salv\u00f3 a un hombre. \u2014replic\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 dec\u00eda \u00e9l? \u2014pregunt\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Y \u00e9l dec\u00eda que estaba comiendo espaguetis. \u2014contest\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, es que ambos tienen raz\u00f3n. La verdad es que la granada de mortero cay\u00f3 mientras estaban comiendo espaguetis. \u2014concedi\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Fue un acto heroico. \u2014contest\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014El propio Hemingway en <i>\u00abAdi\u00f3s a las armas\u00bb <\/i>le quita m\u00e9rito al asunto. Hizo lo que ten\u00eda que hacer, lo que hubiera hecho cualquier h\u00e9roe en su lugar \u2014a\u00f1adi\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSabe lo que m\u00e1s me gust\u00f3 de \u00e9l? \u2014pregunt\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSu erudici\u00f3n? \u2014replic\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Sus conocimientos sobre Hemingway, por supuesto. \u2014replic\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014Por un momento pens\u00e9 que iba a decir sus conocimientos sobre las mujeres. \u2014a\u00f1adi\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Me gust\u00f3 una cosa que me dijo. De hecho, esa fue la parte m\u00e1s interesante de nuestra conversaci\u00f3n. Me dijo que ten\u00eda un don, sab\u00eda discernir los entresijos de una obra. Tanto es as\u00ed que, sin ser tan experto como yo en Hemingway, se aventuraba a hacer un juicio sobre el final de \u00ab<i>Adi\u00f3s a las armas\u00bb <\/i>\u2014a\u00f1adi\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfUn juicio? \u2014pregunt\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Se aventuraba a decir que, a juzgar por ese final, Hemingway era maniacodepresivo \u2014 respondi\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014Como yo. \u00bfDe qu\u00e9 m\u00e1s hablaron? \u2014pregunt\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Despu\u00e9s me pregunt\u00f3 cu\u00e1l era para m\u00ed el mejor trabajo de Hemingway. Yo, por supuesto, le contest\u00e9 que era \u00ab<i>Por qui\u00e9n doblan las campanas\u00bb<\/i>. Es su obra m\u00e1s redonda. \u2014respondi\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014Esa obra est\u00e1 muy bien porque retrata la monstruosidad de la guerra y, para hacerlo de manera aut\u00e9ntica, retrata los abusos de ambos bandos. De lo contrario, ser\u00eda propaganda a favor de la rep\u00fablica. Estamos de acuerdo, creo que es su obra m\u00e1s redonda, sin olvidar su historia corta<\/p>\n<p>\u00ab<i>Las nieves del Kilimanjaro\u00bb <\/i>\u2014respondi\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Eso es verdad \u2014a\u00f1adi\u00f3 la experta.<\/p>\n<p>\u2014Pero no hemos de olvidar que toda esa barbarie comenz\u00f3 porque los fascistas se levantaron contra una rep\u00fablica legalmente establecida. Es m\u00e1s, desde mi humilde punto de vista, no es casual que las tropas de Franco vinieran bien entrenadas de hacer masacres en el norte de \u00c1frica \u2014aclar\u00f3<\/p>\n<p>Rick\u2014. \u00bfLe dijo d\u00f3nde se iba alojar cuando dejara el hotel? \u00bfHabl\u00f3 con usted de sus planes inmediatos?<\/p>\n<p>\u2014No. Si le soy sincera, creo que yo tampoco le ca\u00ed bien, o al menos no tanto como para volverme a ver \u2014contest\u00f3 y ambos se despidieron con un saludo mientras ella cerraba la puerta.<\/p>\n<p>En La Habana todo eran o\u00eddos. De hecho, al final no hab\u00eda sacado nada en claro. Sin embargo, fue al abandonar la habitaci\u00f3n de Hemingway cuando una se\u00f1ora de la limpieza que hab\u00eda estado agazapada escuchando la conversaci\u00f3n le dio una direcci\u00f3n y le dijo que, si quer\u00eda saber m\u00e1s cosas sobre la pistola de Meyer Lansky, ten\u00eda que preguntar por Jaime.<\/p>\n<p>Jaime era un anticuario y un personaje curioso. Lo encontr\u00f3 sentado en el Paseo del Prado. Se saludaron. Hablaron largo y tendido de la pistola. Por lo visto, actualmente la pistola estaba en manos de una hechicera, una tal Idalmis Hern\u00e1ndez. Pod\u00eda encontrarla en un gabinete de adivinaci\u00f3n oculto en el callej\u00f3n de Hammel. Pod\u00eda ser un avance pero desde luego, hab\u00eda que andarse con cuidado. Aunque despu\u00e9s de todo Cort\u00e9s era una persona curiosa y no se iba a resistir a la tentaci\u00f3n de conocer a esa hechicera.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, aquel hombre era muy culto, conoc\u00eda la historia. Era un placer estar en Cuba porque se pod\u00eda hablar con la gente del pasado. Cuba estaba llena de libros, era como viajar a la eternidad. Luego estuvieron conversando de la guerra civil espa\u00f1ola. Pocos sab\u00edan que en la guerra civil espa\u00f1ola hasta mil cubanos lucharon como brigadistas, incluso lo hicieron personajes ilustres como Pablo de la Moliente, un escritor y periodista que muri\u00f3 defendiendo la libertad en Espa\u00f1a. Civilizaci\u00f3n o barbarie, esa era la lecci\u00f3n del siglo XX, y Hemingway era uno de sus mejores mensajeros. Porque, a pesar de sus flaquezas y sus defectos \u2014Hemingway era alcoh\u00f3lico, maniacodepresivo y hom\u00f3fobo\u2014, a Rick le pesaban m\u00e1s sus virtudes que sus defectos. De hecho, hab\u00eda una cosa que le fascinaba del escritor norteamericano: su valor testimonial. Sab\u00eda siempre d\u00f3nde hab\u00eda que estar y cu\u00e1l era el lugar adecuado para mirar la realidad, es decir, sab\u00eda qu\u00e9 era lo que hab\u00eda que mirar y c\u00f3mo mirarlo. Por supuesto, a Rick le fascinaba siempre y en todo momento el bando de los oprimidos porque su naturaleza se identificaba siempre con los d\u00e9biles. A buen seguro sab\u00eda que las estructuras de poder eran inhumanas.<\/p>\n<p>Por eso le hac\u00eda gracia la sempiterna escena de lo cutre. Robert Jordan como un heraldo de la civilizaci\u00f3n organizando el coraz\u00f3n heroico y aut\u00e9ntico de la chusma. \u00bfHay algo m\u00e1s bello que la miseria que se rebela contra la Globalizaci\u00f3n? La fuerza de lo corriente y de lo vulgar alist\u00e1ndose\u00a0 en el bando de la lucha por la libertad y la esperanza. Hay algo universal en esa lucha. Y lo mejor de aquel libro era que retrataba muy bien el lado opresor del poder fascista, la profunda inhumanidad de los que enfrentan a hermano contra hermano y la denuncia de la realidad de la guerra. No hay que olvidar que la guerra era la barbarie, en ella se confund\u00edan los conceptos de buenos y malos<\/p>\n<p>porque una vez abierta la caja de Pandora ya no hab\u00eda vuelta atr\u00e1s, y el camino del horror se mostraba expedito para ambos bandos. M\u00e1s vale un mal entendimiento que una buena pelea.<\/p>\n<p>Se notaba que el escritor americano hab\u00eda sido testigo en primera persona del horror, y por eso se esforzaba en mostrar con tanta habilidad esta faceta de la guerra. Por eso el libro se convierte en un gran alegato antibelicista al mismo tiempo que cuenta la verdad de un hecho hist\u00f3rico. Un concepto abstracto muy necesario hoy en d\u00eda.<\/p>\n<p>Mientras hablaba con la experta sobre el escritor, Rick recordaba la lectura del libro que evidentemente hab\u00eda encontrado en el archivo de su trabajo. Las potencias aliadas abandonaron a Espa\u00f1a a su suerte, la dejaron ante la presencia fant\u00e1stica y amenazante que ten\u00edan en la obra los aviones, aquellos primeros aviones de combate que eran probados en aquella contienda civil y que luego ser\u00edan utilizados en masa en el resto del mundo. Hoy en d\u00eda, ese papel lo ocupaban los cruceros globales, las naves de caza, los drones y la inteligencia artificial de los robots de combate. Rick ven\u00eda de un lugar donde funcionaba algo llamado \u00abinternet de las cosas\u00bb. Todas las m\u00e1quinas estaban conectadas y eran inteligentes. Ya no se pod\u00eda escapar. Era el tiempo del pensamiento colectivo y \u00fanico. Pero hab\u00eda excepciones. Ese era uno de los objetivos de la memoria: se\u00f1alar los errores del pasado, sobre todo, para que no volvieran a repetirse, porque la memoria tambi\u00e9n estaba relacionada con el poder. En contra de lo que se suele creer, el conocimiento de la historia era y es, en cierto modo, una clase de poder.<\/p>\n<p>Entonces, para recabar m\u00e1s informaci\u00f3n, no quiso ir otra vez al barrio chino, pero tampoco quiso entrar en la zona de asedio. La zona de asedio era donde las prostitutas y los camellos agobiaban a los turistas, aunque agobiar a los turistas en La Habana era muy com\u00fan. De hecho, en las zonas normales tambi\u00e9n le ven\u00edan a uno con el cuento los taxistas, los vendedores de entradas o los inventores de sue\u00f1os. Tanto es as\u00ed que all\u00ed mismo un desconocido le ofreci\u00f3 comprar loter\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bfLoter\u00eda en un pa\u00eds comunista? Bien pensado, no era raro que, a pesar de su enorme pobreza, en La Habana existiera mucha afici\u00f3n a la loter\u00eda. En principio parec\u00eda incongruente un pa\u00eds comunista en el que se pod\u00eda participar en un juego que te pod\u00eda hacer millonario. La realidad era que no hab\u00eda premios millonarios y era una v\u00e1lvula de escape. Se pod\u00edan prohibir las grandes fortunas, pero no los grandes sue\u00f1os. La gente necesitaba so\u00f1ar y ese era el papel que representaba la loter\u00eda. Aunque, evidentemente, el juego a gran escala estaba prohibido de forma terminante por el r\u00e9gimen comunista. Es m\u00e1s, una de las primeras leyes de la revoluci\u00f3n de Fidel Castro fue abolir el juego. Las m\u00e1quinas tragaperras y las ruletas fueron destrozadas con hachas y martillos. Bajo pena de prisi\u00f3n hab\u00edan desaparecido todos aquellos deslumbrantes templos de la ludopat\u00eda con los que la mafia americana engordaba sus cuenta. Lugares de los que ya no quedaban ni los recuerdos. Desde luego, Rick estaba entusiasmado con aquella investigaci\u00f3n en Cuba.<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s le fascinaba a Cort\u00e9s era sin duda el viaje en el tiempo. Pero no solo era en lo m\u00e1s evidente como eran los coches o los edificios, le encantaba algo m\u00e1s sutil como era el viaje sentimental en el tiempo. All\u00ed, cada ma\u00f1ana, el se\u00f1or Cort\u00e9s pod\u00eda emular la \u00e9poca anterior a la revoluci\u00f3n espacial y sentarse de forma an\u00f3nima en una esquina. Estaba seguro de que entonces algo iba a pasar de manera improvisada. No hac\u00eda falta planearlo todo. En La Habana, el mejor plan era no tener plan. En ese mundo perdido entre la arquitectura colonial de sus calles, las muchachas, los buscadores y los logreros pronto vendr\u00edan a ofrecerle sus inapreciables servicios. De entre todas las mujeres, las m\u00e1s bellas se le mostrar\u00edan propicias \u2014en un sublime concurso\u2014para conmover su coraz\u00f3n de piedra. Ser\u00eda la mente colectiva de los lugare\u00f1os, porque en ese pa\u00eds todos parec\u00edan estar de acuerdo, la que conducir\u00eda sus pasos hacia lugar m\u00e1s id\u00f3neo. Y Rick, como tocado por las musas, nunca se privar\u00eda de tirar los dados.<\/p>\n<p>El que se enamora pierde. Ese parec\u00eda ser el \u00fanico l\u00edmite en las inefables noches del tr\u00f3pico. Todo lo dem\u00e1s parec\u00eda estar permitido. Le gustaba el pa\u00eds, pero solo para unas vacaciones. No en vano, en Cuba hab\u00eda un bloqueo y un sistema totalitario, una dictadura como la que hubo en Espa\u00f1a despu\u00e9s de la Guerra Civil. No es casual la subterr\u00e1nea complicidad entre Franco y Fidel, que, a pesar de estar en bandos diferentes, entre ellos se llevaron bien, incluso mantuvieron sus relaciones comerciales durante el bloqueo, a excepci\u00f3n del singular momento de tensi\u00f3n que sucedi\u00f3 durante la crisis de los misiles de 1962. Eso era una prueba m\u00e1s de que daban igual el signo, el color o las motivaciones, lo que importaba era tener el poder y luego mantenerlo. All\u00ed estaba el Museo de la Revoluci\u00f3n, que daba buena cuenta de ello. Sin duda, la revoluci\u00f3n de los sargentos de la que surgi\u00f3 la sangrienta dictadura de Batista merec\u00eda ser derrocada. No cabe duda de que muchos altos ideales y sobre todo una gran valent\u00eda movi\u00f3 a un pu\u00f1ado de guerrilleros a vencer a todo un ej\u00e9rcito que, adem\u00e1s, estaba bajo la protecci\u00f3n de Estados Unidos. Era una dictadura casi extranjera, porque es cosa sabida que el uso mafioso de la isla por los poderes extranjeros privaba de una independencia real a la mayor de las Antillas.<\/p>\n<p>Pero la independencia comunista hac\u00eda mucho que era un fracaso, un fracaso tanto econ\u00f3mico como moral. Cuando se reprim\u00eda la libertad, se perd\u00edan todos los argumentos, porque los sistemas totalitarios sab\u00edan que para mantener controlada a la gente la mejor manera era tenerla necesitada y muerta de hambre. La buena fama del sistema sanitario cubano tampoco era del todo cierta. En los hospitales psiqui\u00e1tricos, por ejemplo, por la misma atroz l\u00f3gica de que las casas se ca\u00edan con la gente dentro, a veces los enfermos se mor\u00edan de fr\u00edo. Hab\u00eda escasez de medicamentos debido al extra\u00f1o bloqueo que todav\u00eda se aplicaba a la isla, y muchos cubanos mor\u00edan por enfermedades como el c\u00f3lera \u2014que se propagaba debido a la falta de higiene en las calles\u2014, la fiebre tifoidea o la malaria. Es decir, en Cuba hab\u00eda buenos m\u00e9dicos, pero incluso hab\u00eda mejores pacientes. En otras<\/p>\n<p>palabras, Rick acababa de llegar al pa\u00eds y ya estaba empezando a saber demasiado sobre Cuba.<\/p>\n<p>\u2014Buenas tardes, \u00bfes usted Rick Cort\u00e9s? \u2014dijo el polic\u00eda n\u00famero uno.<\/p>\n<p>\u2014Buenas tardes, el mismo que viste y calza \u2014replic\u00f3 el polic\u00eda n\u00famero dos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPueden ustedes ense\u00f1arme sus credenciales? \u2014pregunt\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>En ese momento los polic\u00edas sacaron sus rudimentarias placas de metal que corroboraban que, en efecto, eran verdaderos polic\u00edas. Resultaba muy ir\u00f3nico que detr\u00e1s de los polic\u00edas comunistas hab\u00eda un escaparate lleno de art\u00edculos de lujo y gran cartel de Loewe.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 usted detenido. Debe entregarnos su arma l\u00e1ser \u2014dijo el polic\u00eda n\u00famero uno.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe qu\u00e9 se me acusa? \u2014respondi\u00f3 Rick Cort\u00e9s mientras, sin oponer la menor resistencia, les entregaba su arma l\u00e1ser.<\/p>\n<p>\u2014Se lo comunicaremos a su debido momento \u2014respondi\u00f3 el polic\u00eda n\u00famero uno.<\/p>\n<p>\u2014Quiero un abogado \u2014anunci\u00f3 el investigador militar.<\/p>\n<p>\u2014Tiene usted que acompa\u00f1arnos \u2014dijo el polic\u00eda n\u00famero dos.<\/p>\n<p>Entonces los polic\u00edas lo metieron en una nave de la polic\u00eda y se lo llevaron volando del humilde bar donde estaban tomando una cerveza. Entre los asistentes cundi\u00f3 un asombro general.<\/p>\n<p>\u2014Pertenecemos a la brigada pol\u00edtico-social del Gobierno de Cuba.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSignifica eso que estoy arrestado? \u2014pregunt\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Significa que est\u00e1 usted metido en un buen l\u00edo. D\u00e9jeme su pasaporte y su visado.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 ha venido a hacer a Cuba? \u2014pregunt\u00f3 el polic\u00eda n\u00famero uno.<\/p>\n<p>\u2014Soy investigador militar y me han contratado para que localice una pistola hist\u00f3rica que ha desaparecido. \u2014contest\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 ahora mismo esa pistola? \u2014insisti\u00f3 el polic\u00eda n\u00famero dos.<\/p>\n<p>\u2014No lo s\u00e9 \u2014respondi\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Vamos a serle francos, se\u00f1or Cort\u00e9s, ha llegado a nuestros o\u00eddos que usted anda buscando una pistola que perteneci\u00f3 a Meyer Lansky. Venimos a advertirle que ese objeto est\u00e1 envuelto en un asesinato. Estamos buscando a una mujer que ha matado a alguien con esa pistola. Si sabe algo, tiene que comunicarlo de inmediato \u2014advirti\u00f3 el polic\u00eda n\u00famero uno.<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9 nada, pero el Gobierno de Cuba me dio un permiso para buscar la pistola. Me ha dado un visado para hacerlo \u2014contest\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2015Para buscarla, pero no para encontrarla. Mucho me temo que, si encuentra esa pistola, no va a salir de Cuba con vida \u2014replic\u00f3 el polic\u00eda n\u00famero dos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no? \u2014pregunt\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Esa pistola est\u00e1 implicada en un asunto muy serio \u2014replic\u00f3 el polic\u00eda n\u00famero uno.<\/p>\n<p>\u2015Ya \u2015contest\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Se lo diremos por segunda vez: tenga cuidado de que sus investigaciones no vayan a costarle la vida\u2014replic\u00f3 el polic\u00eda n\u00famero dos.<\/p>\n<p>\u2014No he venido a este pa\u00eds a dejarme la vida \u2014contest\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>Entonces la nave se pos\u00f3 en unas oficinas muy l\u00fagubres que, a todas luces, parec\u00edan estar destinadas para fines funestos. Los dos polic\u00edas acompa\u00f1aron a Rick por unas angostas escaleras hasta el t\u00e9trico habit\u00e1culo donde continuaron con el interrogatorio. Nada m\u00e1s llegar, le dieron un pu\u00f1etazo que lo tir\u00f3 al suelo. Estaba claro que aquella detenci\u00f3n era un eufemismo para un secuestro, y la brigada pol\u00edtico social era otra manera ben\u00e9vola de llamar a un grupo de torturadores.<\/p>\n<p>\u2014Este es un asunto serio, se\u00f1or Cort\u00e9s \u2014advirti\u00f3 el polic\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien. Estoy dispuesto a colaborar con ustedes \u2014respondi\u00f3 Rick mientras sacaba su cartera y les daba un buen fajo de billetes.<\/p>\n<p>\u2014Vamos a dejarlo en libertad. Por supuesto, podemos volver a detenerlo en cualquier momento. Ahora ya puede marcharse. Debe andarse con mucho cuidado \u2014concluy\u00f3 el polic\u00eda n\u00famero dos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe qu\u00e9 se me acusa? \u2014pregunt\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Todav\u00eda, de nada, pero sabemos que se ha quitado su localizador global de la mu\u00f1eca \u2014 dijo el polic\u00eda n\u00famero uno.<\/p>\n<p>\u2014Pero no he incumplido ninguna ley en Cuba. En todo caso, he incumplido una ley de mi pa\u00eds \u2014se quej\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Es usted un problem\u00e1tico. Las empresas que trabajan para la Globalizaci\u00f3n intentar\u00e1n acabar con usted, sobre todo Cambridge Analytica \u2014replic\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Eso es muy c\u00ednico. Si lo hacen, lo har\u00e1n sobre territorio cubano, y se supone que ustedes deber\u00edan protegerme \u2014se quej\u00f3 de nuevo Rick.<\/p>\n<p>\u2014Si quiere mi consejo, vuelva cuanto antes a la Globalizaci\u00f3n. De lo contrario, puede que nunca salga con vida de este maravilloso pa\u00eds. Usted elige \u2014dijo el polic\u00eda n\u00famero dos.<\/p>\n<p>\u2014Yo no he hecho nada contra el Gobierno de Cuba \u2014replic\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Podemos acusarlo tambi\u00e9n de espionaje \u2014a\u00f1adi\u00f3 el polic\u00eda n\u00famero uno.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEspionaje? \u00a1Yo no tengo nada que ver con ning\u00fan espionaje! \u2014protest\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, espionaje. Est\u00e1 usted haciendo muchas preguntas\u2014contest\u00f3 el polic\u00eda n\u00famero dos.<\/p>\n<p>\u2014Es solo un aviso. Podemos hablar de muchas cosas si sigue usted por ese camino. Acusarlo, por ejemplo, de ser un esp\u00eda de la Globalizaci\u00f3n \u2014replic\u00f3 el polic\u00eda n\u00famero uno.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Yo no tengo nada que ver con el espionaje! En realidad, en muchos sentidos, detesto la pol\u00edtica de la ignorancia hist\u00f3rica de la Globalizaci\u00f3n \u2014replic\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Lo estaremos vigilando \u2014a\u00f1adi\u00f3 el polic\u00eda n\u00famero dos cogiendo el dinero.<\/p>\n<p>\u2014No se preocupen por m\u00ed, no pienso estar implicado en ning\u00fan espionaje de la Globalizaci\u00f3n a Cuba \u2014respondi\u00f3 Rick.<\/p>\n<p>\u2014Tenga cuidado con lo que dice. Afirma que no tiene nada que ver con los esp\u00edas de la Globalizaci\u00f3n, pero se comporta como un elemento subversivo\u2014replic\u00f3 el polic\u00eda n\u00famero uno.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien, mantendr\u00e9 mi boca cerrada. Siempre he tenido un problema con hablar m\u00e1s de la cuenta. Si ustedes insisten, arreglar\u00e9 un par de cosas que me quedan y volver\u00e9 enseguida a la Globalizaci\u00f3n, este asunto es demasiado complicado. Y ahora, si me permiten marcharme, tengo realmente muchas cosas que hacer \u2014concluy\u00f3 Rick mientras se pon\u00eda de pie y abandonaba la habitaci\u00f3n sin la menor oposici\u00f3n, pero bajo la mirada atenta de ambos polic\u00edas.<\/p>\n<p>De todo lo que hab\u00eda escuchado desde que hab\u00eda llegado a Cuba, lo de acusarlo de esp\u00eda era lo m\u00e1s descabellado con diferencia. Aunque eso de verse implicado en unos cr\u00edmenes de una organizaci\u00f3n mafiosa internacional llamada La Corporaci\u00f3n tampoco le iba a la zaga.<\/p>\n<p>Menudo l\u00edo. Necesitaba hacer una composici\u00f3n de lugar. \u00bfPor qu\u00e9 todo en su vida se complicaba a m\u00e1s no poder? Cuando sali\u00f3 de nuevo a la calle, el investigador militar se encontraba bastante sorprendido, aunque, a buen seguro, a\u00fan no hab\u00edan terminado las sorpresas. A\u00f1oraba una ducha y un poco de cerveza. Adem\u00e1s, necesitaba encontrar un taxista de confianza que lo llevara de vuelta a su hotel o a un lugar donde pudiera tener una jocosa conversaci\u00f3n llena de chanzas con una mujer bonita. Incluso podr\u00eda pasar que, al final, lo culparan a \u00e9l de alg\u00fan crimen que no hab\u00eda cometido. Lo m\u00e1s ir\u00f3nico era que quisieran meterlo en la c\u00e1rcel ahora que al fin se hab\u00eda librado de su localizador global y comenzaba a disfrutar de su libertad meti\u00e9ndose en problemas terminantemente prohibidos en todas partes, a muy distintas horas, y bajo los m\u00e1s dispares sistemas pol\u00edticos. [<span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-ojos-de-la-habana\/\">Sigue en el Cap\u00edtulo II. Los Ojos de la Habana<\/a><\/span>]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cap\u00edtulo I de \u2018La pistola de Meyer Lansky\u2019 (Islas afortunadas, 2020), una novela de ficci\u00f3n de Jos\u00e9 Antonio Gamero Romero con todos los derechos reservados. 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