{"id":59191,"date":"2024-04-03T20:35:53","date_gmt":"2024-04-03T18:35:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?p=59191"},"modified":"2024-04-03T20:35:53","modified_gmt":"2024-04-03T18:35:53","slug":"el-fin-de-la-historia-y-sus-desencantados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/el-fin-de-la-historia-y-sus-desencantados\/","title":{"rendered":"El fin de la historia y sus desencantados"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cEl viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>(A. Gramsci).<\/em><\/p>\n<p><!--more-->La lectura de la obra Libre. El desaf\u00edo de crecer en el fin de la historia, de la profesora de la London School of Economics, Lea Ypi, invita a reflexionar sobre la conmoci\u00f3n que sacudi\u00f3 hace tres d\u00e9cadas a la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. En el libro, una preadolescente Lea observa con estupor la grave crisis social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica que asola su pa\u00eds, Albania, y la nueva f\u00f3rmula que, como b\u00e1lsamo de Fierabr\u00e1s, promet\u00eda curarlo todo: la terapia de choque. Se trataba, como en la psiquiatr\u00eda, de aplicar en el cerebro de la \u201cloca\u201d econom\u00eda planificada unas descargas el\u00e9ctricas para aliviar los s\u00edntomas de su grave enfermedad mental. La terapia se estaba aplicando en Rusia y consisti\u00f3 en un programa ortodoxo de estabilizaci\u00f3n, la f\u00f3rmula del Consenso de Washington, que \u00abrecomendaba\u00bb estabilizar, liberalizar y privatizar la econom\u00eda, r\u00e1pida y simult\u00e1neamente, para pasar del modelo econ\u00f3mico de la extinta URSS al sistema capitalista de la Federaci\u00f3n Rusa.<\/p>\n<p>En el tiempo transcurrido entre los sucesos relatados por Lea Ypi y la actualidad, el neoliberalismo ha incumplido sus promesas de prosperidad y bienestar en el mundo occidental, dando lugar a una desconfianza generalizada en el sistema pol\u00edtico y en la teor\u00eda econ\u00f3mica que las sustentaba. En los territorios del espacio postsovi\u00e9tico se ha consolidado un caso can\u00f3nico de \u201cimplantaci\u00f3n del subdesarrollo\u201d. Casi de forma simult\u00e1nea a la publicaci\u00f3n del libro de Lea Ypi han aparecido varios textos que permiten abordar el giro ide\u00f3logico de dos personajes que tuvieron un papel destacado en los hechos narrados por su implicaci\u00f3n en la defensa del sistema capitalista y que ahora reniegan de sus antiguos postulados.<\/p>\n<p>Con el enunciado que da t\u00edtulo a este art\u00edculo se quiere poner de manifiesto tal giro y se\u00f1alar al polit\u00f3logo Francis Fukuyama quien, en 1989, declar\u00f3 el \u201cfin de la historia\u201d y, en 2022, convocaba a los \u201cdesencantados\u201d del liberalismo; y al economista Jeffrey Sachs, que, a principios de la d\u00e9cada de los 1990 era partidario de la transici\u00f3n r\u00e1pida al capitalismo y ahora reclama el fin de la pobreza como medio de lograr un mundo m\u00e1s pr\u00f3spero y seguro.<\/p>\n<p>Como es sabido, en la primavera de 1985 se produjo en la Uni\u00f3n sovi\u00e9tica una alteraci\u00f3n del orden vigente, sustentada en dos promesas: una pol\u00edtica de transparencia (gl\u00e1snost) y una pol\u00edtica de reconstrucci\u00f3n econ\u00f3mica (perestroika). Desde una \u00f3ptica casi keynesiana, el viceprimer ministro econ\u00f3mico del gobierno sovi\u00e9tico, Grigori Yavlinski, abogaba por una transici\u00f3n gradual, controlada por el Estado, y un \u201cPlan Marshall\u201d, introduciendo paulatinamente los mecanismos de mercado para salvaguardar al Estado y sus programas sociales. La reforma fracas\u00f3 y su art\u00edfice, Mijail Gorbachov, dimiti\u00f3 en 1991, siendo reemplazado por los partidarios de una r\u00e1pida transici\u00f3n al capitalismo. En octubre de ese a\u00f1o, a pocos meses del fallido golpe de Estado, la ley de la oferta y la demanda coloc\u00f3 a Boris Yeltsin en la cima del poder, como sentenci\u00f3 Manuel V\u00e1zquez Montalb\u00e1n.<\/p>\n<p>En 1992, el primer ministro en funciones, Yegor Gaidar, promovi\u00f3 la aplicaci\u00f3n de la \u201cterapia de choque\u201d. A las medidas de estabilizaci\u00f3n se uni\u00f3 la mayor transferencia de activos p\u00fablicos a manos privadas de la historia. Con el objetivo te\u00f3rico de crear una nueva clase de propietarios que apostaran por el nuevo sistema capitalista, Anatoly Chub\u00e1is, viceprimer ministro de la Federaci\u00f3n Rusa, se implic\u00f3 en la tarea con celo religioso, como refiere David Hoffman, entonces jefe de la oficina de Mosc\u00fa de The Washington Post. En 1996, Yeltsin promulg\u00f3 la segunda ola de privatizaciones para atraer capitales transnacionales, pero del caos generado por la rapidez con que se llev\u00f3 a cabo surgi\u00f3 la oligarqu\u00eda, que se apropi\u00f3 de las empresas estrat\u00e9gicas del Estado y las riquezas naturales a bajo precio.<\/p>\n<p>La terapia de choque neoliberal tuvo resultados desastrosos. Se infravalor\u00f3 y se vendi\u00f3, o se perdi\u00f3, casi toda la industria, cay\u00f3 la moneda, provocando una elevada inflaci\u00f3n y la erosi\u00f3n de los ahorros de la mayor\u00eda de la ciudadan\u00eda; el desempleo aument\u00f3 dr\u00e1sticamente y se suprimieron las subvenciones p\u00fablicas, sumiendo a gran parte de la poblaci\u00f3n en la pobreza. Al finalizar el siglo, la nueva clase de industriales y banqueros que se hab\u00eda enriquecido mediante la corrupci\u00f3n, el enga\u00f1o y el saqueo, acaparando un enorme poder, se ali\u00f3 con Bor\u00eds Yeltsin para nombrar primer ministro a Vladimir Putin, un oscuro ex agente del KGB, confiando en su lealtad y sin advertir que estaban creando un monstruo que pronto ser\u00edan incapaces de controlar.<\/p>\n<p>En 1989, al hilo de los acontecimientos que se estaban produciendo en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, Francis Fukuyama public\u00f3 un breve art\u00edculo que conten\u00eda una provocadora hip\u00f3tesis: la democracia liberal pod\u00eda constituir \u201cel punto final de la evoluci\u00f3n ideol\u00f3gica de la humanidad\u201d, la \u201cforma final de gobierno\u201d, y que como tal rubricar\u00eda \u201cel fin de la historia\u201d. El art\u00edculo dio lugar al libro The end of History and the last man, editado dos a\u00f1os m\u00e1s tarde con gran eco medi\u00e1tico, en el que abundaba en la misma idea. Fukuyama consideraba que la democracia liberal en lo pol\u00edtico y el capitalismo en lo econ\u00f3mico eran el \u00faltimo eslab\u00f3n de la historia evolutiva de las ideas. Seg\u00fan Fukuyama, la nueva etapa del hombre posthist\u00f3rico, \u201cel \u00faltimo hombre\u201d, que se iniciaba con el fin del modelo comunista conducir\u00eda a un mundo de paz y prosperidad en el que los avances cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos marcar\u00edan el curso de la historia, y donde las relaciones internacionales se basar\u00edan en el \u201cdulce\u201d comercio, sin guerras, ni conflictos \u00e9tnicos o territoriales.<\/p>\n<p>En 1999, al cumplirse el d\u00e9cimo aniversario de la publicaci\u00f3n del art\u00edculo mencionado, Fukuyama segu\u00eda defendiendo su provocativa hip\u00f3tesis, imputando los equ\u00edvocos que hab\u00eda suscitado a una cuesti\u00f3n sem\u00e1ntica. Muchos lectores, escribi\u00f3, no comprendieron que alud\u00eda a la historia en su sentido hegeliano y marxista de evoluci\u00f3n progresiva de las instituciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas humanas, pero sustituyendo el socialismo como final del proceso por la democracia y la econom\u00eda de mercado. En su \u00faltima obra, publicada en 2022, El liberalismo y sus desencantados. C\u00f3mo defender y salvaguardar nuestras democracias liberales, vuelve a incidir en que el concepto de fin de la historia no se refer\u00eda a que no suceder\u00eda nada m\u00e1s, sino que buscaba legitimar al liberalismo como \u201cla forma pol\u00edtica definitiva en la historia\u201d. En su defensa del liberalismo, \u201cuna doctrina que protege los derechos individuales y limita el poder del Estado\u201d, sostiene que las pol\u00edticas llevadas a cabo por Ronald Reagan y Margaret Thatcher, apoyados por economistas neoliberales como Milton Friedman, lo distorsionaron provocando un grave deterioro de las condiciones econ\u00f3micas y sociales.<\/p>\n<p>A la vez que Fukuyama profetizaba el fin de la historia, en 1990, Jeffrey Sachs formaba parte del comit\u00e9 de expertos que, en nombre del Instituto de Harvard para el Desarrollo Internacional, recomend\u00f3 la terapia de choque de resultados letales para Rusia. En la actualidad, Sachs es el director del Centro para el Desarrollo Sostenible de la Universidad de Columbia y presidente de la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU, y niega cualquier tipo de responsabilidad en la cat\u00e1strofe producida por las pol\u00edticas implementadas. Su objetivo, sostiene ahora, no era asesorar en materia de privatizaci\u00f3n, que estaba a cargo de Andrei Shleifer, otro miembro del mismo instituto, sino realizar \u201cun experimento controlado\u201d, para evitar la crisis social y geopol\u00edtica, provocada por la disoluci\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>En su descargo, Sachs arguye que siempre defendi\u00f3 la ayuda financiera de Occidente a Rusia y la aprobaci\u00f3n por parte de Estados Unidos de unas medidas que, en el caso de Bolivia y Polonia, hab\u00edan sido exitosas, pero tanto la ayuda como las medidas fueron rechazadas en los casos de Gorbachov y Yeltsin, porque en la Casa Blanca \u201cdominaban la pol\u00edtica y la geopol\u00edtica, no la buena econom\u00eda\u201d. Sachs recuerda que a comienzos de la d\u00e9cada de los 90, el objetivo de los neoconservadores Richard Cheney, Paul Wolfowitz y Donald Rumsfeld era provocar nuevas guerras tendentes a eliminar a los pa\u00edses aliados de la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. La guerra en Ucrania ser\u00eda, en su opini\u00f3n, el \u00faltimo eslab\u00f3n de un proyecto de efectos devastadores para pa\u00edses como Irak, Siria o Libia y un desastre econ\u00f3mico para Estados Unidos. Tambi\u00e9n niega que se inclinara por una transici\u00f3n r\u00e1pida y no gradual, como sostienen sus cr\u00edticos desde la academia, motivados, en su opini\u00f3n, por razones pol\u00edticas y no por an\u00e1lisis objetivos.<\/p>\n<p>Pero sus trabajos de la \u00e9poca desmienten rotundamente tales afirmaciones y lo muestran como el hombre de las dos caras, como lo ha calificado J. Wilson: el adalid de una forma brutal de ingenier\u00eda de libre mercado llamada \u201cterapia de choque\u201d (Dr. Shock) y el experto \u201cevang\u00e9lico\u201d en desarrollo y \u201csalvador\u201d del Tercer mundo (Sr. Aid). Entre 1990 y 1994, Sachs defendi\u00f3 reiteradamente que Europa del Este deb\u00eda dar un salto r\u00e1pido y espectacular hacia la propiedad privada y al sistema de mercado, estabilizando los precios y disciplinando a las empresas estatales mediante la privatizaci\u00f3n. La insuficiencia de los ajustes presupuestarios y la pol\u00edtica monetaria contractiva para detener la alta tasa de inflaci\u00f3n, dej\u00f3 escrito, deb\u00eda paliarse mediante el control de salarios, impidiendo los contratos laborales indefinidos, la indexaci\u00f3n de salarios y los ajustes salariales autom\u00e1ticos a la inflaci\u00f3n pasada. Los dram\u00e1ticos efectos de tales pol\u00edticas en t\u00e9rminos de despidos y quiebras ser\u00edan transitorios porque el creciente sector privado absorber\u00eda a los trabajadores excedentes.<\/p>\n<p>En definitiva, la profec\u00eda de Fukuyama fue desmentida muy pronto y el mundo no es m\u00e1s pac\u00edfico y pr\u00f3spero que en 1989, pero \u201cel fin de la historia\u201d puso las bases de la doctrina econ\u00f3mica neoliberal dominante durante las \u00faltimas d\u00e9cadas, y la \u201cterapia de choque\u201d constituy\u00f3 su aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica en buena parte del mundo. Lo que se acabaron fueron las certezas, y las Guerras yugoslavas (1991-2001), la invasi\u00f3n y ocupaci\u00f3n de Afganist\u00e1n en 2001, como respuesta al 11-S, la guerra de Iraq en 2003, la invasi\u00f3n rusa de Ucrania y la apocal\u00edptica respuesta israel\u00ed al ataque del 7 de octubre de 2023, muestran que la \u00fanica manera de salvar el futuro es un renacimiento de la historia.<\/p>\n<hr \/>\n<p><em>*Fuente: https:\/\/www.elsaltodiario.com\/neoliberalismo\/fin-historia-desencantados<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchos de los partidarios de las teor\u00edas del &#8216;fin de la historia&#8217; y la &#8216;doctrina del shock&#8217; de los a\u00f1os noventa parecen hoy renegar de sus antiguos postulados. 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