{"id":58911,"date":"2024-03-18T14:14:25","date_gmt":"2024-03-18T13:14:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?p=58911"},"modified":"2024-03-18T14:14:25","modified_gmt":"2024-03-18T13:14:25","slug":"somos-los-nuevos-proxis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/somos-los-nuevos-proxis\/","title":{"rendered":"Somos los nuevos proxis"},"content":{"rendered":"<p>Al contrario de lo que afirmaban sus defensores, la guerra por poderes de la OTAN contra Rusia en Ucrania no salio\u0301 como estaba previsto.<!--more--> La intencio\u0301n de Washington, largamente preparada, era desgastar y aislar a Moscu\u0301, desencadenando un conflicto \u2013sobre cuyo resultado militar final el Penta\u0301gono apenas podi\u0301a hacerse ilusiones\u2013 que permitiera a las fuerzas armadas rusas participar en una guerra de desgaste, que a su vez deberi\u0301a haber proporcionado el pretexto para el estrangulamiento econo\u0301mico y el aislamiento internacional. Nada de esto ocurrio\u0301. El resultado fue una situacio\u0301n estrate\u0301gica cuando menos embarazosa, ya que Washington se encontro\u0301 ante la perspectiva concreta de una derrota en suelo ucraniano \u2013derrota militar y poli\u0301tica\u2013 que habri\u0301a comprometido seriamente la capacidad de disuasio\u0301n de los eje\u0301rcitos occidentales, alentando a aquellos pai\u0301ses que pretenden escapar de la asfixiante esfera de dominacio\u0301n de las barras y estrellas.<\/p>\n<p>Mientras Estados Unidos se encontraba ante la amenaza de una debacle en el frente de Europa Oriental, la repentina apertura de un segundo frente en Oriente Medio complico\u0301 au\u0301n ma\u0301s las cosas. De hecho, la repentina escalada del conflicto palestino-israeli\u0301 ha creado nuevos problemas para las estrategias de control global de EEUU. En primer lugar, arruino\u0301 la intensa y larga labor diploma\u0301tica para estabilizar las relaciones entre Israel y los pai\u0301ses a\u0301rabes, haciendo fracasar la ratificacio\u0301n saudi\u0301 de los Acuerdos de Abraham. Un reve\u0301s que, adema\u0301s, llega tras los e\u0301xitos de la accio\u0301n rusa y china en esta zona estrate\u0301gica; la intervencio\u0301n de la primera (y de Ira\u0301n) hizo saltar por los aires el proyecto de subvertir Siria utilizando al ISIS, mientras que la segunda trajo la paz entre Ryad y Tehera\u0301n (con la consecuencia del fin de las hostilidades en Yemen, y el regreso de Damasco a la Liga A\u0301rabe).<\/p>\n<p>Adema\u0301s, y no secundariamente, obligo\u0301 a Estados Unidos a precipitarse en ayuda de su aliado estrate\u0301gico Israel, apoyando su esfuerzo be\u0301lico, en un momento en que el apoyo a Kiev ya habi\u0301a consumido la capacidad de los arsenales occidentales. Adema\u0301s, el actual gobierno extremista de Tel Aviv se muestra muy reacio a seguir los deseos de Washington y sigue avergonzando a Estados Unidos con sus indefendibles ta\u0301cticas genocidas.<\/p>\n<p>En este contexto, por tanto, era necesario desarrollar una nueva li\u0301nea de conducta que les permitiera salir indemnes de las turbulencias inesperadas y de los errores estrate\u0301gicos cometidos. Adema\u0301s, teniendo en cuenta el escenario Indo-Paci\u0301fico, donde Washington cree que debe operar para contener lo que considera la mayor amenaza para su hegemoni\u0301a global, es decir, China.<\/p>\n<p>La cuestio\u0301n central es, como repiten obsesivamente los dirigentes occidentales, impedir la victoria de Rusia. Pero dado que, como todo el mundo sabe bien y como estos dos an\u0303os de guerra en Ucrania han demostrado claramente, derrotar a Rusia es imposible, so\u0301lo queda una solucio\u0301n disponible: prolongar el conflicto todo lo posible. Sin embargo, las fuerzas armadas ucranianas esta\u0301n agotadas, todo el aparato del Estado \u2013sacudido por la guerra y consumido por la corrupcio\u0301n\u2013 esta\u0301 al li\u0301mite; todo el mecanismo de guerra por delegacio\u0301n establecido por la OTAN corre el riesgo de derrumbarse en cualquier momento. Por lo tanto, se hace necesario darse prisa y equiparse (material y psicolo\u0301gicamente) para que el proxy ucraniano pueda ser sustituido por otro, capaz de ocupar su lugar y mantener ocupado a Moscu\u0301 durante los pro\u0301ximos an\u0303os.<\/p>\n<p>Y si hasta no hace mucho ese sustituto podi\u0301a imaginarse que seri\u0301a Polonia, tal vez con el apoyo de los pai\u0301ses ba\u0301lticos, ahora esta\u0301 demasiado claro que en su lugar estara\u0301 formado por todos los eje\u0301rcitos europeos. Somos los nuevos proxies.<\/p>\n<p>En el contexto de las respuestas que Estados Unidos intenta dar a la crisis mundial, que e\u0301l mismo ha militarizado, se trata de una estrategia conveniente. De hecho, por un lado les permite reducir el apoyo econo\u0301mico y militar a Kiev (manteniendo un estricto control sobre las operaciones y la inteligencia) y se distancian de una posible derrota y por otro profundizar la brecha entre Rusia y Europa, hacie\u0301ndola irreparable para las pro\u0301ximas de\u0301cadas.<\/p>\n<p>Uno de los aspectos poco tenidos en cuenta de la nueva estrategia imperial estadounidense, especialmente en el viejo continente, es el cambio de paradigma en la relacio\u0301n histo\u0301rica entre las dos orillas del Atla\u0301ntico. Si hasta ahora e\u0301sta se ha caracterizado por ser colonial, si\u0301, pero sobre todo cooperativa, aunque de forma accesoria, con el cambio del marco geoestrate\u0301gico global el papel de Europa se ha visto ra\u0301pidamente degradado al de una marca fronteriza, encargada de la tarea de mantener a los ba\u0301rbaros alejados del corazo\u0301n del imperio.<\/p>\n<p>A este respecto, merece examinarse lo que podri\u0301amos llamar el factor Trump. En la narrativa centrada en la OTAN, el magnate es representado como alguien que pretende abandonar a los aliados europeos, incluso disolver la OTAN. Obviamente, esta narrativa es en gran medida el resultado de la actual administracio\u0301n estadounidense, que tiene todo el intere\u0301s (electoral pero no so\u0301lo) en retratar negativamente al oponente de Biden.<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta que, en cualquier caso, el presidente de Estados Unidos no es un soberano absoluto y que debe tratar no so\u0301lo con el Congreso sino tambie\u0301n con una serie de poderes diversamente distribuidos, dentro del aparato federal y fuera de e\u0301l, hay que considerar que aunque ser sustancialmente heteroge\u0301neo al aparato del GOP da a Trump una cierta autonomi\u0301a, por otra parte lo hace en parte ma\u0301s de\u0301bil de lo que parece. En cualquier caso, sin embargo, e\u0301l representa una corriente interna del dominus global, y de un modo u otro responde a esos intereses superiores.<\/p>\n<p>En te\u0301rminos de metaestrategia geopoli\u0301tica, los intereses estadounidenses son uni\u0301vocos y so\u0301lo cambian las formas en que se expresan. En este sentido, no hay diferencia sustancial entre el plan del bloque neocon-demo\u0301crata, que pretende claramente externalizar la contencio\u0301n y el desgaste de Rusia a los proxies europeos y el que se refiere a Trump, que ma\u0301s brutalmente quiere volcarlo sobre nosotros. En ambos casos, esto responde a la necesidad estrate\u0301gica de EEUU de ahorrar recursos (econo\u0301micos, militares y humanos) para afrontar retos considerados ma\u0301s importantes. Retos para los que, como se ha subrayado reiteradamente aqui\u0301, EEUU requiere una profunda revisio\u0301n organizativa, estrate\u0301gica y doctrinal de sus fuerzas armadas. Algo que \u2013como explica la Secretaria del Eje\u0301rcito, Christine Wormuth\u2013 significa esencialmente que \u00abnos estamos alejando de la lucha antiterrorista y la contrainsurgencia. Queremos estar preparados para operaciones de combate a gran escala\u00bb. Y esto requiere tiempo e inversio\u0301n.<\/p>\n<p>Los problemas cruciales que Estados Unidos debe afrontar, en esta perspectiva, son: el fortalecimiento del aparato industrial, hacie\u0301ndolo capaz de afrontar el estre\u0301s de un conflicto con alto consumo de recursos; la modernizacio\u0301n de las fuerzas armadas, especialmente la marina y la fuerza ae\u0301rea, y el poder nuclear estrate\u0301gico; el reclutamiento de personal en cantidad y calidad suficientes para la comparacio\u0301n que se vislumbra en el horizonte (China).<\/p>\n<p>A nivel industrial, la situacio\u0301n estadounidense (y europea) es cualquier cosa menos halagu\u0308en\u0303a. En primer lugar, la industria militar estadounidense (toda privada) se centra actualmente en la produccio\u0301n de sistemas de armas tecnolo\u0301gicamente avanzados y de alto valor an\u0303adido que garantizan elevados beneficios a un ritmo de produccio\u0301n relativamente bajo. Mientras que el nuevo modelo de conflicto que se avecina requiere una produccio\u0301n masiva, menos costosa y ma\u0301s ra\u0301pida y sobre todo sistemas de armas menos sofisticados pero ma\u0301s robustos. La experiencia de la guerra de Ucrania ha demostrado co\u0301mo muchos sistemas occidentales causan una gran impresio\u0301n en las pa\u0301ginas brillantes de las revistas comerciales o en los desfiles de moda, pero suelen tener una vida corta en el campo de batalla.<\/p>\n<p>Adema\u0301s, mientras que el sistema industrial occidental sufre estos problemas (que requieren una reconversio\u0301n ni fa\u0301cil ni ra\u0301pida), al ruso-chino le va bien. Como escribe Ben Aris en Intellinews[1], \u00abChina es ahora \u2018la u\u0301nica superpotencia manufacturera del mundo\u2019 y la capacidad de produccio\u0301n de Rusia es mayor que la de Alemania, segu\u0301n recientes estudios sobre los cambios en la composicio\u0301n manufacturera mundial. (\u2026) tras analizar su poder manufacturero, la imagen que emerge es que China es el productor ma\u0301s potente del mundo y Rusia el ma\u0301s productivo de Europa. Ganar una guerra no es cuestio\u0301n de cua\u0301nto dinero tienes; es cuestio\u0301n de cua\u0301ntas bombas y aviones puedes fabricar y con que\u0301 rapidez\u00bb.<\/p>\n<p>Librar una guerra en el teatro de operaciones europeo (como hemos visto) significa producir drones, tanques, vehi\u0301culos blindados y municio\u0301n en cantidades gigantescas. Una posible guerra en torno a Taiwa\u0301n significa una gran flota de barcos potentes y modernos, constantemente tripulados. Y hoy China ya tiene ma\u0301s barcos que la US Navy (aunque esta u\u0301ltima sigue predominando en te\u0301rminos de tonelaje), casi todos ellos ma\u0301s modernos que los estadounidenses. Y la industria naval china produce buques de guerra a un ritmo 3\/4 veces superior al de EEUU.<\/p>\n<p>Por u\u0301ltimo, las fuerzas armadas estadounidenses tienen grandes problemas de reclutamiento, no so\u0301lo por el descenso de la motivacio\u0301n, sino porque el nivel psicofi\u0301sico de los jo\u0301venes estadounidenses esta\u0301 bajando considerablemente y ni siquiera la consiguiente rebaja de las exigencias ha sido suficiente. Recientemente, el eje\u0301rcito norteamericano ha iniciado un programa de redistribucio\u0301n funcional de su personal, en la lo\u0301gica ya mencionada de pasar de un modelo orientado a conflictos asime\u0301tricos a otro para conflictos sime\u0301tricos. Pero, como esta\u0301 demostrando la experiencia de la guerra de Ucrania, aunque la cantidad y calidad de los sistemas de armas son importantes, en cualquier caso las tropas son fundamentales. De ahi\u0301 la necesidad de desplegar fuerzas subsidiarias, reclutando para ello a los eje\u0301rcitos coloniales.<\/p>\n<p>En una fase econo\u0301mica no especialmente floreciente y expansiva, y con perspectivas cada vez ma\u0301s complicadas, Estados Unidos tambie\u0301n corre el riesgo de encontrarse en una situacio\u0301n similar a la de la URSS en vi\u0301speras del colapso: un gasto militar gigantesco[2], que de alguna manera debe reducirse, racionalizarse, repartirse entre mu\u0301ltiples economi\u0301as (ve\u0301ase la presio\u0301n sobre los europeos para que destinen el 2% del PIB a la OTAN). Lo que, entre otras cosas, significa un replanteamiento de la exorbitante red de bases militares en el exterior, que en una fase de riqueza econo\u0301mica y supremaci\u0301a tecnolo\u0301gica era funcional al control global del territorio, pero hoy adema\u0301s de ser una pesada carga financiera se ha transformado sobre todo en una extensa serie de objetivos posibles.<\/p>\n<p>La capacidad de mantener una presencia militar global era un elemento fundamental de la hegemoni\u0301a estadounidense, pero ahora que la capacidad de proyectar poder esta\u0301 disminuyendo, Estados Unidos se vera\u0301 obligado a renunciar a su influencia sobre diversas potencias regionales y a centrarse ma\u0301s en los problemas internos.<\/p>\n<p>Todo esto conduce estrate\u0301gicamente de nuevo a una cuestio\u0301n militarmente esencial. Desde la Segunda Guerra Mundial, el supuesto fundamental ha sido mantener la capacidad de dirigir y ganar dos guerras simulta\u0301neas en diferentes teatros. El llamado \u00abconstructo de las dos guerras\u00bb se mantuvo, sustancialmente sin cambios, durante unos sesenta an\u0303os. Pero ya en 2018, con la publicacio\u0301n de la Estrategia de Defensa Nacional (NDS) cuatrienal, el Penta\u0301gono adopto\u0301 el concepto de \u00abuna guerra\u00bb o \u00abuna guerra y media\u00bb; entrando en una perspectiva de choque sime\u0301trico con potencias emergentes como Rusia y China, la idea de dos guerras se hizo insostenible. Pero, una vez ma\u0301s, el conflicto ucraniano (y en menor medida el palestino) han demostrado que, en ausencia de una supremaci\u0301a tecnolo\u0301gica abrumadora \u2013que Occidente ya no tiene\u2013, una guerra entre iguales resulta terriblemente sangrienta y derrochadora y requiere una movilizacio\u0301n considerable de recursos humanos.<\/p>\n<p>Adema\u0301s, la poli\u0301tica agresiva de la administracio\u0301n estadounidense en las u\u0301ltimas de\u0301cadas no so\u0301lo no ha logrado dividir a los dos principales adversarios mundiales \u2013Rusia y China\u2013, sino que incluso les ha empujado a estrechar lazos y a formar esencialmente un bloque con otras dos potencias menores como Ira\u0301n y Corea del Norte. En consecuencia, es necesario volver a la capacidad de sostener simulta\u0301neamente (al menos) dos conflictos de alta intensidad en distintos teatros, siguiendo el modelo de la Segunda Guerra Mundial. Con una diferencia fundamental: las potencias del Eje (Alemania, Italia y Japo\u0301n) teni\u0301an una capacidad industrial limitada o escasa, y careci\u0301an esencialmente de fuentes de energi\u0301a propias, mientras que Rusia y China tienen capacidades de produccio\u0301n gigantescas y son muy ricas en energi\u0301a y materiales en primer lugar. Por no mencionar el hecho de que la victoria en la guerra del 39\/\u201945 tambie\u0301n fue posible gracias a la enorme contribucio\u0301n, sobre todo en te\u0301rminos de tropa, de la Unio\u0301n Sovie\u0301tica\u2026<\/p>\n<p>La estrategia global a largo plazo, por tanto, debe hacer frente a una serie de condiciones objetivas y subjetivas, que no dejan mucho margen de eleccio\u0301n. Recientemente, Raphael Cohen[3], polito\u0301logo de la RAND Corporation (un centro de investigacio\u0301n muy influyente en el mundo militar estadounidense), propuso una tercera vi\u0301a: librar una guerra directamente y otra por delegacio\u0301n. E\u0301l lo llama el \u00abmodelo Ucrania\u00bb. Y esta\u0301 bastante claro que, una vez ma\u0301s, las condiciones objetivas determinan las orientaciones. Los miembros europeos de la OTAN se consideran suficientemente capaces al menos de contener a Rusia, enfrenta\u0301ndola en un conflicto prolongado en el teatro de operaciones europeo, mientras que los aliados de la ASEAN no seri\u0301an en absoluto capaces de competir solos con China, a la que por tanto tendra\u0301 que enfrentarse directamente Estados Unidos.<\/p>\n<p>Esta divisio\u0301n del trabajo no es simplemente un proyecto, sino que lleva en marcha activamente ma\u0301s de un an\u0303o y ahora se esta\u0301 acelerando. Esto se hace evidente no so\u0301lo por las declaraciones cada vez ma\u0301s belicosas de los li\u0301deres europeos (que, como buenos vasallos, se alinearon ra\u0301pidamente con los designios estadounidenses), sino por una serie de acciones concretas y operativas, que van desde la incorporacio\u0301n a la OTAN de pai\u0301ses histo\u0301ricamente neutrales como Suecia y Finlandia hasta el llamado Schengen militar, desde las inversiones en la adaptacio\u0301n de las redes de comunicacio\u0301n por carretera y hierro a las necesidades militares (especialmente en los pai\u0301ses del Este, que tienen un ancho de vi\u0301a diferente, como Espan\u0303a y Portugal) hasta la adopcio\u0301n expli\u0301cita de un modelo industrial de \u00abeconomi\u0301a de guerra\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, para avanzar eficazmente hacia esta perspectiva, todavi\u0301a son necesarios algunos pasos, no todos fa\u0301ciles. En primer lugar, debe lograrse una centralizacio\u0301n del mando poli\u0301tico, es decir, una transferencia creciente de competencias y autoridad a organismos supranacionales, especialmente a la Comisio\u0301n Europea. La integracio\u0301n\/subordinacio\u0301n de los eje\u0301rcitos nacionales individuales a la OTAN ya existe de hecho, como demuestra la historia de los altos oficiales alemanes que planificaron intervenciones en la guerra de Ucrania, incluso en expli\u0301cita disonancia con los gobiernos de turno. Es evidente la necesidad de rearmar-reorganizar los eje\u0301rcitos europeos, que en las condiciones actuales no durari\u0301an ni un mes en un posible conflicto con Rusia. Hoy en di\u0301a, el eje\u0301rcito occidental ma\u0301s fuerte de Europa es el ucraniano, en nu\u0301mero y en experiencia de combate, y esto lo dice todo. Al igual que es necesario reforzar la industria be\u0301lica. Pero, sobre todo, dada la evidente reticencia de las poblaciones europeas a implicarse directamente en un conflicto, es necesario poner en marcha herramientas de control eficaces para evitar levantamientos pacifistas.<\/p>\n<p>La cuestio\u0301n crucial, evidentemente, no es tanto la de los efectivos, dado que en la actualidad las distintas fuerzas conjuntas de los pai\u0301ses europeos disponen de personal suficiente para desplegarse en un eventual frente oriental (aunque se extienda a lo largo de miles de kilo\u0301metros, desde el A\u0301rtico hasta el Mar Negro), como el hecho de que los pai\u0301ses europeos \u2013todos ellos, no so\u0301lo los situados en primera li\u0301nea\u2013 se convertiri\u0301an en objeto de ataques con misiles, sobre bases militares, asentamientos industriales, infraestructuras de comunicaciones estrate\u0301gicas, etce\u0301tera.<\/p>\n<p>El modelo ucraniano, en resumen, significa que las ciudades en disputa a lo largo de la li\u0301nea de contacto se convertira\u0301n en muchos Bajmuts y Avdeevkas, y detra\u0301s de esa li\u0301nea \u2013con una profundidad cada vez mayor\u2013 habra\u0301 una destruccio\u0301n significativa y generalizada. El peligro real, de hecho, no es tanto el agitado coco nuclear (al que seri\u0301a muy difi\u0301cil recurrir en caso de conflicto en el teatro europeo), sino la devastacio\u0301n sistema\u0301tica y prolongada, mucho ma\u0301s concreta, de una guerra de desgaste.<\/p>\n<p>Esta perspectiva es muy concreta, y en la actualidad hay factores que por un lado aceleran su calendario (como la cada vez menor capacidad de resistencia de los ucranianos) o que lo ralentizan (como el conflicto en Oriente Medio), pero sigue teniendo un horizonte corto, quiza\u0301s incluso de unos pocos an\u0303os. Y es fundamental comprender que esta perspectiva es parte integrante de un plan estrate\u0301gico desesperado, que EEUU considera absolutamente vital para mantener su papel de hegemoni\u0301a mundial, y por el que esta\u0301 dispuesto a sacrificar a sus vasallos; \u00abcueste lo que cueste\u00bb (y la cita no es casual).<\/p>\n<p>Se trata de una gran carrera contrarreloj, en la que Washington debe tratar de derrotar a sus adversarios antes de que se vuelvan demasiado fuertes para ser derrotados, lo que al mismo tiempo ahora es incapaz de hacer. Del mismo modo, como para nosotros los europeos no hay otra esperanza que una movilizacio\u0301n popular masiva antes de que estalle la guerra, se trata de adquirir la conciencia necesaria de lo que esta\u0301 en juego, ma\u0301s ra\u0301pidamente de lo que avanza la preparacio\u0301n de la guerra misma. Es necesario que se alcance una masa cri\u0301tica en un par de an\u0303os como ma\u0301ximo, de lo contrario corremos el grave riesgo de vernos desbordados, una vez ma\u0301s, por los acontecimientos.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><br \/>\n[1] \u00abChina y Rusia, las superpotencias de produccio\u0301n industrial que podri\u0301an ganar una guerra\u00bb, Ben Aris, Intellinews (https:\/\/www.intellinews.com\/long-read-china-and-russia-the-industrial-production-superpowers-that-could-win-a-war-314926\/?source=russia).<br \/>\n[2] El presupuesto de defensa de EE.UU. para el an\u0303o fiscal 2024 asciende a 842.000 millones de do\u0301lares, es decir, alrededor del 3,1% del producto interior bruto.<br \/>\n[3] Citado en \u00abEE.UU. se enfrenta a 4 amenazas pero so\u0301lo esta\u0301 equipado para una guerra, dicen los expertos\u00bb, Asia Nikkei (https:\/\/asia.nikkei.com\/Politics\/Defense\/U.S.-faces-4-threats-but-only-equipped-for-1-war-experts-say).<\/p>\n<hr \/>\n<p><em>*Fuente: https:\/\/enricotomaselli.substack.com\/p\/we-are-the-new-proxies<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El peligro real de la guerra en Ucrania no es tanto el agitado coco nuclear (al que seri\u0301a muy difi\u0301cil recurrir en caso de conflicto en el teatro europeo), sino la devastacio\u0301n sistema\u0301tica y prolongada, mucho ma\u0301s concreta, de una guerra de desgaste.<\/p>","protected":false},"author":15,"featured_media":41424,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[57],"tags":[],"class_list":["post-58911","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-global"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - 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