{"id":58411,"date":"2024-02-15T19:46:27","date_gmt":"2024-02-15T18:46:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?p=58411"},"modified":"2024-02-15T19:46:27","modified_gmt":"2024-02-15T18:46:27","slug":"30-anos-de-soledad-del-subcomandante-insurgente-moises","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/30-anos-de-soledad-del-subcomandante-insurgente-moises\/","title":{"rendered":"30 a\u00f1os de soledad del subcomandante insurgente Mois\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p>El pasado 31 de diciembre de 2023, el subcomandante insurgente Mois\u00e9s, vocero y dirigente del Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional (EZLN)<!--more-->, dijo a los presentes en la celebraci\u00f3n de los 30 a\u00f1os del levantamiento armado: \u201cCompa\u00f1eros, compa\u00f1eras bases de apoyo, estamos solos, como hace 30 a\u00f1os\u201d. Algo muy similar hab\u00eda dicho en un su discurso cinco a\u00f1os atr\u00e1s, el 1.\u00ba de enero de 2019: \u201cSe los digo claro, compa\u00f1eras y compa\u00f1eros bases de apoyo, compa\u00f1eros y compa\u00f1eras milicianos y milicianas, as\u00ed lo vemos, estamos solos como hace 25 a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>Esa insistencia en la soledad como una condici\u00f3n recurrente contrasta con mucho de lo dicho por el propio EZLN, pero sobre todo contrasta con ciertas memorias persistentes de un colectivo informe e inespec\u00edfico de muchos nombres y muchos rostros que, estando ah\u00ed, parece que no estuvo, el colectivo de los Nosotros Otros.<\/p>\n<h2>Los que nunca supieron que no estuvieron ah\u00ed<\/h2>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Vimos a esos todos que son los otros como nosotros, buscarse y buscar otras formas para que la paz volviera al terreno de las posibles esperanzas, construir y lanzar iniciativas los vimos, los vimos crecerse. Los vimos llegar hasta nuestras comunidades con ayuda haci\u00e9ndonos saber que no estamos solos. Los vimos protestar marchando, firmando cartas, desplegados, pintando, cantando, escribiendo, llegando hasta nosotros.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Quinta declaraci\u00f3n de la Selva Lacandona<\/em><\/p>\n<p>Ciertamente hace 30 a\u00f1os los zapatistas estaban solos. Se levantaron en armas, tomaron cinco (\u00bfo fueron cuatro?) cabeceras municipales y atacaron una base militar al tiempo que llamaban al pueblo de M\u00e9xico a levantarse en armas tambi\u00e9n y avanzar juntos hacia la capital del pa\u00eds. Pero perdieron la batalla por el cuartel y el ej\u00e9rcito avanz\u00f3 sobre ellos, por lo que tuvieron que abandonar r\u00e1pidamente las posiciones ganadas el primero de enero. Para el d\u00eda 10, las fuerzas federales ya hab\u00edan recuperado el control del estado y los principales efectivos zapatistas estaban cercados. Sus compa\u00f1eros de armas de otros estados decidieron no acudir a la cita y el pueblo de M\u00e9xico convocado decidi\u00f3 no tomar las armas, ni avanzar rumbo a la capital. Eran un ej\u00e9rcito que hab\u00eda perdido todas sus batallas. Estaban solos.<\/p>\n<p>En ese momento, que puede ser el 12 de enero, pero tambi\u00e9n sucedi\u00f3 d\u00edas antes,[1] aparecieron miles, que marcharon para exigir un cese al fuego, que formaron cinturones de paz para garantizar el di\u00e1logo, que acudieron en caravanas a entregar ayuda humanitaria, que organizaron conciertos para recolectar esa ayuda o que fueron a esos conciertos con su kilo de arroz o de frijol para que fueran llevados a esas comunidades que se hab\u00edan quedado solas, que llevaban 500 a\u00f1os en soledad.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 no era a eso a lo que nos convocaron, ya saben, cadiquien en su propia geograf\u00eda y en sus propios modos est\u00e1 peleando contra la hidra capitalista, pero esos Nosotros Otros salimos y detuvimos la guerra una y otra vez, exigiendo paz con justicia y dignidad para todos, no s\u00f3lo para unos cuantos.<\/p>\n<p>Entonces acudimos, en esos nuestros t\u00e9rminos, a las nuevas convocatorias. Nombramos delegados para subirse al barco del nuevo Fitzcarraldo[2] de Guadalupe Tepeyac en la Convenci\u00f3n Nacional Democr\u00e1tica (CND). Vimos desembarcar a los NosotrosOtrosPeroG\u00fceros que llegaron al Encuentro Intercontinental y defendimos infructuosamente a los que se quedaron cuando Labastida comenz\u00f3 a expulsarlos.<\/p>\n<p>Organizamos, con nuestros modos y nuestra incipiente experiencia, una consulta nacional, la primera consulta nacional popular, para que supieran y supi\u00e9ramos lo que quer\u00edamos que pasara con el futuro. Y lo que quer\u00edamos era la paz, la lucha pol\u00edtica, construir el gran acuerdo, no prepararnos para la guerra.<\/p>\n<p>Recorrimos el pa\u00eds para acompa\u00f1arles, para estar ah\u00ed y aprender, pero tambi\u00e9n para defender con el cuerpo, para evitar con nuestra presencia los ataques furtivos. Llevamos nuestra m\u00fasica, pintamos murales, escribimos poes\u00eda mala y buena, escribimos cr\u00f3nicas desde aqu\u00ed y desde all\u00e1, tomamos fotos, hicimos documentales, hicimos nuestra la lucha e hicimos la lucha (nuestra luchita) de la forma en que sab\u00edamos y de la forma en que decidimos hacerla.<\/p>\n<p>Nosotros los otros hicimos valla de seguridad a los invitados a la Mesa sobre Derechos y Cultura Ind\u00edgenas, a los delegados del Congreso Nacional Ind\u00edgena, acompa\u00f1amos a los 1111 emisarios e hicimos temblar la avenida Madero con el grito de \u201c\u00a1No est\u00e1n solos!\u201d. De verdad tembl\u00f3 ese d\u00eda con el grito. O quiz\u00e1 sea m\u00e1s preciso decir que se estremeci\u00f3, Madero y todos los que est\u00e1bamos ah\u00ed, gritando.<\/p>\n<p>Nos daba la impresi\u00f3n de que no estaban solos. \u00c9ramos un chingo, en todos esos momentos fuimos un chingo. Pero cadiquien iba por su cuenta y riesgo, nadie nos mandaba, nadie nos obligaba, nadie amenazaba con corrernos de nuestra casa si no acud\u00edamos (aunque a algunos s\u00ed los corrieron sus madres y padres por andar acudiendo sin permiso). As\u00ed como lleg\u00e1bamos nos \u00edbamos, en nuestros tiempos y en nuestros modos.<\/p>\n<p>Pero igual y s\u00ed estaban solos y no nos dimos cuenta.<\/p>\n<h2>Los que no tuvieron d\u00f3nde quedarse<\/h2>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Y cada tanto los malos gobiernos prueban y nos tratan de enga\u00f1ar o nos atacan, como en febrero de 1995 que nos avent\u00f3 una gran cantidad de ej\u00e9rcitos pero no nos derrot\u00f3. Porque, como luego dicen, no est\u00e1bamos solos y mucha gente nos apoy\u00f3 y nos resistimos bien.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Sexta Declaraci\u00f3n de la Selva Lacandona<\/em><\/p>\n<p>Pero luego nos dijeron que nos ten\u00edamos que organizar. Que nuestras organizaciones no les gustaban, ni las ONG, ni los partidos, ni los colectivos estudiantiles, que para dar ese salto a fuerza pol\u00edtica no militar que hab\u00edamos pedido en la consulta entonces deb\u00edamos construirla nosotros, pero bajo el mando de uno de ellos, uno que s\u00ed fuera mero zapatista para marcarnos el paso. Y algunos de nosotros aceptamos y fundamos el Frente Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional (FZLN), ah\u00ed en el sal\u00f3n Los \u00c1ngeles, todos juntos. Y nos entregaron unos documentos, muchos documentos, y nos dijeron que eso era lo que \u00edbamos a pensar y a creer de ah\u00ed en adelante. Y que ya no pod\u00edamos ir solos, que para estar ah\u00ed hab\u00eda que juntarse en comit\u00e9s. Nada de solitarios. Y nosotros dijimos \u201csi as\u00ed se construye la paz con justicia y dignidad y as\u00ed se acaba la guerra, sea\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n nos dijeron que no podr\u00edamos participar en elecciones, ni tampoco pertenecer a los partidos, que si \u00e9ramos del zapatismo no pod\u00edamos ser de nadie m\u00e1s. Ah\u00ed se fueron muchos que no aceptaron la condici\u00f3n, que no vieron bien abandonar el terreno electoral y dejar el campo libre a los de siempre. Y los Nosotros Otros que \u00e9ramos solos no pudimos entrarle porque no ten\u00edamos comit\u00e9. Entonces se quedaron los que de por s\u00ed ya ten\u00edan partido pero no estaba registrado, los que tra\u00edan organizaci\u00f3n previa, los que hab\u00edan salido de los partidos con registro. Con sus propios modos y sus propias agendas. Unos a\u00f1os despu\u00e9s la comandancia convoc\u00f3 a una asamblea a los que se quedaron, a los que quedaban de los que se quedaron, y les dijeron que el Frente ya no era necesario, que no les deb\u00edan nada y que ah\u00ed se quedaban, solos. Entonces esos que se hab\u00edan quedado volvieron a luchar en sus geograf\u00edas y en sus modos y en sus tiempos, y vieron que en su trinchera segu\u00edan aqu\u00e9llos que se hab\u00edan ido desde el primer d\u00eda, y se saludaron.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 a ellos se refiere el sub Mois\u00e9s cuando dice que los dejaron solos. Pero pues es que no ten\u00edan en d\u00f3nde quedarse.<\/p>\n<h2>Los que iban por puentes y salieron abismados<\/h2>\n<p>En el FZLN o fuera de \u00e9l, igual los Nosotros Otros nos pusimos a promover la Consulta por el Reconocimiento de los Derechos de los Pueblos Indios y por el Fin de la Guerra de Exterminio. Recibimos en nuestras colonias a los delegados zapatistas, les compartimos nuestra palabra y escuchamos lo que ten\u00edan que decir. Luego armamos la consulta y pusimos muchas, much\u00edsimas m\u00e1s casillas que en la anterior consulta y obtuvimos m\u00e1s del doble de respuestas. Y lo que respondimos fue que s\u00ed, que quer\u00edamos que los diputados aprobaran los acuerdos y que quer\u00edamos que se acabara la guerra. Lo dijimos de nuevo, s\u00ed, pero esta vez \u00e9ramos m\u00e1s.<\/p>\n<p>Esos mismos muchos y otros muchos otros acompa\u00f1amos la Marcha del Color de la Tierra. Con nuestros cuerpos en las calles volvimos a decir \u201cqueremos la ley derivada de los acuerdos y queremos el fin de la guerra\u201d. Vimos por televisi\u00f3n a la Marichuy, al Adelfo y a la Esther hablarle a los diputados y a los senadores. Pocos d\u00edas despu\u00e9s nos enteramos que los senadores hab\u00edan aprobado una ley muy distinta a la que se hab\u00eda acordado. Lo peor fue saber que los 12 senadores perredistas (coordinados por Jes\u00fas Ortega) apoyaron el rompimiento legislativo de los acuerdos de San Andr\u00e9s. Acordamos llamar a ese episodio como \u201cla traici\u00f3n del PRD\u201d, a pesar de que los 60 diputados de ese partido votaron en contra de la contrarreforma y defendieron infructuosamente la Ley Cocopa.[3]<\/p>\n<p>Ese grupo de senadores s\u00ed los dej\u00f3 solos. Entre ser senadores del PRD y ser representantes del pueblo mexicano, eligieron lo primero.[4]<\/p>\n<p>Seguimos creyendo que no los hab\u00edamos dejado solos cuando llenamos Oventic en la inauguraci\u00f3n de los Caracoles. Cuando reconocimos las Juntas de Buen Gobierno y aceptamos sus decisiones de manejo de los recursos que se juntaban y donaban (como aquel dinero para construir un estadio de f\u00fatbol que se convirti\u00f3 en una farmacia de herbolaria). Luego fuimos a las reuniones preparatorias a compartir nuestros dolores y nuestras demandas y participamos en La Otra Campa\u00f1a con la esperanza de que se trataba de construir un plan nacional de lucha, un plan colectivo, amplio, de todos juntos. Incluidos las decenas (o quiz\u00e1 cientos) de los nosotros que, en las preparatorias y durante el recorrido, intentaron construir puentes entre las izquierdas. Pero pas\u00f3 que cada vez que lo intentaban la brecha se hac\u00eda m\u00e1s grande y poco a poco La Otra Campa\u00f1a se transform\u00f3 en una campa\u00f1a antielectoral y todos esos que quer\u00edan puentes se fueron con un abismo de diferencias e indiferencias en las manos.<\/p>\n<p>Nos dijeron \u201cd\u00e9jennos solos\u201d y as\u00ed lo hicimos.<\/p>\n<h2>Historia de encuentros, desencuentros y tragedias imprevisibles<\/h2>\n<p>Pero no los hagamos las v\u00edctimas a los perredistas, no era de gratis ese rechazo a los puentes. Adem\u00e1s de la llamada \u201cTraici\u00f3n legislativa\u201d hubo antes y despu\u00e9s momentos clave que marcaron la distancia entre el EZLN y la izquierda electoral. Es una historia llena de encuentros y desencuentros, donde ambas dirigencias se obligaban a dialogar porque compart\u00edan mucha de su base social, pero al mismo tiempo se desconfiaban, sea porque se ve\u00edan compitiendo por los mismos puestos en el futuro o porque discrepaban en el uso de las armas o porque \u201csimplemente\u201d sus proyectos de naci\u00f3n eran muy distintos.<\/p>\n<p>Caminaron juntos cuando la base del PRD demand\u00f3 el cese al fuego, cuando Cuauht\u00e9moc se comprometi\u00f3 a incluir las 10 demandas en su campa\u00f1a, cuando el EZLN respald\u00f3 su candidatura en la CND, pero luego se dejaron solos cuando el sub Marcos critic\u00f3 a C\u00e1rdenas, cuando el n\u00facleo cercano a Cuauht\u00e9moc responsabiliz\u00f3 de la gran derrota electoral a su alianza con los zapatistas, cuando Mu\u00f1oz Ledo negoci\u00f3 la elecci\u00f3n de Amado Avenda\u00f1o a cambio de la renuncia de Eduardo Robledo y cuando el EZLN llam\u00f3 a no votar en las elecciones municipales de 1995; luego volvieron a caminar juntos cuando L\u00f3pez Obrador incluy\u00f3 las demandas del EZLN en la Mesa de Bucareli, pero se dejaron solos cuando en la reforma electoral resultante de esa mesa quedaron fuera las propuestas del EZLN (refer\u00e9ndum y revocaci\u00f3n de mandato); caminaron juntos EZLN, PRD y PT en todas las versiones de la Cocopa, en las votaciones de la Ley de Derechos y Cultura Ind\u00edgena que mand\u00f3 Zedillo, pero se dejaron solos cuando el FZLN prohibi\u00f3 la doble militancia y cuando durante la huelga de la UNAM apostaron por rutas distintas de soluci\u00f3n; caminaron juntos cuando Mart\u00ed Batres negoci\u00f3 con Beatriz Paredes la autorizaci\u00f3n para que las y los delegados zapatistas hablaran en el Congreso de la Uni\u00f3n, pero se dejaron solos cuando C\u00e1rdenas Batel se abstuvo y lo hicieron cargar la culpa del voto de priistas y panistas.<\/p>\n<p>Pero quiz\u00e1 los desencuentros m\u00e1s graves fueron entre 2004 y 2006. No s\u00f3lo para las organizaciones, no s\u00f3lo para las veleidades de los liderazgos, sino para la zona de influencia del zapatismo y para el pa\u00eds todo.<\/p>\n<p>La respuesta al fracaso legislativo fue replegarse a las comunidades, y desde ah\u00ed empezar a construir un nuevo modelo de autonom\u00eda. La apuesta era posible gracias a que se contaba con apoyos que llegaban v\u00eda donaciones directas y v\u00eda las ONG vinculadas a la Iglesia cat\u00f3lica, adem\u00e1s del trabajo casi voluntario que hicieron muchas personas de distintas partes del pa\u00eds y, sobre todo, gracias al compromiso con su causa de miles de bases de apoyo. Pero decidieron que para construir esa autonom\u00eda esas bases de apoyo deb\u00edan renunciar a todo v\u00ednculo con los partidos pol\u00edticos con registro en M\u00e9xico, con los tres niveles de gobierno y con toda instituci\u00f3n del Estado. Esta decisi\u00f3n a la larga desgarr\u00f3 el tejido social b\u00e1sico, pues en muchas localidades las bases zapatistas dejaron de participar en las actividades comunitarias, dejaron de hacer trabajo colectivo y de participar en las aportaciones, tambi\u00e9n renunciaron a todos los servicios p\u00fablicos y apoyos federales. La primera muestra de ese desgarre fue lo sucedido en Zinacant\u00e1n en 2004, cuando 127 familias zapatistas se negaron a pagar las cuotas de agua, entonces la autoridad comunitaria, respaldada por la presidencia municipal, decidi\u00f3 cortarles el suministro. El conflicto fue escalando hasta que los que estaban del lado de la presidencia municipal asesinaron a varias personas y las familias zapatistas tuvieron que huir de sus pueblos, refugi\u00e1ndose en San Crist\u00f3bal.<\/p>\n<p>Luego de muchas negociaciones, el gobierno del estado logr\u00f3 que las familias retornaran a sus casas \u2014acompa\u00f1adas por una caravana de Nosotros Otros de San Crist\u00f3bal\u2014 y se mantuvo una tensa calma. Pero la comandancia zapatista exigi\u00f3 que el presidente municipal, que pertenec\u00eda al PRD, fuera expulsado del partido. Una comisi\u00f3n del CEN perredista, compuesta mayoritariamente de la corriente de los Chuchos, viaj\u00f3 a Chiapas a investigar el asunto y determinaron que la expulsi\u00f3n era improcedente. Esto motiv\u00f3 la furia de la comandancia y una promesa de retaliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La oportunidad llegar\u00eda en 2006, cuando La Otra Campa\u00f1a se convirti\u00f3 en campa\u00f1a antiobradorista. El delegado Zero no particip\u00f3 de ello (o no mucho, o al menos no la incit\u00f3 p\u00fablicamente), pero tampoco hizo nada por evitar el giro que sus simpatizantes fueron imprimiendo a la campa\u00f1a. No importaron las llamadas de atenci\u00f3n de un importante sector de activistas e intelectuales que hasta ese momento apoyaban al zapatismo, apoyo que eventualmente decidieron retirar dados los o\u00eddos sordos que encontraron a sus m\u00faltiples advertencias.<\/p>\n<p>La puntilla llegar\u00eda con el desalojo violento ordenado por el presidente municipal perredista de Texcoco a un grupo de vendedoras de flores, lo cual derivar\u00eda de forma totalmente desproporcionada en el operativo de la Polic\u00eda Federal Preventiva (al mando de Vicente Fox) y de la polic\u00eda estatal (al mando de Enrique Pe\u00f1a Nieto) al pueblo de San Salvador Atenco. Muchas personas, muchos Nosotros Otros que en ese momento estaban en un mitin de La Otra Campa\u00f1a en Ciudad de M\u00e9xico acudieron a Atenco a apoyar al pueblo y al Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra. Dos de ellos (Alexis Benhumea y Javier Cort\u00e9s) fueron asesinados por la polic\u00eda y 207 personas fueron detenidas, entre ellas 26 mujeres que alzaron la voz para denunciar vejaciones y violaciones sexuales por parte de la polic\u00eda del gobernador Pe\u00f1a Nieto.<\/p>\n<p>Sin embargo, otra consecuencia fue la presidencia de Felipe Calder\u00f3n, a quien su amigo Luis Carlos Ugalde le otorg\u00f3 la victoria electoral por una diferencia de 243 939 votos. M\u00e1s all\u00e1 de la discusi\u00f3n del fraude electoral (en cuyo caso la derrota habr\u00eda sucedido independientemente de si los simpatizantes zapatistas votaban o no), el hecho es que los m\u00faltiples llamados a no votar durante La Otra Campa\u00f1a fueron determinantes. No es especular considerar que, si los Nosotros Otros hubi\u00e9ramos ido a votar, el resultado habr\u00eda sido diferente, quiz\u00e1 la guerra calder\u00f3nica no habr\u00eda tenido lugar y la destrucci\u00f3n del pa\u00eds se habr\u00eda evitado (o pospuesto). Podemos especular la cifra, se puede tomar como dato los dos millones y medio que participaron en la consulta sobre Derechos y Cultura Ind\u00edgena de 1999, o bien, de forma un poco m\u00e1s imprecisa, calcular a ojo de buen cubero el n\u00famero de personas que llenaron las plazas p\u00fablicas durante el recorrido de La Otra Campa\u00f1a, o bien quedarse con la impresi\u00f3n que siempre tuvo el zapatismo urbano de s\u00ed mismo: \u201csomos un chingo\u201d. Pero en todo caso, sin duda el n\u00famero posible era mayor a 250 mil votos.<\/p>\n<p>Aliarse o no aliarse es una discusi\u00f3n vieja, bizantina e irresoluble entre las izquierdas, pero asumir las consecuencias de las propias decisiones es una buena pr\u00e1ctica de personas adultas. El sexenio sangriento y destructor de Felipe Calder\u00f3n es una consecuencia de muchas decisiones que se deben asumir. Entre ellas la decisi\u00f3n de nombrar coordinador de campa\u00f1a a Jes\u00fas Ortega, pero tambi\u00e9n fue una decisi\u00f3n colectiva los llamados reiterados a no votar.<\/p>\n<p>Porque, a fin de cuentas, ese 6 de julio de 2006 todos nos quedamos solos.<\/p>\n<h2>Los que no los dejaron solos, pero se quedaron solos<\/h2>\n<p>Mientras que el discurso de 2019 del subcomandante Mois\u00e9s desat\u00f3 reacciones por el tono pendenciero y altisonante, el discurso del 30 aniversario provoc\u00f3 una reacci\u00f3n muy parecida a lo que me dijo un poeta chiapaneco la semana pasada: \u201c\u00bfC\u00f3mo no van a estar solos, si ya corrieron a todos?\u201d. Se podr\u00eda decir que estamos ante una soledad largamente cultivada, si no fuera porque su cosecha es reconocida m\u00e1s como una plaga indeseada.<\/p>\n<p>Ese tema de los expulsados y los vetados puede parecer ajeno para las personas que habitan las grandes ciudades de M\u00e9xico, donde el apoyo al zapatismo es una decisi\u00f3n personal y muchas veces coyuntural. Los expulsados \u2014aquellas personas que formaban parte del EZLN, sea como milicianos o como bases de apoyo\u2014 han tenido que abandonar sus tierras, sus pueblos, sus familias. Los vetados \u2014los civiles que no son parte del EZLN pero trabajan en proyectos que acompa\u00f1an al zapatismo\u2014 han tenido que rehacer su vida, renunciar a su trabajo y al proyecto por el que antes abandonaron todo (su casa, su familia, sus pueblos, su plan de retiro).<\/p>\n<p>En lugares como San Crist\u00f3bal, donde ese zapatismo civil lleg\u00f3 a ser una enorme comunidad, el ser vetado signific\u00f3 durante mucho tiempo la muerte social: te corr\u00edan de la ONG, si la ONG era tuya se acababa el financiamiento, si eras due\u00f1o de un negocio la clientela y los proveedores se esfumaban, tus amigos te retiraban la palabra, corr\u00edan mil y un rumores acerca de las causas del veto, pero tambi\u00e9n sobre tu persona y tu comportamiento y, en algunos casos, incluso sobre tu desempe\u00f1o en la intimidad. Pero sobre todo los vetados eran consumidos por la incertidumbre, porque nunca se explicaba, nunca hab\u00eda posibilidad de r\u00e9plica, simplemente se te negaba el acceso a las comunidades o a los grandes eventos, sin importar trayectoria, ni si el veto era resultado de un rumor infundado. En todos los casos (los que yo conozco, al menos) la persona vetada intentaba por diferentes medios regresar, ser aceptado de vuelta. Unos mandaban cartas sin recibir nunca acuse de recibo, otros se cambiaban de ciudad y desde ah\u00ed intentaban hacer visible su inc\u00f3lume compromiso con la causa. Pero en ning\u00fan caso (hasta donde s\u00e9) el veto fue levantado.<\/p>\n<p>Claro que muchos se cansaron de esperar y siguieron luchando en otras siglas, sea en organizaciones pol\u00edtico-electorales o pol\u00edtico-militares. Sin olvidar mencionar a los otros que han muerto esperando ese \u201cperd\u00f3n\u201d que nunca lleg\u00f3.<\/p>\n<h2>Soledades absolutas e inapelables<\/h2>\n<p>Hubo una ocasi\u00f3n en que, sin ninguna duda, el EZLN se qued\u00f3 solo. Fue cuando el subcomandante Marcos se propuso como mediador para el Pa\u00eds Vasco.[5]<\/p>\n<p>Ah\u00ed s\u00ed, definitivamente, iban solos.<\/p>\n<h3>Cadiquien su soledad<\/h3>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Y todo esto que vemos nos produce gran asombro por ver la estupidez de los neoliberalistas que quieren destruir toda la humanidad con sus guerras y explotaciones, pero tambi\u00e9n nos produce gran contento ver que donde quiera salen resistencias y rebeld\u00edas, as\u00ed como la nuestra que es un poco peque\u00f1a pero aqu\u00ed estamos. Y vemos todo esto en todo mundo y ya nuestro coraz\u00f3n aprende que no estamos solos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Sexta Declaraci\u00f3n de la Selva Lacandona<\/em><\/p>\n<p>Creo que el subcomandante insurgente Mois\u00e9s tiene raz\u00f3n: est\u00e1n solos. Pero me parece que la suya ha sido una soledad muy concurrida.<\/p>\n<p>No es mi intenci\u00f3n contradecirlo. La percepci\u00f3n de soledad no se le regatea a nadie. Y tienen raz\u00f3n los zapatistas cuando dicen que no le deben absolutamente nada a nadie, que fue su sangre, y no la de todos estos Nosotros Otros arriba mencionados, la que alumbr\u00f3 el enero de 1994.[6] Estoy seguro de que muchas de esas personas que aparecen en estas l\u00edneas tambi\u00e9n se sienten solas, igual o m\u00e1s solas que como estaban hace 30 a\u00f1os. Pero quiz\u00e1 es tiempo de que todos aquellos Nosotros Otros, que iluminaron con sus cuerpos, sus palabras y su sangre la historia de estos 30 a\u00f1os posteriores a aquel enero, dejen de ser un accesorio descartable, una pieza de utiler\u00eda sin nombre. Quiz\u00e1 es tiempo de que le den una oportunidad a la palabra y empiecen a contar su propia historia, su propio cuerpo, su propia sangre.<\/p>\n<p>La transformaci\u00f3n que desde 1994 han experimentado las comunidades zapatistas va m\u00e1s all\u00e1 de las armas. Todos esos cambios del d\u00eda a d\u00eda, de construir lo com\u00fan desde abajo, son m\u00e1s importantes y trascendentales que cualquier comunicado o pendencia entre liderazgos, y esas transformaciones ser\u00e1n narradas (deben ser narradas) por los propios integrantes de los pueblos que las pusieron en pr\u00e1ctica, y ojal\u00e1 que su palabra y su evaluaci\u00f3n se escuche a pesar del ruido que hagan las siglas que porten. Porque mucho se puede aprender y es tambi\u00e9n mucho lo que no sabemos de c\u00f3mo fue ese andar cotidiano de inventar y construir mundos diferentes.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n creo que toca a esos Otros Nosotros, desde su soledad, pensarse y repensarse m\u00e1s all\u00e1 de la larga historia de desencuentros. Dejar, de una vez por todas, de pensarse como \u201clos que ayudan\u201d o \u201clos que acompa\u00f1an\u201d. Han dado su propia lucha y han construido su propia historia, una historia que por momentos les llev\u00f3 a caminar junto al EZLN, por otros momentos junto a sus propias organizaciones y, en otros momentos muy distintos, con los partidos, pero siempre peleando por lo que creyeron justo y lo que creyeron necesario. Quiz\u00e1 es buena idea respaldar las luchas de los pueblos por una paz con justicia y dignidad, independientemente de qui\u00e9n porte la bandera. Quiz\u00e1 es buena idea tambi\u00e9n recordarnos, a nosotros los de entonces y a nosotros los de ahora, que para esa paz llegamos, para esa paz luchamos y que no permitamos nunca que el ensordecedor sonido de las armas nos derrote.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] La marcha del 12 de enero fue multitudinaria y cuenta como la primera. Sin embargo, el 7 de enero marcharon decenas de organizaciones sociales en el entonces Distrito Federal. El 10 del mismo mes tambi\u00e9n se movilizaron ONG de San Crist\u00f3bal de Las Casas, aunque de esto no hay registro en prensa.<\/p>\n<p>[2] Fitzcarraldo, de Werner Herzog, es una pel\u00edcula acerca de un comerciante irland\u00e9s que desea construir un teatro en la selva. \u201cPara lograrlo, tendr\u00e1 que hacer una fortuna en la industria del caucho, y su astuto plan consiste en transportar un enorme barco por el r\u00edo y pasando una peque\u00f1a monta\u00f1a con la ayuda de los ind\u00edgenas locales\u201d. La referencia fue usada por el subcomandante Marcos durante la Convenci\u00f3n Nacional Democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>[3] No solamente las y los diputados federales del PRD (y cinco del PRI) apoyaron la Ley Cocopa, sino tambi\u00e9n los diputados locales perredistas de varios estados, donde tampoco ten\u00edan un n\u00famero considerable para cambiar el sentido de la votaci\u00f3n, aunque todo eso fue muy poco registrado por la prensa capitalina. Aqu\u00ed una nota sobre la discusi\u00f3n en la C\u00e1mara de Diputados.<\/p>\n<p>[4] La referencia es a una frase que Cuauht\u00e9moc C\u00e1rdenas le dijo a su hijo L\u00e1zaro, en ese momento senador del PRD.<\/p>\n<p>[5] En diciembre de 2003, el subcomandante Marcos se autopropuso como mediador entre el gobierno espa\u00f1ol y la organizaci\u00f3n ETA. La propuesta fue rechazada por ambas partes y por buena parte de la opini\u00f3n p\u00fablica. Incluso el cantante Joaqu\u00edn Sabina \u2014que el a\u00f1o anterior hab\u00eda comercializado una canci\u00f3n coescrita con Marcos\u2014 les critic\u00f3 y marc\u00f3 su distancia. La respuesta de ETA estuvo excedida de soberbia y arrogancia.<\/p>\n<p>[6] Al finalizar la Convenci\u00f3n Nacional Democr\u00e1tica, el subcomandante Marcos le dirigi\u00f3 estas palabras a quienes hab\u00edan llegado buscando alianzas y declaraciones en favor de unos u otros: \u201cNo les debemos absolutamente nada. Solos iniciamos, solos peleamos, solos nos morimos, fue nuestra sangre, y no la de ellos, la que alumbr\u00f3 el 94\u201d.<\/p>\n<hr \/>\n<p><em>*Fuente: https:\/\/revistacomun.com\/blog\/30-anos-de-soledad-del-subcomandante-insurgente-moises\/<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tienen raz\u00f3n los zapatistas cuando dicen que no le deben absolutamente nada a nadie, que fue su sangre la que alumbr\u00f3 el enero de 1994<\/p>","protected":false},"author":15,"featured_media":58414,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[57],"tags":[],"class_list":["post-58411","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-global"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>30 a\u00f1os de soledad del subcomandante insurgente Mois\u00e9s - Revista Rambla<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/30-anos-de-soledad-del-subcomandante-insurgente-moises\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_GB\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"30 a\u00f1os de soledad del subcomandante insurgente Mois\u00e9s - 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