{"id":54513,"date":"2023-04-20T20:16:14","date_gmt":"2023-04-20T18:16:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?p=54513"},"modified":"2024-04-15T19:51:15","modified_gmt":"2024-04-15T17:51:15","slug":"gabriel-garcia-marquez-cronica-de-un-nobel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/gabriel-garcia-marquez-cronica-de-un-nobel\/","title":{"rendered":"Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez: cr\u00f3nica de un Nobel"},"content":{"rendered":"<p>Recuperamos el monogr\u00e1fico que la revista mexicana <em>Renacimiento<\/em> (\u00f3rgano informativo y cultural de la Escuela Preparatoria) dedic\u00f3 en 1982 al escritor colombiano <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/carta-a-un-personaje-magico-de-gabriel-garcia-marquez\/\">Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez<\/a>, despu\u00e9s de que le fuera otorgado el Premio Nobel de Literatura. La revista editada en Monterrey, contiene declaraciones de <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/julio-cortazar-letras-y-debates\/\">J\u00falio Cortazar<\/a> y Carlos Fuentes, quienes opinan sobre el <em>boom<\/em> de la literatura latinoamericana. Tambi\u00e9n se recoge un art\u00edculo de \u00c1lvaro Mutis y parte del discurso de Garc\u00eda M\u00e1rquez tras ser galardonado con el \u00c1guila Azteca por el gobierno de M\u00e9xico.<\/p>\n<h2>Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, Nobel de literatura 1982<\/h2>\n<h3>El Premio Nobel, exclusivamente para Garc\u00eda M\u00e1rquez, no para el &#8216;boom&#8217;: Cort\u00e1zar y Fuentes<\/h3>\n<p><strong>Como es de todos conocido, el Premio Nobel de Literatura 1982 le fue otorgado al gran escritor colombiano Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez. El jueves 21 de octubre la noticia fue dada a los medios de difusi\u00f3n del mondo entero y caus\u00f3 alegr\u00eda y satisfacci\u00f3n en todo el \u00e1mbito de la cultura mundial. Garc\u00eda M\u00e1rquez recibi\u00f3 la noticia en su domicilio de la <\/strong><strong>ciudad de M\u00e9xico, ya que desde hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os radica en nuestro pa\u00eds, en el que ha escrito la mayor parte de su obra literaria. En esta p\u00e1gina publicamos algunas opiniones de escritores y hombres de cultura acerca de <\/strong><strong>Garc\u00eda M\u00e1rquez y su obra, as\u00ed como una cr\u00f3nica del otorgamiento de la Orden del \u00c1guila Azteca, con la que el Gobierno mexicano condecor\u00f3 al gran escritor latinoamericano.<\/strong><\/p>\n<p>El premio a Garc\u00eda M\u00e1rquez, \u00bfes un premio al \u00abboom\u00bb?<\/p>\n<p>Dos de los cuatro integrantes a los que el cr\u00edtico uruguayo \u00c1ngel Rama agrup\u00f3 en el n\u00facleo central del \u00abboom\u00bb literario, Julio Cort\u00e1zar y Carlos Fuentes, negaron; para el primero, el \u00abboom\u00bb no existi\u00f3 y dijo que el Nobel \u00abes exclusivamente para Garc\u00eda M\u00e1rquez\u00bb; el segundo dijo que la presea no puede rebajarse a \u00abuna moda pasajera\u00bb.<\/p>\n<p>Por la v\u00eda telef\u00f3nica, Cort\u00e1zar y Fuentes trasmitieron alegr\u00eda y emoci\u00f3n al referirse al suceso. Dijo el narrador argentino desde su casa de Par\u00eds:<\/p>\n<p>\u00abMi sentimiento es de gran alegr\u00eda. Primero, porque es un reconocimiento a la obra de Gabo. Segundo, porque considero que es un premio tambi\u00e9n para Am\u00e9rica Latina. Tiene un gran significado en este momento para multiplicar el inter\u00e9s en nuestros problemas y nuestros procesos. Me alegro mucho que Gabo lo haya obtenido. Yo nunca he cre\u00eddo en el \u00abboom\u00bb. Me parece que se trata de una serie de escritores individuales, cada uno trabajando por su cuenta y, en general, sin mayor contacto entre ellos. El Nobel es para Garc\u00eda M\u00e1rquez exclusivamente\u00bb.<\/p>\n<p>Dijo el novelista mexicano desde Prince\u0002ton, Nueva Jersey:<\/p>\n<p>\u00abEl premio a Garc\u00eda M\u00e1rquez es genial. Somos viejos amigos, tenemos una amistad fraternal. S\u00ed lo esperaba. Pasar por alto a Garc\u00eda M\u00e1rquez en el siglo XX es como dejar pasar a Cervantes en su \u00e9poca. Es verdad que la Academia sueca se ha equivocado muchas veces\u2026 No premi\u00f3 a Joyce, a Kafka, a Proust. Ahora empieza a corregirse. No, no es un premio al \u00abboom\u00bb. Antes que nada es un premio a un gran escritor. Y es un premio a una lengua que tiene que combatir como pocas para rescatarse, para poder hablar en nombre de sus sociedades. A veces se preguntan por qu\u00e9 la literatura latinoamericana tiene tanto vigor. Es que es una lengua que muri\u00f3 en el siglo XVII. Es lengua de sociedades en crisis, que en ocasiones s\u00f3lo expresa sus crisis a trav\u00e9s de la lengua. En esta ocasi\u00f3n, es un premio a Garc\u00eda M\u00e1rquez -premio a un gran escritor- y tambi\u00e9n premio a la lengua castellana, que no naci\u00f3 ayer, que viene de lejos, no a una moda pasajera como el \u00abboom\u00bb. Tenemos una tradici\u00f3n que viene desde el Arcipreste de Hita, \u00bfverdad? Esta es nuestra verdadera tradici\u00f3n, la que nos da nuestro verdadero perfil en Am\u00e9rica Latina, no esa que nos la aparece como reducto de la corrupci\u00f3n y el crimen. Hombres como Garc\u00eda Robles y Garc\u00eda M\u00e1rquez, con<br \/>\nsu trabajo, su honestidad, son los que ofrecen nuestro aut\u00e9ntico perfil, el esp\u00edritu aut\u00e9ntico de Am\u00e9rica Latina\u00bb.<\/p>\n<p>Por su parte, Carmen Balcells, la agente literaria de Garc\u00eda M\u00e1rquez, dijo desde Barcelona:<\/p>\n<p>\u00abEstamos en la pura pachanga, es la pura felicidad. Es la cosa que m\u00e1s alegr\u00eda me ha dado en mi vida. Yo le debo todo a Garc\u00eda M\u00e1rquez\u00bb.<\/p>\n<p>Inform\u00f3 que actualmente los libros de Garc\u00eda M\u00e1rquez han sido traducidos a 25 lenguas; entre las no-occidentales se\u00f1al\u00f3 el \u00e1rabe, japon\u00e9s, chino y africano (que se habla en Sud\u00e1frica). Junto a Garc\u00eda M\u00e1rquez, Cort\u00e1zar y Fuentes, Rama enlistaba al peruano Mario Vargas Llosa, quien actualmente est\u00e1 en Londres, Inglaterra.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/h3>\n<h2>Lo que s\u00e9 de Gabriel<\/h2>\n<p><em><strong>Por \u00c1lvaro Mutis<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Conoc\u00ed a Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez hace 32 a\u00f1os, una noche de tormenta en el barrio de Bocagrande en Cartagena. Me lo present\u00f3 Gonzalo Mallarino, su compa\u00f1ero de Facultad de Derecho de la Universidad Nacional y ya su admirador irrestricto. Las palmeras casi tocaban el suelo por la fuerza del viento y los cocos verdes se estrellaban en el pavimento con un ruido sordo, ya faulkneriano.<\/p>\n<p>Dos cosas me sorprendieron en \u00e9l, entonces apenas autor de <em>La noche de los alcaravanes<\/em>, cuento que me hab\u00eda parecido magistral y lleno de inagotables promesas -\u00bfpor qu\u00e9 ser\u00e1 que las promesas siempre son inagotables?- y las dos siguen siendo rasgos definitorios de su car\u00e1cter: una devoci\u00f3n sin l\u00edmites por las letras, desorbitada, febril, insistente, insomne entrega a las secretas maravillas de la palabra escrita (s\u00f3lo Don Quijote en su discurso sobre &#8216;\u00bbLas armas y las letras\u00bb hab\u00eda mostrado parecido fervor) y una madurez varonil, un sentido com\u00fan infalible, que en nada concordaban con sus veinte a\u00f1os de bucanero y su coraz\u00f3n a flor de piel. Esta ha sido otra constante en la vida de Gabriel: una indulgencia inteligente para todos sus semejantes y un sentido de vigilante servicio en la amistad.<\/p>\n<p>No conozco amigo igual, pero tampoco conozco otro que la cultive con m\u00e1s amoroso rigor, con tan sereno equilibrio. He pensado a menudo que Gabriel naci\u00f3 ya maduro, viejo no, nunca lo ha sido ni creo que lo ser\u00e1 ya, tiene un aire de intemporalidad que lo asimila a sus personajes.<\/p>\n<p>Me cuesta mucho trabajo decir algo sensato sobre su obra literaria. He le\u00eddo todos sus originales antes de que fueran publicados. Sigo pensando que su obra m\u00e1s acabada y perfecta es <em>El coronel no tiene quien le escriba<\/em>; la que se considera su obra prima, <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>, no puedo leerla sin cierto sordo p\u00e1nico. Toca vetas muy profundas de nuestro inconsciente colectivo americano. Hay ea ella una sustancia m\u00edtica, una carga adivinatoria tan honda, que pierdo siempre la necesaria serenidad para juzgarla. Sigo creyendo que es un libro sobre el cual no se ha dicho a\u00fan toda la deslumbrada materia que esconde. Cada generaci\u00f3n lo recibir\u00e1 como una llamada de destino y el tiempo y sus mudanzas poco podr\u00e1n contra \u00e9l.<\/p>\n<p>Hemos compartido juntos, Gabriel y yo, muchas horas de felicidad desbordada y no pocas de incertidumbre y estrechez. Hemos viajado por tres continentes, hemos compartido libros, m\u00fasicas y amigos. Todo lo vivido con \u00e9l ha sido para m\u00ed como un premio extraordinario en el oscuro azar de los d\u00edas. Compart\u00ed con \u00e9l las primeras horas de su Premio Nobel. Luchaba contra el entusiasmo tratando de ser el mismo de siempre. Lo logr\u00f3 en pocos minutos. Bebimos hasta pasada la medianoche.<\/p>\n<p>Evocamos amigos ausentes y tomamos a re\u00edr, en compa\u00f1\u00eda de nuestras esposas, Mercedes y Carmen, de las mismas gozosas remembranzas con las que est\u00e1 tejido nuestro destino com\u00fan. Ea verdad, casi pudimos decir que no hab\u00eda pasado nada. O mejor, que ninguna sorpresa del presente pod\u00eda opacar ni alejar la milagrosa presencia de un tiempo compartido que ha sido para nosotros una aut\u00e9ntica y siempre presente <em>movible feast<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">M\u00e9xico, D. F. 21\/10\/ 82<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/h3>\n<h2>Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez Condecorado con la Orden del \u00c1guila Azteca<\/h2>\n<h3>El \u00c1guila Azteca, dijo Garc\u00eda M\u00e1rquez, honra a los desterrados que acogi\u00f3 M\u00e9xico<\/h3>\n<p><em><strong>Por Manuel Robles<\/strong><\/em><\/p>\n<p>El escritor colombiano Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez recibi\u00f3 el viernes 22 la \u00abOrden del Aguila Azteca\u00bb, m\u00e1xima distinci\u00f3n que con\u0002cede el gobierno de M\u00e9xico a un extranjero, en una ceremonia que encabez\u00f3 el Presidente Jos\u00e9 L\u00f3pez Portillo en la residencia oficial de Los Pinos.<\/p>\n<p>En el acto, el canciller Jorge Casta\u00f1eda elogi\u00f3 la obra literaria del autor y habl\u00f3 de los lazos que lo han unido a M\u00e9xico desde hace m\u00e1s de cuatro lustros.<\/p>\n<p>\u00abAl otorgar la Orden del Aguila Azteca a Garc\u00eda M\u00e1rquez, M\u00e9xico corrobora y da permanencia al v\u00ednculo que une a este ilustre escritor y hombre cabal con nuestra patria\u00bb, dijo Casta\u00f1eda ante medio centenar de pol\u00ed\u0002ticos e intelectuales mexicanos y extranjeros.<\/p>\n<p>En compa\u00f1\u00eda de su esposa, Mercedes Bar\u0002cha, Garc\u00eda M\u00e1rquez agradeci\u00f3 la presea al Gobierno mexicano, \u00abla cual honra tambi\u00e9n a todos los desterrados que se han acogido al amparo de M\u00e9xico\u00bb. Y pidi\u00f3, al mismo tiempo, que \u00abnunca se cierren estas puertas abiertas, bajo ninguna circunstancia\u00bb.<\/p>\n<p>Al acto asistieron, adem\u00e1s, el secretario de Educaci\u00f3n P\u00fablica, Femando Solana; el canciller y el embajador de Colombia en M\u00e9\u0002xico, Ramiro Lloreda Caicedo e Ignacio Uma\u0002\u00f1a de Brigard, as\u00ed como el director general del\u00a0 Protocolo de la SRE y el subsecretario de la misma dependencia, Carlos Gonz\u00e1lez Parrodi y Alfonso de Rosenzweig D\u00edas, respectiva\u0002mente.<\/p>\n<p>Este es el texto del discurso pronunciado por Garc\u00eda M\u00e1rquez en el sal\u00f3n Carranza de Los Pinos:<\/p>\n<p>\u00abRecibo la Orden del Aguila Azteca con dos sentimientos que no suelen andar juntos: el orgullo y la gratitud. Se formaliza de este modo el v\u00ednculo entra\u00f1able que mi esposa y yo hemos establecido con este pa\u00eds que esco\u0002gimos para vivir desde hace m\u00e1s de 20 a\u00f1os. Aqu\u00ed han crecido mis hijos, aqu\u00ed he escrito mis libros, aqu\u00ed he sembrado mis \u00e1rboles. En los a\u00f1os sesenta, cuando ya no era\u00a0 feliz pero segu\u00eda siendo indocumentado, ami\u0002gos mexicanos me brindaron su apoyo y me infundieron la audacia para seguir escribien\u0002do, en circunstancias que hoy evoco como un cap\u00edtulo que se me olvid\u00f3 en <em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>. En el decenio pasado, cuando el \u00e9xi\u0002to y la publicidad excesiva trataban de per\u0002turbar mi vida privada, la discreci\u00f3n y el tacto legendario de los mexicanos me permitieron encontrar el sosiego interior y el tiempo invio\u0002lable para proseguir sin descanso mi duro ofi\u0002cio de carpintero. No es, pues, una segunda patria, sino otra patria distinta que se me ha dado sin condiciones, y sin disputarle a la m\u00eda propia el amor y la fidelidad que le profeso, y la nostalgia con que me los reclama sin tregua. Pero el honor que se confiere a mi persona no s\u00f3lo me conmueve por tratarse del pa\u00eds donde vivo y he vivido. Siento, se\u00f1or Presidente, que esta distinci\u00f3n de su gobierno honra tambi\u00e9n a todos los desterrados, que se han acogido al amparo de M\u00e9xico. S\u00e9 que no tengo representaci\u00f3n alguna, y que mi caso es todo menos que t\u00edpico. S\u00e9 tambi\u00e9n que las condiciones actuales de mi residencia en M\u00e9\u0002xico no son las mismas de la inmensa mayo\u0002r\u00eda de los perseguidos, que en esta \u00faltima d\u00e9\u0002cada han encontrado en M\u00e9xico un refugio providencial. Por desgracia, perduran a\u00fan en nuestro continente tiran\u00edas remotas y masacres veci\u0002nas que obligan a un destierro mucho menos voluntario y placentero que el m\u00edo. Hablo en nombre propio, pero s\u00e9 que muchos se reco\u0002nocer\u00e1n en mis palabras. Gracias, se\u00f1or, por estas puertas abiertas. Que nunca se cierren, por favor, bajo ninguna circunstancia\u00bb.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/h3>\n<h2>Magia y realidad en Garc\u00eda M\u00e1rquez<\/h2>\n<p><em><strong>Por Hermilo Salazar Su\u00e1rez<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, premio Nobel 1982, es universalmente conocido por obras como <em>Cien A\u00f1os de Soledad<\/em>, <em>El Coronel no tiene quien le escriba<\/em>, <em>El Oto\u00f1o del Patriarca<\/em> y su reciente <em>Cr\u00f3nica de una muerte anunciada<\/em> que alcanz\u00f3 la inusitada y sorpren\u0002dente edici\u00f3n de un mill\u00f3n doscientos mil ejemplares. Estas son las obras maduras del escritor, donde con un estilo exento de barroquismos y mostrando un poder ex\u0002cepcional de fabulaci\u00f3n y una fascinan te habilidad narrativa nos presenta personajes y lugares que hunden sus ra\u00edces en el suelo americano.<\/p>\n<p>Macondo (Aracataca) es el lugar creado y recreado por Garc\u00eda M\u00e1rquez, escenario de inveros\u00edmiles sucesos.\u00a0 \u00abMacondo es el drama de Am\u00e9rica\u00bb, expres\u00f3 alguna vez el escritor. Ciertamente Macondo es el lugar de los acontecimi entos maravillosos, desbordantes de la medi\u0002da com\u00fan.<\/p>\n<p>Due\u00f1o de una iron\u00eda y un sentido pantang ru\u00e9lico de la exageraci\u00f3n, Garc\u00eda M\u00e1rquez nos presenta en su mundo un reflejo del drama real de nuestro convulsivo conti\u0002nente. Los cr\u00edticos han llamado realis mo m\u00e1gico al estilo del Nobel colombiano.<\/p>\n<p>Realismo m\u00e1gico es el estilo que conjunta sucesos ordinarios y fabulosos con toda naturalidad y sin el menor azoro. Sin embargo, dicho estilo es propio de sus obras de madurez. Antes precede una fase p reliminar de maduraci\u00f3n, de remedos litera\u0002rios, donde prevalece no el realismo m \u00e1gico sino un estilo intelectualizante. A esta etapa corresponden los cuentos que se agrupan en el libro <em>Ojos de perro azul<\/em>.<\/p>\n<p>En el conjunto de cuentos que forman <em>Ojos de perro azul<\/em>, quiz\u00e1s con excepci\u00f3n de \u00abLa mujer que llegaba a las seis\u00bb, donde se insin\u00faa un asunto policial, se encuentra como denominador com\u00fan la posibilidad de un iversos paralelos al f\u00edsico, donde sigue exis\u0002tiendo la conciencia: vivir dentro del es pejo, vivir en el mundo on\u00edrico, vivir m\u00e1s all\u00e1 de la muerte. Se trata, en fin, de planos paralelos con perceptibles elementos metaf\u00ed\u0002sicos. Esto es lo que Vargas Llosa ha llamado la \u00abPre-Historia Literaria\u00bb, sofisticada y abstracta, de Garc\u00eda M\u00e1rquez.<\/p>\n<p>Luego aparecer\u00e1, maduro el estilo, el realismo m\u00e1gico con relatos tan cautivantes como el del Sumo Pont\u00edfice que viaja en su larga g\u00f3ndola negra a los funerales de la Mam\u00e1 Grande. El del pirata Francis Drake qu e se divierte ca\u00f1oneando cocodrilos. La man\u0002tarraya que nada por el aire h\u00famedo. El hombre viejo con alas que remonta el vuelo a la llegada de la primavera. Magia y realidad confundidas. Ulises y las sirenas situados en el mismo pla no, tan posibles como quim\u00e9ricos. Todo ello envuelto en el perfume de las astromelias.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Monogr\u00e1fico de la revista mexicana &#8216;Renacimiento&#8217; dedicada al escritor colombiano tras la consecuci\u00f3n del premio literario sueco. 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