{"id":54199,"date":"2023-04-04T20:58:54","date_gmt":"2023-04-04T18:58:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?p=54199"},"modified":"2023-04-04T21:02:53","modified_gmt":"2023-04-04T19:02:53","slug":"como-se-pudren-los-mitos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/como-se-pudren-los-mitos\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo se pudren los mitos?"},"content":{"rendered":"<p>Estas notas comentan la minucia que conmociona a la opini\u00f3n p\u00fablica espa\u00f1ola: una ricahembra asidua de los quir\u00f3fanos \u2018est\u00e9ticos\u2019 ha comprado en Miami a una beb\u00e9<!--more-->. Se\u00f1ora de avanzada edad sabe que, dentro de algunos a\u00f1os, no podr\u00e1 cuidar a su hija (ALO, Ana Lequio Obreg\u00f3n) pero, \u00bfqu\u00e9 importa la ancianidad cuando se tienen muchos posibles? Ana Garc\u00eda Obreg\u00f3n (en adelante, AGO), tendr\u00e1 malestares, alifafes y mil achaques -menos sofocos- pero tambi\u00e9n abundante personal de servicio -si los paga.<\/p>\n<p>La \u2018raz\u00f3n\u2019 elegida por AGO para perpetrar el grav\u00edsimo delito de robar a una beb\u00e9 ha radicado en que semejante desafuero le ha \u201cvuelto a la vida\u201d. Hace tres a\u00f1os, muri\u00f3 el hijo que tuvo con un dizque conde italiano en lo que fue una UTE (Uni\u00f3n temporal de empresas) morgan\u00e1tica pues AGO no tiene sangre azul. A nadie le cabe duda de que, en efecto, debi\u00f3 sentirse muerta. Por mi parte, no imagino mayor dolor que la p\u00e9rdida de un hijo [so pretexto de glosar el asesinato frustrado que Abraham intenta contra su hijo Isaac y otros casos similares, abord\u00e9 con gran dolor y respeto esta tragedia y as\u00ed lo reflej\u00e9 en el ensayo <em>Lo mat\u00e9 porque era m\u00edo: Glosillas a la naturalidad del sacrificio<\/em>, de Euclides Perdomo, agosto 2000]<\/p>\n<p>Perder un hijo vuelve loca a la m\u00e1s templada. Silencio, nada m\u00e1s se puede decir. Con toda la raz\u00f3n, AGO se desquici\u00f3 pero desquiciarse no conlleva caer -voluntaria o involuntariamente- en la maldad. No s\u00f3lo hay muchas locas de acrisolada bondad sino que -por desgracia- conozco casos parecidos al del finado hijo de AGO. Madres que, mordi\u00e9ndose un sufrimiento insoportable, a fuerza de hero\u00edsmo lo convirtieron en obras de una abrumadora generosidad.<\/p>\n<p>Subrayando que \u00e9ste es un rar\u00edsimo caso en el que hay que citar la edad de la Madre Consumidora, nadie pretende que la septuagenaria AGO -dice que frisa los 68 a\u00f1os de edad, otros dicen que 72; lo dejaremos en la media: 70 a\u00f1os- se transforme en una Hero\u00edna -nadie, excepto ella misma que as\u00ed delira. Pero, \u00bfc\u00f3mo creerla si toda su vida ha estado al servicio de la idiotizaci\u00f3n de la plebe y muy bien que le ha ido en t\u00e9rminos pecuniarios? Me conformar\u00eda con que reconociera el da\u00f1o que ha infligido, en primer lugar a la Mater Dolorosa y, en general, a todas las mujeres no s\u00f3lo con su obscena exhibici\u00f3n de poder econ\u00f3mico sino, mucho peor a\u00fan, fomentando el delictivo negocio de los vientres de alquiler.<\/p>\n<p>Estos d\u00edas se ha repetido hasta la saciedad que un Deseo no es un Derecho. Obvio, yo deseo ser EIE (Exterminador de Idolatr\u00edas Estatales) pero no tengo derecho a exterminar f\u00edsicamente a tanto malhechor condecorado que pasea con insultante prepotencia por las altas esferas del Poder. Para paliar mi ansia justiciera, podr\u00eda aducir que sigo religiosamente al vetusto <em>Malleus Maleficarum<\/em> (a\u00f1o 1486, recetario de torturas contra las brujas) pero no creo que los a\u00fan m\u00e1s vetustos jueces me entendieran. Menos a\u00fan les agradar\u00eda leer que servidor caracteriza a AGO como una bruja posmoderna puesto que \u201cconsumir comidas y bebidas preparadas con la grasa de los ni\u00f1os\u201d era uno de los m\u00e1s odiosos rasgos que caracterizaban a las brujas de anta\u00f1o -no f\u00edsica pero s\u00ed simb\u00f3licamente, es notorio que AGO come y bebe de su ni\u00f1a malhabida.<\/p>\n<p>Otros\u00ed, un detalle que preocupa much\u00edsimo a la morralla hispana es saber de qui\u00e9n ha sido el generador semen -t\u00e9rmino cuasi procaz sustituido por el desdichado eufemismo de \u2018material gen\u00e9tico\u2019. Para servidor, es una cuesti\u00f3n de espinoso esclarecimiento y de m\u00ednima entidad puesto que, sin tener acceso a los datos b\u00e1sicos, no tiene lugar en la \u00f3rbita bio\u00e9tico\/cient\u00edfica -incluso disponiendo de datos, s\u00f3lo interesar\u00e1 a los genetistas.<\/p>\n<p>Cada quisque puede alimentar su vac\u00edo mental viendo gametos y espermatozoides y sical\u00edpticos hom\u00fanculos deambulando por un vientre an\u00f3nimo. Pero, admito mi pecadora fantas\u00eda, voy a suponer que es cierto el rumor de que el semen procede del hijo fallecido. A rega\u00f1adientes, lo menciono pero por una sola raz\u00f3n: porque, pese a su inconsistencia factual (el hijo contrajo un c\u00e1ncer hace 5 a\u00f1os y muri\u00f3 hace tres, \u00bfdemasiado tiempo para un \u2018material\u2019 congelado?) me permite escapar de la literatura tremendista y, especialmente, me autoriza a introducir el topos de la Abuela-Madre sobre el que hay abundantes evidencias mitol\u00f3gicas y sociol\u00f3gicas que veremos en su propio par\u00e1grafo.<\/p>\n<p>Sin embargo, esta psicopat\u00eda popular sobre c\u00e9lulas con rabito y c\u00e9lulas esf\u00e9ricas, nos irrita porque distrae la atenci\u00f3n del \u2018utero desconocido\u2019. Es decir, de la Madre Gestante (<em>biol\u00f3gica<\/em> es el adjetivo que prefieren los medios) De esta v\u00edctima principal no sabemos nada -por ahora. O, mejor dicho, s\u00f3lo sabemos que es pobre de solemnidad. Y, por supuesto, no creemos el monto de la remuneraci\u00f3n recibida que propalan los esclavistas que se enriquecen con los vientres de alquiler; es delirantemente incre\u00edble lo que \u00e9stos desalmados pregonan en la televisi\u00f3n: que en Miami un beb\u00e9 cuesta entre 150.000 y 200.000 US$ de los que la Mater Dolorosa recibe 40.000. Nauseabunda mentira porque, si leemos la letra peque\u00f1a de los contratos de esclavitud ginecol\u00f3gica que figuran en las p\u00e1ginas web de esas empresas, veremos que la Mater no llegar\u00e1 a un \u2018sueldo base\u2019 de 20.000 US$ a los que, adem\u00e1s, le descontar\u00e1n tantas docenas de deducciones arbitrarias que me pregunto si, una vez entregado el fruto de su vientre, recibir\u00e1 billetes o peladas moneditas.<\/p>\n<p>Sea como sea, el dinero -avarienta limosna- no es lo m\u00e1s insultante de este sucio asunto. Dejando al lado lo m\u00e1s llamativo -la plata-, es criminal que la Mater pierda todos sus derechos, empezando por el de filiaci\u00f3n y terminando en el rudimentario de devoci\u00f3n por su v\u00e1stago\/a. Quitar derechos humanos elementales a las empobrecidas es grav\u00edsimo delito. Punto.<\/p>\n<h2>El cinemat\u00f3grafo<\/h2>\n<p>Puesto que los protagonistas de ese siniestro sainete pertenecen al famoseo y al espect\u00e1culo zafio, embrutecedor y subvencionado, empecemos la casa por el tejado. L\u00e9ase, con un di\u00e1logo a coces de una gran pel\u00edcula:<\/p>\n<blockquote><p>EVELYN (Faye Dunaway)\u2013 She\u2019s my sister (Gittes\/Jack Nicholson la abofetea)<br \/>\nEVELYN\u2013 She\u2019s my daughter (Gittes la vuelve a abofetear)<br \/>\nEVELYN\u2013 My sister (Gittes la abofetea una vez m\u00e1s)<br \/>\nEVELYN- My daughter, my sister (Gittes la golpea, Evelyn cae llorando)<br \/>\nEVELYN (casi gritando)- She\u2019s my sister and my daughter!<br \/>\nEVELYN\u2013 My father and I, understand, or is it too tough for you?.<br \/>\nEVELYN-\u2026 He had a breakdown\u2026 the dam broke\u2026 my mother died\u2026 he became a little boy\u2026 I was fifteen\u2026 he\u2019d ask me what to eat for breakfast, what clothes to wear!\u2026 It happened\u2026 then I ran away<br \/>\n(Roman Polanski, Chinatown, 1974. Gui\u00f3n de Robert Towne)<\/p><\/blockquote>\n<figure id=\"attachment_54200\" aria-describedby=\"caption-attachment-54200\" style=\"width: 464px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-54200 size-full\" src=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Nicholson-vs-Dunaway-una-de-las-mas-famosas-bofetadas-de-Hollywood-lqsomos-.webp\" alt=\"\" width=\"464\" height=\"241\" srcset=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Nicholson-vs-Dunaway-una-de-las-mas-famosas-bofetadas-de-Hollywood-lqsomos-.webp 464w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Nicholson-vs-Dunaway-una-de-las-mas-famosas-bofetadas-de-Hollywood-lqsomos--18x9.webp 18w\" sizes=\"(max-width: 464px) 100vw, 464px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-54200\" class=\"wp-caption-text\">Nicholson vs. Dunaway; una de las m\u00e1s famosas bofetadas de Hollywood.<\/figcaption><\/figure>\n<p>En la escena cumbre de esta pel\u00edcula, Polanski resuelve la intriga que ven\u00eda fragu\u00e1ndose desde la primera secuencia: un magnate asaz criminal ha pre\u00f1ado a su propia hija. Clamoroso incesto que, como es habitual, terminar\u00e1 con la muerte <em>accidental<\/em> de la v\u00edctima\u2026 Sin embargo, este casi g\u00e9nero cinematogr\u00e1fico no siempre es f\u00edlmicamente tan desconsolador. Por ejemplo, otra gran pel\u00edcula escenifica el incesto sin alharacas ni moralinas, con suavidad y final feliz: hablo de Louis Malle y su<em> Le souffle au coeur<\/em>,1971. Ambientada en 1954, narra expl\u00edcitamente el encuentro sexual entre<em> Laurent<\/em>, 15 a\u00f1os, y su madre <em>Clara<\/em>, interpretada por L\u00e9a Massari -definida por los peores cr\u00edticos chauvinistas como \u201citaliana de sangre ardiente\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_54201\" aria-describedby=\"caption-attachment-54201\" style=\"width: 312px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-54201 size-full\" src=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/soplo-al-corazon-pelicula-lqsomos.webp\" alt=\"\" width=\"312\" height=\"227\" srcset=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/soplo-al-corazon-pelicula-lqsomos.webp 312w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/soplo-al-corazon-pelicula-lqsomos-16x12.webp 16w\" sizes=\"(max-width: 312px) 100vw, 312px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-54201\" class=\"wp-caption-text\">&#8216;El soplo al coraz\u00f3n&#8217; en versi\u00f3n anglosajona.<\/figcaption><\/figure>\n<p>En materia de incesto filmado, tambi\u00e9n deber\u00edamos a\u00f1adir dos obras de B. Bertolucci: <em>Antes De La Revoluci\u00f3n<\/em> (1964) y <em>La Luna<\/em> (1979) y, para hacer el cuento corto, no seguimos incluyendo los muchos t\u00edtulos que se hicieron sobre este tema.<\/p>\n<h2>Mitolog\u00edas sobre la Abuela-Madre<\/h2>\n<blockquote><p>As\u00ed naciste t\u00fa, t\u00fa misma, sin otra Madre que t\u00fa misma. Abuela Madre. En el inicio todo estaba oscuro. No hab\u00eda ni Sol, ni Luna, ni Estrellas. A\u00fan no hab\u00eda amanecido. La Madre no era gente, la Madre es puro esp\u00edritu y pensamiento, Aluna: puro esp\u00edritu de todo lo que ha de existir. Y de ella surgi\u00f3 el Mar. As\u00ed cre\u00f3 la Abuela Ancestral a su hija, nuestra Madre Tierra. Abuela Madre cre\u00f3 la virtud masculina ancestral, al Padre sagrado Ancestro y le encomend\u00f3 fertilizar a la Madre Tierra. As\u00ed surgi\u00f3 la Vida.<\/p><\/blockquote>\n<p>(Fragmento del Manifiesto emitido por el Mama Nabi Kajuyali Tsamani Wichapishinteton Luta Nabi Nunhue, 5.II. 2010) Op. cit. en Buitrago A., Alejandro. 2010. \u201cDel Big Bang a la Big Band\u201d. En: Revista Acad\u00e9mica e Institucional, P\u00e1ginas de la UCPR, n\u00ba 88: p.57-64)<\/p>\n<p>El t\u00f3pico de la Abuela-Madre es frecuente en las mitolog\u00edas de medio mundo. Citemos solamente c\u00f3mo se refleja en dos \u00e1mbitos culturales lejanos geogr\u00e1fica e hist\u00f3ricamente: la antigua Grecia y las Yndias americanas:<\/p>\n<p><em>En Grecia:<\/em> Su deidad primigenia, Gea, fue una compulsiva Abuela-Madre pues tuvo dos hijos, Urano (Cielo) y Ponto (Mar), que fecundaron a su propia madre. Pero Urano aborreci\u00f3 a sus criaturas porque salieron monstruosamente feos y termin\u00f3 desterr\u00e1ndolos al T\u00e1rtaro para, a rengl\u00f3n seguido, tener con su esposa-madre a los Titanes.<\/p>\n<p>Por delirante que parezca, incluso Zeus pudo ser Abuelo-Padre pues estuvo embarazado -gest\u00f3 a dos de sus hijos. Y, adem\u00e1s, en un rasgo de modernidad adelantada recurri\u00f3 a la fecundaci\u00f3n asistida. Tal fue el caso de D\u00e1nae, encerrada en una torre y madre gracias al polvo o lluvia de oro que Zeus verti\u00f3 sobre ella. El hijo resultante, Perseo, fue profetizado que asesinar\u00eda a su abuelo Acrisio y as\u00ed ocurri\u00f3 merced al deporte -el desdichado semidi\u00f3s era un buen atleta lanzando el disco\u2026 con p\u00e9sima punter\u00eda.<\/p>\n<p>Asimismo, seg\u00fan Hes\u00edodo, Zeus se <em>arrejunt\u00f3<\/em> con la Necesidad (Anank\u00e9) y\/o con Temis (Justicia) y tuvieron unas hijas problem\u00e1ticas: las Moiras cuya funci\u00f3n fue contar-pesar-medir a los humanos. Una de las tres moiras principales, es L\u00e1chesis, \u2018la que echa a suertes\u2019, la que mide con su vara la longitud del hilo de la vida [perd\u00f3n por la digresi\u00f3n: <em>Lachesis mutus<\/em> (ahora, <em>muta<\/em>), en lenguas vern\u00e1culas cuaima, surucuc\u00fa, shushupe, etc., es una culebra conocida de anta\u00f1o -Linneo la taxonomiz\u00f3 en 1766- extremadamente venenosa que me aterroriz\u00f3 durante a\u00f1os pero que ahora se utiliza en homeopat\u00eda]<\/p>\n<p>Si ampliamos la Abuela-Madre a campos perif\u00e9ricos, podr\u00edamos a\u00f1adir a Edipo pues el Or\u00e1culo de Delfos le advirti\u00f3: \u201cMatar\u00e1s a tu padre y te acostar\u00e1s con tu madre!\u201d. Claro que, como contrapartida al reputado Complejo de Edipo, Carl Gustav Jung (1875-1961) invent\u00f3 en 1912 el Complejo de Electra. Seg\u00fan Jung, el Complejo de Electra es algo muy com\u00fan a todas las ni\u00f1as en alg\u00fan momento de la infancia con la consecuencia de que puede generar una rivalidad con la madre -personalmente, dudo de todo Jung.<\/p>\n<p><em>En las Yndias: del Ande al Polo<\/em><\/p>\n<blockquote><p>Ella es la intangible, ella era el pensamiento, la imaginaci\u00f3n y la fuerza que iba a venir. En Ella y en su pensamiento, estaba todo lo que habr\u00eda de venir. En el tiempo de unquyquie nxie, cuando Bachu\u00e9 pens\u00f3, su pensamiento se transform\u00f3 en obra. Antes de esto no hab\u00eda nada. As\u00ed Bachu\u00e9 (a veces, escrito Bague) cre\u00f3 a los hacedores y formadores del universo y les dio la orden de comenzar la Creaci\u00f3n del Universo. (Folleto colombiano de divulgaci\u00f3n, s\/a, s\/f)<\/p><\/blockquote>\n<p>En la mitolog\u00eda Muisca (Colombia) <em>Bachu\u00e9<\/em> es la Gran Madre Abuela, creadora del universo. Esta diosa, emergi\u00f3 de una laguna con un ni\u00f1o en sus brazos; el ni\u00f1o creci\u00f3 y abuela-madre y beb\u00e9 se casaron y tuvieron muchos hijos a quienes ense\u00f1aron la agricultura y la adoraci\u00f3n de los dioses. Pero, despu\u00e9s de una eternidad, se despidieron del gent\u00edo que, muy triste, los vio partir convertidos en serpientes. Despu\u00e9s de poblar la Tierra, regresaron a la laguna.<\/p>\n<p>Entre los Mayas Kich\u00e9, Xmucane y Xpiacoc cumplen respectivamente con el rol de Abuela (diurna)-Madre (de la Luz) Esta pareja, la m\u00e1s anciana del pante\u00f3n maya y la m\u00e1s polifac\u00e9tica, crearon al Mundo y a los primeros humanos. En cuanto a los Inuit, Sedna se aproxima a la figura de Abuela-Madre en su condici\u00f3n de guardiana de la fauna marina y como fiel de la balanza entre la mujer Malina (<em>la<\/em> Sol) y el var\u00f3n Aningan (<em>el<\/em> Luna)<\/p>\n<p>Y una especulaci\u00f3n razonable: quiz\u00e1 para escabullirse de los escabrosos dilemas que plantea la Abuela-Madre, los innumerables redactores (copistas, reconstructores de palimpsestos, rapsodas y aedos) del G\u00e9nesis hicieron surgir de la nada a la Primera Pareja -vade retro, incesto.<\/p>\n<p><em>Ap\u00e9ndice: las actuales Yndias emigrantes.<\/em> La Abuela que suple a la Madre est\u00e1 muy presente en la cotidianeidad de las latinoamericanas y amerindias que se han visto forzados a emigrar. Afortunadamente, sobre ellas hay un creciente corpus de estudios emp\u00edricos. Por ejemplo, en el Caribe, es habitual utilizar el t\u00e9rmino \u2018los ni\u00f1os <em>barril<\/em>\u2019, siendo \u2018barril\u2019 el contenedor de pl\u00e1stico azul en el que los progenitores empacan la mercanc\u00eda que env\u00edan peri\u00f3dicamente a sus hijos -en Filipinas, lo llaman <em>balikbayan<\/em>, \u201cregreso a casa\u201d en idioma tagalog (cf. Gail Mummert. 2019. \u201c\u2019La segunda madre\u2019: La naturalizaci\u00f3n de la circulaci\u00f3n de cuidados entre abuelas y nietos en familias transnacionales latinoamericanas\u201d; en <em>AIBR<\/em> 14: 3)<\/p>\n<p>En cuanto a la terminolog\u00eda de parentesco, tambi\u00e9n en el Caribe los nietos suelen referirse a la abuela como <em>Ma<\/em>, al abuelo como <em>PaPa<\/em> y a los primos como \u2018<em>hermana\/hermano<\/em>\u2019. En las unidades dom\u00e9sticas donde conviven las\/os \u201chijas\/os de la abuela\u201d, \u00e9stas\/os no suelen relacionarse con los parientes patrilineales. Limit\u00e1ndonos a las ni\u00f1as, a veces conocen a su padre biol\u00f3gico siendo adultas, otras mientras son ni\u00f1as, pero, a menudo, mantienen la \u2018ficci\u00f3n\u2019 de no conocerlo. Si en la inscripci\u00f3n civil figuran los padres biol\u00f3gicos, ese antecedente es usado tard\u00edamente para solicitar el derecho a la herencia patrineal (ver Andrea Mastrangelo. 2001. \u201cLas \u2018<em>hijas de la abuela<\/em>\u2019 Una reflexi\u00f3n sobre el uso social de la nomenclatura del parentesco en dos zonas cordilleranas de Argentina.\u201d; en <em>IV Congreso Chileno de Antropolog\u00eda<\/em>. Santiago de Chile)<\/p>\n<h2>La hip\u00f3tesis de la abuela<\/h2>\n<p>No est\u00e1n muy lejos los tiempos en los que, entre paleont\u00f3logos y arque\u00f3logos, se abri\u00f3 camino una \u201chip\u00f3tesis de la abuela\u201d (HA) donde se postula que, a medida que las madres envejecen, los costos de reproducci\u00f3n aumentan. Entonces, el trabajo de las abuelas cuidando a las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes aumenta la garant\u00eda de la supervivencia de sus genes -y no s\u00f3lo satisfacen sus intereses gen\u00e9ticos, sino que tambi\u00e9n mejoran la sobrevivencia de sus familias. El lexema HA fue propuesto en 1957 por el bi\u00f3logo George C Williams quien parti\u00f3 de un postulado: que la menopausia podr\u00eda ser una adaptaci\u00f3n. As\u00ed la glosaba Natrass en PNAS 2019: \u201csi una mujer tiene descendencia a una edad avanzada, sus \u00faltimos hijos no podr\u00edan sobrevivir al morir ella y sus genes no habr\u00edan podido replicarse ni ser transmitidos a las siguientes generaciones. Adem\u00e1s, que en una poblaci\u00f3n haya sujetos que no se reproducen carece de sentido pues esos individuos consumen unos recursos que otros podr\u00edan utilizar en beneficio de su propia progenie.\u201d Por ello, Williams concluy\u00f3 que, desde el punto de vista evolutivo, el Homo s., se adapta a que las abuelas no puedan procrear y, a cambio, que dediquen su tiempo a sus nietas.<\/p>\n<p>La primera objeci\u00f3n a las (supuestas) bondades de la menopausia estriba en que casi todas las mam\u00edferas son f\u00e9rtiles \u2018hasta la muerte\u2019 -las orcas y otros cet\u00e1ceos odontocetos son la \u2018excepci\u00f3n humanoide\u2019 pues viven a\u00f1os despu\u00e9s de que cesen de ovular. Pero Williams, cont\u00f3 con un fuerte respaldo emp\u00edrico cuando se comprob\u00f3 que, tanto entre los cazadores-recolectores como en las sociedades preindustriales -e incluso entre los elefantes-, las abuelas menop\u00e1usicas aumentan la probabilidad de supervivencia de sus nietas\/os. Desde entonces, lo que comenz\u00f3 hace m\u00e1s de medio siglo como hip\u00f3tesis, ha sido -salvo excepciones- bien acogida por la comunidad cient\u00edfica hasta el punto que ahora habr\u00eda mutado en tesis. Pero se refiere a tiempos Paleo y\/o Neol\u00edticos, muchos dellos precer\u00e1micos (antes llamados \u2018antediluvianos\u2019) por lo que conviene a\u00f1adir dos comentarios, uno cl\u00e1sico y otro actualizado:<\/p>\n<p>a) En su difundido libro <em>Psicoan\u00e1lisis de los cuentos de hadas<\/em>, Bruno Bettelheim (rara y, para m\u00ed, dudosa fusi\u00f3n antropol\u00f3gico-psicoanalista) la Caperucita del cuento, oscila entre sus \u201cdeseos conscientes de actuar correctamente\u201d y su \u201canhelo inconsciente\u201d de seducir y ser seducida por el Lobo, para lo cual debe anular a su principal obst\u00e1culo: la Abuela-Madre.<\/p>\n<p>b) \u201c<em>El S\u00edndrome de la Abuela Esclava<\/em> es un cuadro cl\u00ednico con una alta prevalencia entre las mujeres que superan los 50 a\u00f1os y compatibilizan el rol de abuela y madre de sus nietos. Se trata de un s\u00edndrome grave, que afecta a amas de casa responsables en ejercicio activo, inducido por factores extr\u00ednsecos (estr\u00e9s familiar, enfermedades intercurrentes) e intr\u00ednsecos (sentido excesivo del orden, la dignidad y el pudor) Entre las manifestaciones t\u00edpicas destacan las f\u00edsicas (hipertensi\u00f3n arterial, descontrol metab\u00f3lico\u2026) como las ps\u00edquicas (autoinculpaci\u00f3n, tristeza, des\u00e1nimo\u2026) La implantaci\u00f3n de medidas estructurales y educativas podr\u00eda paliar la aparici\u00f3n y posterior desarrollo de este s\u00edndrome.\u201d (ver Molina Linde, Juan M\u00e1ximo; Molina Montes, Esther; Rodr\u00edguez Madrid, M. Nieves; Uribe, Ana Fernanda. Ene.-mar. 2008. \u201cUna forma de esclavitud en pleno siglo XXI: el s\u00edndrome de la abuela esclava\u201d; en <em>Rev. multidiscip. Gerontol<\/em>.: 18(1): 32-35)<\/p>\n<h2>Colof\u00f3n o fin de fiesta<\/h2>\n<p>Puesto que, en materia de compra de beb\u00e9s, la peripecia de los protagonistas de la grotesca actualidad espa\u00f1ola es comentada desde una \u00f3ptica provinciana que ignora al resto del planeta -salvo contadas menciones a Ucrania, el pa\u00eds europeo l\u00edder en empresas esclavistas de vientres de alquiler-, he cre\u00eddo oportuno mirar en otros tiempos y en otros lugares alejados de la hiper-mercantilizada an\u00e9cdota que asuela esta penosa Espa\u00f1a. De ah\u00ed las referencias mitol\u00f3gicas, cinematogr\u00e1ficas, paleontol\u00f3gicas y de emigraciones que buscan centrarse en un hecho: la pudrici\u00f3n de algunos mitos -si lo hace Disney, cualquiera puede mejorarlo.<\/p>\n<p>En este sentido, como ferviente disneyana, AGO prospera carcomiendo los llamados impropiamente <em>mitos<\/em> europeos para ponerlos a los pies de los caballos gringos. I.e., desde los mesopot\u00e1micos hasta los hnos. Grimm, desde la mentecata humanizaci\u00f3n de Animalia -Flora es menos cinematogr\u00e1fica- hasta los terror\u00edficos dr\u00e1culas preludio de los apocalipsis. Finalizo con un apunte personal: mi espina contra AGO se manifiesta en la serie televisiva que la llev\u00f3 al estrellato: <em>Ana y los siete<\/em>, 91 episodios emitidos entre 2002 y 2005. Bodrio protagonizado, dizque guionizado y evidentemente controlado por la susodicha vedette. Su trama es tan inveros\u00edmil que roza la ciencia-ficci\u00f3n sovi\u00e9tica: AGO representa a una institutriz rotenmeyer que por las ma\u00f1anas ense\u00f1a a los 7 hijos de un banquero viudo. Pero, por las noches se transforma en una estr\u00edper -\u00bfes imprescindible a\u00f1adir que la serie termina con AGO conquistando al viudo millonetis? Este torpe monumento a una vaciedad que niega la lucha de clases, a efectos populares rompi\u00f3 la obra maestra que le inspir\u00f3: la pel\u00edcula <em>Belle de jour<\/em> de Bu\u00f1uel 1967. Imperdonable.<\/p>\n<p><em>*Publicado originalmente en loquesomos.org, lea <span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"https:\/\/loquesomos.org\/como-se-pudren-los-mitos\/\">aqu\u00ed<\/a><\/span> el art\u00edculo original.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estas notas comentan la minucia que conmociona a la opini\u00f3n p\u00fablica espa\u00f1ola: una ricahembra asidua de los quir\u00f3fanos \u2018est\u00e9ticos\u2019 ha comprado en Miami a una beb\u00e9<\/p>","protected":false},"author":15,"featured_media":54202,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[72],"tags":[],"class_list":["post-54199","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>\u00bfC\u00f3mo se pudren los mitos? - Revista Rambla<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/como-se-pudren-los-mitos\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_GB\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u00bfC\u00f3mo se pudren los mitos? - Revista Rambla\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Estas notas comentan la minucia que conmociona a la opini\u00f3n p\u00fablica espa\u00f1ola: una ricahembra asidua de los quir\u00f3fanos \u2018est\u00e9ticos\u2019 ha comprado en Miami a una beb\u00e9\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/como-se-pudren-los-mitos\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista Rambla\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2023-04-04T18:58:54+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2023-04-04T19:02:53+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/gestacion-subrrogada-ana-obregon-telemadrid-lqsomos.webp\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"696\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"380\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/webp\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"N\u00f2nimo Lustre\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@revistarambla\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@revistarambla\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"N\u00f2nimo Lustre\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Estimated reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"15 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/como-se-pudren-los-mitos\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/como-se-pudren-los-mitos\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"N\u00f2nimo Lustre\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/2b19179a8ace334b829ad72cc6e6ce97\"},\"headline\":\"\u00bfC\u00f3mo se pudren los mitos?\",\"datePublished\":\"2023-04-04T18:58:54+00:00\",\"dateModified\":\"2023-04-04T19:02:53+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/como-se-pudren-los-mitos\\\/\"},\"wordCount\":3405,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/como-se-pudren-los-mitos\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2023\\\/04\\\/gestacion-subrrogada-ana-obregon-telemadrid-lqsomos.webp\",\"articleSection\":[\"Opiniones\"],\"inLanguage\":\"en-GB\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/como-se-pudren-los-mitos\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/como-se-pudren-los-mitos\\\/\",\"name\":\"\u00bfC\u00f3mo se pudren los mitos? - Revista Rambla\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/como-se-pudren-los-mitos\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/como-se-pudren-los-mitos\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2023\\\/04\\\/gestacion-subrrogada-ana-obregon-telemadrid-lqsomos.webp\",\"datePublished\":\"2023-04-04T18:58:54+00:00\",\"dateModified\":\"2023-04-04T19:02:53+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/como-se-pudren-los-mitos\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"en-GB\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/como-se-pudren-los-mitos\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-GB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/como-se-pudren-los-mitos\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2023\\\/04\\\/gestacion-subrrogada-ana-obregon-telemadrid-lqsomos.webp\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2023\\\/04\\\/gestacion-subrrogada-ana-obregon-telemadrid-lqsomos.webp\",\"width\":696,\"height\":380},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/como-se-pudren-los-mitos\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"\u00bfC\u00f3mo se pudren los mitos?\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"name\":\"Revista Rambla Barcelona\",\"description\":\"Periodismo independiente\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"en-GB\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\",\"name\":\"Revista Rambla\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-GB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/09\\\/banner_rambla_1900x600_BB.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/09\\\/banner_rambla_1900x600_BB.png\",\"width\":1900,\"height\":600,\"caption\":\"Revista Rambla\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/revistarambla\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/revistarambla\",\"https:\\\/\\\/www.instagram.com\\\/revista_rambla\",\"https:\\\/\\\/es.linkedin.com\\\/company\\\/revista-rambla\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/2b19179a8ace334b829ad72cc6e6ce97\",\"name\":\"N\u00f2nimo Lustre\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"\u00bfC\u00f3mo se pudren los mitos? - Revista Rambla","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/como-se-pudren-los-mitos\/","og_locale":"en_GB","og_type":"article","og_title":"\u00bfC\u00f3mo se pudren los mitos? - Revista Rambla","og_description":"Estas notas comentan la minucia que conmociona a la opini\u00f3n p\u00fablica espa\u00f1ola: una ricahembra asidua de los quir\u00f3fanos \u2018est\u00e9ticos\u2019 ha comprado en Miami a una beb\u00e9","og_url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/como-se-pudren-los-mitos\/","og_site_name":"Revista Rambla","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/","article_published_time":"2023-04-04T18:58:54+00:00","article_modified_time":"2023-04-04T19:02:53+00:00","og_image":[{"width":696,"height":380,"url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/gestacion-subrrogada-ana-obregon-telemadrid-lqsomos.webp","type":"image\/webp"}],"author":"N\u00f2nimo Lustre","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@revistarambla","twitter_site":"@revistarambla","twitter_misc":{"Written by":"N\u00f2nimo Lustre","Estimated reading time":"15 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/como-se-pudren-los-mitos\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/como-se-pudren-los-mitos\/"},"author":{"name":"N\u00f2nimo Lustre","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/person\/2b19179a8ace334b829ad72cc6e6ce97"},"headline":"\u00bfC\u00f3mo se pudren los mitos?","datePublished":"2023-04-04T18:58:54+00:00","dateModified":"2023-04-04T19:02:53+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/como-se-pudren-los-mitos\/"},"wordCount":3405,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/como-se-pudren-los-mitos\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/gestacion-subrrogada-ana-obregon-telemadrid-lqsomos.webp","articleSection":["Opiniones"],"inLanguage":"en-GB"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/como-se-pudren-los-mitos\/","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/como-se-pudren-los-mitos\/","name":"\u00bfC\u00f3mo se pudren los mitos? - Revista Rambla","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/como-se-pudren-los-mitos\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/como-se-pudren-los-mitos\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/gestacion-subrrogada-ana-obregon-telemadrid-lqsomos.webp","datePublished":"2023-04-04T18:58:54+00:00","dateModified":"2023-04-04T19:02:53+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/como-se-pudren-los-mitos\/#breadcrumb"},"inLanguage":"en-GB","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revistarambla.com\/como-se-pudren-los-mitos\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-GB","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/como-se-pudren-los-mitos\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/gestacion-subrrogada-ana-obregon-telemadrid-lqsomos.webp","contentUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/gestacion-subrrogada-ana-obregon-telemadrid-lqsomos.webp","width":696,"height":380},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/como-se-pudren-los-mitos\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.revistarambla.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"\u00bfC\u00f3mo se pudren los mitos?"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#website","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/","name":"Revista Rambla Barcelona","description":"Periodismo independiente","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"en-GB"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization","name":"Revista Rambla","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-GB","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/banner_rambla_1900x600_BB.png","contentUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/banner_rambla_1900x600_BB.png","width":1900,"height":600,"caption":"Revista Rambla"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/","https:\/\/x.com\/revistarambla","https:\/\/www.instagram.com\/revista_rambla","https:\/\/es.linkedin.com\/company\/revista-rambla"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/person\/2b19179a8ace334b829ad72cc6e6ce97","name":"N\u00f2nimo Lustre"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54199","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54199"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54199\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54206,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54199\/revisions\/54206"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/54202"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54199"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54199"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54199"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}