{"id":52108,"date":"2023-01-23T14:09:20","date_gmt":"2023-01-23T13:09:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?p=52108"},"modified":"2023-01-23T14:09:20","modified_gmt":"2023-01-23T13:09:20","slug":"los-jovenes-que-no-caminaran-detras-de-putin-volumen-dos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/los-jovenes-que-no-caminaran-detras-de-putin-volumen-dos\/","title":{"rendered":"Los j\u00f3venes que no caminar\u00e1n detr\u00e1s de Putin (volumen dos)"},"content":{"rendered":"<p><em>[viene de <span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/los-jovenes-que-no-caminaran-detras-de-putin-volumen-uno\/\">Los j\u00f3venes que no caminar\u00e1n detr\u00e1s de Putin (volumen uno)<\/a><\/span>]<\/em><\/p>\n<p>\u2014\u00a0Tienes que ingresar lo antes posible en una academia militar y hacerte oficial. Dijo su t\u00edo Hitler, mientras con un ensordecedor ruido pisaba a fondo el acelerador del coche. Yo no me llamo a enga\u00f1o, s\u00e9 perfectamente que quiz\u00e1 no conseguir\u00e1s nada en la vida y que a lo peor, lo que predomina en ti es la debilidad mental o la ineptitud. No deber\u00eda ayudarte, pues ese riesgo es alto y nada saco a cambio. Es m\u00e1s, muy al contrario lo \u00fanico que tengo, que es mi reputaci\u00f3n, es la que pongo en juego; sin contar que desde siempre he detestado la vulgaridad de la gente inferior. Pero eres mi sobrino, y si te digo todo esto, aunque te parezca ins\u00f3lito, es honestamente por tu bien. Debes escucharme con atenci\u00f3n, y abrir bien los ojos, pues est\u00e1s a punto de asistir a una experiencia alucinante. No en balde, he vivido mucho, y soy bastante m\u00e1s rico en conocimiento y experiencias de lo que tu insoportable biso\u00f1ez pudiera nunca llegar a imaginar; si me haces caso tendr\u00e1s un trabajo fijo y a pesar de las calaveradas que a menudo se te ocurra hacer, nunca podr\u00e1n despedirte. Eso, es lo m\u00e1ximo a lo que puede aspirar un granuja. Y no me digas que acaso que t\u00fa no lo eres? Hitler estaba inspirado, embutido en su verde uniforme\u2014que se hab\u00eda puesto solo para dar mayor solemnidad a la ocasi\u00f3n\u2014con su recortado bigote, mir\u00e1ndolo directamente a los ojos. Pero debes obedecerme sin rechistar. Entonces, mientras miraba por la ventanilla del coche, en el espejo o mejor dicho, en su imaginaci\u00f3n, suced\u00eda algo muy extra\u00f1o, era como si su figura creciera, y se volviera de repente m\u00e1s alto, y proyectara una sombra m\u00e1s y m\u00e1s grande, a la misma vez que \u00e9l, por el contrario, cada momento m\u00e1s agazapado, menguara a todas luces. \u00bfA qu\u00e9 se deb\u00eda todo aquello? No lo sab\u00eda. Pero en efecto, Pablo cercado por el asiento del autom\u00f3vil, estaba acorralado, y apenas le hab\u00eda respondido nada, mientras su pariente se adentraba m\u00e1s y m\u00e1s, en aquel discurso apocal\u00edptico. Quiz\u00e1 no era consciente de que con esa humillante introducci\u00f3n romp\u00eda un mutismo que duraba a\u00f1os, desde que no coincid\u00edan en ning\u00fan tedioso evento familiar. O tal vez s\u00ed era consciente de ese detalle, lo que era todav\u00eda peor, el caso es que as\u00ed, sin parar de hablar y conducir, hab\u00eda continuado dejando atr\u00e1s calles y callejones, sin un solo silencio, alej\u00e1ndose de su casa, donde lo hab\u00edan dejado sin inmutarse, sus otros t\u00edos, sus antiguos tutores. Por supuesto cuando lo escuchaba, el muchacho permanec\u00eda meditabundo, repasando las \u00faltimas frases que su pariente le dirig\u00eda a voz en cuello, mientras se repet\u00edan en su cabeza, como si formaran parte de un angustioso resumen que le alertaba de la gravedad de los hechos, y la locura de los acontecimientos. Una letan\u00eda de exabruptos que sent\u00eda, envueltos de una p\u00e1tina de irrealidad, aunque ten\u00eda que conceder que todos eran sangrantemente reales.<\/p>\n<p>\u2014\u00a0A partir de ahora, te beneficiar\u00e1s de mi supervisi\u00f3n en los pr\u00f3ximos a\u00f1os de tu vida y cuando termine contigo, te habr\u00e1s convertido en un verdadero hombre. Pero no me defraudes, sobrino, debes superar las pruebas con unas excelentes calificaciones\u2026 para que pronto pueda verte convertido en un estupendo oficial. Parece que ya te estoy viendo de uniforme. \u00a1Si Franco levantara la cabeza! Te sentar\u00e1 bien, eres alto, claro que tendr\u00e1s que cortarte esos bucles, al menos para la ceremonia de la jura de bandera. Luego lo podr\u00e1s llevar sin problemas. Bueno, como iba diciendo. Ser\u00e1s un estupendo oficial. Aunque ahora que lo pienso mejor, quiz\u00e1s te vendr\u00eda mejor un flequillo. Lo llevar\u00edas como prueba que eres de la familia, y como un s\u00edmbolo de tu linaje, y tus agallas. Le hab\u00eda dicho, mientras conduc\u00eda, alejando su vista de la carretera por unos instantes, cuando lo miraba fijamente con sus ojos encendidos\u2026<\/p>\n<p>Un estupendo oficial y tambi\u00e9n un est\u00fapido caballero\u2026 \u00bfNo te parece? \u2015pensaba\u2014Pero el cariz de la situaci\u00f3n cada vez ten\u00eda peor color. \u00bfEn qu\u00e9 clase de l\u00edo se hab\u00eda metido esta vez? Deb\u00eda reconocer que la irrupci\u00f3n de toda aquella obscena mentalidad expresada sin pudor, y dirigida contra \u00e9l, de aquella forma, lo estaba intimidando. En cualquier caso, el chaval, estaba completamente desbordado por lo que estaba sucediendo, y no sab\u00eda c\u00f3mo zafarse de su t\u00edo. De hecho, no ten\u00eda ni idea de lo que iba a decir, despu\u00e9s de lo que se le estaba viniendo encima. \u201cHe de buscar otra f\u00f3rmula.\u201d Escuchaba que le susurraba una voz en su interior, mientras entre sollozos las l\u00e1grimas resbalaban por sus rubicundas mejillas. Por supuesto, su t\u00edo Hitler, hac\u00eda caso omiso de ellas, a la vez que el muchacho, bachiller a la saz\u00f3n, permanec\u00eda en silencio, con la cabeza gacha llena de ensortijados bucles.<\/p>\n<p>\u2014\u00a0Yo a tu edad ya era cabo. Continuaba diciendo ajeno por completo al estremecedor efecto que estaba produciendo en su maltrecho sobrino. Pero t\u00fa tienes suerte, gracias a la herencia de tus difuntos padres gozas de enormes privilegios: te aguarda la oficialidad, es decir, puedes estudiar en una academia y hacerte militar de carrera. Pilotar\u00e1s aviones de combate. Como Tom Cruise en Top Gun. Los ojos de Hitler relampaguearon de repente. \u00bfSabes lo que eso significa? Son cosas vedadas para la mayor\u00eda de la gente, y t\u00fa, formar\u00e1s parte de esa \u00e9lite. Tienes muchas posibilidades querido sobrino, y no te das cuenta. Deja ya de sollozar. No seas imb\u00e9cil, que me est\u00e1s poniendo nervioso. Pronto te alegrar\u00e1s de alejarte de tus t\u00edos, de esos mentecatos. Ojal\u00e1 yo en mi juventud hubiese tenido tanta suerte. El mundo que te ha tocado vivir est\u00e1 inmerso en una crisis econ\u00f3mica, pol\u00edtica y moral, es decir, es una porquer\u00eda\u2026 pero eso es justo lo que hace falta para convencer a la gente, para que te den todo el poder, porque es necesario cambiarlo. Y t\u00fa, est\u00e1s hablando con el hombre que te va a llevar al lugar adecuado para hacerlo. \u00a1Si yo tuviera veinte a\u00f1os menos! \u00a1Mano dura! \u00a1Eso es lo que hace falta! \u00a1Un poco de Blitkrieg y de un plumazo acabar\u00eda con todos los problemas de este santo pa\u00eds, y de este pu\u00f1etero continente! \u00a1El mundo entero quedar\u00eda de nuevo a mis pies! Pero te advierto que las cosas no tienen vuelta atr\u00e1s, el tiempo no perdona, sobrino\u2026 si ahora no te haces un hombre, te arrepentir\u00e1s toda la vida. Ser\u00e1s un paria para siempre, porque ya no tendr\u00e1s oportunidad para rectificar. Entre los afligidos te veo\u2026 \u00a1Ja Ja Ja! Estudia, sobrino, estudia\u2026 es un peque\u00f1o sacrificio que tienes que hacer, pero a cambio lo puedes conseguir todo. Venga, An\u00edmate. M\u00e1s adelante, cuando seas teniente o capit\u00e1n, conocer\u00e1s a una mujer, y formar\u00e1s una familia. Entonces, el muchacho solo levant\u00f3 la mirada, y ense\u00f1\u00f3 sus vidriosos ojos como respuesta, mientras pensaba: \u201cEsos deb\u00edan de ser los mayores est\u00edmulos de su generaci\u00f3n y as\u00ed les ha ido.\u201d \u201c\u00bfC\u00f3mo explicarle que yo deseo hacerme escritor y fundar una comuna?\u201d<\/p>\n<p>\u2014\u00a0Conozco una academia militar que tiene buenas referencias. De ella han salido numerosos generales. Est\u00e1 al lado del Ayuntamiento. Cerca del Corte Ingl\u00e9s. El comandante es un gran hombre, algo pasado de peso, pero muy diligente. Marcelo se llama. Viene de Zaragoza y es Coronel del ej\u00e9rcito del aire. Puedo mandarle una carta diciendo que eres sobrino m\u00edo, y te tratar\u00e1 muy bien. Venga hombre, alegra esa cara\u2026<\/p>\n<p>\u00bfEn manos de qui\u00e9n me han dejado? \u2013pensaba\u2014 apenas ayer su destino estaba siendo regido por personas medianamente cuerdas y normales. Sin embargo, ahora estaba bajo la tutela de alguien completamente beligerante y desquiciado. De hecho, intentaba disimular y comportarse con cierto aplomo, pues sab\u00eda que de lo contrario iba ser peor, mucho peor. Sin embargo, no cesaban de caerle las l\u00e1grimas, mientras el desgarrador discurso ejerc\u00eda un eco en su mente, girando a pesar de todo, sin que nada pudiera evitarlo, y sin que nadie se diera cuenta de lo que en realidad necesitaba: una broma amable le hubiera bastado para hacerlo sonre\u00edr. Por lo dem\u00e1s, el sentido del humor, nunca hab\u00eda sido el punto fuerte de su t\u00edo, lo que a\u00f1adido a su natural falta de empat\u00eda, no hac\u00eda otra cosa que desalentar todav\u00eda m\u00e1s al pobre jovencito. Hitler, impasible, continuaba conduciendo como una locomotora, y lanzando su implacable perorata. Tal vez estuviera acostumbrado a las ovaciones, y le funcionara con otro tipo de p\u00fablico, en un pulpito, o una tribuna quiz\u00e1, frente a una enfebrecida muchedumbre, pues aquel orador con reprimidas inclinaciones eg\u00f3latras, racistas y antisemitas, ya incluso en la intimidad, solo sab\u00eda expresarse con un tono tan exaltado, como si siempre tuviera raz\u00f3n en lo que dec\u00eda, al dirigirse hacia un entregado auditorio. Pero al chico lo estaba incomodando sobremanera. Iron\u00edas de la vida. Muchos habr\u00edan pagado un euro por escuchar una arenga como esa, y all\u00ed solo estaba \u00e9l, y adem\u00e1s, no pod\u00eda marcharse. De hecho, justo cuando pensaba que se hab\u00edan roto sus cadenas, le atrapaban las garras de su autoritario pariente. Porque si nadie lo remediaba, a partir de ahora, y durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os, \u00e9l controlar\u00eda su destino, de tal forma, que si no segu\u00eda sus \u00f3rdenes punto por punto, pronto se ver\u00eda en la c\u00e1rcel, en un manicomio, o implicado en otra desagradable soluci\u00f3n de \u00faltima hora. Por desgracia, entre ellos ya no exist\u00edan los lugares comunes, aquella conversaci\u00f3n relevaba que ambos hab\u00edan retomado su relaci\u00f3n partiendo de sitios como m\u00ednimo bastante dispares, habida cuenta que sus intereses eran muy distintos, cuando no abiertamente contrapuestos. Adem\u00e1s, por si esto fuese poco, ten\u00eda que concluir que el viento se hab\u00eda llevado su infantil complicidad, pues ya ni siquiera le apetec\u00eda contarle un ingenioso chiste como los que anta\u00f1o hac\u00edan que se desternillara, y al final todo fuera divertido, siempre a pesar de sus enconadas discusiones. En efecto, a su alrededor se hab\u00eda roto algo, y una imperturbable frialdad se hab\u00eda instalado para quedarse. Adem\u00e1s, para completarlo todo, y poner la guinda en el pastel, lo que quedaba de su familia estaba dividida: los unos criticaban a Hitler por haberse desentendido de \u00e9l, y a su vez, el otro, los criticaba a ellos, por tomar mensualmente dinero de la herencia, para pagar los gastos de su vestuario y manutenci\u00f3n. Y en medio de la agria pol\u00e9mica, se encontraba el pobre Pablo, que no sab\u00eda a qui\u00e9n darle la raz\u00f3n. De hecho, caminaba sin criterio, asintiendo por igual seg\u00fan escuchase a unos u a otros. No obstante, pod\u00eda ser que ya padeciera el s\u00edndrome de Estocolmo, porque siendo francos, en aquellos momentos ya sent\u00eda cierta simpat\u00eda hacia su tir\u00e1nico pariente. Tanto es as\u00ed, que incluso le buscaba coartadas para el fr\u00edo comportamiento que sin saber por qu\u00e9, hab\u00eda dispensado desde siempre hacia su humilde persona. \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda esperarse de aquel pobre hombre, qui\u00e9n se hab\u00eda condenado a s\u00ed mismo, tan sobrepasado desde hac\u00eda d\u00e9cadas con la tragedia de su esquizofr\u00e9nica amante, motivo recurrente por el que en modo alguno, pod\u00eda ir por ah\u00ed salvando a sobrinos a diestro y siniestro? Adem\u00e1s, en aquellos momentos, el muchacho, estaba m\u00e1s que cansado de tantos dimes y diretes y de nuevo subscrib\u00eda la tesis del primero que tuviera delante. Sin embargo, hab\u00eda algo no se pod\u00eda obviar en ning\u00fan momento: debido a su tragedia personal, Hitler continuaba encerrado en su propio ego y no contento con su propio fracaso, le animaba a que siguiera el mismo camino, solo que con una diferencia: como no le atribu\u00eda las viriles cualidades necesarias para alistarse en el ej\u00e9rcito de tierra, lo imaginaba solo como oficial en el ej\u00e9rcito del aire. De hecho, lo ubicaba dentro del imaginario mundo de los cobardes que mataban desde lejos, sin dar la cara, hist\u00f3rica saga inaugurada en la literatura universal por Paris, que mat\u00f3 a Aquiles sin luchar de frente, con una flecha en el tal\u00f3n. \u201cNO SIRVES PARA LA LEGI\u00d3N Y NO AGUANTAR\u00cdAS NI UNA HORA EN LA WEHRMACHT\u201d Le hab\u00eda gritado en determinado momento cerca del o\u00eddo. T\u00fa, que por ser qui\u00e9n eres, deber\u00edas de recitar de memoria el PANZERLIED\u2026 pero no importa, no pasa nada\u2026 alg\u00fan d\u00eda te dar\u00e1s cuenta de qui\u00e9n soy, y de lo que ahora estoy haciendo por ti.<\/p>\n<p>Pablo, por aquel entonces, estaba algo conmocionado, y no sab\u00eda c\u00f3mo replicar a su t\u00edo Hitler. Porque estaba claro que en su cuadriculado esquema mental no cab\u00eda otra opci\u00f3n que hacerse militar. Negar sus propias virtudes y hacerle parecer un imb\u00e9cil parec\u00eda ser la manera de justificar la ausencia de su vocaci\u00f3n militar. Huelga decir que su t\u00edo propugnaba una cerrada defensa del Estado frente al individuo, tanto era as\u00ed, que desde su punto de vista, el hombre solo ten\u00eda sentido cuando formaba parte de un Estado fuerte y controlador. Lo dem\u00e1s era la jungla, o sea la nada. Por eso se empe\u00f1aba en la idea de que ingresar en una academia militar ser\u00eda la salvaci\u00f3n incluso para su descarriado sobrino.<\/p>\n<p>\u2014\u00a0\u00bfY mis otros t\u00edos? \u00bfQu\u00e9 opinan de todo esto mis antiguos tutores? \u00bfNo volver\u00e1n a por m\u00ed? Dijo de repente Pablo, para insinuar el abismo que les separaba. Yo pensaba matricularme en Filolog\u00eda Cl\u00e1sica. Me gusta S\u00f3crates, Plat\u00f3n\u2026 \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n mis t\u00edos? \u00bfVolver\u00e1n? Seguro que s\u00ed, esto es una broma\u2026 \u00bfno?<\/p>\n<p>\u2014\u00a0\u00a1Bobadas! \u00a1Olvida a todos esos est\u00fapidos! Est\u00e1s ciego. \u00bfTus t\u00edos? \u00bfNo ves que no te quieren? Yo te salvar\u00e9. En cinco minutos voy a enderezar tu camino. Cambiar\u00e9 todo lo que no han conseguido ellos en siete a\u00f1os. Has tenido suerte, a partir de ahora estudiar\u00e1s cosas mucho m\u00e1s interesantes: aeron\u00e1utica, ingenier\u00eda, bal\u00edstica, psicolog\u00eda, t\u00e9cnicas de supervivencia, primeros auxilios, t\u00e9cnicas de combate\u2026 y muchas otras cosas m\u00e1s\u2026 Si yo hubiera tenido la oportunidad que ahora tienes t\u00fa de hacerme oficial\u2026 \u00bfHasta d\u00f3nde habr\u00eda llegado? No solo habr\u00eda ganado la Segunda Guerra Mundial sino adem\u00e1s la Tercera y la Cuarta. Y tal como predije, mi Reich habr\u00eda durado mil a\u00f1os. Pero no tuve esa suerte y ya viste c\u00f3mo me fue. Pero bueno, no nos pongamos sentimentales, dejemos eso, es agua pasada. Ahora de lo que se trata es de tu vida. Yo te ayudar\u00e9, y te dir\u00e9 lo que tienes que hacer para convertirte en un verdadero hombre, y por supuesto en un verdadero soldado.<\/p>\n<p>El estupor de Pablo era cada vez mayor. Por supuesto, Hitler no entend\u00eda que \u00e9l pudiera pensar o actuar de forma diferente. Pero hab\u00eda que aceptar que en este caso lo dec\u00eda por su bien, e incluso pod\u00eda pensarse que entonces sal\u00eda a la luz lo mejor de \u00e9l mismo. Y aun as\u00ed, si tambi\u00e9n lo perjudicaba, (algo seguro) habr\u00eda que esgrimir en su defensa que lo hac\u00eda involuntariamente, pues lo que consideraba bueno para \u00e9l (aunque no lo fuera) deb\u00eda serlo tambi\u00e9n para su querido sobrino. Y fin de la historia. As\u00ed de sencillo, pues en su espartano punto de vista, no cab\u00edan otros matices, o sea, ni mucho menos cab\u00eda mostrar un poco de sensibilidad ni plantearle otras opciones. Menos todav\u00eda, que el chico tuviese otros planes fugaces, y deseara vagar sin rumbo fijo, preso de una poderosa fascinaci\u00f3n por la belleza, la anarqu\u00eda, y el desencanto, o que aspirara a la libertad total de su pensamiento individual. Todo eso estaba fuera de lugar. Evidentemente, en ese sentido, Hitler, era algo conservador y muy d\u00e9spota, am\u00e9n de maleducado, al presentarse as\u00ed, despu\u00e9s de tanto tiempo sin verse, con ese discurso tan monol\u00edtico y pasado de moda. La gente con el tiempo y la soledad, adquiere malas costumbres. Cosas que pasan. Dicho de otro modo, siempre monopolizaba la conversaci\u00f3n, haci\u00e9ndose demasiado a menudo el protagonista. Su terquedad hac\u00eda imposible el menor asomo de di\u00e1logo. Adem\u00e1s, su discurso era vano por una sencilla raz\u00f3n, sus palabras en aquellos momentos eran totalmente improcedentes: Aplicaban \u201cla racionalidad\u201d a un asunto que era irracional. Deb\u00eda de haber apelado a los sentimientos. Un simple abrazo le hubiese bastado. No hay que olvidar que se trataba casi de un tierno adolescente. En primer lugar era un asunto de autoestima. El tema de la solvencia econ\u00f3mica y las medidas draconianas que estaba dispuesto a aplicar en el futuro, ser\u00eda un asunto que habr\u00eda de venir mucho despu\u00e9s, y al menos, en ese triste momento deber\u00eda haberle reconocido la necesidad de darle un tiempo para sobreponerse. Adem\u00e1s, aquel primer d\u00eda, Hitler no deb\u00eda haber pasado por alto, incluso aunque lo considerara un contrasentido, que su sobrino hu\u00e9rfano necesitaba el cari\u00f1o de una figura paterna. No en balde, por segunda vez, se encontraba sin un hogar a donde ir. \u00bfY eso era todo lo que se le ocurr\u00eda decirle? Era un recuentro demasiado castrense, demasiado austero. Pero daba igual, pues ya estaba cogiendo experiencia como int\u00e9rprete, sobre todo con el modo en el que funcionaban los sabios consejos de sus queridos familiares. Por muy amables y bienintencionados que \u00e9stos fueran, lo que se ocultaba detr\u00e1s de ellos era que no quer\u00edan cargar con \u00e9l. Era algo ya visto, pues todos deseaban una salida r\u00e1pida y sobre todo pr\u00e1ctica, con la que despachar aquel engorroso asunto, es decir, en el fondo, solo se estaban preocupando de s\u00ed mismos y de su propia tranquilidad. Finalmente llegaron a casa de la abuela. Despu\u00e9s de darle un enorme abrazo e innumerables besos, Pablo comprendi\u00f3 que ella era la \u00fanica que lo quer\u00eda de verdad, adem\u00e1s de ser un aislado territorio de cordura dentro de su estramb\u00f3tica familia.<\/p>\n<p>\u2014 Debes tomar como ejemplo a los oficiales de la Luftwaffe de la Segunda Guerra Mundial. Despu\u00e9s de los de las Waffen SS son los m\u00e1s elegantes. \u00a1Oye deja de mirar para otro lado! \u00bfNo ves que te estoy hablando? Y no hagas que me enfade, Freud mi amigo psiquiatra, dice que cuando lo hago me vienen los recuerdos de mis \u00faltimos d\u00edas en la Canciller\u00eda. Continuaba relatando su t\u00edo Hitler.<\/p>\n<p>\u2014 Deja respirar un momento al chico, \u00bfNo ves que se est\u00e1 poniendo p\u00e1lido? Le cort\u00f3 la abuela de repente.<\/p>\n<p>Pablo comenz\u00f3 a sentirse mareado. \u00bfEse era el interlocutor con el que ten\u00eda que v\u00e9rselas en los pr\u00f3ximos a\u00f1os? Era una pesadilla. Por un momento no recordaba el lugar en el que se encontraba. Al menos estaba la abuela, pero ella era demasiado mayor y apenas pod\u00eda ayudarle. Por eso, al final, la emotiva escena le hab\u00eda hecho rendirse a la evidencia, es decir, incluso su t\u00edo, el despiadado Hitler, antes de marcharse, se hab\u00eda dado cuenta: a pesar de todo, en aquel momento no cab\u00eda decir nada, solo comprender que su desgraciado sobrino no hallaba ni hallar\u00eda nunca, ayuda alguna que le fuera beneficiosa de verdad, en el seno de su propia familia. M\u00e1s tarde, un poco despu\u00e9s, cuando ya se libr\u00f3 del efecto pernicioso del discurso desgarrador de aquel desquiciado orador castrense, el muchacho se sinti\u00f3 m\u00e1s solo que nunca, y eso descontando que siempre hab\u00eda sido consciente de que sus t\u00edos nunca sustituyeron a sus verdaderos padres. Entonces, cuando por fin tuvo alg\u00fan tiempo y espacio para pensar, se plante\u00f3 por primera vez en escarparse lejos, muy lejos. Sin embargo, de repente, llamaron insistentemente a la puerta de su habitaci\u00f3n, y no tuvo tiempo de llevar a efecto sus nuevos planes. Por un momento, incluso pens\u00f3 que hab\u00edan vuelto a por \u00e9l. Pero no. Era Freud, el eminente psiquiatra, que hab\u00eda sido enviado por Hitler para que le echara un vistazo.<\/p>\n<p>\u2014 Cu\u00e9ntame Pablo, \u00bfC\u00f3mo te sientes? Dijo Freud.<\/p>\n<p>\u2014 Es dif\u00edcil de explicar. Respondi\u00f3 Pablo. Sin embargo, ahora creo que lo comprendo todo.<\/p>\n<p>Tarde se daba cuenta de que hab\u00eda ca\u00eddo en una ilusi\u00f3n, cre\u00eda que de todos modos, sus t\u00edos volver\u00edan a por \u00e9l. Craso error. De hecho, sus antiguos tutores, ten\u00edan incluso una fecha de caducidad. Porque aunque \u00e9l lo ignorase por completo, en aquella historia exist\u00edan unos plazos con los que \u00e9l nunca hab\u00eda contado: La duraci\u00f3n del contrato que hab\u00edan firmado cuando lo adoptaron y se hicieron tutores legales cumpl\u00eda con su mayor\u00eda de edad. Pero ellos, las personas medianamente normales y cuerdas en cuyas manos hab\u00eda estado hasta entonces, a partir de ese momento, legalmente estaban exonerados de cualquier responsabilidad y por eso hab\u00edan tomado aquella medida tan expeditiva. De cara a la sociedad, ya hab\u00edan expiado su culpa. \u00bfQu\u00e9 les importaba si ahora el muchacho hab\u00eda ca\u00eddo en manos de Hitler? Al fin y al cabo tambi\u00e9n era parte de la familia.<\/p>\n<p>\u2014 \u00bfQu\u00e9 es lo comprendes? Cu\u00e9ntame. Le insist\u00eda Freud.<\/p>\n<p>\u2014 Mis t\u00edos me han abandonado. Y a partir de ahora, son moralmente responsables de todo lo que me suceda. \u00bfPor qu\u00e9, entonces, se han excedido tanto?<\/p>\n<p>\u2014\u00a0\u00bfExcedido? \u00bfEn qu\u00e9? Pregunt\u00f3 Freud.<\/p>\n<p>\u2014 En mi domesticaci\u00f3n. Ahora soy como un animal sin due\u00f1o. \u00bfQui\u00e9n me va a devolver la vitalidad que me han robado? \u00bfY la fortaleza del ni\u00f1o salvaje que fui? \u00bfY mi jovialidad? De hecho, han abusado a placer por ser peque\u00f1o; siempre fui la parte m\u00e1s d\u00e9bil, y de su mano he terminado siendo un animal herido. Sobre todo, habida cuenta que para sobrevivir tuve que adaptarme, y padecer una educaci\u00f3n tan estricta que me ha producido numerosos traumas. Me han puesto palos en las ruedas.<\/p>\n<p>\u2014 Te expresas muy bien para tu edad. \u00bfTe gusta la lectura? Por cierto, \u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os tienes? Pregunt\u00f3 Freud.<\/p>\n<p>\u2014 Uno de sus castigos m\u00e1s crueles sol\u00eda ser prohibirme la lectura. En efecto, en sus manos, y bajo su inflexible criterio, mi alma ha sido constre\u00f1ida, y la desbordante imaginaci\u00f3n de la que hac\u00eda gala cuando era ni\u00f1o, ha sido amordazada quedando alejada desde entonces, de su verdadero potencial. No en vano, siempre he sido un ni\u00f1o muy especial, y ellos conscientes de mi talento, y para evitar agravios comparativos con sus hijos, me han impedido desarrollarme.<\/p>\n<p>\u2014\u00a0\u00a1Vaya familia! Sab\u00eda que el n\u00facleo familiar es el caldo de cultivo de numerosos traumas, pero hay familias y familias, y la tuya es incre\u00edble. Coment\u00f3 el eminente psiquiatra.<\/p>\n<p>\u2014 Evidentemente todo fue muy civilizado y permaneci\u00f3 dentro de la esfera privada en la que acontecen para siempre los abusos y las vejaciones m\u00e1s profundas y comunes: la violencia natural que existe dentro del entorno familiar. Adem\u00e1s, ahora encima, me han desterrado por sorpresa, algo intolerable, seg\u00fan las mismas normas de su tribu, \u00e9sas que con tanta diligencia me hab\u00edan inculcado a trav\u00e9s de las l\u00e1grimas y los castigos.<\/p>\n<p>\u2014 Creo que voy a tener que visitarte de vez en cuando, al menos hasta que te hayas adaptado a tu nueva situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014 &#8230;Incluso en los peores momentos, se supon\u00eda que ellos\u2014mis querid\u00edsimos tutores\u2014deb\u00edan estar por encima de aquellos peque\u00f1os contratiempos y su cat\u00f3lica moralidad no deb\u00eda permitirles que me expusieran tan pronto a la intemperie. Me equivocaba.<\/p>\n<p>\u2014 Pero, \u00bfQu\u00e9 has hecho? \u00bfPor qu\u00e9 te han echado? Pregunt\u00f3 Freud.<\/p>\n<p>\u2014 A primera vista, en un principio, pens\u00e9 que solo hab\u00eda sido un enfado m\u00e1s, un numerito, tal vez con la intenci\u00f3n de darme un escarmiento. El sofoc\u00f3n de verdad, lleg\u00f3 cuando me di cuenta de que todo iba en serio, que se hab\u00eda roto el eslab\u00f3n de la cadena. Evidentemente han aprovechado la coyuntura para realizar algo que mucho tiempo atr\u00e1s deseaban hacer, y la justificaci\u00f3n perfecta la ha tra\u00eddo un simple desliz: una salida nocturna con los compa\u00f1eros de clase, donde por primera vez conoc\u00ed el rock\u00b4n roll y la cerveza.<\/p>\n<p>\u2014 No entiendo. \u00bfPuedes extenderte un poco m\u00e1s?<\/p>\n<p>\u2014 Por supuesto, estaba en la cama, cuando todo hab\u00eda comenzado a dar vueltas, y de repente, sent\u00ed unos irreprimibles deseos de vomitar. Entonces, como el cuarto de ba\u00f1o estaba en el pasillo, justo al lado del dormitorio de mis t\u00edos, para no despertarlos y a buen seguro provocar un quilombo, opt\u00e9 por la desesperada medida de esconder el devuelto.<\/p>\n<p>\u2014\u00a0\u00bfEsconder el devuelto? Pero \u00bfD\u00f3nde?<\/p>\n<p>\u2014\u00a0Solo acert\u00e9 a encontrar un lugar desordenado en toda la casa. Tal vez all\u00ed cab\u00eda la posibilidad que el asunto pudiera transcurrir inadvertido por una sola noche: me refiero al caj\u00f3n desastre en el que guardaba todas mis cosas. Esa era la verdadera l\u00f3gica a la que obedec\u00eda haber vomitado dentro de un caj\u00f3n. Despu\u00e9s, cuando parec\u00eda que todo hab\u00eda salido bien, y que a la ma\u00f1ana siguiente tendr\u00eda tiempo de limpiarlo en secreto, de improviso, se encendi\u00f3 la luz, y ellos me encontraron en el suelo con una sorpresa inenarrable. Se escuchaban voces, gritos. Hasta que alguien me levant\u00f3 tir\u00e1ndome de los pelos y a bofetadas me record\u00f3 que en el \u00faltimo momento deb\u00eda haber resbalado, cay\u00e9ndome con la cabeza contra la pared, en concreto contra uno de esos delgados tabiques de aquel piso de protecci\u00f3n oficial, cuyos precarios materiales lo hab\u00edan hecho temblar hasta sus mismos cimientos. O lo mismo era que ten\u00eda la cabeza demasiado dura. No lo s\u00e9. Por supuesto, cuando mi t\u00eda abri\u00f3 el caj\u00f3n, y encontr\u00f3 aquella grande y repugnante evidencia de mi primera embriaguez, la inicial intenci\u00f3n de evitar el enfado, lo que \u00fanico que consigui\u00f3 al final, fue agravar su rabia e intensidad. Luego, de repente, llevados por una inclinaci\u00f3n largamente acariciada, y ambos unidos so pretexto de aquel desagradable incidente, me montaron a empellones en su coche, y en plena noche nos metimos en carretera, hasta llegar con las luces del alba, al domicilio del at\u00f3nito cabo de la Guardia Civil, mi t\u00edo Hitler.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, despu\u00e9s de darle unas pastillas para dormir, Freud se march\u00f3 y Pablo continu\u00f3 a pesar de las drogas, toda la noche en vela. No pod\u00eda dejar de pensar en el significado de lo que hab\u00eda sucedido. Al enviarlo con la abuela entre todos \u2013incluido Hitler\u2014lo hab\u00edan condenado al ostracismo. Era una especie de condena social, una marginaci\u00f3n debida a que \u00e9l no daba su brazo a torcer, es decir, no entraba en raz\u00f3n. De hecho, a pesar de las circunstancias en las que se encontraba, no estaba dispuesto a realizar un sacrificio imprescindible para continuar bajo su malsana \u00e9gida: se negaba a renunciar a su apetito por LA VIDA. Pues al margen de sus pretextos y objeciones, ahora lo ve\u00eda con total lucidez. Solo estaban preparados para ofrecer la supervivencia. Pero a cambio deb\u00eda de renunciar a la vida, a su vida. En efecto, acababa de reparar que deb\u00eda cambiar la perspectiva, mirar desde otro punto de vista, pues aquello hab\u00eda sido una tapadera moral, un enga\u00f1o. Porque a todas luces su adopci\u00f3n no obedec\u00eda en \u00faltima instancia a la b\u00fasqueda de su bienestar, ni estaba orientada a su propia conveniencia. Por muy extra\u00f1o y retorcido que pareciese, lo hab\u00edan hecho por ellos mismos, siete a\u00f1os de fingimientos solo para acallar su mala conciencia. Era algo de cara a la familia, de cara a la sociedad. El mal que le hab\u00edan causado en la pr\u00e1ctica era un efecto colateral y no importaba porque nadie los culpar\u00eda de ello. Se quedaba solo para \u00e9l. Sin embargo le hab\u00edan perjudicado tanto, y de tantas maneras, que mejor le hubiera ido, si se hubieran alejado todo lo m\u00e1s que hubieran podido de \u00e9l, pues ahora, despu\u00e9s del escrupuloso enflaquecimiento del esp\u00edritu que durante a\u00f1os le hab\u00edan infringido, se encontraba d\u00e9bil y acomplejado. Ya no era Prometeo encadenado, ahora m\u00e1s bien se sent\u00eda como si le acabaran de expulsar del para\u00edso. Encarnaba el \u00e1ngel ca\u00eddo y por ello estaba dentro de una inercia negativa. Preparado para el fracaso, pues toda su energ\u00eda estaba mal dirigida, como si fuera una reacci\u00f3n en contra. Es m\u00e1s, en aquel momento ni siquiera eso; pues la mayor parte del tiempo sent\u00eda una pronunciada falta de confianza en s\u00ed mismo, y la fuerza con la que anta\u00f1o se rebelaba contra el sistema era ya cosa del pasado. Hasta tal punto que ahora que no estaban ellos, era cuando comenzaba su lucha, su verdadera supervivencia, su total liberaci\u00f3n. Ah\u00ed fuera estaba el mundo esper\u00e1ndole, pero no pod\u00eda tocarlo porque un fino cristal le separaba de \u00e9l, se trataba de una condena que entre todos le hab\u00edan impuesto, el marchamo de la docilidad y la obediencia.<\/p>\n<p>\u2014 Por d\u00f3nde empezar\u2026<\/p>\n<p>Por supuesto aquello llegaba en un momento inoportuno, pues Pablo ten\u00eda buenas notas, y estaba a punto de comenzar la Universidad. Sin embargo, lo que m\u00e1s le dol\u00eda, era que al d\u00eda siguiente, cuando se levantara ya no ver\u00eda m\u00e1s a sus queridos compa\u00f1eros de clase. La mayor\u00eda lo trataban siempre como a un chico raro, pero las excepciones eran los verdaderos amigos. Que le hubiesen arrancado de esa manera de su lado era lo que m\u00e1s le dol\u00eda. Pero no importaba. Lo que no te mata te hace m\u00e1s fuerte. Y daba igual. Todo estaba bien. Por eso, l\u00e1grimas aparte, comenz\u00f3 a despedirse en su fuero interno de todos los buenos amigos y amigas que perder\u00eda con el cambio de ciudad. Un trozo de su vida le hab\u00eda sido extirpado sin anestesia, pues todo lo que hasta entonces conoc\u00eda y amaba, parec\u00eda haberse desvanecido como el humo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a0\u00bfQu\u00e9 hiciste? Le hab\u00eda preguntado al d\u00eda siguiente su t\u00edo, Hitler.<\/p>\n<p>No pod\u00eda quitarse de su mente el sonoro portazo con el que se marcharon los otros.<\/p>\n<p>\u2014 No lo s\u00e9. Nada. A veces existir, supongo. Ser o no ser esa es la cuesti\u00f3n, \u00bfno? Respondi\u00f3 el muchacho parafraseando la c\u00e9lebre obra de Shakespeare. Y es que lo que hab\u00edan hecho estaba muy mal, se dec\u00eda a s\u00ed mismo, mientras continuaba sin dar cr\u00e9dito a la nueva situaci\u00f3n en la que se encontraba. \u00bfEn manos de su t\u00edo Hitler? \u00bfEstaba realmente en manos de su t\u00edo Hitler? No pod\u00eda creerlo, porque a pesar de su f\u00e9rrea disciplina y de que su relaci\u00f3n siempre hab\u00eda sido un tanto problem\u00e1tica, pensaba que entre ellos exist\u00eda el cari\u00f1o, y nunca hab\u00eda cre\u00eddo que al cumplir la mayor\u00eda de edad, sus parientes se deshar\u00edan de aquella forma de \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014 Imagino que ya sabes que en mi casa no te puedes quedar. Hab\u00eda continuado entonces el t\u00edo, Hitler. Ya sabes c\u00f3mo est\u00e1 mi esquizofr\u00e9nica novia, tu querida prima. Vivir\u00e1s con la abuela hasta que puedas valerte por ti mismo. Ella te ayudara, ya ver\u00e1s lo bien que vas a estar, tiene un piso cerca del m\u00edo. Pero ser\u00e1 algo provisional. Pronto ingresar\u00e1s en la academia militar. Continuaba Hitler. De esa manera te har\u00e1s un hombre y un soldado, y as\u00ed caminaras con la cabeza alta.<\/p>\n<p>\u2014 No te preocupes por eso, mientras tanto prefiero vivir con la abuela. Ya me las arreglar\u00e9. Y con respecto a mi futuro no quiero precipitarme. Lo que quiero es encontrar mi lugar en el mundo, conectar con \u00e9l. Siento una voz que habla a trav\u00e9s de m\u00ed. Por eso debo encontrar la forma adecuada para expresarme. S\u00e9 que es muy dif\u00edcil pero desde peque\u00f1o he sentido una profunda necesidad de expresar todo lo que siento, quiero ser escritor, y ahora creo que por fin he encontrado la f\u00f3rmula: Para escribir un gran libro solo necesito dos cosas, una libertad total de pensamiento y otra, mucho trabajo de redacci\u00f3n. Le hab\u00eda dicho, sin darse cuenta que en ese sentido, nadie nunca le habr\u00eda de creer o apoyar.<\/p>\n<p>\u2014 Si quieres escribir me parece muy bien, escribir\u00e1s novelas de guerra en tus ratos libres. Pero tienes que ingresar cuanto antes en la academia y hacerte oficial. \u00a1Eres mi sobrino! \u00a1Llevas mi sangre!<\/p>\n<p>\u2014 Pero t\u00edo\u2026 es que no tengo vocaci\u00f3n militar\u2026.<\/p>\n<p>\u2014\u00a0\u00a1No digas bobadas! \u00a1Esta es gorda! \u00a1Menuda ocurrencia! Pues claro que la tienes, eres mi sobrino. Lo que te pasa es que todav\u00eda eres muy inmaduro. Los otros t\u00edos te han sorbido el seso. Te han maleducado. No seas est\u00fapido, escucha a tu t\u00edo preferido. Lo digo por tu bien. De lo contrario te vas a arrepentir. Si no te haces oficial te morir\u00e1s de hambre, recogiendo cartones, as\u00ed te vas a ver.<\/p>\n<p>\u2014 Pero a m\u00ed, lo que me gusta, es el arte y los artistas\u2026<\/p>\n<p>\u2014 Vagos y maleantes. A picar piedra pon\u00eda yo a todos esos cobardes. En una zanja, para que hicieran obras p\u00fablicas. Ver\u00e1s que pronto dejaban de hacer y decir tama\u00f1as tonter\u00edas.<\/p>\n<p>\u2014\u00a0\u00bfSabes que ahora escribo poemas? Todos los profesores me admiran, dicen que escribo muy bien.<\/p>\n<p>\u2014\u00a0\u00bfVes lo que te digo? \u00a1Esos imb\u00e9ciles te han afeminado! \u00a1Si tu padre levantara la cabeza! \u00bfNo te das cuenta de que eso es no es viril? Hazme caso, debes estudiar y hacerte oficial.<\/p>\n<p>\u2014\u00a0No estoy seguro de si quiero ser militar. Tal vez no me desarrollar\u00eda como persona.<\/p>\n<p>\u2014 No vas a ser un vago de esos, cr\u00e9eme. Tienes que hacerte oficial. No eres consciente de la situaci\u00f3n en la que te encuentras, Pablo, no tienes ingresos. Te queda poco tiempo. No pienso consentir que dilapides el dinero porque luego te llevar\u00e1s toda la vida arrepinti\u00e9ndote. Hazme caso. Tengo que hablar cuanto antes con el coronel Marcelo.<\/p>\n<p>\u2014 Vale\u2026 vale, est\u00e1 bien. Si tan importante es para ti, me preparar\u00e9 para ingresar en la academia.<\/p>\n<p>\u2014 Debes hacerte oficial, Pablo, o no ser\u00e1s nada en la vida.<\/p>\n<p>\u2014\u00a0\u00bfY qu\u00e9 pasara si me rechazan?<\/p>\n<p>\u2014 A\u00fan te queda la opci\u00f3n de hacerte vagabundo y pasar el tiempo recogiendo cartones.<\/p>\n<p>Sin embargo Pablo no le cre\u00eda. Incluso ten\u00eda un plan secreto para beneficiarse de aquella extra\u00f1a situaci\u00f3n. El chaval era un \u00e1vido lector, y mientras todos pensaban que estaba prepar\u00e1ndose para ingresar en la academia, se dedicar\u00eda a cubrir las numerosas lagunas culturales que jalonaban sus primeras lecturas. Adem\u00e1s, durante ese tiempo hibernaci\u00f3n comprender\u00eda la naturaleza de su error. No pod\u00eda presentarse ante sus familiares como un futuro escritor, porque se ver\u00eda obligado a padecer inconmensurables dificultades. Desde luego era mucho m\u00e1s inteligente ocultar la naturaleza de su juego, no llamar la atenci\u00f3n, hacer creer a los dem\u00e1s que se hab\u00edan salido con la suya. Ser un genio en su familia, era socialmente inaceptable. \u00bfY por qu\u00e9? Porque ninguno de sus familiares soportar\u00edan que hubiera un genio en su familia y no fueran ellos. Pero no importaba. Para evitar susceptibilidades, ahora ten\u00eda un nuevo plan, deb\u00eda auto-degradarse. Hacer que lo dieran por perdido o por muerto. De esa manera cumplir\u00eda su parte en el contrato social. As\u00ed no quedar\u00eda nada que reprocharle. Mientras tanto, llevar\u00eda el uniforme de soldado raso. La academia militar eran muchos a\u00f1os, hab\u00eda que estudiar y adem\u00e1s costaba bastante dinero. En cambio, si hacia el ejercicio militar tal vez su t\u00edo, deber\u00eda convenir con \u00e9l, que ya hab\u00eda pagado su parte en el contrato social. M\u00e1s tarde, y gracias a su herencia, podr\u00eda vivir la vida bohemia del artista. Era un plan perfecto, sin fisuras. Adem\u00e1s, entre los soldados, podr\u00eda curtirse y vivir experiencias que luego podr\u00eda describir en sus novelas. De hecho, su primera novela tendr\u00eda como argumento una teor\u00eda que acababa de descubrir: la teor\u00eda de la involuci\u00f3n. Seg\u00fan \u00e9sta, el progreso pasaba por etapas de adormecimiento en las que LA VIDA estaba maliciosamente dirigida por la clase mediocre que ostentaba el poder, de tal manera que con sus d\u00e1divas, hac\u00edan m\u00e1s f\u00e1ciles solo las cosas m\u00e1s triviales y menos importantes. Perpetuando la mediocridad al alejar de la sociedad de las cosas que realmente importan y obstaculizando a los verdaderos genios llegar al poder, y as\u00ed cambiar las tornas, y hacer cosas que de verdad hicieran que la vida fuera un poco mejor. De suerte, que en algunas circunstancias se invert\u00eda la selecci\u00f3n natural de Darwin. Porque cuando la VIDA se despertaba y el progreso continuaba hacia adelante, ellos se quedaban atr\u00e1s, y por lo tanto perd\u00edan el poder. Pero volviendo a cosas m\u00e1s concretas, Pablo en aquellos momentos hab\u00eda llegado a un trato con su t\u00edo Hitler: bajo la absurda promesa de hacerse oficial le hab\u00eda dejado durante aquel interregno a su aire, sin preocuparse por afinar su punter\u00eda, ni por supuesto, prepararse en modo alguno para ingresar en la academia militar. Y por eso, durante aquellas felices semanas, hizo algo de provecho: pertrecharse de los mejores discos, pel\u00edculas, y libros de pintura, adem\u00e1s de pasar aburridas tardes en la biblioteca llenas de anhelos por marchar hacia ex\u00f3ticos lugares, pero plagadas de lecturas bien escogidas, am\u00e9n de todo lo suficiente para en la mayor\u00eda de los casos, detectar en el ambiente, los signos evidentes de la ignorancia que imperaba en derredor. Sin embargo, al final, acaeci\u00f3 un fatal incidente, que deshizo de repente las falsas ilusiones de su tir\u00e1nico pariente. En efecto, Hitler apareci\u00f3 de improviso, y al abrir la puerta de su cuarto, encontr\u00f3 a Pablo, con unos amigos, fumando marihuana. Tras la r\u00e1pida estampida de sus c\u00f3mplices, el t\u00edo Hitler, le coloc\u00f3 su pistola en la cabeza, y le dijo que siempre era preferible ver a un soldado muerto, que gobernado por la intemperancia, o rodeado de toda aquella maldita inmundicia. Pablo, intentaba mantener la calma, de hecho, conociendo a su t\u00edo, no le dio demasiada importancia al hecho de que lo estuvieran apuntando con una pistola en la sien. Pero a partir de entonces, el t\u00edo Hitler, qued\u00f3 tan defraudado con la conducta anti-militar de su sobrino, hasta tal punto, que renunci\u00f3 a pedirle ni una sola vez m\u00e1s, que ingresara en una academia, lo cual Pablo agradeci\u00f3 sobremanera. Sin embargo, estaba claro que la cosa no pod\u00eda seguir as\u00ed, o de lo contrario a la abuela le iba a dar un infarto, por eso acept\u00f3 la proposici\u00f3n de Freud de quitarse voluntariamente de en medio. Adem\u00e1s, el t\u00edo Hitler ten\u00eda raz\u00f3n en una cosa: Por muy bien que escribiera, y mucha cultura que tuviera, \u00bfA d\u00f3nde pod\u00eda ir un escritor novel y sin curr\u00edculum, en su querida Espa\u00f1a? Una cosa ten\u00eda que agradecer al progreso, no en vano, en aquel d\u00eda de despedidas, al menos se marchaba en tren. De lo contrario, ya se imaginaba recorriendo una enorme distancia plagada de ladrones y p\u00edcaros a lomos de una mula torda. Menos mal, que gracias al asim\u00e9trico progreso de la transici\u00f3n, esa Espa\u00f1a pintoresca y de extramuros pod\u00eda esperar, y as\u00ed, al menos con los modernos trenes de RENFE, llegar\u00eda a su destino mucho m\u00e1s r\u00e1pido, y con las alforjas llenas de libros de Quevedo, Unamuno, Baroja y Ortega y Gasset. Por lo dem\u00e1s, si volv\u00eda la vista hacia atr\u00e1s, solo hab\u00edan pasado unas pocas semanas bajo aquel remanso de paz, el locus amoenus que supuso el regazo de la abuela, cuando sin saber por qu\u00e9, el pobre Pablo, se encontraba ya en una enorme fila de voluntarios, que acaban de ser reclutados para ingresar en la archiconocida Armada invencible.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[viene de Los j\u00f3venes que no caminar\u00e1n detr\u00e1s de Putin (volumen uno)] \u2014\u00a0Tienes que ingresar lo antes posible en una academia militar y hacerte oficial. Dijo su t\u00edo Hitler, mientras con un ensordecedor ruido pisaba a fondo el acelerador del coche. 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