{"id":51808,"date":"2023-01-09T19:34:29","date_gmt":"2023-01-09T18:34:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?p=51808"},"modified":"2023-01-09T19:34:29","modified_gmt":"2023-01-09T18:34:29","slug":"la-batalla-por-barcelona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/la-batalla-por-barcelona\/","title":{"rendered":"La batalla por Barcelona"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>I<\/strong><\/h4>\n<p>Las elecciones municipales son la primera batalla del nuevo ciclo electoral. En 2015 significaron un gran avance de la izquierda, al calor de los movimientos sociales alimentados tras el 15-M. Pero en 2019 gran parte de esta fuerza se desvaneci\u00f3 \u2014m\u00e1s por errores propios que ajenos\u2014 y s\u00f3lo persistieron algunas ciudades. Barcelona, donde Ada Colau consigui\u00f3 mantener la alcald\u00eda gracias a una compleja alianza anti-independentista, constituye sin duda el caso m\u00e1s sonado. Que una ciudad de sus caracter\u00edsticas est\u00e9 regida por una fuerza de izquierda alternativa (con todos los matices que se puedan introducir) es un hecho de por s\u00ed novedoso. Y, francamente, un golpe para las fuerzas pol\u00edticas tradicionales, que lo viven como una afrenta insoportable.<\/p>\n<p>Detentar el poder durante un tiempo largo acaba generando un sentido de propiedad del que nadie est\u00e1 exento. Es patente en el caso de la derecha espa\u00f1ola a escala estatal, lo ha sido para el nacionalismo de derechas en Catalunya y tambi\u00e9n para el PSC-PSOE en Barcelona (por m\u00e1s que su propia decadencia les hab\u00eda llevado a perder la alcald\u00eda en 2011). Y los Comuns no dejan de ser alguien poco fiable para todos los que se consideran a s\u00ed mismos detentadores naturales del poder (no s\u00f3lo las fuerzas pol\u00edticas, tambi\u00e9n la \u201csociedad civil burguesa\u201d que controla muchos de los mecanismos clave del poder real). Ni son catalanistas convencidos, ni defensores ac\u00e9rrimos de la unidad indivisible del pa\u00eds. Y por eso, el primer objetivo de casi todas las fuerzas pol\u00edticas pasa por desbancar a la actual alcald\u00eda e imponer un consistorio que vuelva las aguas a la normalidad.<\/p>\n<p>Lo que ocurra en Barcelona puede tener incidencia en el proyecto de Sumar (y viceversa). Y, en todo caso, la experiencia social y pol\u00edtica de Barcelona tiene inter\u00e9s en s\u00ed misma, como laboratorio de los problemas que enfrenta la izquierda alternativa en muchos territorios.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>II<\/strong><\/h4>\n<p>El ascenso electoral de 2015 estuvo aupado por las movilizaciones sociales generadas por la crisis y las radicales pol\u00edticas neoliberales adoptadas en el momento. Sin duda, los movimientos contra los desahucios jugaron un papel simb\u00f3lico que lleg\u00f3 a mucha gente. En Barcelona, adem\u00e1s, se produjeron numerosas acciones en los barrios golpeados por las radicales pol\u00edticas neoliberales adoptadas por el Ayuntamiento Tr\u00edas. Sus partidarios siguen convencidos que se trat\u00f3 de una confabulaci\u00f3n tejida por organizaciones sociales pr\u00f3ximas al grupo de Colau para provocar un cambio. Quienes hemos participado en alguno de estos procesos sabemos que no fue as\u00ed, que muchos de los movimientos vecinales se dieron de forma descentralizada, sin una coordinaci\u00f3n general (aunque s\u00ed sustentados por viejos y nuevos activistas vecinales presentes en muchos barrios de la ciudad); respuestas al cabreo profundo que generaban los recortes, la dejadez y las pol\u00edticas privatizadoras que trataba de imponer la alcald\u00eda conservadora.<\/p>\n<p>La propuesta pol\u00edtica central de la izquierda del 2015 se sustent\u00f3, b\u00e1sicamente, en un proyecto voluntarista. En el \u201csi queremos, podemos\u201d. En la promesa que una nueva generaci\u00f3n pol\u00edtica, salida de una experiencia activista (por m\u00e1s que en muchos casos desarrollada en circuito cerrado, ajena al trabajo con amplias capas de poblaci\u00f3n), con una cierta preparaci\u00f3n t\u00e9cnica (todos los nuevos cuadros han pasado por la universidad) y mucho arrojo, podr\u00edan invertir la situaci\u00f3n con suma facilidad. La experiencia posterior ha desmentido esta hip\u00f3tesis de trabajo. La realidad se ha mostrado mucho m\u00e1s dura de cambiar.<\/p>\n<p>La experiencia de estos ocho a\u00f1os de Gobierno de los Comunes permite delinear un cuadro bastante completo de las resistencias a las que se enfrenta cualquier fuerza pol\u00edtica que pretenda generar cambios sociales profundos. En primer lugar, est\u00e1 la enorme densidad del poder establecido con sus ramificaciones en los partidos, en instituciones sociales, en los medios de comunicaci\u00f3n, en la judicatura. Y que cuentan con un populoso ej\u00e9rcito de t\u00e9cnicos, propagandistas y empleados que trabajan a su servicio. En segundo lugar, las propias limitaciones de la Administraci\u00f3n local, no s\u00f3lo en recursos econ\u00f3micos (por m\u00e1s poderoso que sea el Ayuntamiento de Barcelona) sino especialmente en recursos humanos. Tanto en cantidad como en comportamiento. Los funcionarios y trabajadores municipales no son activistas al servicio del poder, son personas con sus h\u00e1bitos, sus rutinas adquiridas en a\u00f1os de desempe\u00f1o, con sus condiciones laborales. Una m\u00e1quina dif\u00edcil de mover. Y, a pesar de que una parte del personal ha participado con bastante buena voluntad en la \u201cnueva pol\u00edtica\u201d, hay muchas zonas de sombra y \u00e1reas donde el cambio, por moderado que sea, est\u00e1 lejos. En tercer lugar, est\u00e1 la propia complejidad de muchas de las cuestiones abordar. No s\u00f3lo de tipo t\u00e9cnico y jur\u00eddico, tambi\u00e9n de la propia diversidad de sensibilidades sociales que coexisten en la ciudad, de tradiciones y pr\u00e1cticas que tienen un historial y se manifiestan en forma de rechazo ante los cambios.<\/p>\n<p>Y en \u00faltimo, pero no menos importante, las debilidades y errores propios. Quiz\u00e1s el m\u00e1s importante es la ausencia de un proyecto organizativo s\u00f3lido. Los Comuns se configur\u00f3 como una confluencia de la \u201cvieja izquierda\u201d (Iniciativa, Esquerra Unida i Alternativa) y la \u201cnueva izquierda\u201d (aglutinada en torno a la figura de Ada Colau), en la que esta \u00faltima tuvo una posici\u00f3n clara de liderazgo. Podemos ha jugado un papel secundario. En Catalunya se constituy\u00f3 por adici\u00f3n de espacios muy diversos y con un claro predominio de personas rebotadas de mil proyectos, aunque tambi\u00e9n otras sin una experiencia militante anterior, ilusionadas por el efecto Pablo Iglesias. Gran parte de la gente que lleg\u00f3 a aglutinar fue desapareciendo a medida que la tormenta generada por el <em>proc\u00e9s<\/em> afect\u00f3 al propio debate interno. Lo que queda de este proceso est\u00e1 en parte integrado en Comuns. El resultante de todos estos procesos es una organizaci\u00f3n con un predominio de personas con educaci\u00f3n superior (aunque muchas de ellas no consolidadas profesionalmente) y una muy baja implantaci\u00f3n en los barrios de clase obrera. Y pocas, y a menudo recelosas, conexiones con las organizaciones sociales tradicionales (sindicatos, asociaciones de vecinos). Esta d\u00e9bil inserci\u00f3n social lastra la capacidad de influencia y, a menudo, genera una desconexi\u00f3n entre las pol\u00edticas que se llevan a cabo y su impacto social. La ausencia de una organizaci\u00f3n s\u00f3lida tiene adem\u00e1s otra derivada preocupante: la excesiva dependencia de la figura de la alcaldesa y una ausencia de proyecto claro si se plantea una situaci\u00f3n diferente a la actual.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>III<\/strong><\/h4>\n<p>Analizando la acci\u00f3n de Gobierno de Comuns el balance es m\u00e1s positivo de lo que aparece en muchos debates. Lo que ocurre es que lo mejor es, a menudo, lo que menos luce. Los presupuestos son un indicativo cuantitativo del trabajo y en este cap\u00edtulo destacan dos hechos incontrovertibles: el aumento del gasto social y el dedicado al transporte p\u00fablico. El primero permite paliar muchas situaciones dram\u00e1ticas, provocadas por el modelo neoliberal imperante en las pol\u00edticas laborales y de vivienda (y agravado por las pol\u00edticas de extranjer\u00eda) y con la debilidad de no estar acompa\u00f1ados por buenas pol\u00edticas por parte de la Generalitat (Catalunya, con Madrid, est\u00e1 a la cola en gasto social). Tambi\u00e9n se han adoptado pol\u00edticas m\u00e1s activas en vivienda, en participaci\u00f3n, en la regulaci\u00f3n del turismo y en iniciar un giro ecol\u00f3gico en las pol\u00edticas urban\u00edsticas. En conjunto, se ha tratado de avanzar en el programa propuesto contando con las limitaciones presupuestarias, legales, y de equilibrios pol\u00edticos a los que ha tenido que adaptarse el planteamiento inicial. Quiz\u00e1s en ello est\u00e1 su fallo principal: un proceso que se inici\u00f3 con unas expectativas muy elevadas, imposibles de alcanzar en sus propios t\u00e9rminos, y cuya acomodaci\u00f3n genera desencanto en muchos sectores. Pero, visto desde una perspectiva menos radical, las pol\u00edticas desarrolladas han significado un giro social y ecol\u00f3gico limitado, pero no intrascendente. De hecho, contrastan las cr\u00edticas constantes que ha recibido el Ayuntamiento en el plano local con los reconocimientos internacionales obtenidos. Aunque siempre hay que pensar que en premios y rankings hay poca seriedad, y no se puede basar en ello ning\u00fan planteamiento pol\u00edtico real, es cierto que visto en perspectiva hay un intento moderado de cambiar cosas b\u00e1sicas.<\/p>\n<p>La prueba de que estas pol\u00edticas algo cambian es el inclemente ataque que se ha ido desarrollando a lo largo de estos a\u00f1os por parte de las fuerzas vivas, de los \u201camos\u201d de la ciudad. Desde la creaci\u00f3n de prensa local dedicada a cuestionar sistem\u00e1ticamente la acci\u00f3n municipal, hasta los intentos \u2014infructuosos\u2014 de creaci\u00f3n de movimientos sociales alternativos (b\u00e1sicamente en torno a cuestiones de seguridad). Donde la ofensiva ha sido m\u00e1s dura ha sido en el frente judicial, con la presentaci\u00f3n persistente de querellas judiciales contra todos los proyectos. Y, especialmente, con una bater\u00eda de denuncias contra dos aspectos importante de la pol\u00edtica municipal: los reglamentos de participaci\u00f3n y los convenios y ayudas a entidades sociales. O sea, fundamentalmente orientados por la vieja estrategia de segar la base social. Se trata en muchos casos de querellas infundadas, pero que son ampliamente publicitadas. Y, dado el conservadurismo de muchos jueces y su creatividad a la hora de legitimar pol\u00edticas reaccionarias, no es desde\u00f1able que consigan alcanzar el objetivo de sacar a los Comuns de la esfera institucional (ejemplos recientes ya los conocemos). De momento, estas querellas ya han conseguido paralizar procesos (como la suspensi\u00f3n del reglamento de participaci\u00f3n que inclu\u00eda la posibilidad de celebrar consultas sobre temas municipales), amedrentar a muchos funcionarios y dificultar la acci\u00f3n de las entidades sociales.<\/p>\n<p>Muchos de estos procesos se presentan bajo el paraguas de extra\u00f1as entidades o particulares. Pero la labor de b\u00fasqueda de algunos buenos periodistas (en especial la revista <em>Cr\u00edtic)<\/em> ha permitido desvelar que detr\u00e1s se esconden grupos poderosos, como Aguas de Barcelona, el Gremio de Restauraci\u00f3n, o los grandes tenedores de viviendas. E, incluso, se ha detectado la presencia de militantes socialistas, posiblemente conectados con alguno de estos grupos econ\u00f3micos. No puede pasarse por alto que Joan Clos, exalcalde socialista, preside actualmente el <em>lobby<\/em> de los tenedores de vivienda de alquiler, y que el presidente del grupo Agbar fue una persona promocionada por el PSC. Grupos cuyo negocio exige mantener el viejo modelo.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>IV<\/strong><\/h4>\n<p>En las pr\u00f3ximas elecciones las fuerzas vivas quieren recuperar \u201csu\u201d ciudad. Para volver a hacer las pol\u00edticas de siempre. La continuidad del modelo especulativo rentista ligado al turismo. El de la hegemon\u00eda del coche por encima de la vida social. Es significativo que en las \u00faltimas semanas el PSC se haya desmarcado de su socio de Gobierno para presentar un frente com\u00fan con Junts per Catalunya y una ERC dubitativa en contra del urbanismo \u201cverde\u201d. El mismo PSC que pone como condici\u00f3n para pactar los presupuestos de la Generalitat que se incluya la inaceptable ampliaci\u00f3n del aeropuerto y el proyecto de mega casino en Salou. Por moderadas que hayan sido las reformas comuneras, es m\u00e1s de lo que el <em>establishment<\/em> barcelon\u00e9s est\u00e1 dispuesto a aceptar.<\/p>\n<p>El resultado electoral es incierto, debido a la fragmentaci\u00f3n de voto entre distintas fuerzas pol\u00edtica. Los dos grandes rivales de Ada Colau, ERC y PSC, tienen un escenario diferente del de hace cuatro a\u00f1os. ERC consigui\u00f3 en aquel momento aglutinar gran parte del voto independentista, cosa que ahora parece m\u00e1s problem\u00e1tica. El PSC ha estado en el Gobierno de la ciudad, controlando buena parte de los distritos obreros. Y aunque su gesti\u00f3n ha sido francamente penosa, cuenta con buenas redes clientelares, y con el aval del Gobierno central. Ha basado su estrategia en tratar de representar los intereses de la burgues\u00eda local, dando por descontada la fidelidad del voto obrero. Pero el anuncio de la candidatura de Trias puede complicarle su estrategia. Por eso, en el plano electoral las cosas siguen abiertas. Pero, aunque a\u00fan es posible una victoria electoral de los Comuns, el frente opositor tiene otras opciones, tanto pol\u00edticas \u2014la formaci\u00f3n de un Ayuntamiento de \u201csalvaci\u00f3n\u201d\u2014 como judiciales. De lo primero quiz\u00e1s estemos a salvo porque la cuesti\u00f3n nacional sigue siendo una barrera que impide determinados acuerdos (aunque bueno es recordar que Junts per Catalunya y PSC se reparten la Diputaci\u00f3n de Barcelona). Lo segundo supone profundizar en el barrizal en el que la derecha ha enfangado la pol\u00edtica del pa\u00eds.<\/p>\n<p>El problema no es que los Comuns dejen de mandar en la ciudad. Lo preocupante es lo que defienden sus opositores. La continuidad de un viejo modelo de especulaci\u00f3n, turismo masivo, desprecio ecol\u00f3gico, etc., que ha hecho a la ciudad muy vulnerable en todos los aspectos. Y que en lugar de salir reforzada la senda de rectificaci\u00f3n que se ha intentado, \u00e9sta va a quedar sepultada por mucho tiempo. Todo ello en un momento en el que los movimientos sociales locales muestran signos de debilidad, por razones diversas, y no est\u00e1n en condiciones de plantear las batallas de otros tiempos.<\/p>\n<p>Por eso, m\u00e1s all\u00e1 de la batalla electoral, y de mejorar los contenidos de las propuestas pol\u00edticas, la tarea fundamental de la izquierda alternativa debe ser la de fortalecer un tejido social, especialmente en las zonas m\u00e1s desfavorecidas de la ciudad, capaz de luchar y dar fuerza social a las demandas de pol\u00edticas igualitarias y ecol\u00f3gicas que hasta ahora son m\u00e1s la expresi\u00f3n de un deseo que una propuesta s\u00f3lida.<\/p>\n<p><em>*Publicado originalmente en mientrastanto.org<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I Las elecciones municipales son la primera batalla del nuevo ciclo electoral. En 2015 significaron un gran avance de la izquierda, al calor de los movimientos sociales alimentados tras el 15-M. Pero en 2019 gran parte de esta fuerza se desvaneci\u00f3 \u2014m\u00e1s por errores propios que ajenos\u2014 y s\u00f3lo persistieron [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":218,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[72],"tags":[],"class_list":["post-51808","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La batalla por Barcelona - Revista Rambla<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/la-batalla-por-barcelona\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_GB\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La batalla por Barcelona - Revista Rambla\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"I Las elecciones municipales son la primera batalla del nuevo ciclo electoral. En 2015 significaron un gran avance de la izquierda, al calor de los movimientos sociales alimentados tras el 15-M. Pero en 2019 gran parte de esta fuerza se desvaneci\u00f3 \u2014m\u00e1s por errores propios que ajenos\u2014 y s\u00f3lo persistieron [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/la-batalla-por-barcelona\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista Rambla\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2023-01-09T18:34:29+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/colau_collboni_ajuntament.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"675\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Albert Recio Andreu\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@revistarambla\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@revistarambla\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Albert Recio Andreu\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Estimated reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"10 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-batalla-por-barcelona\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-batalla-por-barcelona\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Albert Recio Andreu\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/40d03f81b40602cff49c923b181ccf78\"},\"headline\":\"La batalla por Barcelona\",\"datePublished\":\"2023-01-09T18:34:29+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-batalla-por-barcelona\\\/\"},\"wordCount\":2336,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\"},\"articleSection\":[\"Opiniones\"],\"inLanguage\":\"en-GB\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-batalla-por-barcelona\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-batalla-por-barcelona\\\/\",\"name\":\"La batalla por Barcelona - Revista Rambla\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2023-01-09T18:34:29+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-batalla-por-barcelona\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"en-GB\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-batalla-por-barcelona\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-batalla-por-barcelona\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La batalla por Barcelona\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"name\":\"Revista Rambla Barcelona\",\"description\":\"Periodismo independiente\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"en-GB\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\",\"name\":\"Revista Rambla\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-GB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/09\\\/banner_rambla_1900x600_BB.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/09\\\/banner_rambla_1900x600_BB.png\",\"width\":1900,\"height\":600,\"caption\":\"Revista Rambla\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/revistarambla\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/revistarambla\",\"https:\\\/\\\/www.instagram.com\\\/revista_rambla\",\"https:\\\/\\\/es.linkedin.com\\\/company\\\/revista-rambla\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/40d03f81b40602cff49c923b181ccf78\",\"name\":\"Albert Recio Andreu\",\"description\":\"Barcelona, 1949. Economista, profesor y activista social. Profesor de Econom\u00eda en la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona. Especialista en Econom\u00eda laboral. Miembro del equipo editorial de la Revista de Econom\u00eda Cr\u00edtica y de la revista digital Mientras Tanto.\",\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/ca.wikipedia.org\\\/wiki\\\/Albert_Recio_Andreu\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La batalla por Barcelona - Revista Rambla","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/la-batalla-por-barcelona\/","og_locale":"en_GB","og_type":"article","og_title":"La batalla por Barcelona - Revista Rambla","og_description":"I Las elecciones municipales son la primera batalla del nuevo ciclo electoral. En 2015 significaron un gran avance de la izquierda, al calor de los movimientos sociales alimentados tras el 15-M. Pero en 2019 gran parte de esta fuerza se desvaneci\u00f3 \u2014m\u00e1s por errores propios que ajenos\u2014 y s\u00f3lo persistieron [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/la-batalla-por-barcelona\/","og_site_name":"Revista Rambla","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/","article_published_time":"2023-01-09T18:34:29+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":675,"url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/colau_collboni_ajuntament.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Albert Recio Andreu","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@revistarambla","twitter_site":"@revistarambla","twitter_misc":{"Written by":"Albert Recio Andreu","Estimated reading time":"10 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/la-batalla-por-barcelona\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/la-batalla-por-barcelona\/"},"author":{"name":"Albert Recio Andreu","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/person\/40d03f81b40602cff49c923b181ccf78"},"headline":"La batalla por Barcelona","datePublished":"2023-01-09T18:34:29+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/la-batalla-por-barcelona\/"},"wordCount":2336,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization"},"articleSection":["Opiniones"],"inLanguage":"en-GB"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/la-batalla-por-barcelona\/","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/la-batalla-por-barcelona\/","name":"La batalla por Barcelona - Revista Rambla","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#website"},"datePublished":"2023-01-09T18:34:29+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/la-batalla-por-barcelona\/#breadcrumb"},"inLanguage":"en-GB","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revistarambla.com\/la-batalla-por-barcelona\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/la-batalla-por-barcelona\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.revistarambla.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La batalla por Barcelona"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#website","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/","name":"Revista Rambla Barcelona","description":"Periodismo independiente","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"en-GB"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization","name":"Revista Rambla","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-GB","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/banner_rambla_1900x600_BB.png","contentUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/banner_rambla_1900x600_BB.png","width":1900,"height":600,"caption":"Revista Rambla"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/","https:\/\/x.com\/revistarambla","https:\/\/www.instagram.com\/revista_rambla","https:\/\/es.linkedin.com\/company\/revista-rambla"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/person\/40d03f81b40602cff49c923b181ccf78","name":"Albert Recio Andreu","description":"Barcelona, 1949. Economista, profesor y activista social. Profesor de Econom\u00eda en la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona. Especialista en Econom\u00eda laboral. Miembro del equipo editorial de la Revista de Econom\u00eda Cr\u00edtica y de la revista digital Mientras Tanto.","sameAs":["https:\/\/ca.wikipedia.org\/wiki\/Albert_Recio_Andreu"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51808","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/218"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=51808"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51808\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":51809,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/51808\/revisions\/51809"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=51808"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=51808"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=51808"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}