{"id":46706,"date":"2022-09-15T17:52:27","date_gmt":"2022-09-15T15:52:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?p=46706"},"modified":"2022-09-15T17:52:27","modified_gmt":"2022-09-15T15:52:27","slug":"bajo-las-cenizas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/bajo-las-cenizas\/","title":{"rendered":"Bajo las cenizas"},"content":{"rendered":"<p>La foto fija del 11-S en Catalunya transmite una sensaci\u00f3n de irrealidad. Desde luego, a m\u00e1s de un observador le habr\u00e1 causado perplejidad. A pesar de que el n\u00famero de participantes quedase muy por debajo de las cotas alcanzadas en los momentos \u00e1lgidos del <em>proc\u00e9s<\/em> \u2013 la estimaci\u00f3n de la Guardia Urbana, cifrando la asistencia en 150.000 manifestantes, probablemente se ajuste m\u00e1s a la verdad que el c\u00f3mputo triunfal de 700.000 personas anunciado por la ANC -, el independentismo demostr\u00f3 seguir teniendo una innegable capacidad de movilizaci\u00f3n. La opci\u00f3n de la independencia est\u00e1 en neto retroceso en la sociedad catalana: encuestas y evoluci\u00f3n demosc\u00f3pica as\u00ed lo atestiguan. Pero el fen\u00f3meno no ha desaparecido, ni se disolver\u00e1 como azucarillo en una taza humeante de caf\u00e9. Si se hiciese tal lectura desde la pol\u00edtica espa\u00f1ola, los errores en relaci\u00f3n a Catalunya estar\u00edan garantizados.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, hay que decir que la <em>Diada<\/em> proyecta una imagen sesgada y enga\u00f1osa de la realidad. Hace a\u00f1os que el anhelo de la secesi\u00f3n dio respuesta y formate\u00f3 la desaz\u00f3n de las clases medias, en particular de sus generaciones m\u00e1s maduras y catalanoparlantes. Cuando esa multitud entr\u00f3 en ebullici\u00f3n, espoleada por la recesi\u00f3n, se adue\u00f1\u00f3 por completo de la jornada nacional. De ser la celebraci\u00f3n de un catalanismo integrador, se convirti\u00f3 en la ocasi\u00f3n de afirmar una visi\u00f3n parcial y cada vez m\u00e1s divisoria: el rechazo de Espa\u00f1a \u2013 y de cualquier v\u00ednculo con ella \u2013 delimitaba el nuevo per\u00edmetro de la <em>catalanidad<\/em>. M\u00e1s de la mitad de la ciudadan\u00eda quedaba al margen de tal consideraci\u00f3n. La inflamaci\u00f3n nacionalista fracturaba as\u00ed una realidad nacional compleja, esencialmente biling\u00fce y mestiza, abierta y en construcci\u00f3n; una naci\u00f3n cuyo dinamismo hab\u00eda radicado en la inclusi\u00f3n de la diversidad y no en la asimilaci\u00f3n, ni en el esencialismo. Hoy, las <em>estelades<\/em> dominan las grandes citas del 11-S. A pesar de la reivindicaci\u00f3n, por parte de numerosos actores pol\u00edticos y sociales, del sentido original de la jornada, esta se ha convertido \u2013 acaso de modo irreversible \u2013 en un festejo exclusivo del independentismo. La mayor\u00eda ciudadana ya no puede reconocerse en \u00e9l. Pero, en la medida que ocupa la calle y las portadas de los diarios, el independentismo se toma a s\u00ed mismo por la representaci\u00f3n genuina del pa\u00eds. De todo el pa\u00eds. Aunque s\u00f3lo represente a una parte. Eso s\u00ed, una porci\u00f3n de la ciudadan\u00eda tan embebida en su enso\u00f1aci\u00f3n, que apenas considera la existencia del resto. Percibir esa dualidad, m\u00e1s all\u00e1 de las fotos de los desfiles, no es menos decisivo para entender lo que sucede en Catalunya.<\/p>\n<p>Sin embargo, lo m\u00e1s llamativo de este \u00faltimo 11-S ha sido que la gran manifestaci\u00f3n independentista, lejos de reclamar como en tantas otras ocasiones la unidad de las fuerzas soberanistas o la ampliaci\u00f3n de su influencia social \u2013 y lejos de dirigir sus dardos contra el Estado espa\u00f1ol -, los ha lanzado\u2026 contra el <em>Govern de la Generalitat<\/em>. Y, muy en especial, contra ERC y el <em>President<\/em> <strong>Aragon\u00e9s<\/strong>. Sin duda, la ausencia de los consejeros republicanos evit\u00f3 que los \u00e1nimos se encresparan a\u00fan m\u00e1s en la calle. Con todo, la acusaci\u00f3n de <em>traici\u00f3n<\/em> estaba presente en innumerables pancartas. El propio <strong>Xavier Antich<\/strong>, presidente de <em>\u00d2mnium Cultural<\/em>, fue abucheado por reclamar que no se buscasen culpables, sino nuevas complicidades. Pero <strong>Dolors Feliu<\/strong>, presidenta de la ANC, emplaz\u00f3 a los partidos a <em>\u201chacer la<\/em> <em>independencia\u201d<\/em> o a retirarse, amagando con impulsar una <em>\u201clista c\u00edvica\u201d<\/em> en las pr\u00f3ximas elecciones. La CUP, en su tradicional manifestaci\u00f3n por separado, no quem\u00f3 este a\u00f1o fotos del rey, sino de <strong>Pedro S\u00e1nchez<\/strong> y <strong>Pere Aragon\u00e9s<\/strong>. Toda una exhibici\u00f3n de <em>antipol\u00edtica<\/em>. Lo de la lista al margen de los partidos no tiene ning\u00fan futuro. Esto no es el 15-M del independentismo, aunque por momentos lo recuerde. Pero evidencia un desacople entre el movimiento social que dio fuerza al <em>proc\u00e9s<\/em> \u2013 o lo que queda de \u00e9l \u2013 y las formaciones que cabalgaron sobre su grupa, brind\u00e1ndole apoyo institucional y medi\u00e1tico. La aventura de 2017 acab\u00f3 en fiasco y llev\u00f3 a un retroceso general de Catalunya en todos los \u00f3rdenes. En una sociedad emocionalmente fracturada, qued\u00f3 un poso de amargura, de resentimiento y frustraci\u00f3n. Los indultos concedidos por el gobierno de <strong>Pedro S\u00e1nchez<\/strong> han rebajado notablemente la tensi\u00f3n. Pero las brasas de aquel incendio a\u00fan permanecen calientes bajo las cenizas del fracaso.<\/p>\n<p>A pesar de la ret\u00f3rica, ninguno de los dos grandes partidos soberanistas cree posible <em>\u201cvolver a hacerlo\u201d<\/em>. El camino m\u00e1s pragm\u00e1tico por el que ha optado ERC \u2013 aunque viva constantemente sobresaltada por el vocer\u00edo nacionalista, dando traspi\u00e9s como el de la votaci\u00f3n de la reforma laboral, que casi dio al traste con ella -, es el \u00fanico transitable. No es que JxCat lo ignore y se crea que es la hora de una nueva confrontaci\u00f3n con el Estado. Su pedigr\u00ed <em>convergente<\/em> le dice que no queda otra sino tratar de volver al autonomismo de la queja, el agravio permanente y la negociaci\u00f3n con Madrid. En el fondo, no pocos de sus cuadros y dirigentes lo que realmente querr\u00edan es ser ellos quienes liderasen esas negociaciones, en lugar de sus <em>hermanos enemigos<\/em> de ERC, decididos a ocupar la centralidad de la pol\u00edtica catalana que ostent\u00f3 en su d\u00eda CiU. Pero el <em>proc\u00e9s<\/em> ha marcado los partidos, ha alterado su lenguaje, su composici\u00f3n, sus referentes. Los ha empujado hacia la derecha y hacia el populismo, del mismo modo que el <em>brexit<\/em> ha radicalizado en extremo al partido conservador o el <em>trumpismo <\/em>ha tornado irreconocible al viejo partido republicano. En los ataques de <em>Junts <\/em>a sus socios de gobierno hay, por supuesto, una parte de teatralidad. Los golpes en el pecho jurando fidelidad a la causa secesionista y denostando cualquier acuerdo con el gobierno espa\u00f1ol constituyen el envoltorio de una disputa insomne por la hegemon\u00eda del campo soberanista y el control de una administraci\u00f3n que maneja un presupuesto de cerca de cuarenta mil millones de euros. Y eso representa <em>poder<\/em>, poder de verdad, puro y duro. Las disputas dom\u00e9sticas lo son en gran medida por el liderazgo de la plet\u00f3rica <em>nomenclatura auton\u00f3mica<\/em>. Pero los t\u00e9rminos del enfrentamiento no son inocuos<em>. Junts<\/em> mira hacia las pr\u00f3ximas elecciones municipales y quiere desgastar a ERC. Llevar la pugna hasta la ruptura del gobierno nacionalista ser\u00eda peligroso: la etiqueta de <em>traidor<\/em> es un sambenito que se intercambia con facilidad. Sin embargo, saber detenerse a tiempo no es una de las virtudes m\u00e1s destacables de ese personal pol\u00edtico. Con la ampulosa ret\u00f3rica de <strong>Puigdemont<\/strong> de fondo y jugando a encarnar <em>la voluntad del pueblo<\/em> \u2013 un \u201c<em>pueblo\u201d<\/em> cada vez m\u00e1s reducido y crispado -, <em>Junts<\/em> podr\u00eda pasarse de frenada en un momento dado.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 contraste entre todo ese ruido y las preocupaciones m\u00e1s acuciantes de la poblaci\u00f3n en este inicio de curso, con una inflaci\u00f3n desbocada comi\u00e9ndose salarios y pensiones, la crisis energ\u00e9tica derivada de la guerra en Ucrania y el riesgo de una recesi\u00f3n! Un contexto plagado de amenazas que deber\u00eda urgir a todas las administraciones a pasar al <em>gobierno de las cosas<\/em>, poniendo los cinco sentidos en ello. Pero la disputa en el seno del independentismo mantiene enquistada la confrontaci\u00f3n entre bloques e impide ese giro necesario en la gobernanza del pa\u00eds. <strong>Aragon\u00e9s<\/strong> y <strong>Junqueras<\/strong> saben que hay que mantener abierta la interlocuci\u00f3n con el gobierno espa\u00f1ol. Pero no quieren abrir el di\u00e1logo entre fuerzas catalanas porque eso ser\u00eda reconocer la existencia de un conflicto interno. O lo que es lo mismo: que <em>el independentismo no es Catalunya<\/em>, sino la aspiraci\u00f3n de una parte de su sociedad. Por esa misma raz\u00f3n asistiremos a una sucesi\u00f3n de maniobras en torno a la tramitaci\u00f3n de los presupuestos.<\/p>\n<p>Descartada la CUP, el <em>govern<\/em> necesita buscar apoyos a su izquierda. El PSC, en su empe\u00f1o por generar una atm\u00f3sfera de reencuentro, se ha ofrecido a negociar las cuentas. Y es posible que <em>Junts<\/em>, por medio del conseller <strong>Gir\u00f3<\/strong>, coquetee con la eventualidad de un acuerdo. Pero se tratar\u00e1 sobre todo de incomodar a ERC y erosionar la figura de <strong>Aragon\u00e9s<\/strong>. En realidad, son los <em>comunes<\/em> quienes tienen todos los n\u00fameros para ser los elegidos para sacar adelante una vez m\u00e1s los presupuestos. Un acuerdo con el PSC supondr\u00eda la quiebra del relato de incompatibilidades que ha prevalecido hasta aqu\u00ed. La superaci\u00f3n, incluso epis\u00f3dica, de los bloques vendr\u00eda a ser el responso del <em>proc\u00e9s<\/em> entonado por el propio independentismo. Los <em>comunes<\/em>, en cambio, no son el primer partido de la oposici\u00f3n, el que gan\u00f3 las elecciones. Aunque planteen toda una serie de exigencias medioambientales, de fiscalidad progresiva o referidas a los servicios p\u00fablicos, su talla parlamentaria condicionar\u00e1 el alcance de las mismas. Y el comprensible deseo de jugar un papel de cierta relevancia empujar\u00e1 a ECP, como en a\u00f1os anteriores, hacia el compromiso. Un eventual acuerdo con los <em>comunes<\/em> provocar\u00eda sin duda urticaria en las filas de la derecha nacionalista. Pero, a diferencia de un pacto presupuestario con los socialistas, permitir\u00eda mantener la ilusi\u00f3n de la perennidad del bloque independentista. El \u00faltimo enga\u00f1o del <em>proc\u00e9s<\/em>. El discurso federal, formalmente adoptado por ECP, tiene en la pr\u00e1ctica una proyecci\u00f3n lo bastante intermitente como para mantener a esta formaci\u00f3n en una zona ambigua a ojos de la opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>Se avecina, pues, un per\u00edodo incierto y complicado. Se cruzar\u00e1n c\u00e1lculos electorales y ambiciones partidistas sobre un fondo de inquietud social. Las r\u00e9moras del pasado obstaculizan el abordaje de los problemas. En la medida que no se abra paso una alternativa al marasmo pol\u00edtico y la impotencia, los acontecimientos, en Espa\u00f1a y en Europa, pueden reavivar las brasas recubiertas de ceniza. El incesante recurso al victimismo y al sectarismo \u2013 como el intento obsesivo por arrinconar el castellano en las escuelas \u2013 s\u00f3lo puede emponzo\u00f1ar la atm\u00f3sfera. Ser\u00eda bueno que las izquierdas, que han sido capaces de ponerse de acuerdo para gobernar en Espa\u00f1a, tambi\u00e9n lo fuesen para aunar esfuerzos en la superaci\u00f3n del bloqueo en Catalunya.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la medida que no se abra paso una alternativa al marasmo pol\u00edtico y la impotencia, los acontecimientos, en Espa\u00f1a y en Europa, pueden reavivar las brasas recubiertas de ceniza.<\/p>","protected":false},"author":207,"featured_media":46707,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[72],"tags":[],"class_list":["post-46706","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Bajo las cenizas - Revista Rambla<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/bajo-las-cenizas\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_GB\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Bajo las cenizas - Revista Rambla\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En la medida que no se abra paso una alternativa al marasmo pol\u00edtico y la impotencia, los acontecimientos, en Espa\u00f1a y en Europa, pueden reavivar las brasas recubiertas de ceniza.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/bajo-las-cenizas\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista Rambla\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/lluis.rabell\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2022-09-15T15:52:27+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/0000038324.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"800\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"533\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Llu\u00eds Rabell\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@LluisRabell\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@revistarambla\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Llu\u00eds Rabell\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Estimated reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"8 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/bajo-las-cenizas\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/bajo-las-cenizas\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Llu\u00eds Rabell\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/3ba9277f13f33db9ef7848c9777ce347\"},\"headline\":\"Bajo las cenizas\",\"datePublished\":\"2022-09-15T15:52:27+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/bajo-las-cenizas\\\/\"},\"wordCount\":1791,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/bajo-las-cenizas\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2022\\\/09\\\/0000038324.jpg\",\"articleSection\":[\"Opiniones\"],\"inLanguage\":\"en-GB\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/bajo-las-cenizas\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/bajo-las-cenizas\\\/\",\"name\":\"Bajo las cenizas - Revista Rambla\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/bajo-las-cenizas\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/bajo-las-cenizas\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2022\\\/09\\\/0000038324.jpg\",\"datePublished\":\"2022-09-15T15:52:27+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/bajo-las-cenizas\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"en-GB\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/bajo-las-cenizas\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-GB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/bajo-las-cenizas\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2022\\\/09\\\/0000038324.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2022\\\/09\\\/0000038324.jpg\",\"width\":800,\"height\":533},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/bajo-las-cenizas\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Bajo las cenizas\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"name\":\"Revista Rambla Barcelona\",\"description\":\"Periodismo independiente\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"en-GB\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\",\"name\":\"Revista Rambla\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-GB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/09\\\/banner_rambla_1900x600_BB.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/09\\\/banner_rambla_1900x600_BB.png\",\"width\":1900,\"height\":600,\"caption\":\"Revista Rambla\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/revistarambla\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/revistarambla\",\"https:\\\/\\\/www.instagram.com\\\/revista_rambla\",\"https:\\\/\\\/es.linkedin.com\\\/company\\\/revista-rambla\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/3ba9277f13f33db9ef7848c9777ce347\",\"name\":\"Llu\u00eds Rabell\",\"description\":\"Barcelona, 1954. Traductor, activista y pol\u00edtico. Diputado del Parlament de Catalunya entre 2015 y 2017, lider\u00f3 el grupo parlamentario de Catalunya S\u00ed que es Pot.\",\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/lluisrabell.com\\\/blog\\\/\",\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/lluis.rabell\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/LluisRabell\",\"https:\\\/\\\/es.wikipedia.org\\\/wiki\\\/Llus_Rabell\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Bajo las cenizas - Revista Rambla","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/bajo-las-cenizas\/","og_locale":"en_GB","og_type":"article","og_title":"Bajo las cenizas - Revista Rambla","og_description":"En la medida que no se abra paso una alternativa al marasmo pol\u00edtico y la impotencia, los acontecimientos, en Espa\u00f1a y en Europa, pueden reavivar las brasas recubiertas de ceniza.","og_url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/bajo-las-cenizas\/","og_site_name":"Revista Rambla","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/lluis.rabell","article_published_time":"2022-09-15T15:52:27+00:00","og_image":[{"width":800,"height":533,"url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/0000038324.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Llu\u00eds Rabell","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@LluisRabell","twitter_site":"@revistarambla","twitter_misc":{"Written by":"Llu\u00eds Rabell","Estimated reading time":"8 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/bajo-las-cenizas\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/bajo-las-cenizas\/"},"author":{"name":"Llu\u00eds Rabell","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/person\/3ba9277f13f33db9ef7848c9777ce347"},"headline":"Bajo las cenizas","datePublished":"2022-09-15T15:52:27+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/bajo-las-cenizas\/"},"wordCount":1791,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/bajo-las-cenizas\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/0000038324.jpg","articleSection":["Opiniones"],"inLanguage":"en-GB"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/bajo-las-cenizas\/","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/bajo-las-cenizas\/","name":"Bajo las cenizas - Revista Rambla","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/bajo-las-cenizas\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/bajo-las-cenizas\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/0000038324.jpg","datePublished":"2022-09-15T15:52:27+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/bajo-las-cenizas\/#breadcrumb"},"inLanguage":"en-GB","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revistarambla.com\/bajo-las-cenizas\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-GB","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/bajo-las-cenizas\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/0000038324.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/0000038324.jpg","width":800,"height":533},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/bajo-las-cenizas\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.revistarambla.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Bajo las cenizas"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#website","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/","name":"Revista Rambla Barcelona","description":"Periodismo independiente","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"en-GB"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization","name":"Revista Rambla","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-GB","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/banner_rambla_1900x600_BB.png","contentUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/banner_rambla_1900x600_BB.png","width":1900,"height":600,"caption":"Revista Rambla"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/","https:\/\/x.com\/revistarambla","https:\/\/www.instagram.com\/revista_rambla","https:\/\/es.linkedin.com\/company\/revista-rambla"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/person\/3ba9277f13f33db9ef7848c9777ce347","name":"Llu\u00eds Rabell","description":"Barcelona, 1954. Traductor, activista y pol\u00edtico. Diputado del Parlament de Catalunya entre 2015 y 2017, lider\u00f3 el grupo parlamentario de Catalunya S\u00ed que es Pot.","sameAs":["https:\/\/lluisrabell.com\/blog\/","https:\/\/www.facebook.com\/lluis.rabell","https:\/\/x.com\/LluisRabell","https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Llus_Rabell"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46706","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/207"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46706"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46706\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":46708,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46706\/revisions\/46708"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/46707"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46706"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46706"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46706"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}