{"id":44855,"date":"2022-07-29T13:25:36","date_gmt":"2022-07-29T11:25:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?p=44855"},"modified":"2022-08-09T12:26:26","modified_gmt":"2022-08-09T10:26:26","slug":"desmontando-el-jardin-de-infancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/desmontando-el-jardin-de-infancia\/","title":{"rendered":"Desmontando el jard\u00edn de infancia"},"content":{"rendered":"<p>Poco despu\u00e9s del confinamiento, cuando me levant\u00e9 aquella ma\u00f1ana ten\u00eda la sensaci\u00f3n de que alguien me estaba dando la bienvenida al mundo real.<!--more--> Estaba al lado de la puerta cuando apareci\u00f3 sin avisar aquella se\u00f1ora que hab\u00eda regentado all\u00ed una guarder\u00eda durante tantos a\u00f1os. Me ca\u00eda bien. Era guapa, de mediana edad. Casada. Un marido ideal. Tres hijos. Ten\u00eda buen aspecto. De buena familia. Vest\u00eda de forma elegante Estudios superiores. Matr\u00edcula de honor. El problema fue que un buen d\u00eda se convirti\u00f3 en una caradura-morosa sin paliativos. De hecho, lleg\u00f3 un momento que ni siquiera se dign\u00f3 en respetar el acuerdo que le propuse de pagar seis meses m\u00e1s la mitad del escaso alquiler por el local del que yo era propietario.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aquella ma\u00f1ana, sin que le diera permiso entr\u00f3 con un gesto altivo y se encontr\u00f3 sin anestesia una escena propia de la pel\u00edcula Mad Max. Los vecinos de los negocios contiguos estaban muy nerviosos. En los altavoces del m\u00f3vil sonaba <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Citadel<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> la vieja canci\u00f3n de los Rolling. Parec\u00eda que el circo hab\u00eda llegado a la ciudad. Nadie se cre\u00eda que dicho hombre con aspecto de vagabundo y sombrero pudiera ser el propietario de aquel local que podr\u00eda venderse f\u00e1cilmente por m\u00e1s de cien mil euros. Despu\u00e9s del tiempo de los trabajadores pobres tal vez hab\u00eda llegado el momento de los vagabundo ricos. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Yo me hab\u00eda dejado la barba en honor de Walt Whitman y tambi\u00e9n a Hemingway, pero tengo que reconocer que mi aspecto por aquellos d\u00edas ya era demasiado macilento. Mis ojeras eran de competici\u00f3n y cuando me acercaba demasiado a la gente se asustaban al verme de repente. Supongo que eso era parte del \u00abefecto Lucifer\u00bb que provocaba trabajar tanto tiempo en el turno de noche. Por si esto fuese poco hab\u00eda pagado a un par de yonquis desdentados para que desmontaran un costoso motor de extracci\u00f3n de humo que hab\u00eda instalado en el techo sin mi permiso. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Anteriormente, la ufana inquilina se llev\u00f3 m\u00e1s de un a\u00f1o pagando solo la mitad del alquiler porque dec\u00eda que el negocio no iba bien. Durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os nunca hab\u00eda accedido a pagar la subida del IPC, una rid\u00edcula cantidad que estaba reconocida en el contrato y, sin embargo, se hab\u00eda permitido financiar un car\u00edsimo sistema de aire acondicionado y de extracci\u00f3n de humos. Su cara fue un poema cuando entr\u00f3 para preguntarme por qu\u00e9 hab\u00eda cortado el cable que pasaba por mi propiedad y llevaba internet a su oficina. No en vano, encontr\u00f3 un enorme revoltijo de cables, tornillos e innumerables piezas por el suelo. En otras palabras, los m\u00e1s de seis mil euros que le hab\u00edan costado esos motores se iban a vender al peso en una chatarrer\u00eda y ella no pod\u00eda hacer nada para evitarlo. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un par de semanas atr\u00e1s me hab\u00eda dicho abiertamente que no pensaba pagar el contrato y que me desafiaba a que hiciera algo para impedirlo. No era la venganza lo que mov\u00eda, m\u00e1s bien un deseo de supervivencia. Pero por supuesto que ella me hab\u00eda subestimado. Poco tard\u00e9 yo en buscar un avezado abogado, que a pesar de tener su despacho en un barrio humilde, al lado de las Tres Mil Viviendas para m\u00e1s se\u00f1as, al contrario que el suyo que lo ten\u00eda en Los Remedios uno de los mejores barrios de Sevilla, consigui\u00f3 que en un par de reuniones un acuerdo para que se marchara a toda prisa de mi propiedad, evitando as\u00ed ir a los tribunales y pagar toda la deuda que me desde tanto tiempo atr\u00e1s me hab\u00eda ido generando. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ahora tocaba pensar qu\u00e9 pod\u00eda hacer con aquel peque\u00f1o local. \u00bfMontar un bar? \u00bfVenderlo? \u00bfAlquilarlo otra vez? \u00bfEsperar a que tuviera lugar el futuro estallido social y abrir una tienda cuando todo estuviera en calma? Hubo un tiempo que me sedujo la idea de montar un bar y hacerlo a imagen y semejanza de la Bodeguita de Enmedio, el bar donde beb\u00eda mojitos Hemingway en Cuba. Pero tanto trabajar de noche me estaba volviendo demasiado hura\u00f1o. Para ser sincero, lo \u00fanico bonito que me hab\u00eda pasado \u00faltimamente hab\u00eda sido una expresiva mirada de una camarera caribe\u00f1a que serv\u00eda desayunos en un bar en el que yo sol\u00eda desayunar por las ma\u00f1anas. Sab\u00eda lo que significaba cuando una mujer te gui\u00f1aba el ojo de esa forma. Y eso me hizo so\u00f1ar con ella y con ser propietario de un lugar parecido. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me sent\u00eda como si hubiera entrado en una etapa en la que predominaba el sexo fr\u00edo. Pero a m\u00ed lo que me gustaba en realidad era el sexo caliente. Y a medida que sub\u00eda la temperatura en mi cuerpo el erotismo se abr\u00eda camino con hambre atrasada a trav\u00e9s de las miradas y de los gestos. Mientras tanto, mi amor por el barrio de Triana hab\u00eda llegado hasta cotas insospechadas. Un presentimiento malo me hizo pensar que tal vez pronto tendr\u00edan que mudarme de all\u00ed. Tal vez tendr\u00eda que vender mi casa. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Antes de la pandemia, entre sus calles y sus plazas yo hab\u00eda iniciado una relaci\u00f3n con una preciosa chica de Nicaragua. En aquellos d\u00edas felices sent\u00eda que todos mis sue\u00f1os se estaban haciendo realidad. Sin embargo, un d\u00eda dej\u00e9 de creer en ese sue\u00f1o y todo se vino abajo como un castillo de naipes. Despu\u00e9s lleg\u00f3 la pandemia y como un tsunami de locura, muerte y negatividad, su efecto demon\u00edaco nos separ\u00f3 definitivamente. Mala suerte. Ahora era tiempo de evaluar lo que hab\u00eda quedado despu\u00e9s del diluvio. Me sent\u00eda como si hubiera entrado en una especie de posguerra. Muchas veces la posguerra era peor que la propia guerra. Por eso hab\u00eda que andar con pies de plomo. Incluso era consciente de que no me sent\u00eda con fuerzas de iniciar nada porque no estaba bien. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No era un buen momento para la mayor\u00eda de las cosas. Pod\u00eda percibirse en el ambiente una negatividad y un malestar que se traduc\u00eda las m\u00e1s de las veces en problemas, abusos y sobre todo en una completa falta de empat\u00eda y sensibilidad. Por ahora me hab\u00eda alegrado de cada paso que no hab\u00eda dado y segu\u00eda una curiosa teor\u00eda de mi propia cosecha que consist\u00eda en permanecer agazapado hasta que pasara el chaparr\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una cosa estaba clara: la gente beb\u00eda mucho alcohol, eso no hab\u00eda cambiado. Incluso parec\u00eda ir a m\u00e1s. Sin embargo, todos mis amigos intentaban quitarme esa idea de la cabeza debido a mi mal aspecto. D\u00e9cadas de duro trabajo y de mala vida me hab\u00edan ido cincelado una estampa muy demacrada. Huelga decir que la gente era muy injusta conmigo. Yo ten\u00eda decenas de referentes de grandes hombres que hab\u00edan hecho enormes gestas hist\u00f3ricas con estados mucho peores de salud. Churchill cambi\u00f3 el mundo siendo alcoh\u00f3lico y padeciendo toda su vida una gran depresi\u00f3n. Dostoievski tuvo toda su vida epilesia, debido al susto que le peg\u00f3 el zar -que amenazaba con fusilarlo- cuando le pill\u00f3 leyendo novelas francesas. Kennedy sufr\u00eda una dolorosa enfermedad de espalda adem\u00e1s de un problema del sistema inmune que le hac\u00eda contraer numerosas infecciones. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay innumerables ejemplos. Pero ten\u00eda que reconocer una cosa. Sevilla era en el fondo una ciudad muy tradicional y no pasar\u00eda por alto ciertos detalles de mi vida literaria. Por poner un ejemplo ser\u00eda como si Charles Bukowski quisiera abrir un bar en un barrio pijo. Hay gente que tiene alma de cliente. Y a m\u00ed se me daba mucho mejor estar delante de la barra que detr\u00e1s. A veces no es bueno forzar demasiado las cosas y aceptar sin rechistar el papel que el universo tiene reservado para uno. Aunque yo segu\u00eda teniendo mi dudas. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por otra parte, parec\u00eda que el karma estaba enfadado. No hab\u00eda sido suficiente con la pandemia, y el cambio clim\u00e1tico, ahora tambi\u00e9n ten\u00edamos el volc\u00e1n de Palma. Yo, hasta hac\u00eda poco, hab\u00eda llevado una vida humilde pero tranquila. Pertenec\u00eda a la generaci\u00f3n X que naci\u00f3 en las postrimer\u00edas de las dictadura franquista. Nuestra infancia \u2015la \u00faltima en jugar en la calle\u2015hab\u00eda estado tutelada por Estados Unidos durante la Guerra Fr\u00eda. Nuestra \u00fanica bandera era la libertad. Apenas sab\u00edamos trabajar y mucho menos luchar. Y si ya no cre\u00edamos en las utop\u00edas desde luego no est\u00e1bamos preparados para un escenario como una distop\u00eda. Porque ese espantoso escenario, adem\u00e1s de lo contrario de una utop\u00eda, implicaba un sistema totalitario. Pronto todo estar\u00eda controlado por una inteligencia artificial. Viv\u00edamos en un mundo en el que el coraz\u00f3n humano se estaba quedando obsoleto. Cada vez est\u00e1bamos m\u00e1s controlados. El cambio del modelo daba un poco de miedo. Asia se estaba convirtiendo en el centro del mundo y por poner un ejemplo en Corea del Sur hab\u00eda quince mil suicidios al a\u00f1o debido a las deudas por comprar criptomonedas. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Creo que en gran parte del mundo cada vez es m\u00e1s dif\u00edcil conseguir de forma honesta el dinero suficiente para llevar una vida digna. Y a no ser que en Espa\u00f1a tuvieran un plan secreto de crear una sociedad subvencionada, pronto iba a producirse un serio conflicto generacional. De hecho, cada vez costaba m\u00e1s pagar las pensiones y adem\u00e1s funcionaban peor los servicios p\u00fablicos. S\u00edntomas inequ\u00edvocos de caminar hacia un Estado fallido. Me daba mucha pereza hablar del descr\u00e9dito de las grandes instituciones como el Tribunal Constitucional, en el que acababa de ser aceptado un candidato cuya idoneidad era m\u00e1s que dudosa, y hab\u00eda sido presentado por el PP. La renovaci\u00f3n del Consejo General del Poder Judicial segu\u00eda bloqueada. Adem\u00e1s, el atasco judicial que ten\u00eda la jurisdicci\u00f3n laboral en Sevilla hab\u00eda hecho que se se\u00f1alaran los juicios para cuatro o cinco a\u00f1os despu\u00e9s. Eso significaba que, en muchos casos, el proceso perd\u00eda el objeto de su causa. Y eso repercut\u00eda en una merma descomunal de los derechos de los trabajadores. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En cambio, en el mundo de los funcionarios cada vez se permit\u00edan m\u00e1s excesos. El fiscal acababa de archivar una causa contra la Polic\u00eda Local de Sevilla por una huelga encubierta. La Polic\u00eda Local ten\u00eda prohibido el derecho de huelga, era un delito. Sin embargo, a todas luces hab\u00edan hecho una. En efecto, un d\u00eda en concreto solo fue el diez por ciento de la plantilla a trabajar. El archivo de dicha causa, que se inici\u00f3 por la denuncia del jefe superior de la Policia Local, daba a entender que se hab\u00edan salido con la suya y, a buen entendedor, pocas palabras bastan. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por otra parte, se ofertaban mas plazas de funcionario para maquillar los datos del paro. La gente corriente estaba cansada de los abusos. \u00bfNo era la violencia contra la polic\u00eda en los botellones, una forma bruta e inmoral de expresar el malestar de la juventud en contra de un sistema que cada vez contaba menos con ellos? Todo ello parec\u00eda formar una tormenta perfecta para el aumento de la delincuencia, en especial del narcotr\u00e1fico, los fraudes y estafas de todo tipo. Y eso ya era el presente. Y aunque las herramientas intelectuales del siglo pasado, se hab\u00edan quedado anticuadas para analizar el mundo actual, el presente no era homog\u00e9neo y a m\u00ed, a veces, me parec\u00eda que viv\u00eda en una realidad que era una mezcla entre <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La peste<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Camus y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La n\u00e1usea<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Sartre. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por otra parte, el mundo que imagin\u00f3 George Orwell se estaba haciendo realidad. No obstante, alguna gente todav\u00eda no se daba cuenta de que el mundo estaba cambiando. No era muy dif\u00edcil encontrar un lado simb\u00f3lico al desahucio de la guarder\u00eda. Aquel local fue la herencia de mis padres, fallecidos prematuramente por truculencias del destino. M\u00e1s tarde, mi t\u00edo se lo alquil\u00f3 a un amigo por un precio irrisorio con la idea de que yo no malgastara el dinero. Estaba seguro de que la inquilina pensaba que yo me mor\u00eda durante la pandemia y seguro que se lo quer\u00eda quedar. Pero lleg\u00f3 la vacuna y ahora ten\u00eda frente a m\u00ed el \u00faltimo vestigio de mi adolescencia. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">He de reconocer que mis cr\u00edticas al Gobierno y a la Uni\u00f3n Europea por la gesti\u00f3n de la pandemia ahora se hab\u00edan atenuado. Bastaba mirar al Reino Unido y las cifras de incidencias, hospitalizaciones y contagios para subrayar que la pol\u00edtica de Boris Johnson hab\u00eda sido mucho m\u00e1s inhumana y brutal. Adem\u00e1s la incidencia se hab\u00eda disparado en el resto de Europa. Eso me hac\u00eda pensar que al fin y al cabo, vivir en Espa\u00f1a segu\u00eda teniendo muchas ventajas. Sin embargo, en mi fuero interno el desahucio de la guarder\u00eda significaba la despedida de la infancia y del lado bonito de la vida. Y no era para menos. Hab\u00eda muchos, demasiado afectados por todo lo que estaba pasando para pedir que te prestaran atenci\u00f3n. La mayor\u00eda de la gente ped\u00eda ayuda. Adem\u00e1s parec\u00eda haber una distancia social m\u00e1s all\u00e1 del virus tal vez para que no cundiera el p\u00e1nico. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En mi trabajo la distop\u00eda estaba a la orden del d\u00eda, a diario pod\u00eda ver como la gente se deshumanizaba m\u00e1s y m\u00e1s. Incluso daba la impresi\u00f3n de que si ibas a trabajar con un brazo menos no iban a notar la diferencia. Tus dolores por muy indecibles que fueran se las tra\u00edan al pairo. Hablar de una crisis de valores se quedaba corto si mirabas a tu alrededor. El mundo bostezaba y ahora todo estaba cambiando. De hecho, China ya era la nueva potencia que amenazaba con quitar la hegemon\u00eda a los americanos. En cierto modo, el trascurso de la utop\u00eda a la distop\u00eda era el transcurso de mi vida. Las libertades estaban retrocediendo a pasos agigantados y ya no ten\u00eda ganas de hablar de la merma en los derechos. La subida del precio de la luz se estaba ya traduciendo en un aumento de todas las cosas, incluidas las m\u00e1s b\u00e1sicas. De nuevo las personas m\u00e1s vulnerables eran las m\u00e1s afectadas. La desigualdad y la pobreza conviv\u00edan a diario con el lujo y la vida desenfrenada. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Luego estaba el tema de los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pandora papers,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> o lo que es lo mismo el inmenso esfuerzo de un grupo de periodistas por desvelar los personajes famosos que ten\u00edan dinero en los para\u00edsos fiscales. Eso estaba muy bien. Sin embargo, algo me hac\u00eda pensar que eso solo era la punta del iceberg. Tanto era as\u00ed, que ese tipo de pr\u00e1cticas, lejos de ir a menos, en el futuro iban ir a m\u00e1s. Por otra parte, la mentalidad global estaba cambiando. Es decir, cada vez entraban m\u00e1s temas que antes resultar\u00edan aberrantes en el discurso electoral, tem\u00e1s como, el racismo -recuerdo un anuncio de Vox que dec\u00eda que los menores inmigrantes quitaban las pensiones a nuestros abuelos- se habian normalizado en el discurso politico gracias a los partidos de extrema derecha. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Eso por no hablar directamente de la manipulaci\u00f3n social que urd\u00edan ciertos sectores muy poderosos con la difusion de bulos interesados como el hipot\u00e9tico gran apag\u00f3n el\u00e9ctrico en toda Europa, mientras que al mismo tiempo la censura llegaba hasta los mitos de juventud. Hasta tal punto que los Rolling Stones ya no pod\u00edan cantar <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Brown Sugar <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">en sus conciertos. Ni en los tiempos de la dictadura franquista les prohibieron tocar esa canci\u00f3n en Espa\u00f1a. Eso era un bot\u00f3n de muestra del mundo hac\u00eda el que nos dirig\u00edamos de manera lenta, pero de forma irrevocable. Todav\u00eda cantaban <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Jumping Jack Flash <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">pero hac\u00eda demasiado tiempo que Mick Jagger dec\u00eda que todo estaba bien. Y ahora el mundo se contra\u00eda como un traje mojado, justo cuando yo me sent\u00eda como si hubiera mordido un fruto prohibido. El sue\u00f1o que hab\u00eda producido en mi mente aquella maldita adormidera me hab\u00eda convertido en un ser errante, en un esp\u00edritu sin descanso que conoc\u00eda cosas extraordinarias pero no ten\u00eda manera alguna de compartirlas con los dem\u00e1s. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mientras tanto, el rey em\u00e9rito hab\u00eda huido a un pa\u00eds \u00e1rabe cuyo sistema pol\u00edtico era una dictadura. Sus problemas con el fisco le hab\u00edan hecho revelar su verdadera cara. Sin perjuicio del buen talante y la profesionalidad de su hijo, no hab\u00eda que ser muy listo para deducir que su mentalidad oculta era semejante a la de sus amigos. Ya quedaban muy lejos los servicios prestados en su momento, que facilitaron la llegada de la democracia a Espa\u00f1a, y a todas luces la justicia espa\u00f1ola no quer\u00eda involucrarse en dicho problema y esperaba que se resolviera solo cuando falleciera. Por otra parte, el debate sobre el sistema pol\u00edtico en Espa\u00f1a no ten\u00eda mucho sentido para la mayor\u00eda de la gente en los momentos actuales, sobre todo debido a problemas m\u00e1s urgentes y b\u00e1sicos. Se me acus\u00f3 de ser err\u00e1tico, incluso de no ser claro conmigo mismo. Y no era verdad. Yo intentaba recabar toda la informaci\u00f3n que pudiera antes de tomar una decisi\u00f3n en un sentido o en otro. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La situaci\u00f3n era demasiado ca\u00f3tica para tomarlas a la ligera. Tambi\u00e9n se me hizo la objeci\u00f3n de carecer de experiencia. Y, precisamente por eso analizaba todo con tanta cautela. No era casual que yo tuviera que verme obligado a cruzar l\u00edneas muy peligrosas. Me encontraba ante varias encrucijadas que a buen seguro me llevar\u00edan a un punto de no retorno. Era para m\u00ed una nueva era, la entrada en otra etapa de vida, la madurez y, al mismo tiempo la salida de la zona de confort. En efecto, la palabra crisis en el idioma chino estaba formada por dos caracteres el primero significa \u00abpeligro\u00bb y el segundo \u00aboportunidad\u00bb. Sin duda, la pandemia tambi\u00e9n estaba actuando como una especie de llamada de atenci\u00f3n, como si fuera un bostezo del universo que nos hab\u00eda privado de muchos caprichos que antes d\u00e1bamos por sentados. Pero, adem\u00e1s, era una oportunidad \u00fanica para cambiar algunas cosas que, tal vez, nunca hubi\u00e9ramos podido cambiar de no haber tenido lugar esta grave enfermedad. Aunque nadie dijo que fuera a ser f\u00e1cil. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hollar la tierra prometida con esos primeros pasos hab\u00eda sobrecargado las v\u00e1lvulas de seguridad. Muchos de nosotros soport\u00e1bamos el duro d\u00eda a d\u00eda a trav\u00e9s de complejos m\u00e9todos de justificaci\u00f3n psicol\u00f3gica. En esos entramados mentales las ilusiones eran muy importantes. La pandemia hab\u00eda roto muchos sue\u00f1os y la ca\u00edda s\u00fabita del velo m\u00e1gico de estas ilusiones provocaba, a menudo depresi\u00f3n o brotes psic\u00f3ticos. Ninguno de mis amigos hab\u00eda sucumbido al virus, sin embargo, varios de ellos ya estaban tomando tratamiento psiqui\u00e1trico. Ahora que parec\u00eda que estaba llegando de nuevo la normalidad la gente tend\u00eda puentes para retomar las relaciones y en muchos casos con alegr\u00eda. Pero en mi caso la historia recordaba a la famosa pel\u00edcula <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El cementerio de mascotas.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> La pel\u00edcula que lleva al cine la novela hom\u00f3nima de Stephen King tiene como moraleja que a veces es mejor no vivir por segunda vez. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y eso pasaba un poco con determinadas de mis amistades. Conoc\u00eda a la perfecci\u00f3n el efecto de las pastillas en mis amigos. Un d\u00eda estaban llenos de una inigualable energ\u00eda, luchando contra enormes dificultades, desbordados por las circunstancias y sin embargo, ten\u00edan tiempo para mirarte a los ojos o para gastarte una broma. Al d\u00eda siguiente, se convert\u00edan en zombis. Yo tampoco estaba bien. Pero defend\u00eda mi independencia con u\u00f1as y dientes. Intentaba rehacer mi vida. No digo que mis otros amigos con ideolog\u00edas m\u00e1s progresistas no tuvieran problemas, pero por lo general su mejor actitud les ayudaba a sobreponerse. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los m\u00e1s afectados, sin duda, eran los de extrema derecha. Por lo visto el rechazo al diferente estaba muy relacionado con el odio a uno mismo. Esto no es ninguna arenga pol\u00edtica. A los datos me remito. Curiosamente todos mis amigos que hab\u00edan acabado en tratamiento psiqui\u00e1trico, cumpl\u00edan el perfil del votante de Vox. Presentaban la misma agresividad latente, ten\u00edan una enorme cantidad de defectos que inclu\u00edan un exacerbado machismo y un racismo recalcitrante. Y al final les hab\u00edan despedido de sus trabajos a pesar de estar abrumados por las deudas. Pero ahora Vox les hab\u00eda abandonado bajo la excusa de que todo de lo que se quejaban eran problemas personales. Supongo que deb\u00edan de sentirse muy decepcionados. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el plano internacional, los pa\u00edses m\u00e1s avanzados se hab\u00edan dado cuenta de que la globalizaci\u00f3n beneficiaba demasiado a China y estaban intentando cambiar el modelo. Eso significaba volver a uno m\u00e1s proteccionista que en pa\u00edses como Espa\u00f1a afectaba con una r\u00e1pida y contundente subida de los precios. Pero sobre todo para las autoridades occidentales lo que estaba pasando estaba fuera de control. Yo sab\u00eda que necesitaba ayuda pero no la ped\u00eda porque era yo era mi propio problema y mi propia soluci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mientras tanto, la vida segu\u00eda y mi desali\u00f1ado equipo de trabajo tiraba a la basura todos los adornos que daban la bienvenida a los ni\u00f1os para el nuevo curso. Un nuevo curso que ya no iba a tener lugar en mi local. Fue entonces cuando una figura siniestra con sombrero se acerc\u00f3 para hablar de negocios. Por la forma en la que se expresaba parec\u00eda un hombre de riqueza y buen gusto. Pronto perder\u00eda todo mi respecto porque yo desvelar\u00eda la naturaleza de su juego. En muy poco tiempo pas\u00f3 de respetable hombre de negocios a buitre desesperado por invertir su dinero lejos de la inflaci\u00f3n. Y la raz\u00f3n era muy sencilla. Le hice una rebaja en el precio del local y \u00e9l se hizo la suya propia en su mente. A partir de ah\u00ed le dije que no hab\u00eda trato y que si cambiaba de idea me llamara. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No tard\u00f3 mucho en hacerlo pero siempre con la misma idea equivocada del precio de mi local. Siempre me pasa lo mismo con la gente. Ellos me aplicaban una lucidez implacable que se orienta directamente a lo evidente de mis defectos, y ni siquiera intuyen la mayor\u00eda de mis virtudes. Desde luego aquel hombre me juzg\u00f3 mal. Era imposible para \u00e9l alcanzar a descubrir el escondido escritor que hab\u00eda debajo de aquella apariencia de maltrecho sinverg\u00fcenza. Por el contrario, yo mantuve en silencio que conoc\u00eda perfectamente la soberbia y la falta de escr\u00fapulos de la gente de su clase social. Y era debido al trabajo en un club social llamado Laredo, que yo realizaba por las noches. Sin embargo, me inclin\u00e9 por hacer la conversaci\u00f3n amena y me centr\u00e9 en su bondades. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No obstante, eso no significa que no sacara mis conclusiones al respecto. Por ejemplo, el individuo en cuesti\u00f3n, a pesar de su elegante apariencia y de su alto nivel cultural, su lenguaje comedido y sus cuidados modales, deduje que era un pesado y un buitre. Los negocios son los negocios y, aunque podr\u00eda hablar horas largo y tendido de econom\u00eda o de cualquier otro tema interesante, de lo \u00fanico que ten\u00edamos que hablar era del precio. Pero no parec\u00eda haber un acuerdo. No en balde, mi aspecto desali\u00f1ado y mis grandes ojeras parec\u00edan haber estimulado su codicia. Pero yo no tengo prisa por vender. Es m\u00e1s, incluso puede ser que \u00e9l tenga m\u00e1s prisa por comprar que yo por vender. Mucha gente siente que est\u00e1 perdiendo dinero porque est\u00e1n bajando las acciones de muchas empresas. Ha subido mucho la ciberdelincuencia y la econom\u00eda era m\u00e1s vol\u00e1til que nunca. Adem\u00e1s, la subida del coste de la vida hac\u00eda que sus ahorros cada vez tuvieran menos valor al tiempo que mi local poco a poco sub\u00eda de precio.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> Tal vez por eso dej\u00e9 la idea de vender el local guardada en un caj\u00f3n de mi cabeza por lo que pudiera pasar. Quiz\u00e1 m\u00e1s adelante aparecer\u00eda alguien dispuesto a pagar el precio que yo ped\u00eda. O mejor, tal vez me animaba a abrir un negocio. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero todo aquello era muy doloroso. Para m\u00ed el desahucio de la guarder\u00eda tambi\u00e9n significaba el fin de soterrada idea de formar una familia. Era como una met\u00e1fora de todas las responsabilidades que conllevaban los ni\u00f1os. \u00bfY qui\u00e9n me iba a querer a m\u00ed en el estado en me encontraba? Ya pod\u00eda solo me quedaba quedarme soltero. Mientras tanto, Peter Pan hab\u00eda muerto y a partir de entonces, yo solo era un granuja impenitente que me sent\u00eda protagonista de un cuento que hablaba del fin del mundo. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El dolor era muy grande pero a pesar de todo, hab\u00eda decido seguir adelante. Estoy seguro de que lo m\u00e1s f\u00e1cil hubiera sido aceptar una tentadora oferta de setenta y cinco mil euros y vivir un par de a\u00f1os en una isla del Caribe como si no hubiera ma\u00f1ana. Pero a buen seguro al final me habr\u00eda arrepentido de dicha decisi\u00f3n. Otras veces pensaba en visitar Sud\u00e1frica. Un lugar con un buen clima, gente amable, civilizaci\u00f3n occidental y una posici\u00f3n geogr\u00e1fica con poco inter\u00e9s global. Muchos, en mi caso, lo habr\u00edan hecho sin dudar. Yo deseaba otra cosa. Me gustar\u00eda ver la luz al final del t\u00fanel pero todav\u00eda no lo hac\u00eda. Estaba m\u00e1s cerca el cambio de conciencia que necesitaba para sentirme feliz pero deb\u00eda aguantar un poco m\u00e1s. Mi lucha era en parte inconsciente. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para ser sincero todav\u00eda no entiendo del todo las razones que me impulsaban a continuar trabajando por un salario miserable y a luchar por alejar de mi coraz\u00f3n el monstruo de la misantrop\u00eda. Poco a poco, en mi mente se iba dibujando un plan meticulosamente trazado. Record\u00e9 un verso de Bukowski. \u00abRobar rosas de las avenidas de la muerte\u00bb. Quiz\u00e1, todav\u00eda quedaba algo dentro de m\u00ed que me alentaba a intentar una vez m\u00e1s la dif\u00edcil tarea de encontrar de nuevo al pr\u00f3jimo, de tender la mano a un semejante para ayudarle, porque, a pesar de todo, segu\u00eda siendo una de esas personas infantiles que cre\u00edan que estaba muy bien eso del cari\u00f1o.<\/span><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Poco despu\u00e9s del confinamiento, cuando me levant\u00e9 aquella ma\u00f1ana ten\u00eda la sensaci\u00f3n de que alguien me estaba dando la bienvenida al mundo real.<\/p>","protected":false},"author":294,"featured_media":44859,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3908],"tags":[],"class_list":["post-44855","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-bodeguita-de-hemingway"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Desmontando el jard\u00edn de infancia - Revista Rambla<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/desmontando-el-jardin-de-infancia\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_GB\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Desmontando el jard\u00edn de infancia - Revista Rambla\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Poco despu\u00e9s del confinamiento, cuando me levant\u00e9 aquella ma\u00f1ana ten\u00eda la sensaci\u00f3n de que alguien me estaba dando la bienvenida al mundo real.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/desmontando-el-jardin-de-infancia\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista Rambla\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2022-07-29T11:25:36+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2022-08-09T10:26:26+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/162245.webp\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1462\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"800\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/webp\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Jos\u00e9 Antonio Gamero Romero\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@revistarambla\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@revistarambla\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Jos\u00e9 Antonio Gamero Romero\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Estimated reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"20 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/desmontando-el-jardin-de-infancia\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/desmontando-el-jardin-de-infancia\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Jos\u00e9 Antonio Gamero Romero\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/94294f57cf4910853e3280fda7339bfc\"},\"headline\":\"Desmontando el jard\u00edn de infancia\",\"datePublished\":\"2022-07-29T11:25:36+00:00\",\"dateModified\":\"2022-08-09T10:26:26+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/desmontando-el-jardin-de-infancia\\\/\"},\"wordCount\":4664,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/desmontando-el-jardin-de-infancia\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2022\\\/07\\\/162245.webp\",\"articleSection\":[\"La bodeguita de Hemingway\"],\"inLanguage\":\"en-GB\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/desmontando-el-jardin-de-infancia\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/desmontando-el-jardin-de-infancia\\\/\",\"name\":\"Desmontando el jard\u00edn de infancia - Revista Rambla\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/desmontando-el-jardin-de-infancia\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/desmontando-el-jardin-de-infancia\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2022\\\/07\\\/162245.webp\",\"datePublished\":\"2022-07-29T11:25:36+00:00\",\"dateModified\":\"2022-08-09T10:26:26+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/desmontando-el-jardin-de-infancia\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"en-GB\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/desmontando-el-jardin-de-infancia\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-GB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/desmontando-el-jardin-de-infancia\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2022\\\/07\\\/162245.webp\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2022\\\/07\\\/162245.webp\",\"width\":1462,\"height\":800},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/desmontando-el-jardin-de-infancia\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Desmontando el jard\u00edn de infancia\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"name\":\"Revista Rambla Barcelona\",\"description\":\"Periodismo independiente\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"en-GB\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\",\"name\":\"Revista Rambla\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-GB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/09\\\/banner_rambla_1900x600_BB.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/09\\\/banner_rambla_1900x600_BB.png\",\"width\":1900,\"height\":600,\"caption\":\"Revista Rambla\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/revistarambla\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/revistarambla\",\"https:\\\/\\\/www.instagram.com\\\/revista_rambla\",\"https:\\\/\\\/es.linkedin.com\\\/company\\\/revista-rambla\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/94294f57cf4910853e3280fda7339bfc\",\"name\":\"Jos\u00e9 Antonio Gamero Romero\",\"description\":\"Escritor sevillano finalista del premio Azor\u00edn 2014. Ha publicado en diferentes revistas como Culturamas, E\u00f1e, Visor, etc. Sus libros son: 'La invenci\u00f3n de los gigantes' (Buc\u00e9falo 2016); 'Literatura tridimensional' (Adarve 2018); 'S\u00f3crates no vino a Espa\u00f1a' (Samarcanda 2018); 'La rep\u00fablica del fin del mundo' (Tandaia 2018) y 'La bodeguita de Hemingway'.\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Desmontando el jard\u00edn de infancia - Revista Rambla","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/desmontando-el-jardin-de-infancia\/","og_locale":"en_GB","og_type":"article","og_title":"Desmontando el jard\u00edn de infancia - Revista Rambla","og_description":"Poco despu\u00e9s del confinamiento, cuando me levant\u00e9 aquella ma\u00f1ana ten\u00eda la sensaci\u00f3n de que alguien me estaba dando la bienvenida al mundo real.","og_url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/desmontando-el-jardin-de-infancia\/","og_site_name":"Revista Rambla","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/","article_published_time":"2022-07-29T11:25:36+00:00","article_modified_time":"2022-08-09T10:26:26+00:00","og_image":[{"width":1462,"height":800,"url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/162245.webp","type":"image\/webp"}],"author":"Jos\u00e9 Antonio Gamero Romero","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@revistarambla","twitter_site":"@revistarambla","twitter_misc":{"Written by":"Jos\u00e9 Antonio Gamero Romero","Estimated reading time":"20 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/desmontando-el-jardin-de-infancia\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/desmontando-el-jardin-de-infancia\/"},"author":{"name":"Jos\u00e9 Antonio Gamero Romero","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/person\/94294f57cf4910853e3280fda7339bfc"},"headline":"Desmontando el jard\u00edn de infancia","datePublished":"2022-07-29T11:25:36+00:00","dateModified":"2022-08-09T10:26:26+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/desmontando-el-jardin-de-infancia\/"},"wordCount":4664,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/desmontando-el-jardin-de-infancia\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/162245.webp","articleSection":["La bodeguita de Hemingway"],"inLanguage":"en-GB"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/desmontando-el-jardin-de-infancia\/","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/desmontando-el-jardin-de-infancia\/","name":"Desmontando el jard\u00edn de infancia - Revista Rambla","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/desmontando-el-jardin-de-infancia\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/desmontando-el-jardin-de-infancia\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/162245.webp","datePublished":"2022-07-29T11:25:36+00:00","dateModified":"2022-08-09T10:26:26+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/desmontando-el-jardin-de-infancia\/#breadcrumb"},"inLanguage":"en-GB","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revistarambla.com\/desmontando-el-jardin-de-infancia\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-GB","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/desmontando-el-jardin-de-infancia\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/162245.webp","contentUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/162245.webp","width":1462,"height":800},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/desmontando-el-jardin-de-infancia\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.revistarambla.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Desmontando el jard\u00edn de infancia"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#website","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/","name":"Revista Rambla Barcelona","description":"Periodismo independiente","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"en-GB"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization","name":"Revista Rambla","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-GB","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/banner_rambla_1900x600_BB.png","contentUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/banner_rambla_1900x600_BB.png","width":1900,"height":600,"caption":"Revista Rambla"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/","https:\/\/x.com\/revistarambla","https:\/\/www.instagram.com\/revista_rambla","https:\/\/es.linkedin.com\/company\/revista-rambla"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/person\/94294f57cf4910853e3280fda7339bfc","name":"Jos\u00e9 Antonio Gamero Romero","description":"Escritor sevillano finalista del premio Azor\u00edn 2014. Ha publicado en diferentes revistas como Culturamas, E\u00f1e, Visor, etc. Sus libros son: 'La invenci\u00f3n de los gigantes' (Buc\u00e9falo 2016); 'Literatura tridimensional' (Adarve 2018); 'S\u00f3crates no vino a Espa\u00f1a' (Samarcanda 2018); 'La rep\u00fablica del fin del mundo' (Tandaia 2018) y 'La bodeguita de Hemingway'."}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44855","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/294"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44855"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44855\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45237,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44855\/revisions\/45237"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/44859"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44855"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44855"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44855"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}