{"id":44348,"date":"2023-03-05T09:00:51","date_gmt":"2023-03-05T08:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?p=44348"},"modified":"2023-03-08T12:26:12","modified_gmt":"2023-03-08T11:26:12","slug":"gloria-y-tragedia-de-manso-del-pasto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/gloria-y-tragedia-de-manso-del-pasto\/","title":{"rendered":"Gloria y tragedia de Manso del Pasto"},"content":{"rendered":"<p><strong>Posencierro.<\/strong> <!--more-->Esa costumbre espa\u00f1ola, tan parad\u00f3jica como cruel, de criar a un toro \u00aba papo de rey\u00bb para luego torturarlo y matarlo a espada en la plaza, como si su buena vida pasada fuese en s\u00ed el peor de los pecados, no solo est\u00e1 ligada a la m\u00e1s irracional de las tradiciones hispanas, sino tambi\u00e9n, hist\u00f3ricamente, a lo m\u00e1s in\u00fatil y pernicioso de su sociedad, como fue esa clase pasiva que pretendi\u00f3 ser \u00abaristos\u00bb (la mejor, en la venerable lengua griega).<\/p>\n<p>Con ocasi\u00f3n de las guerras libradas durante la Edad Media entre los reinos cristianos y musulmanes de la pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, el patriciado de los primeros se reparti\u00f3 en vastos lotes algo as\u00ed como dos tercios de la superficie peninsular, y dedic\u00f3 buena parte de sus predios a fines manifiestamente opuestos al inter\u00e9s general, que al fin y al cabo era m\u00e1s enemigo suyo que los propios sarracenos. Fue as\u00ed como proliferaron los cotos de caza mayor y, m\u00e1s recientemente, las manadas de toros bravos, destinadas a mantener el espect\u00e1culo de la tauromaquia. Una lid, la \u201cfiesta nacional\u201d (de ellos), que no aportaba nada al progreso moral de las costumbres ni a la prosperidad material del com\u00fan, pero lleg\u00f3 a convertirse en punto de encuentro f\u00edsico y espiritual de nobles y villanos, roce que de otro modo parec\u00eda imposible; incluso se alcanz\u00f3 la coyunda, ya en el siglo XX, con alg\u00fan enlace matrimonial entre arist\u00f3cratas y toreros plebeyos. Ser\u00e1 que la condici\u00f3n de matador de los segundos recuerda a los patricios la forma tan poco edificante con que sus antepasados atesoraron fama y riquezas.<\/p>\n<p>(Me dir\u00e1n ustedes que despu\u00e9s tuvo lugar un evento mucho m\u00e1s sonado, cuando la chica alpinista del telediario trep\u00f3 hasta los dos metros de la Corona, pero no se trataba entonces de unir vocaciones taurinas, sino de engatusar a un mont\u00f3n de borregos.)<\/p>\n<p>La \u00abnobleza\u00bb atribuida a los toros bravos tambi\u00e9n es patrimonio sangu\u00edneo, aunque los cromosomas tengan poco o nada que ver con la sangre azul; a diferencia de la humana, la del toro es siempre roja (no lo digo yo, est\u00e1 cient\u00edficamente comprobado). Los morlacos lucen sus imponentes armas del mismo modo que hace la nobleza en sus escudos y panoplias. Y, por cierto, en la manada tambi\u00e9n hay alcurnias mezcladas, pues los bravos que marchar\u00e1n a la batalla se juntan en la dehesa con los cabestros, corn\u00fapetas de segundo orden tambi\u00e9n conocidos como mansos y distinguibles por su porte desgarbado y aire triste (est\u00e1n capados). Sin embargo, entre estos parias de la tauromaquia hubo uno que destac\u00f3 por su grandeza l\u00edrica, y cuyo nombre merece ser ensalzado por las generaciones venideras: nos referimos a Manso del Pasto.<\/p>\n<p>Se sabe que naci\u00f3 Manso en las dehesas de Lora del R\u00edo, futuro solar de los tot\u00e9micos Miura, a finales del siglo XVI. Su madre lo pari\u00f3 largo de cuerpo, pero muy huesudo y delgado, con manchas lechosas sobre el manto de la piel, cuyo color recordaba el detrito. En cuanto a sus astas, gordezuelas y disparejas, se parec\u00edan al caminar desacompasado de un borracho. A lo largo de toda su vida desempe\u00f1\u00f3 las m\u00e1s humildes labores, sobre todo tirando de arado, aunque tambi\u00e9n se le vio uncido a la noria y la almazara.<\/p>\n<p>Como compensaci\u00f3n a sus propios desatinos, la naturaleza obsequi\u00f3 a Manso con un fino sentido de la rima, desarrollado de manera espont\u00e1nea \u2014como pueden figurarse, nunca asisti\u00f3 a la escuela\u2014 mientras escuchaba con atenci\u00f3n las distintas frecuencias y cadencias de los mugidos de las vaquillas, que desde muy temprana edad le arrebataron el coraz\u00f3n. Porque el lirismo se le derramaba fuera de s\u00ed, como la sangre al bravo que lucha contra el picador. Por desgracia se han perdido sus primeras composiciones, endechas de ambiente buc\u00f3lico y asunto amoroso escritas con una versificaci\u00f3n ingenua (suponemos), si bien dotadas de un firme sentido del ritmo (suponemos tambi\u00e9n).<\/p>\n<p>Esta primera etapa de su quehacer po\u00e9tico, la que gobern\u00f3 su coraz\u00f3n encendido de amor, se interrumpi\u00f3 bruscamente cuando Manso fue castrado, sino de todos los cabestros. Desde ese momento, el canto id\u00edlico se convierte en grito indignado de denuncia, pero tambi\u00e9n en reivindicaci\u00f3n de la propia calidad. Sabemos \u2014o eso creemos\u2014 que a esta \u00e9poca corresponde su m\u00e1s memorable aunque igualmente olvidada producci\u00f3n, prolija en sonetos, una estrofa de arte mayor con posibilidades expresivas superiores a los romances y letrillas de su mocedad.<\/p>\n<p>Manso pertenec\u00eda a un terrateniente vago, pero culto, llamado Gaspar Pergamino, cuya principal afici\u00f3n, aparte de trasegar vino, eran los versos de Garcilaso, Lope y Herrera. Tambi\u00e9n presum\u00eda de entender el lenguaje de sus reses, y alg\u00fan que otro vecino lo tem\u00eda por ello, juzgando que ese don solo pod\u00eda ser gracia del demonio. El caso es que Pergamino escuch\u00f3 en cierta ocasi\u00f3n a Manso mientras recitaba uno de sus sonetos ante el auditorio de sus hermanos, y tal impresi\u00f3n le caus\u00f3 que decidi\u00f3 traducirlo al castellano. Para su sorpresa, la traslaci\u00f3n no requiri\u00f3 de ajustes ni en la rima ni en la medida, prueba definitiva de la maestr\u00eda de nuestro cabestro. Dec\u00eda as\u00ed la pieza:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Cabestro soy, mas no huero de arrojo<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>por verme de tal guisa conducido,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>que a ese bravo en fibras esculpido<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>yo sin miedo el guante le recojo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Ora cubeto, lechero o bisojo,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>no os confunda mi porte deslucido,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>que nada turbar\u00e1 mi buen sentido<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>al discernir el juicio del antojo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Yerras, humano, si mi paciencia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>tomas por mansedumbre de tarado,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>cuando solo a tu mala inteligencia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>se deben los tormentos de mi hado,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>porque espurio inter\u00e9s sigue tu ciencia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>y para la piedad naces negado.<\/em><\/p>\n<p>Impresionado por versos tan sentidos y contundentes, Pergamino no tard\u00f3 en transitar la breve senda que media entre la euforia y la inquietud. \u00bfY si la Inquisici\u00f3n se enteraba de que hab\u00eda transcrito el poema de un cabestro? \u00bfLo tomar\u00edan en serio por brujo y nigromante, como aseguraban algunos, y querr\u00edan quemarlo en la hoguera? Pero \u00bfy si a una buena lo daban por loco y era enviado a un manicomio? Ante lo poco halag\u00fce\u00f1os que se le hac\u00edan sus pensamientos, la tribulaci\u00f3n lo aboc\u00f3 a una decisi\u00f3n dr\u00e1stica: destruir\u00eda tanto el poema como a su autor, y a otra cosa, mariposa.<\/p>\n<p>Manso fue conducido a Sevilla pocos d\u00edas despu\u00e9s. All\u00ed le dieron muerte, para convertirlo en tasajo que habr\u00edan de comerse los tripulantes de un gale\u00f3n de la Flota de Indias. Seg\u00fan los registros de finca y matadero, no alcanzaba la edad de diez a\u00f1os.<\/p>\n<p>En cuanto al soneto, Pergamino se arrepinti\u00f3 en \u00faltima instancia de su \u00e1nimo destructor y guard\u00f3 en secreto el poema hasta el d\u00eda de su muerte, cuando dej\u00f3 nota explicatoria de la naturaleza de aquellos versos, cuid\u00e1ndose bien de aclarar que toda su vida estuvo cuerdo y no practic\u00f3 nunca las artes oscuras. Gracias a \u00e9l conocemos la historia de Manso del Pasto, poeta inmortal de la cabestridad.<\/p>\n<p><em>(*) Foto: <span style=\"text-decoration: underline;\"><a href=\"https:\/\/www.pexels.com\/es-es\/foto\/fotografia-a-vista-de-pajaro-de-un-toro-rodeado-de-hombres-1298991\/\">Pexels<\/a><\/span><\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Posencierro.<\/p>","protected":false},"author":21,"featured_media":53527,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[75],"tags":[],"class_list":["post-44348","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-letras-y-cuentos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Gloria y tragedia de Manso del Pasto - Revista Rambla<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/gloria-y-tragedia-de-manso-del-pasto\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_GB\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Gloria y tragedia de Manso del Pasto - 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