{"id":4266,"date":"2013-11-17T23:15:47","date_gmt":"2013-11-17T23:15:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\/"},"modified":"2021-12-27T17:50:01","modified_gmt":"2021-12-27T16:50:01","slug":"constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\/","title":{"rendered":"Constanza Miriano, la Barbie del Vaticano"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/Sumisa_revRambla_02.jpg\" alt=\"alt\" width=\"700\" height=\"252\" \/><\/p>\n<p>La editorial, la del Arzobispado de Granada.\u00a0 No uno, sino dos. Dos libros. Uno detr\u00e1s de otro, como patada de loco, que dec\u00eda mi abuelo. El primero me lo tom\u00e9 a broma, despu\u00e9s de todo en espa\u00f1ol el t\u00edtulo sonaba a manual de sadomaso, en italiano Sposati e sii sottomessa. Creo que el traductor, el padre Mariano Catarecha, fue ben\u00e9volo; yo lo hubiese traducido como \u201cC\u00e1sate y se sometida\u201d.<\/p>\n<p>El segundo libro Sposala e muori per lei, ya como que no, que no y que no. Aqu\u00ed ya no me atrevo a jug\u00e1rmela con una traducci\u00f3n. En este punto me surgi\u00f3 un tel\u00farico lenguaje del terru\u00f1o y me puse a blasfemar en argentino y en italiano tambi\u00e9n, \u00bfpor qu\u00e9 no? Esa bella y sonora lengua italiana de insultos originales y descriptivos. Pero mi madre me prohibi\u00f3 insultar a la Iglesia Cat\u00f3lica y a la Sra. Miriano por escrito.<\/p>\n<p>La Se\u00f1ora en cuesti\u00f3n es feliz del l\u00edo que ha montado en el estado Espa\u00f1ol y nos lo agradece:<\/p>\n<p><em>Ringrazio i partiti che hanno chiesto il ritiro del mio libro dal mercato. Non avrei potuto trovare agenti pubblicitari pi\u00f9 efficienti, e meno costosi. All&#8217;ottavo posto tra i best seller di Amazon non ci sono mai stata neanche in Italia (e non ci sar\u00f2 pi\u00f9).\u00a0<\/em> (1)<\/p>\n<p>No voy a ponerme tr\u00e1gica, despu\u00e9s de todo no sorprende que la Iglesia Cat\u00f3lica intente siempre pisarle la cabeza a las mujeres y\u00a0 proponga autores\/as, con cierto carisma televisivo, a que le difundan la doctrina. Y lo que menos me sorprende son las mujeres cat\u00f3licas conservadoras que se creen nacidas con el estigma de la culpabilidad, de aguantar y de resistir, que lean el libro y encima le r\u00edan las gracias a la rubia papista.<\/p>\n<p>La Se\u00f1ora en cuesti\u00f3n basa sus teor\u00edas en la diversidad \u201cnatural\u201d, en la biolog\u00eda del ser humano;\u00a0 es decir, es determinista biol\u00f3gica. Es indudable que existe la diversidad biol\u00f3gica, pero esta no determina las funciones del g\u00e9nero. Las funciones del g\u00e9nero se determinan culturalmente. Pero la Se\u00f1ora Miriani opina que:<\/p>\n<p>\u201cEntre otras cosas porque Hombre y Mujer piensan de modo diferente. La mujer tiene deseos de controlar\u00a0 y el hombre tiende al ego\u00edsmo. San Pablo subraya los dos puntos. Que la mujer debe ser sumisa, pero que el var\u00f3n debe morir por ella. Y son dos puntos claves, el nexo de lo masculino y lo femenino.<\/p>\n<p>Querer lo contrario ser\u00eda manipular (La naturaleza), formatear a los hombres. S\u00f3lo el que tiene vendado los ojos por la ideolog\u00eda puede negar esto.<\/p>\n<p>Me pregunto si tambi\u00e9n piensa que los afroamericanos llevan el baile en la sangre o que natural y gen\u00e9ticamente los espa\u00f1oles son alegres.<\/p>\n<p>En la <a href=\"http:\/\/costanzamiriano.com\/2013\/11\/12\/no-quise-que-en-mi-boda-se-leyera-el-texto-de-san-pablo-sobre-la-sumision-de-la-mujer\/#more-9091\">misma entrevista<\/a> se luce afirmando que:<\/p>\n<p>Normalmente un hombre se casa pensando \u201cojala que mi mujer no cambie\u201d, y una mujer se casa pensando \u201cojala que mi marido cambie\u201d. Al menos esta es mi experiencia. Es lo que he visto en mi vida, y en la vida de mis amigas.\u201d<\/p>\n<p>Pero los hombres y las mujeres cambiamos: las experiencias, los errores, los trabajos y los d\u00edas, los cambios en el entorno nos mutan. Ser mon\u00f3gamo\/a o no, es una de las elecciones m\u00e1s dif\u00edciles del ser humano,\u00a0 y la monogamia nada tiene que ver con la biolog\u00eda. Usar argumentos de este tipo demuestra un desconocimiento y una ignorancia de la historia de la vida cotidiana de la humanidad muy \u00fatil para la Iglesia Cat\u00f3lica, que siempre bas\u00f3 su doctrina en la inmovilidad cultural del g\u00e9nero humano.<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s me divierte es ir observando, sobre todo en estos \u00faltimos a\u00f1os,\u00a0 como el clero cat\u00f3lico\u00a0 se obsesiona por el sexo y el g\u00e9nero, van por el mundo en \u00e9xtasis m\u00edstico metidos en un Orgasmatron incontrolado y no saben c\u00f3mo mantenerse c\u00e9libes y castos. Hace tiempo se les ocurri\u00f3 que las mujeres somos quienes tenemos que contenernos y contenerles. Para ello subvenciona cosas como estas. La autora no incita a los hombres a pegar a las mujeres, propone a las mujeres, de un modo velado, furtivo y disimulado, que esquiven los golpes morales, tratando a los hombres con mano izquierda.<\/p>\n<p>El control del g\u00e9nero es la base de la ideolog\u00eda patriarcal de la Iglesia Cat\u00f3lica y del sistema capitalista, de hecho las 3 religiones monote\u00edstas son patriarcales y por supuesto son la base ideol\u00f3gica de un sistema basado en la caridad y no en el reparto igualitario de recursos. S\u00f3lo como ejemplo: justifica la marginaci\u00f3n de la mujer en el trabajo externo a la casa para que no sean competencia en el mercado laboral y las hace merecedoras del t\u00edtulo de reproductora de mano de obra barata. Antes, la idea era controlar la herencia, y la monogamia era un mecanismo de control de la sexualidad femenina que permit\u00eda m\u00e1s o menos saber de qui\u00e9n eran los hijos herederos; ahora quieren hacer de nosotras las bases morales de un tipo de familia en retroceso.<\/p>\n<p><em>Comunque, pare che la mia frase \u201cl\u2019uomo deve incarnare la guida, la regola, l\u2019autorevolezza. La donna deve uscire dalla logica dell\u2019emancipazione e abbracciare con gioia il ruolo dell\u2019accoglienza e del servizio\u201d sia stata intesa come istigazione alla violenza sulle donne. Quindi il problema non \u00e8 solo l\u2019arcivescovo, ma alla fine la dittatura dell\u2019ideologia di genere, che siccome \u00e8 falsa va imposta con la forza. (&#8230;) Per questo tutto ci\u00f2 che rimanda all\u2019ascolto di un\u2019altra voce che non sia quella che viene da dentro \u2013 questo \u00e8 la fede \u2013 va cacciato, con qualsiasi mezzo.<\/em> (2)<\/p>\n<p>La se\u00f1ora alegremente habla de la dictadura de la ideolog\u00eda de g\u00e9nero, como si no existiera la dictadura de la ideolog\u00eda conservadora. Parece que por naturaleza nos niegan encarnar la gu\u00eda, la regla y la autoridad (en italiano autorevolezza es poseer autoridad moral, es diferente a autoritarismo). Eso es propiedad del hombre. La mujer debe salir de la emancipaci\u00f3n y abrazar con alegr\u00eda la tarea de acoger y servir. Si llevo el razonamiento de esta mujer al l\u00edmite, deduzco que no deber\u00edan haber mujeres profesoras ni hombres enfermeros.<\/p>\n<p>Tiene raz\u00f3n cuando dice que el problema no es s\u00f3lo el arzobispo fascista que orden\u00f3 la traducci\u00f3n y publicaci\u00f3n de los libritos rosas. El problema lo tienen las lectoras acr\u00edticas.<\/p>\n<p>No me sorprende en lo m\u00e1s m\u00ednimo que un libro as\u00ed surja de una autora italiana. Los italianos dicen que son un pa\u00eds de extremos, es decir que poseen lo mejor y lo peor del mundo y de lo peor poseen lo mejor. En otra pen\u00ednsula era imposible un Renascimento, en otro territorio era imposible el nacimiento de Leonardo o Michelangelo o en la historia m\u00e1s cercana el desarrollo de mujeres como Rita Levi-Montalcini o la europarlamentaria Emma Bonino\u00a0 (blanco preferido de Constanza Miriani) y tambi\u00e9n es verdad que en otro lugar era imposible una mafia, una \u2018ndrangheta o una Iglesia tan poderosa, tan inmodesta y tan orgullosa como para pretender convencer a la mujer de que es el pilar de la estupidez humana. En un pa\u00eds donde se vota a Berlusconi, que llena la tele de veline, que se sacan las bragas en cuanto ven un euro o se venden como churros libros como\u00a0 Tre metri sopra il cielo o Vai dove ti porta el cuore, no me extra\u00f1a que surja una escritora con tanta poca moral como para llenarse de dinero escupi\u00e9ndole en cara a los cientos de a\u00f1os de lucha de las mujeres por no ser quemadas en la hoguera, por curar, por decir lo que piensan, por no tener la misma fuerza f\u00edsica, por no rendirse ante los ojos de sus hijos e hijas y por salir a trabajar cada d\u00eda de su vida. No todas somos Barbies sumisas al vestuario de la tele y menos a Ken o al cura de nuestra parroquia.<\/p>\n<p>(1) Agradezco a los partidos que han pedido el retiro de mi libro del mercado. No habr\u00eda podido encontrar agentes publicitarios m\u00e1s eficientes y menos costosos. Est\u00e1 en el octavo puesto entre los best seller de Amazon no he estado nunca, ni en Italia (y no los estar\u00e9 nunca m\u00e1s)<\/p>\n<p>(2) Pero parece que mi frase \u201cEl hombre debe encarnar la gu\u00eda, la regla, la autoridad. La mujer debe salir de la l\u00f3gica de la emancipaci\u00f3n y abrazar con alegr\u00eda el rol de acogedora y de servicial\u201d ha sido entendida como la instigaci\u00f3n a la violencia sobre las mujeres. Por lo tanto el problema no es s\u00f3lo el arzobispo, si no la dictadura de la ideolog\u00eda de g\u00e9nero, que como es falsa va impuesta por la fuerza. (\u2026) Por eso todo aquello que nos lleva a o\u00edr otras voces no sean aquellas que no llegan de dentro \u2013eso es la fe- va echado, con cualquier medio.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/youtu.be\/i8_92YM0mMk\">http:\/\/youtu.be\/i8_92YM0mMk<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/youtu.be\/vK74UMp_uyA\">http:\/\/youtu.be\/vK74UMp_uyA<\/a><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La editorial, la del Arzobispado de Granada.\u00a0 No uno, sino dos. Dos libros. Uno detr\u00e1s de otro, como patada de loco, que dec\u00eda mi abuelo. El primero me lo tom\u00e9 a broma, despu\u00e9s de todo en espa\u00f1ol el t\u00edtulo sonaba a manual de sadomaso, en italiano Sposati e sii sottomessa. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[72],"tags":[],"class_list":["post-4266","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Constanza Miriano, la Barbie del Vaticano - Revista Rambla<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_GB\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Constanza Miriano, la Barbie del Vaticano - Revista Rambla\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La editorial, la del Arzobispado de Granada.\u00a0 No uno, sino dos. Dos libros. Uno detr\u00e1s de otro, como patada de loco, que dec\u00eda mi abuelo. El primero me lo tom\u00e9 a broma, despu\u00e9s de todo en espa\u00f1ol el t\u00edtulo sonaba a manual de sadomaso, en italiano Sposati e sii sottomessa. [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista Rambla\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2013-11-17T23:15:47+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-12-27T16:50:01+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/Sumisa_revRambla_01.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"682\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"450\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"R@mbla\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@revistarambla\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@revistarambla\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"R@mbla\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Estimated reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"7 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"R@mbla\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a146a5a2550b94981a75131180e1bd9c\"},\"headline\":\"Constanza Miriano, la Barbie del Vaticano\",\"datePublished\":\"2013-11-17T23:15:47+00:00\",\"dateModified\":\"2021-12-27T16:50:01+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\\\/\"},\"wordCount\":1560,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2013\\\/11\\\/Sumisa_revRambla_02.jpg\",\"articleSection\":[\"Opiniones\"],\"inLanguage\":\"en-GB\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\\\/\",\"name\":\"Constanza Miriano, la Barbie del Vaticano - Revista Rambla\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2013\\\/11\\\/Sumisa_revRambla_02.jpg\",\"datePublished\":\"2013-11-17T23:15:47+00:00\",\"dateModified\":\"2021-12-27T16:50:01+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"en-GB\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-GB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2013\\\/11\\\/Sumisa_revRambla_02.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2013\\\/11\\\/Sumisa_revRambla_02.jpg\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Constanza Miriano, la Barbie del Vaticano\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"name\":\"Revista Rambla Barcelona\",\"description\":\"Periodismo independiente\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"en-GB\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\",\"name\":\"Revista Rambla\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-GB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/09\\\/banner_rambla_1900x600_BB.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/09\\\/banner_rambla_1900x600_BB.png\",\"width\":1900,\"height\":600,\"caption\":\"Revista Rambla\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/revistarambla\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/revistarambla\",\"https:\\\/\\\/www.instagram.com\\\/revista_rambla\",\"https:\\\/\\\/es.linkedin.com\\\/company\\\/revista-rambla\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a146a5a2550b94981a75131180e1bd9c\",\"name\":\"R@mbla\",\"description\":\"Este art\u00edculo ha sido redactado y\\\/o validado por el equipo de redacci\u00f3n de Revista Rambla.\",\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/revistarambla\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/revistarambla\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Constanza Miriano, la Barbie del Vaticano - Revista Rambla","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\/","og_locale":"en_GB","og_type":"article","og_title":"Constanza Miriano, la Barbie del Vaticano - Revista Rambla","og_description":"La editorial, la del Arzobispado de Granada.\u00a0 No uno, sino dos. Dos libros. Uno detr\u00e1s de otro, como patada de loco, que dec\u00eda mi abuelo. El primero me lo tom\u00e9 a broma, despu\u00e9s de todo en espa\u00f1ol el t\u00edtulo sonaba a manual de sadomaso, en italiano Sposati e sii sottomessa. [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\/","og_site_name":"Revista Rambla","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla","article_published_time":"2013-11-17T23:15:47+00:00","article_modified_time":"2021-12-27T16:50:01+00:00","og_image":[{"width":682,"height":450,"url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/Sumisa_revRambla_01.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"R@mbla","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@revistarambla","twitter_site":"@revistarambla","twitter_misc":{"Written by":"R@mbla","Estimated reading time":"7 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\/"},"author":{"name":"R@mbla","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/person\/a146a5a2550b94981a75131180e1bd9c"},"headline":"Constanza Miriano, la Barbie del Vaticano","datePublished":"2013-11-17T23:15:47+00:00","dateModified":"2021-12-27T16:50:01+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\/"},"wordCount":1560,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/Sumisa_revRambla_02.jpg","articleSection":["Opiniones"],"inLanguage":"en-GB","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/www.revistarambla.com\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\/","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\/","name":"Constanza Miriano, la Barbie del Vaticano - Revista Rambla","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/Sumisa_revRambla_02.jpg","datePublished":"2013-11-17T23:15:47+00:00","dateModified":"2021-12-27T16:50:01+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\/#breadcrumb"},"inLanguage":"en-GB","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revistarambla.com\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-GB","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/Sumisa_revRambla_02.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/Sumisa_revRambla_02.jpg"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/constanza-miriano-la-barbie-del-vaticano\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.revistarambla.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Constanza Miriano, la Barbie del Vaticano"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#website","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/","name":"Revista Rambla Barcelona","description":"Periodismo independiente","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"en-GB"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization","name":"Revista Rambla","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-GB","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/banner_rambla_1900x600_BB.png","contentUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/banner_rambla_1900x600_BB.png","width":1900,"height":600,"caption":"Revista Rambla"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/","https:\/\/x.com\/revistarambla","https:\/\/www.instagram.com\/revista_rambla","https:\/\/es.linkedin.com\/company\/revista-rambla"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/person\/a146a5a2550b94981a75131180e1bd9c","name":"R@mbla","description":"Este art\u00edculo ha sido redactado y\/o validado por el equipo de redacci\u00f3n de Revista Rambla.","sameAs":["https:\/\/www.revistarambla.com\/","https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla","https:\/\/x.com\/revistarambla"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4266","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4266"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4266\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4266"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4266"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4266"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}