{"id":4193,"date":"2013-11-04T16:32:41","date_gmt":"2013-11-04T16:32:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/evocando-bomarzo\/"},"modified":"2024-05-10T19:17:58","modified_gmt":"2024-05-10T17:17:58","slug":"evocando-bomarzo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/evocando-bomarzo\/","title":{"rendered":"Evocando Bomarzo"},"content":{"rendered":"<p>Cuando era peque\u00f1a ten\u00eda solamente una enciclopedia, Lo s\u00e9 todo, una enciclopedia a la que le faltaba un volumen. Mi abuelo la hab\u00eda tra\u00eddo a casa y nadie la miraba m\u00e1s que yo. Una y otra vez. Una y otra vez. Faltaba el tomo rojo. Deb\u00eda ser el de bot\u00e1nica o geolog\u00eda. De hecho, daba igual.\u00a0 Dicha enciclopedia conten\u00eda unos dibujos fant\u00e1sticos y fotograf\u00edas que parec\u00edan pintadas con los Faber-Castell de mi prima; los m\u00edos eran Carioca. S\u00ed, tambi\u00e9n hab\u00eda en Argentina Faber-Castell y libros editados en un pa\u00eds que se llamaba Andorra y cosas de esas que llegaban de Europa que ol\u00edan mal, como el aceite de oliva. A esa Europa de los tatarabuelos, con 7 u 8 a\u00f1os, yo me la imaginaba toda como la Grecia Cl\u00e1sica: gentes con t\u00fanicas y coronillas de laurel o torres Eiffel rodeadas de se\u00f1oras con sombrerito y vestidos pre <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/apel%c2%b7les-fenosa-el-pintor-catalan-que-cautivo-a-coco-chanel\/\">Coco Chanel<\/a>. Es decir, para m\u00ed Europa era s\u00f3lo lo que se dibujaba en el volumen hist\u00f3rico sociol\u00f3gico de la enciclopedia renga; editada en Italia para los pa\u00edses de habla hispana por Editorial Larousse. Siempre pens\u00e9 que esa enciclopedia era fruto de mi imaginaci\u00f3n, que no exist\u00eda, hasta que la busqu\u00e9 en Google y me di cuenta de que no era el fruto de mi memoria voladora.\u00a0En el tomo dedicado al <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/cultura\/arte\/\">arte<\/a>, justo en la B, hab\u00eda uno de esos dibujos a l\u00e1piz que yo no pod\u00eda dejar de mirar. Era el dibujo de una enorme cara de piedra, con una boca desdentada, que pretend\u00eda ser una puerta abierta a un mundo desconocido. Debajo de la ilustraci\u00f3n se explicaba que se trataba de una escultura del parque de Bomarzo.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-4192 size-full\" src=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/Bomarzo_revRambla_02.jpg\" alt=\"bomarzo\" width=\"700\" height=\"252\" srcset=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/Bomarzo_revRambla_02.jpg 700w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/Bomarzo_revRambla_02-300x108.jpg 300w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/Bomarzo_revRambla_02-500x180.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<p>Crec\u00ed. Emigre a Europa. Compr\u00e9 quesos en Andorra, aprend\u00ed a amar el aceite de oliva, me dijeron que Faber-Castell era una empresa alemana y un d\u00eda de 1993 me fui a vivir a Roma con una beca Erasmus. Obviar\u00e9 describir lugares comunes sobre los Erasmus. El caso es que un domingo de sol romano me levant\u00e9 con la idea en la cabeza de que hab\u00eda cerca de Roma un algo que se llamaba Bomarzo. No ten\u00eda ni idea de lo que era. Bomarzo, Bomarzo, Bomarzo\u2026 Aun internet era un lujo del que s\u00f3lo dispon\u00edan los inform\u00e1ticos, esos que hab\u00eda visto en X-Files. El resto era microfilm de biblioteca y fotocopia. Pero como todo buen apartamento Erasmus que se precie, nosotros ten\u00edamos uno de esos, un ingeniero inform\u00e1tico, conectado a un primitivo Internet. Buscamos por la red \u00bfAlguno de vosotros recuerda c\u00f3mo eran AltaVista u Oz\u00fa? Ardua b\u00fasqueda de un vocablo que s\u00f3lo surg\u00eda de mi inconsciente con forma de inmensa m\u00e1scara de piedra. Bomarzo era un pueblo con parque o, mejor explicado, un parque con pueblo, a 100 kil\u00f3metros de Roma, siempre en el Lazio. Ese parque se llama Il Sacro Bosco. Ese d\u00eda no fuimos a ning\u00fan lado. Poner de acuerdo a cuatro erasmus un domingo por la ma\u00f1ana es una misi\u00f3n de final improbable.<\/p>\n<p>Con el paso del tiempo Italia se convirti\u00f3 en mi destino, en parte de mi vida. Sol\u00eda pasar algunas semanas en Torre del Lago Puccini, en Viareggio. A casi 250 kil\u00f3metros\u00a0 de Bomarzo. Convenc\u00ed a quien ten\u00eda que convencer y despu\u00e9s de 3 largas horas de Skoda sin aire acondicionado, en pleno agosto de 1998 pude finalmente\u00a0 ver La Villa dei Mostri. Se opina en c\u00edrculos de arte que el Duque y General Pier Francesco Orisini hizo construir al arquitecto\u00a0 Pirro Ligorio el parque y la villa para Giulia Farnese. Los viejitos del pueblo dicen que lo construy\u00f3 Il Condotiero molto inamorato di Giulia (2), all\u00e1 por 1547. Osini bautiz\u00f3 el palacio como La Villa delle Meraviglie y le invent\u00f3 su Sacro Bosco de monstruos terribles en estilo grotesque. Posiblemente las esculturas sean de Simone Moschino. El General Orsini tambi\u00e9n jug\u00f3 con las palabras y bajo las estatuas o arquitecturas imposibles, como la casa inclinada, da lecciones de moral: \u201cAnimus quiescendo fit prudentior ergo.\u201d\u00a0 Pero para m\u00ed es s\u00f3lo arte y el parque te lo pregunta: \u201cTu ch&#8217;entri qua con mente parte a parte et dimmi poi se tante meraviglie sien fatte per inganno o pur per arte.\u201d(4)<\/p>\n<p>El parque es tan misterioso como lo puede ser la mente de cualquier individuo, y lo que quiz\u00e1s personalmente me fascin\u00f3 fu\u00e9 la hibridaci\u00f3n entre escultura y literatura. Dicen los eruditos que all\u00ed est\u00e1 el Canzoniere\u00a0de Petrarca, Orlando Furioso\u00a0di\u00a0Ludovico Ariosto\u00a0o poemas de \u00a0Bernardo Tasso. Dragones, Sirenas, Ballenas, Tortugas gigantes, figuras mitol\u00f3gicas y quiz\u00e1s producto de juegos de alquimia.<\/p>\n<p>Y sobre un pilar una inscripci\u00f3n que resume el amor de Orsini por Giulia: \u00abSol per sfogare il core\u00bb.\u00a0(5)<\/p>\n<p>Para mi Bomarzo es el sue\u00f1o inconsciente realizado, la evocaci\u00f3n de un recuerdo de mi infancia entre los mitos y las leyendas de una enciclopedia de segunda mano, gorda, pesada e incompleta. Si vosotros quer\u00e9is saber m\u00e1s sobre el Sacro Bosco id a Sangoogle. En la Wiki ten\u00e9is la manera m\u00e1s r\u00e1pida del mundo de saciar las evocaciones, sin deseo, sin esfuerzo.<\/p>\n<p>Traducciones sui generis:<\/p>\n<p>(1) Vos que vais por el mundo errando vagos para ver asombrosas y estupendas maravillas, venir aqu\u00ed, donde hay caras horrendas, elefantes, leones, orcos y dragones<\/p>\n<p>(2) El gobernador muy enamorado de Julia<\/p>\n<p>(3) La calma nos convierte en prudentes (disculpad mi traducci\u00f3n pobre del lat\u00edn)<\/p>\n<p>(4) T\u00fa que llegas con la mente abierta de par en par, dime si tantas maravillas fueron hechas para enga\u00f1ar o por puro arte.<\/p>\n<p>(5) Sol para desahogar el coraz\u00f3n.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando era peque\u00f1a ten\u00eda solamente una enciclopedia, Lo s\u00e9 todo, una enciclopedia a la que le faltaba un volumen. Mi abuelo la hab\u00eda tra\u00eddo a casa y nadie la miraba m\u00e1s que yo. Una y otra vez. Una y otra vez. Faltaba el tomo rojo. 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